domingo, 26 de septiembre de 2010

Soto de Viñuelas en bici



Planificamos el recorrido circular del Soto de Viñuelas hace dos semanas, lo planificamos y lo iniciamos, en el kilómetro 12.5, bajada, grieta y Félix I el Grietas, se la dio y fuerte, vuelta en coche a Félix al hospital, revisión y no le pasa nada grave, afortunadamente.

Fer y yo deshicimos el recorrido y casi ya en el Deportivo de la Dehesa en San Sebastian de los Reyes, donde habíamos dejado los coches, zas, Angel el Grietas II, se despista y va el suelo por culpa de otra grieta, chapa y pintura en el polideportivo, por hoy se acabó.

Dos semanas después lo decidimos de nuevo y esta si, esta vez no nos metimos en grieta alguna, Félix alguna caidilla sin importancia,¡que tío!, le da igual, vuelve a lanzarse a tope en las bajadas, no ha tomado miedo no, menos mal, y Fer quiso ver a que sabía una pequeña alambrada, también afortunadamente sin consecuencia alguna, salvo eso si, recrear el sitio y forma de la caída de Félix para pasarla a la inmortalidad.

El Soto de Viñuelas es una finca particular localizada entre Alcobendas y Tres Cantos.

Está delimitada, en todo su entorno, por una valla de piedra, y se puede rodear con la bici yendo aproximadamente en un 90% por caminos de tierra y el 10% restante por alguna urbanización que hay que cruzar y unos metros por la lateral de la autovía de Colmenar Viejo.

Es un recorrido en el que se puede disfrutar de muy buenas vistas de la sierra está y muy cerca de Madrid.

La ruta tiene varias alternativas de inicio y final en el mismo sitio, unos la hacen desde/hasta la estación de cercanías de tren de Valdelasfuentes (Alcobendas), otra alternativa es desde el Decathlon de San.Sebastian de los Reyes, nosotros la hicimos desde el polideportivo de la Dehesa Boyal de San Sebastian de los Reyes.

El circuito de 32,21 kilómetros, altura mínima 607 y máxima de 752, varias subiditas y bajadas rompepiernas, en total 337 metros acumulados y que hicimos despacito, dos horas y media, el respeto a las grietas de la anterior experiencia nos llevó a tomarnoslo con calma e inclusive, en el colmo de la precaución, a bajar alguna empinada cuesta con grietas a patita.

Salimos de la Dehesa Boyal y para incorporarnos al circuito nos topamos, aún fríos, con una subidita que te calienta bien, hasta llegar a la tapia del Soto de Viñuelas que, durante todo el recorrido, tendremos a nuestra derecha, allí una puerta peatonal de piedra que debemos a pie. Al otro lado hay un cruce de caminos. Giramos hacia la derecha y empezamos un bonito descenso (que bien le viene a nuestras piernas).

Finalizado el descenso, a la derecha nos aparece una de las entradas a la finca del Soto de Viñuelas. Pasado este cruce comienza un largo, pero no duro, ascenso que se suaviza algo más al llegar a una pista en la quejamos a nuestra izquierda el Cementerio de la Paz, esta pista, asfaltada, nos conduce hasta la autovía de Colmenar.

Aquí, con cuidadín, vamos en dirección al Castillo de Viñuelas, ya que en un centenar de metros abandonamos la autovía y nos metemos en una zona de pista asfaltada que deja paso a un estrecho y divertido camino que discurre entre la tapia y la actual carretera del Soto de Viñuelas. Una gasolinera sirve de referencia de que vamos por el camino correcto.

Aquí, enseguida, una bajada y zas el lugar de la caída de Félix, kilómetro 12.500 del recorrido, recreamos la situación, foto y seguimos recto en dirección a las instalaciones del Canal de Isabel II, situadas valle abajo en las inmediaciones del arroyo de la Moraleja. La tapia se mantiene a nuestra derecha. Accedemos amontonamiento a la carretera. y rebasamos a la derecha la entrada al Monte de Viñuelas. Pasado el arroyo comienza de nuevo el camino, que afronta un fuerte repecho.

En este tramo tendremos a la izquierda (norte) excelentes vistas de la Sierra de Guadarrama y del Cerro de San Pedro. La tapia, a la derecha, será nuestra referencia, Cruzamos el arroyo e iniciamos una duro repecho por una pista empedrada, para evitarla hay caminitos a su izquierda como alternativa.

Culminada la subidita, a la izquierda veremos el vértice geodésico de Valdelagua. Seguiremos a la derecha por la pista principal, por un tramo que discurre sobre la loma del Salto del Lobo. A nuestra izquierda se abre en toda su amplitud el valle del Jarama, donde comienza un tramo estrecho pero muy bonito entre la tapia del Monte de Viñuelas a nuestra derecha y una alambrada metálica a nuestra izquierda.

No queda más remedio que callejear entre los chalets de la urbanización del RACE junto al circuito del Jarama, hasta ver a nuestra derecha una salida empinada por unos cinco metros con una escalera peatonal, una rampa de cemento y la ram pa de tierra salimos por aquí y vuelta a tomar la valla.


Atravesamos la zona de la Real Sociedad Hípica Española hasta llegar a la Urbanización Fuente del Fresno, larga y aasfaltada bajada, giro a la izquierda y en un puente de madera, giro a la derecha cruzando el río, seguimos pegados a la valla, unas subiditas más y sus correspondientes bajaditas para llegar a la puerta peatonal por la que iniciamos el recorrido, bajada de la primera cuesta hasta llegar al polideportivo y fin de la ruta, todos para casa, es viernes y tememos el atasco de la A1, pero, hoy suerte, no hay casi atasco, que bien.

Fer llevó su GPS y subió al Wikiloc el trazado http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1197034

sábado, 25 de septiembre de 2010

Aitxuri


Una subida fácil pero bellísima, que lástima que el día no me acompañase, las vistas desde el cresterio de la Sierra de Aizkorri hacia los valles donostiarras y navarros tendría que ser espectacular, pero aún así me marcho satisfecho.

Una propuesta de fin de semana puede ser el bonito recorrido que hice, aún por otro motivo diferente, primero por Vitoria, que bonita ciudad, que precioso casco antiguo, que maravilla de pintxos con su "crianza" por todos lados, después subida al Santuario de la Virgen de Arantzazu, y desde aquí la visita a esta preciosa Sierra de Aizkorri.

Dejé aparcado el coche en el buen parking que existe al antes de acceder al Santuario, que visité antes de empezar a andar atravesando las zonas de restaurantes que hay tras el Santuario y nada más terminar, una puerta canadiense y una pista forestal en la que empezamos la subida, por ella en cinco minutos, llegamos a un cruza de caminos y, bien marcado por una puerta de la pista seguimos hacia las praderas de Urbia. Para ello atravesamos un frondoso hayedo y seguimos por la pista dentro del hayedo, hayedo que, al terminar en el Collado Elorrola (o Elola), a 1160 metros de altura, después de andar otros cuarenta y cinco minutos, nos presenta, de golpe, un paisaje espectacular con la Sierra de Aizkorri al fondo, descendemos unos metros, hasta la cota de los 1130 en otros cinco minutos, por la pradera y bordeamos la Ermita del Santo Cristo de Urbia, inmediatamente un precioso y bucólico hotel-refugio, un pequeño descanso y unas fotos.

Desde el refugio el camino a seguir se distingue perfectamente, bajamos un poco más, cruzamos un arroyo seco y la ancha pista nos acerca en otros cincuenta minutos hasta Arbelarko, a 1180 metros, un grupo de txabolas o cabañas de pastores a las faldas de la sierra. Desde aquí arranca una senda por las rocas calizas, bien cubierta de marcas amarillas que nos llevará a un collado desde el que se distingue la cruz existente sobre el Aizkorri, faldeando un poco más se ve el desvío que nos llevará a los dos picos más altos de la comunidad autónoma vasca, el Aketegi de 1548 metros y el Aitxuri de 1551, con una fácil trepada llegaremos a ellos.

Pero yo decidí, en este momento hacerlo al volver, seguí la senda que me llevaría al Aizkorri de 1524 metros, pico que da el nombre a esta Sierra y el último de la misma, las vistas desde su cima son espectaculares, con una preciosa ermita en la misma. Hasta aquí desde Arantzazu, dos horas y media.

Fotos y vuelta atrás, esta vez siguiendo una senda marcada con circulitos amarillos, por toda la cresta de la sierra, sin dejar de ver los espectaculares valles donostiarras, así pasé por la cima del Aitzabal de 1474 metros y llegué, primero a la del Aketegi y finalmente a la del Aitxuri en otros veinte minutos, mi objetivo final, fotos, y entre que el tiempo amenaza lluvia y que anochecerá pronto y no llevo frontal, bajada directa por la pedrera hasta reencontrarme con el camino que me llevará al valle de Urbia y bajada hasta el Santuario de Arantzazu en otras dos horas.

Total cuatro horas y tres cuartos de una hermosa y sorprendente actividad.

Ver más fotos de la actividad.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Vía Rivas Acuña en La Cabrera


La propuesta inicial era subir el Yelmo en la Pedriza, pero llovió el sábado y, aunque el domingo hacía buen tiempo, sabíamos que en la Pedriza, pura adherencia, la piedra estaría mojada. Cambio de planes y nos fuimos a La Cabrera. Dudas iniciales en que vía hacer y al final nos decidimos por la Rivas Acuña, buena decisión, no la conocía y me gustó.

El primer largo, mi amigo Fer, en su blog, desde rocas y montañas, lo da como de IV+, en nuestra guía figuraba como V-, aún así, para mi, que llevaba ya algunos meses sin darle a los gatos me pareció, como yo digo, de grado XVIII como poco, como se pierde cuando lo dejas un tiempo.

Empieza en una especie de placa con una fisurita un poco en diagonal, un pasito tontorrón, además mojado, dejando a la derecha una zona de musgo, un friend, una chapa y ya, pasado el pasito una fisura para dar algunos pasitos en bavaresa y donde entran bien los friends de mediano tamaño, una zona más estrecha para un fisurero y la reunión con dos parabolts.

En el segundo largo, también discrepo en la graduación que se le da, IV+ y si, en su primera parte, con buena adherencia si, es IV+, nosotros tuvimos que hacer unos metros por terreno algo mojado, pero la segunda parte es de algo más, yo creo que un grado V sería más apropiado, es sólo un paso horizontal, pero un paso bastante inclinado y donde no hay sitio alguno en el que agarrarte con las manos, resultado, en el primer intento, resbalón y caída con péndulo incluido, un par de rasguños y a seguir hasta la reunión con parabolts en la pared y buena plataforma.

El tercer largo si, es algo más fácil, aquí el grado IV+ está bastante mejor aplicado, una canal vertical, donde tuve una pequeña pelea con la piedra ya que, ni yo cabía en la canal ni mis cortitas piernas llegaban al apoyo necesario, al final tiré con una pierna por dentro del canal y la otra por fuera, la reunión, con parabolts, está a su derecha, con una salida complicadilla de la canal.

Para el cuarto largo, sucio al igual que el tercero y además con agua de ayer, lo hicimos ya sin problemas y llegando a la reunión hay un quinto tramo de grado IV o quizá de III+, que en realidad se puede hacer directamente sin más hasta la cima.

Fotos en el vértice geodésico final, bajada andando, mucho senderista arriba que ha subido por la parte de atrás, hace buen día, comida y dirección a Vitoria a pasar la semana.

Fotos de la escalada.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Un recorrido por los Picos de Europa, primera parte del Anillo de Picos


Bonito recorrido, si señor, duro pero muy bonito, un trekking por los Picos de Europa que repetiré, sin duda, modificando recorridos, no porqué este estuviese mal y fuera necesario rectificarlo, al contrario, porqué ha sido tan intenso y bueno que otras alternativas, que por la lógica de falta de tiempo de cada día (sólo tienen 24 horas) no pueden plantearse, y entre las opciones pensadas, tengo inmente recorrer la llamada ruta del cinc y manganeso que presenta los vestigios de una actividad minera e industrial que llegó a modificar el aspecto natural de estas montañas. Imaginarme las condiciones laborales, humanas y sociales en que tuvieron que llevar a cabo su actividad en aquellos tiempos me mueve a intentar llevar a cabo ese recorrido.

El primer día subimos en los coches hasta el Jito de Escarandi, a 1300 metros de altura, a donde se llega atravesando Sotres, y por la carretera que llegaría hasta Tresviso, encontramos este aparcamiento, área que sirve además como linde entre Cantábria y Asturias, y de donde parten numerosos caminos.

Una vez preparado todo el petate tiramos por la senda que nos llevará al refugio del Casetón de Ándara a 1725 metros de altura, pensé en hacer una subida fácil y tranquila, son sólo algo más de 450 metros de desnivel y un recorrido planificado en muy poco más de una hora. Error mayúsculo, primer día y algunos del grupo estaban lanzados, parecía que se nos iba la vida en la subida que hicimos en cerca de 45 minutos, claro, confiado salí con una camisetita de algodón y llegué empapado de sudor, que le vamos a hacer.

La zona de la Caseta de Ándara, en el Macizo Oriental, también llamado Macizo de Ándara es un fiel reflejo de lo que es un refugio atendido de forma amable, refugio ya vetusto, pequeño, sólo para 20 personas, pero la amabilidad de los guardas te compensa y hace que te sientas a gusto, buena cena y buen desayuno, en la zona restos y bocaminas de la antigua actividad minera.

Al subir, un paisaje espectacular, hacia nuestra izquierda Cantábria, y arriba, el Muro de Mancondíu, a nuestra derecha las Picas del Jou Sin Tierre, ya conocí el Jou en otra ocasión anterior.

El segundo día ya empezaba lo duro, con un recorrido largo hasta el Hotel-Refugio de Áliva y con el objetivo de hacer en el camino el pico de la Morra de Lechugales de 2444 metros de altura, además lo fuimos aderezando con varias subidas en la zona a cual más espectacular como el Grajal de Arriba con sus 2348 metros, pequeña bajada y subida a la Pica del Jierru de 2425 metros, y seguidamente, a la Silla del Caballo Cimero de 2434, cima con unas magníficas vistas del objetivo del día, la Morra de Lechugales, resultado un desnivel acumulado de 1263 metros positivos y de algo mas de 1305 negativos hasta llegar al Refugio de Aliva, que por cierto, tiene esa subidita final que ya te da la puntilla.

Después de salir de la Caseta de Ándara, desde el primer paso subiendo, hasta llegar al Collado de la Aldea, desde allí hasta el Collado del Mojón con sus 2204 metros, que deja a nuestra izquierda el pico de La Rasa del Inagotable con 2281 metros y a nuestra derecha el pico del Grajal de Abajo de 2248 metros, habiendo pasado antes por entre las antiguas minas de Mazarrasa y los pozos de Ándara, poco mas allá subimos los tres picos ya indicados, subidas y bajadas contínuas, los dos primeros el Grajal de Arriba y el Pico del Jierru, en plan pateada y la Silla del Caballo Cimero, dejando las mochilas en la base, con bonitas trepaditas donde, a veces, hay que tirar algo con las manos, y al final la subida a la mole de la Morra de Lechugales, con las primeras trepadas de manos, sobre todo en su paso final de grado III.

La bajada, por el Cueto de las Encinas hasta llegar a los 1440 metros de altura para, desde allí, por un camino interminable subir hasta el Hotel refugio de Áliva (o de Odriozola) ya, a cerca de 1600 metros de altura, propiedad de la Sociedad Regional Cántabra de Promoción Turística.

La cena buena, pero de hotel, no de montaña, y el desayuno algo tarde, pero la ducha y el dormir en cama fue reparador, salimos por el sendero marcado como PR-PNPE-24 para abandonarlo enseguida por una senda más estrecha y pasar junto a la Caseta Real, refugio de caza del rey Alfonso XIII, pasamos y dejamos a nuestra derecha una laguna de desechos de las minas de blenda de las Mánforas, seguimos hacia la Canal del Vidrio, así llamada porqué los montañeses buscaban aquí trozos de galena que quedaban al aire después de las lluvias y que vendían a los alfareros de Palencia, quienes los usaban para fabricar sus barnices . Una canal espectacular a través de las antiguas zonas mineras de blenda (de donde se extrae el cinc), hasta llegar al collado de Santa Ana, una pequeña bajadita y dejamos las mochilas a unos 2350 metros, giramos hacia la izquierda y encontramos la senda que sube a Peña Vieja desde la Vueltona, quizá la ruta más conocida. Subida andando hasta la cima, mucho aire, fotos y bajada por el mismo camino a recoger las mochilas, bordeamos el Pico de Santa Ana, pasamos debajo del Tiros Navarro a nuestra izquierda de 2602 metros, del Tiros Santiago a nuestra derecha de 2445 metros, donde comemos algo a unos 2200 metros. Después de reponer fuerzas arrancamos hacia el cercano Hoyacón de Villa Sobrada a 2167 metros, dejamos a nuestra derecha el Cuchallón de Villa Sobrada y subimos por las las Colladetas a Collada Bonita, a 2382 metros, con una bonita trepada final, dejando a nuestra derecha la espectacular Aguja de los Martinez. La bajada hacia el Urriellu es tremenda, muy vertical, muy aérea, una pedrera de tierrecilla que te hace patinar constantemente, el tiempo es malo y amenaza lluvia, las vistas del Naranjo se pierden entre las nubes, la última bajada dejando a nuestra izquierda el Naranjo y a nuestra derecha la Morra del Caraizoso, una pequeña subidita y ya estamos en el refugio del Urriellu.

Allí, sorpresa, me encuentro con Paco, uno de mis compañeros en el viaje a Leh, que acaba de subir el Naranjo por la Sur de los Martinez, recuerdos y se bajan ya, según comienza la lluvia, hasta pronto.

Cena en el refugio y a dormir, ha sido una buena y dura jornada con un desnivel acumulado positivo de 1347 metros y negativo de 1066, cerca de 11 horas andando.

No puedo dejar de mencionar mi experiencia en el Urriellu, quizá el refugio mejor equipado de todo Picos de Europa, pero núnca me siento cómodo allí, un trato adusto, seco, a veces hasta un tanto grosero, nada comparable a refugios con menos posibilidades como en el que dormiremos esta noche (Cabrones), el de Collado Jermoso o la misma Caseta de Ándara, donde simplemente un trato cordial hace que te sientas confortable.

Por la mañana del día siguiente, desayuno, salida rápida, aún con niebla o nubes bajas, despeja, se vuelve a nublar, así hasta mediodía, en que en la cima de Cabrones nos granizó, nevó, llovió y tuvimos un viento fortísimo. Iniciamos el camino hacia Corona del Raso, a través de una pedrera y una diagonal que nos lleva a la chimenea de la Brecha de los Cazadores, todo ello justo enfrente de la puerta del Urriellu, por el evidente camino dejamos a nuestra izquierda el Neverón del Urriellu con sus 2548 metros de altura, la Horcada del Neverón de 2475, la Torre de la Párdida de 2596 hasta llegar a la base de Torre Labrouche donde nos separamos, unos compañeros suben al Torre Cerredo, el pico más alto de Picos de Europa y otros, tomando inicialmente el sendero que nos llevaría al Refugio de Cabrones, pero girando hacia el Jou Negro, donde está el glaciar del Torre Cerredo, el último que queda en Picos, nos subiremos a los 2553 metros del Pico Cabrones, al bajar del pico, nuevamente tomamos la senda hacia el refugio por el collado a 2320 metros de altura, dejando a nuestra izquierda las agujas de Cabrones, bajando hasta el Jou de Cabrones a 2034, teniendo siempre a nuestra izquierda los Picos de Dobresengros y subiendo algo hasta el refugio a 2144 metros de altura, secado de ropa, cena y partidilla al mentiroso, no es momento de salir, todo está nublado, un día con poco desnivel positivo, 930 metros y 789 negativos, pero duros en sus once horas de caminata y ascensiones.

Hoy nos espera un día duro, salimos a las 08:00 del refugio de Cabrones, aún nublado, desaciendo parte del camino de ayer, bajamos al Jou de Cabrones y subimos al Collado, vemos de nuevo, algo mejor que ayer, los Picos de Cabrones y de Torre Cerredo, pero las cimas siguen ocultas con las nubes, seguimos hasta la collada de Don Carlos. Enseguida dejamos a nuestra izquierda el sendero por el que vinimos ayer y veo el camino por el que, con mi amigo Félix vinimos desde el Tesorero para intentar el Torre Cerredo, bordeamos Arenizas Altas de 2413 metros y aquí, un panorama espectacular, el día se está despejando, vemos el Urriellu y el mar, llegamos al Collado de Caín o de Arenizas Bajas a 2337 metros y bajamos al Jou Grande Cimero a los 2021 metros, seguimos hacia el Picón, lo bordeamos dejándolo a nuestra derecha y teniendo a nuestra izquierda el Tesorero, ganamos altura, ya con alguna que otra trepadita, teniendo frente a nosotros el cordal que forman Torre Blanca de 2617 metros (otra la vez la discusión de cual es el más alto de Cantábria si Torre Blanca o Peña Vieja) Tiro Callejo y el Llambrión y a nuestra derecha, la Torre de las Llastrias. Esta subida es espectacular, llambrias, trepaditas, saltos para evitar simas, neveros y hasta zonas de antiguos fósiles, de cuando Picos estaba cubierto por el mar.

El tiempo vuelve a complicarse, cuando de repente llegamos a un collado y la vista se hace espectacular, abajo el refugio de Collado Jermoso, como visto desde un balcón y la bellísima zona leonesa del valle de Valdeón. ¿Que hacemos, bajamos por aquí directos o hacemos cumbre?, ni pensarlo, hacemos cumbre, trepada hasta la antecima, su gradito III en la trepada, descuelgue por un murete de unos tres metros y arista cómoda hasta llegar a la cima del Llambrión con sus 2642 metros, en ese momento despejado. Hemos acertado, fotos, vistas fabulosas y bajada hacia el refugio de Collado Jermoso, dejando a nuestra derecha la Torre de Peñalba de 2424 metros y a nuestra izquierda el Hoyo del Llambrión, siempre teniendo a nuestra vista el Refugio Diego Mella o de Collado Jermoso a 2045 metros. Nos habían indicado que los atardeceres desde este refugio son espectaculares, mala suerte, vuelve a nublarse, buena cena, buena partida al mentiroso y a dormir.

Pero eso si, si hay un lugar idílico e impresionante en los Picos de Europa, lo es, sin duda, Collado Jermoso. Situado en la zona de Valdeón, en el corazón del Macizo Central, aparece colgado como un nido de águilas a poco más de 2000 metros de altura sobre el valle del Cares en Corona y enfrentado a la majestuosidad de la Torre Santa, se encuentra arropado por la mole caliza del macizo del Llambrión. Cuando bajamos, visto desde el valle, su acceso parece imposible.

Otra vez el mismo ritual, desayuno y a salir, objetivo hoy, el Friero con sus 2445 metros y dormir en Caín. Salimos del refugio bajando hacia las Traviesas de Congosto, un descenso de más de 200 metros, a nuestra izquierda vamos dejando el Llambrión, una trepadita nos hace recuperar cerca de 100 metros hasta llegar a la espectacular Torre de Toribio, otros cien metros de subidita, siempre dejando a nuestra izquierda el Llambrión, cruzamos la vega de Asotín dejando debajo nuestra el lago Bajero y llegamos a la base del Friero, con alguna que otra trepadita, dejamos las mochilas y tiramos hacia el hombro de la antecima, con unas vistas espectaculares hacia Cordiñanes, aquí dejamos los bastones y trepada tras trepada, alguna de grado III, tiramos hacia la espectacular cima, que genial sorpresa, mentalmente despreciaba esta cima y me parece una de las más espectaculares de Picos.

Bajada por el camino de subida hasta recoger las mochilas, allí comemos y descenso por la Vega de Asotín, antes el camino se pierde varias veces, cuidadín de no enriscarse, es mejor tirar siempre hacia el inicio de la Vega y luego bajar que intentar destrepes.

Pedreras hasta llegar al sorprendente y precioso Hayedo de Asotín, bajada por la Canal hasta Cordiñanes en donde parece que a nuestra derecha hay algún precipicio ¡¡¡queeeee !!!, al llegar abajo y mirar atras vemos que hemos bajado por una especie de faja excavada en la roca, espectacular.

En Cordiñanes empieza la primera parte del descenso del Cares y por ahí vamos, pasamos por el Mirador del Tombo, la ermita hasta llegar a Caín donde dormimos en el fenomenal albergue del Diablo de la Peña, total de hoy una bajada acumulada superior a los 2496 metros después de una subida acumulada de 920, error, me puse unos calcetines duros por las "coladas" de los últimos días, mis pies no tienen ampollas, ¡son una ampolla en si!, al día siguiente me voy al cercano Riaño, autobús a León, tren a Villalba y cercanías a Pozuelo, ya estoy en casa.

Que fenomenal semana, que, en sí, constituye la primera parte del Anillo de Picos, la segunda parte la recorrimos en una ruta que denominamos por las Vegas.

Ver las fotos del trekking.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Friero


El Friero, 2445 metros, que montañón, que sorpresa, debo reconocer que jamás escuché nada acerca de esta montaña, pero ha sido una de las ascensiones más agradables de esta semana, su perfil, su acceso, las innumerables vías que pueden hacerse y esa canal norte o canal estrecha, impresionante, tanto para invierno como para verano, dicen, y la verdad, me lo creo, que es con sus 1000 metros, la vía más larga de España, como suele decirse unas montañas tienen la fama y otras ...

La ascensión normal se realiza rodeando el pico por su lado este. No es que llegue a ser una vía de escalada, pero hay que estar habituado a trepar con algo de grado y a tener un cierto vacío bajo los pies.

La ruta que hicimos comienza en el propio refugio de Collado Jermoso, desde el que la vista al amanecer, del Friero, es impresionante. Salimos del refugio, tomamos agua en la fuente y por el mismo camino, al principio paralelo, aunque por debajo, al camino que ayer hicimos al bajar del Llambrión, descendimos por el Argayo Congosto unos 200 metros largos de desnivel, bordeamos dejando a nuestra izquierda el Llambrión, para después empezar a subir una trepada de unos cien metros pegados a la base del Llambrión. Pasamos junto a la original Torre Toribio y seguimos faldeando por un evidente camino dejando a nuestra derecha el valle de Asotín y a nuestra izquierda, un poco más arriba, Las Colladinas, así hasta llegar a una zona en que vemos que el valle se acaba y nos permite, sin mas descenso cruzar hacia la base del Friero viendo desde la altura el Lago Bajero, desde este punto enfilamos hacia el Collado de la Chávida, nos dirigimos hacia él, sorteando pedreras y pequeñas llambrias hasta divisar una rampa que asciende por los contrafuertes del Friero, aquí dejamos las mochilas, una barrita energética y nos dirigimos hacia la rampa, la ascendemos pegados a la pared, esta rampa acaba en un hombro del Friero en la cara norte, con vistas hacia el refugio y Torre Santa y hacia la espectacular zona de Valdeón del valle de Asotín, dejamos aquí los bastones, nos reagrupamos y comenzamos las trepadas por las entretenidas canales que nos llevarán a la cumbre, empezando por la diagonal que nos llevará a una primera repisa que bordea la torre por su noroeste.

Hay un paso aéreo que asusta, es sólo dar un paso "larguito" eso sí, pero con buenos agarres y muy pegaditos a la pared, pero es que debajo está el corredor Norte y en caso de tropezar en este punto nos esperan "solamente" unos 1000 metros de caída.

Enseguida llegamos a unas impresionantes agujas que nos sirven de referencia para saber que antes de llegar a su altura hay que virar a la izquierda y trepar por una chimeneíta para ganar una terraza superior, al llegar a la misma, hay que memorizar por donde hemos subido ya que su salida es algo estrecha para verla al bajar.

A partir de aquí, hacia nuestra derecha, el nivel de las trepadas baja hasta llegar a la zona cimera de la que enseguida se ve su buzón.

Desde la cima a un lado Torra de la Palanca, el Llambrión, Torre Blanca, Tiro Llago, mirando al Occidental Peña Santa de Castilla, o si queremos La Padierna, la Vega de Lliordes.

La bajada la hacemos por Asotín, así que tomaremos la diagonal hacia Lliordes, con la imagen de La Padiorna al fondo, hasta encontrarnos con la senda que asciende por toda la canal de Asotin, atrás dejaremos la horcada de la Chavida y la Torre del Friero, el descenso continúa por varios y caóticos subebajas, por zonas que mezclan hierba y roca marcados por algunos, pocos, hitos, hasta que al fin llegamos a la canal de Asotin, aquí el camino se hace evidente y esto relaja bastante, inclusive llegamos a una zona marcada con PR, así llegamos hasta el hermosísimo hayedo de Asotín que atravesamos, que frescor en ese momento, el camino sigue bajando bordeando la Peña del Castro y las Agujas de María del Carmen, veíamos a nuestra derecha un vacío, el camino me recordaba a la Faja de las Flores en Ordesa, pero no me pensaba lo que teníamos a nuestra derecha hasta llegar a Cordiñanes, allí, al volver la vista atrás vi, que efectivamente habíamos bajado por un cortado (faja) hecho en la pared, impresionante.


Es un largo recorrido, de manera normal, la ascensión y el descenso desde y hasta el Collado Jermoso nos llevaría alrededor de seis horas largas, nosotros tardamos en total cerca de 12 horas de un fantástico día.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Llambrión


La palabra llambría, según el diccionario es la parte de una peña que forma un plano inclinado, dicho esto, el nombre que se le da a este pico define perfectamente lo que nos vamos a encontrar.

La subida a este espectacular pico la llevamos a cabo de una forma atípica ya que veníamos desde el Refugio de Cabrones, subimos desde la boca del Tiro Callejo hasta el collado-balcón sobre el valle de Valdeón, subimos un resalte con ayuda de cuerdas, un destrepe de unos tres metros por el lado contrario y la arista hasta la cima del Llambrión. Pero el descenso lo llevamos a cabo por una ruta más normal, la que sube desde el refugio de Collado Jermoso, por tanto, esta bajada, es la que, al revés, voy a indicar aquí como de subida.

Al frente del refugio Diego Mella o, como es más conocido, de Collado Jermoso ya se distingue un gran murallón que de norte a sur contiene, entre otras, la mayor prominencia del Pico Llambrión. El camino se inicia desde el refugio, una buena fuente justo a la salida del mismo donde aprovisionar para la jornada y veremos una senda que a media ladera y hacia el Este primero y después hacia el SurEste, se dirige hacia la zona de las Colladinas. Poco después tomaremos la desviación hacia la izquierda, al norte, y comenzamos la muy bien marcada subida al Jou del Llambrión; muchas vueltas y revueltas por pedreras y en constante pendiente hasta acceder a una primera plataforma donde aparece algo de floración, allí la pendiente de subida continúa pero de una manera algo más suave. Este camino coincide con la subida a la Torre de la Palanca, que quedará a nuestra izquierda.

Seguiremos la ruta de las marcas amarillas. Una chimenea fácil y seguimos ascendiendo siguiendo las marcas amarillas en todo momento. En el segundo tramo de la chimenea hay que tirar también de manos, siempre siguiendo las abundantes marcas amarillas debajo de la pared. La canal de subida en todo momento pica para arriba, hasta llegar a un paso clave de grado II+, una peña a nuestra izquierda que hay que trepar. Seguir las marcas amarillas, si siguiéramos el camino de frente acabaríamos en un paso muy aéreo y peligroso.

Superaremos cinco metros de paso y continuaremos por algo parecido a otra chimenea con pared hacia nuestra izquierda. Continuaremos subiendo tirando de manos en varios puntos. Llegaremos a otro paso clave, quizás el más complicado de toda la ascensión, sobre todo por el patio que tiene hacia nuestra derecha. Es una repisa de unos siete metros de largo que pasaremos por un terreno muy expuesto. En este punto es donde acaban las marcas amarillas.

Una vez superado este crítico paso nos encaminaremos a una zona más plana, llegando hasta la cresta y continuándola en dirección noreste, hacia el Llambrión, unos cuantos pasos expuestos más y se nos presenta el vértice geodésico de la cima llegamos a una última loma en la que hay que trepar un poco.

La cima, con sus 2645 metros de altura, fastuosa, la cresta que continúa nos llevaría por T. Tirso, T. sin Nombre y Torre Blanca, Tesorero, Horcados Rojos,. Por otro lado TorreCerredo, Cabrones, Urriellu. .Hacia el Oeste Torre Palanca, Diego Mella. Más allá Peña Santa de Castilla.

martes, 14 de septiembre de 2010

Pico Cabrones


El grupo tenía previsto subir TorreCerredo en vez del Pico de Cabrones, pero tres de nosotros ya habíamos subido TorreCerredo y Oscar y yo no conocíamos el Pico de Cabrones de 2553 metros de altura, así que en la marcha desde el Refugio de Urriellu al de Cabrones nos dividimos en dos grupos.

El nombrecito se las trae, pero bueno he de resaltar que esta dado en recuerdo de un tipo de cabra que, hasta hace 80 años, más o menos, existía en la zona.

Esta ascensión al Pico de los Cabrones por la vía normal, la vía norte es más complicada si cabe, está catalogada con una dificultad de AD-. No es una ascensión excesivamente complicada, pero precisa de una especial atención en algunos pasos expuestos. La arista desde la brecha hasta la cumbre no es excesivamente difícil pero es muy aérea, su dificultad técnica es moderada, pero tiene un par de pasos donde hay que echar las manos para progresar. Lo que si tiene es unos enormes patios a ambos lados, muy peligrosos, por ello hay que prestar mucha atención, un fallo podría ser terrible y, sobre todo, con lluvia.

La aproximación a la base se hace desde el Refugio J.T.Lueje o refugio de Cabrones situado a unos 2100 metros de altura, nosotros lo hicimos desde el Refugio del Urriellu a 1950 metros de altura, pasando por Corona del Raso hasta llegar a la base de Torre Labrouche. Pero es igual, al final los dos caminos se unen en la zona del Jou del Cerredo, si la subida la hacemos desde el Refugio de Cabrones, al salir nada más bajar unos metros encontraremos una buena fuente donde rellenar las cantimploras. Al seguir, al fondo se ven el Pico y las Agujas de Cabrones, y por debajo de ellas un evidente collado que nos llevará al Jou Negro. Deberemos ascender por la canal que empieza al final del Jou de Cabrones por su parte sureste, que cruza en diagonal de izquierda a derecha hasta dejarnos en el collado del Jou Negro.

Si subimos desde el Urriellu, en la confluencia de las dos opciones nos encontraremos con el circo que forman TorreCerredo, Pico de Cabrones y la arista que los une, debajo, siempre nevado, el último glaciar de Picos de Europa, Jou Negro, unos metros antes de llegar a él, dejamos las mochilas. Seguimos, en descenso hasta el Jou Negro, a media ladera, por el lado del Pico de Cabrones en la morrena del glaciar.

El camino normal para ascender al Pico de los Cabrones empieza sobre la misma morrena del glaciar dejando el nevero a la izquierda. Un poco antes del final de la morrena empezaremos la trepada por una serie de llambrias, hacia nuestra derecha, fáciles pero con especial atención con las piedras sueltas que pueden desprender los primeros del grupo, conviene por ello, ir bien cerca unos de otros y con casco.

El final de esta zona de llambrias finaliza en una pared muy lisa por debajo de la brecha que es nuestro objetivo; para evitar esta pared tenemos que bordearla por debajo hacia la izquierda hasta ganar, andando normalmente, un pequeño hombro sin mayor dificultad desde el que se divisan perfectamente las Agujas de Cabrones.

Después se debe hacer una pequeña travesía hacia nuestra derecha que pasará por encima de la antes citada pared hasta encontrar una chimenea en la que debemos efectuar alguna corta trepada, de grado II, máximo, que nos conducirá directamente hasta la brecha.

El colladín que forma la brecha nos da unas imágenes espectaculares a ambos lados suyos, hacia el Jou Negro la Torre Labrouche y de frente Dobresengros que, la no muy grande brecha, la treparemos por nuestra derecha y al llegar arriba de ella empezaremos la arista que nos llevará a la cima. El camino hasta la cima, es evidente y visible, consiste en seguir la arista por los pasos mas evidentes, alguno inclusive hay que cabalgarlo. Detrás de nosotros siempre estará el TorreCerredo. El paso, quizá, más difícil está situado a poco de salir de la brecha, un pequeño paso vertical de unos cinco metros, poco expuesto y que se puede proteger, si es necesario, desde un puente de roca situado por encima de este. Después de este paso ganaremos un pequeño resalte hacia la izquierda desde donde veremos la cima, la arista se estrecha en un pequeño tramo después de este resalte. Después la arista ya no presenta mucha dificultad hasta llegar a la cima.

Allí nos complicamos, las nubes nos entraron casi de golpe, fotos de nosotros en la cima, poco a fotografiar de los alrededores a pesar de los que nos apatecía contemplar el Jou de Cabrones, los Cuetos del Trave o los Picos Dobresengros desde la cima, bueno, la montaña es así, bajada rápida y primero granizo en la arista al volver, en los destrepes, nieve, y casi abajo, lluvia y barro, todo ello sin contar con el viento en la arista al subir y al bajar.

En suma, a pesar del mal tiempo al final, para mi uno de las ascensiones más hermosos de Picos de Europa.

Y además, en el Refugio de Cabrones, que buena atención a pesar de ser más pequeño, comparado con la adusta atención que existe en el refugio de Urriellu.


lunes, 13 de septiembre de 2010

Peña Vieja


Bueno pues ya está establecida la discusión, indudablemente no es el pico más alto de Picos de Europa, titulo que ostenta el TorreCerredo, pero ¿es el más alto de Cantabria?, unos dicen que si y otros que lo es el cercano Torre Blanca.

Detallo aquí la subida normal a Peña Vieja, aunque yo la hice por otro camino, bellísimo por cierto, salí desde el Hotel-Refugio de Áliva, subí por la Canal del Vidrio hasta encontrarme con el camino normal de esta ascensión, y la bajada la hice lléndome al Refugio del Urriellu atravesando la Collada Bonita junto a la Aguja de los Martinez.

La ascensión normal a Peña Vieja se lleva a cabo subiendo desde Fuente De, a través del teleférico.

Desde la estación superior del teleférico, ya a 1850 metros, nos dirigiremos por la pista hacia la Horcadina de Cobarrobres a 1930 metros, en diez minutos, aquí encontraremos una bifurcación de la pista, muy bien indicada, hacia el Hotel Refugio de Aliva, una alternativa para llevar a cabo la ascensión por la Canal del Vidrio, aunque bastante más larga, y otra hacia el interior del macizo, hacia la zona del visible Tesorero.

Lo normal es tomar esta última hacia el NorOeste, dirigiéndonos a través de los pedreros que caen de los paredones occidentales de la Peña Olvidada hasta llegar a un punto donde la pista da una cerrada curva llamada La Vueltona a una altura de 1980 metros, donde habremos llegado, desde el teleférico en unos treinta minutos. Aquí abandonaremos la pista y continuaremos por el sendero norte bien marcado que atraviesan los pedreros que descienden de Peña Vieja.

Se gana altura rápidamente hasta llegar a la altura de la bifurcación de la Senda de la Canalona a 2200 metros, aquí nos encontraremos un cruce de caminos, coincidiendo con el camino que habríamos hecho de venir desde la Canal del Vidrio, más o menos llevaremos algo más de hora y media.

Tomaremos la dirección Este, a la derecha, en dirección al Collado de la Canalona, ya a 2444 metros de altitud.

Poco a poco la pendiente se hace más dura, otro descansito en el collado y subiremos por la última cuesta, empinada e incómoda, que nos llevará en total un tiempo de dos horas y tres cuartos hasta la pequeña cima de Peña Vieja y aquí es donde viene la discusión, unos dicen que su altura es de 2613 metros y otros que es de 2632 ¿?.

Desde la cima las vistas de los Picos de Santa Ana, detrás el TorreCerredo, más atrás aún Cabrones, a su derecha Torre de la Párdida, Tiros Navarro, Los Campanarios y el siempre visible Naranjo.

La bajada, claro, por el mismo camino hacia Fuente Dé.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Morra de Lechugales en Picos de Europa


En el Macizo Oriental, quizá el menos conocido de los Picos de Europa se encuentra este pico, una de las montañas escondidas o no conocidas de Picos de Europa, quizá también una de las menos visitada, pero tiene el privilegio de ser el punto culminante del Macizo de Ándara, lo es por apenas unos pocos metros de diferencia sobre algunas de las bellas montañas que le rodean, como la cercana Silla de Caballo Cimero que mide 2.438 metros, lo que la hace casi invisible desde el valle. En realidad, ella misma es un abrupto mogote que sobresale del cresterío de la Pica de Jierru 2.426 metros.

Aunque el macizo se ubica en terreno de Cantabria, lo escarpado de sus vertientes sitúa su punto de acceso más sencillo en tierras asturianas: Sotres, y en la carretera a Tresviso, en el aparcamiento del alto del Jito de Escarandi, parte una pista que remonta el cordal. Este primer tramo de marcha supone una entretenida caminata hasta el refugio de Ándara, situado debajo del imponente Macondiu, es un antiguo casetón minero. Se llega en una hora apróximadamente, buen lugar para pernoctar y convertir la dura ascensión íntegra de la Morra de Lechugales en una más llevadera salida de fin de semana. También como opción, puede hacerse en el día, pero habría que añadir el tiempo de coche hasta el Jitu de Escarandi.

A la mañana siguiente, después del desayuno en el refugio, por detrás del refugio seguimos una pista que remonta hasta el Collado de la Aldea, por un camino bien marcado hacia la derecha, el que sigue de frente nos llevaría a la Torre de Samelar y en ascensión, desviándonos del que sigue de frente. Continuamos junto a la manguera que nutre de agua al refugio, hasta enlazar con el antiguo camino de las minas de la Providencia, que nos lleva a las Vegas de Ándara. Aquí encontramos una pista muy evidente que dibuja una gran curva, giramos a la derecha y, en la la base de la peña, dejamos la pista y remontamos la loma por una senda marcada con hitos en dirección a un empinado canalón que hay a la izquierda del Castillo del Grajal. Tras pasarlo, el camino trepa hasta el collado del Mojón en menos de tres horas desde el aparcamiento del Jitu o dos desde el refugio, collado que pasa entre La Rasa de la Inagotable y el pico Grajal de Abajo. Las vistas son curiosas, una zona de aspecto lunar, seco, rocoso y correoso para andar.

La senda desciende por la vertiente de Valdebaró, gira a la derecha y rodea por el sur el Grajal de Abajo hasta una horcada. Desde ésta continuamos unos metros por la cresta (SO) y accedemos a una loma más suave. La senda se dirige por la izquierda hasta el hoyo del Evangelista, pero antes de llegar a él, a la derecha, tomamos un sendero balizado que pasa junto a la cumbre del Grajal de Arriba.

El camino cruza un collado en la cresta, entre la Pica de Jierru y la Morra, y vuelve a la vertiente del Evangelista para alcanzar (SSE) otro collado, éste entre la Morra de Lechugales y la Silla del Caballo Cimero. Nos dirigimos ya hacia la mesa cimera, encaramándonos hasta el espolón, una pequeña trepada donde hay que echar las manos y así llegamos a la arista de la Pica y a la base de la Morra. Su cara NO ofrece la única vía de acceso, una especie de grandes escalones naturales en una fisura vertical de grado III de unos cinco metros por la que trepamos para alcanzar la cima, puede hacerse en unas cuatro horas.

Las vistas hacia un lado nos dan el Pico del Jierrui, la Silla del Caballo Cimero, hacia abajo los valles de Cantabria, al otro lado el Refugio de Aliva y Peña Vieja, más al fondo Curavacas, Espigüete y Peña Prieta.

La bajada se hace por el mismo camino, aunque nosotros nos bajamos por la vertiente opuesta hacia el Hotel Refugio de Aliva para seguir nuestros planes de los días siguientes.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Peña Trevinca


Una zona más que no conocía y que deseaba ver, el parque natural del Lago de Sanabria, un espacio protegido de 22.365 hectáreas con un turismo no masivo y de tipo familiar bastante respetuoso con el medio en que se encuentran. El Lago de Sanabria era la parte final del glaciar formado desde Peña Trevinca por lo que es la primera parte del caudal del río Tera.

Como muchas veces ocurre cerca de esta montaña confluyen los límites de las provincias de León, Zamora y Orense, su pico se asigna a Orense convirtiéndose así en el pico más alto de Galicia.

Las aguas que aquí nacen forman, por la vertiente sur, el río Tera que termina en el Duero, y por la vertiente norte los ríos Cabrera y Jares que terminan en el Miño.

Para llegar a esta zona fui la noche anterior hasta el pueblo de San Miguel de Castañeda, por la carretera que, bien indicada, nos lleva desde Puebla de Sanabria en dirección al Parque Natural del Lago de Sanabria, pueblo con magníficas vistas sobre el Lago de Sanabria y con un bonito Monasterio que no pude visitar, ya era tarde.

A la mañana siguiente me levanto temprano, aún de noche, amenaza tormentas a primera hora de la tarde y las notas que tengo son confusas, unas hablan de 9 horas de recorrido y otras de algo menos, salgo con el coche hacia la Laguna de los Peces, punto final, después de 12 Kms de recorrido, de la misma carretera que me trajo hasta San Miguel.

El aparcamiento de la laguna de los Peces se encuentra a una altura de 1730 metros de altura, aparco el coche, preparo la mochila y salgo, siempre en dirección NO hacia el visible desde el aparcamiento Collado Ventosa 1858 metros de altura, es de noche y no veo senda, sólo la silueta y hacia allí me dirijo, ya amaneciendo veo un enorme hito.

Pocos hitos, muy pocos, pero algunos de ellos muy grandes y si los dejamos bien localizados en la subida, al bajar y verlos en la distancia nos servirán de orientación.

El collado Ventosa a 1858 metros de altura, detrás de él se sube a una pequeña loma que nos sitúa encima del lago.

Bajada hasta la tristemente famosa laguna de Vega del Conde a 1585 metros de altura, cuya presa se rompió en enero de 1959 provocando la tragedia de Ribadelago, pueblo lindante al lago de Sanabria y donde hubo 144 muertos.

Puede cruzarse el dique hasta la vertiente derecha del río, donde hay algunas edificaciones entre las que está el refugio de la Agrupación Montañera Zamorana.

Prefiero bordear el lago por la margen izquierda del rio Tera hasta llegar a un singular puente en las cercanías del refugio vivac de Río Pedro, abierto, con su chimenea, algunas colchonetas, una mesa y bancos, en fin válido para pasar una noche.

Desde el puente sobre el rio Tera nos quedan, por la margen derecha del río, cinco kilómetros y medio hasta la cima y un desnivel superior a los 400 metros.

La última arista rocosa es la parte más vertical de la ascensión, donde hay que tirar algo de manos en algún paso, pero sin dificultad alguna.

Llego a la cima de Peña Trevinca a 2127 metros de altura donde hay una enorme cruz de hormigón, de unos siete metros de altura, tirada en el suelo, posiblemente rota la base.

Mi plan es descansar, tomar algo de fruta y hacer fotos, imposible, una nube de mosquitos como no había visto jamás se me echa encima y me hace bajar rápidamente por el mismo camino por donde he subido, se me olvida mi plan de bajar por el cordal que, hacia el NE, forman Peña Negra y Peña Surbia, quizá con la amenaza de tormentas y que las nubes ya están encima tampoco lo hubiese acometido.

En total he andado una distancia cercana a los 25 kilómetros con un desnivel total acumulado entre la ida y la vuelta algo superior a los 900 metros. He estado sólo todo el día con lo que ello representa de tranquilidad pero también de peligro si hubiese pasado cualquier incidente.