miércoles, 26 de enero de 2011

La Canal "Fácil" en Gredos


Ya desde el año pasado teníamos la ilusión de hacer este corredor.

El viernes salí al Refugio Elola por la tarde, llegué anocheciendo, crucé hacia el refugio por la Laguna Grande que ya tenía una buena capa de hielo, como siempre el Circo de Gredos bien nevado, impresiona desde los Barrerones cuando comienzas la bajada hacia la laguna, es espectacular.

Cena en el refugio, como siempre frío y el sábado esperando a Paco y Fran que durmieron en la Plataforma, cafetitos cuando llegaron y, hacia las diez de la mañana, quizá ya un poco tarde, salimos a la actividad.

Saliendo del refugio, con dirección hacia la Portilla de los Machos y, antes de llegar a la Laguna Esmeralda, desviación hacia la derecha, enseguida la teníamos de frente, paralela a la Portilla de los Machos, hacia nuestra derecha.

En unos treinta minutos estábamos en la base de la vía, a unos 2100 metros de altura, paramos para preparar el material y, la primera rampa, con algo más de un 35% de desnivel, se hace hasta llegar a unas rocas a nuestra izquierda donde Fran puso la primera reunión, para acometer el primer tramo complicado de, más o menos, un 55% de desnivel y con parte de placa de hielo, al final del tramo, nueva reunión para asegurarnos a los demás y comienza un largo nevero, también con un 35% de desnivel, para no guardar las cuerdas, decidimos seguir encordados haciendo dos rápidas reuniones del tipo bota-piolet.

La verdad es que la nieve estaba fantástica, durilla y con pocas placas de hielo, el frío tremendo, estamos en cara norte, sin un solo rayo de sol.

Al terminar el nevero, encontramos una especie de hendidura en la pared de nuestra izquierda, donde hacer una buena reunión con friends. Ya, más pendiente, hasta hacer una segunda reunión en la pared, aquí ya con el viento a tope y mucho frío.

Nos queda el último tramo, el más complicado y de más pendiente, superior al 55% y con una buena placa de hielo en su intermedio. Desde la reunión calculábamos que sería de unos veinte metros, pero no, casi los cincuenta, nos llegó la cuerda justa para no hacer otra reunión, la ceja final de acceso al collado, más empinada aún, con tramos de nieve blanda y el viento soplando desde abajo en plan chimenea, hacían algo complicada la salida al collado.

Pasamos los 300 metros de desnivel de la vía, pero por fin un poco de sol y aún así el frío, es mediodía y estamos a cero grados.

Un tentempié rápido y bajada por la Portilla de los Machos, bien de nieve, no paramos en el refugio y seguimos directamente hacia la Plataforma, allí la temperatura a las siete de la tarde es de ¡ocho bajo cero!. Un bonito corredor, merece la pena.

Las fotos de la actividad.

martes, 25 de enero de 2011

Un paseo hacia los Lagos de Enol


Salimos de Demués una pequeña aldea típica asturiana con 50 habitantes y en una altura de 405 metros, a donde llegamos con el coche desde Bénia de Onís pasando por Bobia. Allí empieza la llamada simplemente La Pista, o la Pista de Demués o la pista del Puerto Bajo o el PR-PNPE-8.

Me apetecía conocer este camino, he estado en varias ocasiones en los Lagos de Enol y siempre en coche, sabía de la existencia de esta pista que nos lleva hasta un poco antes de los Lagos de Enol y me encantó conocerla.

Con Fernando y su nuevo amigo, su mastincito de siete meses y cerca de sesenta kilos iniciamos la andada, unas veces parándonos a hacer fotos, otras para saludar a los múltiples conocidos de Fernando y otras para que Fernando perdiese una nueva pelea con su perro que, de obedecer a su amo, ná de ná, ha salido un poco pasota.

Llegamos hasta el collado Lincós, para empezar la Cuesta de Camba, que tiene una pendiente un poco dificultosa, pero no es. Se llega tras subir ese repechito al collado Camba y desde aquí al Cantón de Soñín, en todo el camino se ve el bonito pueblo de Gamoneu, que da nombre a un estupendo queso del concejo de Onís.

Se rodea la gran vega de Comeya, se desciende por una calzada de piedra que se llama les Cueñes del Cantón, por donde se llega a la primera vega de montaña denominada Mantegas.

Se continua hasta encontrar la majada de Belbín, donde se realiza el queso de Gamonedo, y si hay algún pastor, se puede comprar alguna pieza.

Se sigue atravesando el collado de La Llomba que, tras pasarlo, adentra cerca de las, ya cerradas, minas de Buferrera, desde aquí ya se ve, el emblemático Lago Ercina al que se llega por una senda perfectamente marcada.

En una suma, un agradable paseo de unos once kilómetros por una agradable pista, con muy bonitas vistas en todo el recorrido, haciendo un desnivel cercano a los 780 metros hasta llegar a los 1140 metros de altura de los Lagos.

Y para finalizar, típica fabada ..
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Algunas fotos.

domingo, 23 de enero de 2011

La integral circular al macizo de los Siete Picos


Hicimos el recorrido Paco y yo, pero al revés, es decir, primero los Siete Picos uno a uno y después regresar por la senda Herreros, pues no, al bajar del Collado Ventoso llegamos hasta la pista de la República, seguimos hasta la pradera de Navarrulaque, donde está el famoso reloj solar de Cela, allí tomamos la bien indicada senda Herreros, pero a mitad nos perdimos, bajamos hacia Cercedilla, volvimos, cruzamos el río que baja al embalse de Navalmedio como pudimos, subimos a trocha y, después de 22 kilómetros llegamos al Telégrafo y bajamos al coche.


Vale, pues para hacerlo bien, el miércoles me subí de nuevo, sólo, y lo hice de manera correcta, aunque al volver no me subí cada uno de los Siete Picos, simplemente volví junto a cada uno de ellos, y esta vez no me perdí, así que ahora si puedo detallar la ruta.

Ruta que comienza en el mismo puerto de Navacerrada, a 1860 metros de altura, dejé el coche en el aparcamiento anterior a la Venta Arias y desde allí subí a la pista del Telégrafo, en invierno está cerrado el acceso por el tema de las ¿pistas de esquí o lo que sean?, en poco más de diez minutos llegué a la parte superior donde se juntan el telesilla y el telearrastre del Escaparate.

Ya, en llano prácticamente, se sigue por una amplia senda hasta las primeras rocas que con figuran la cima del Cerro del Telégrafo, inconfundible por la singular estatua de la Virgen de las Nieves. Después de subirlo y bajarlo, merece la pena trepar cada una de las cimas, volví a la amplia senda original donde hay una bifurcación, la de la izquierda nos llevaría a las paredes de escalada del Telégrafo y la de la derecha es la senda a seguir.

Iniciamos un pequeño descenso, para llegar en algo más de veinte minutos a la pradera de Siete Picos, el camino llega a un collado justo donde empieza la cuesta que nos llevaría a las cimas e los Siete Picos, por ella bajaremos al final del circuito, entre pinares. Nada mas iniciar la subida el camino se bifurca bruscamente hacia la izquierda, evitando el camino de bajada de la vuelta, el camino es ancho en suave descenso e inmediatamente veremos hitos y las marcas amarillas y blancas de la senda Herreros. Lamentablemente el camino ancho se acaba muy pronto para convertirse en un pequeño sendero más estrecho donde las marcas son escasas, pero donde hay hitos, importante ir viéndolos y no perderlos, cruzamos un pequeño arroyo, alguna subida y bajada suaves y, siempre, a través del pinar.

Unas rocas a subir, una plataforma con buenas vistas y un pequeño descenso hacia la izquierda por un claro, a cuyo final volvemos a girar hacia la derecha por zona de matorrales e, insisto, muy atento a los hitos y empezamos un fuerte descenso, a nuestra derecha dejamos la curva interior de los Siete Picos, y seguimos por zonas rocosas hasta que la senda gira a la derecha dejando el descenso e iniciando un tramo más horizontal, a veces pasamos por el pie de las rocas de los Picos que bajan desde las cumbres.

De nuevo el camino pierde altura, pasamos por la zona más intrínseca del camino, atención a los hitos para no perder la senda, enseguida veremos el llamado Camino de la Pata de la Cabra que nos llevará hasta la mencionada pradera de Navarrulaque, donde tomaremos hacia la derecha la pista de la República que nos llevará hasta la Fuente de Antón Ruiz de Velasco, a la derecha del camino y antes de llegar al Puerto de la Fuenfría, aquí es donde empezaremos la subida hacia el Collado Ventoso, en esta zona la senda está marcada con puntos amarillos y rápidamente llegaremos a unos mojones de granito que delimitan las provincias de Madrid y Segovia, giramos a la derecha según subíamos, aquí las marcas amarillas se bifurcan, de frente se va a Navacerrada, a por el camino Schmid, y nosotros tomamos un sendero muy estrecho y angosto, con muy bonitas vistas nos lleva al pico de Majalasna, el primero de los Siete Picos, o el último, según se mire, desde aquí hasta el Collado del Telégrafo, donde iniciamos la travesía seguimos la senda que va dejando a nuestra derecha todos y cada uno de los Siete Picos y, si el día acompaña, es muy agradable subir cada uno de ellos hasta su cima, eso si, evaluando bien las posibilidades de cada uno.

En suma un trayecto de unas cinco horas, sin contar las trepadas a cada uno de los Siete Picos.

Las fotos de la actividad

Fotos en blanco y negro de un recorrido anterior

lunes, 17 de enero de 2011

Un recorrido por la zona andina del desierto de Atacama


Ya conocía el desierto de Atacama pero por la zona de San Pedro de Atacama, ahora deseaba conocer más a fondo el desierto más árido del planeta y para ello había que irse hacia la zona de los Andes.

No me ha defraudado en absoluto, su paisaje, sus salares, sus termas, sus montañas, sus espectaculares anocheceres y amaneceres, el calor del día y el frío intenso de la noche.

La dureza de la vida en este desierto hace que día tras día el agotamiento del esfuerzo realizado sea mayor y el cansancio que se va acumulando te hace desistir de muchos objetivos, es un desgaste diario tremendo.

El vuelo a Santiago de Chile ( a través de Buenos Aires) lleno, como siempre en estas fechas, pero bueno, es inevitable, a la llegada a Santiago taxi al hotel, cena y a dormir, el segundo día lo dedico a conocer algunas zonas de Santiago que no conocía de anteriores viajes, la Avenida O´Higgins, Providencia, el centro histórico, la Casa de la Moneda, el Congreso, la Iglesia de San Francisco, la casa Colorada. la Plaza de Armas, la Catedral, el Mercado Central y sus parques, el O´Higgins, el Cerro de San Cristóbal, el Cerro Santa Lucía, y más que se me olvidan, una ciudad moderna, limpia, cómoda, me gusta.

Preparamos los dos 4x4 y salimos en dirección a Copiapó, 12 horas, los 4x4 muy cargados, sólo en agua cerca de 300 litros y nos faltó. Autovía hasta Coquimbo y después carretera, poco a poco el paisaje cambia el verde inicial al del desierto, dormimos en Copiapó, una pequeña ciudad agrícola que ahora está viviendo entre la aventura de los mineros y el Dakar que viene. Y al día siguiente se acabaron los hoteles, por las pistas de tierra del desierto llegamos a una especie de oasis, por un pequeño riachuelo que nace allí mismo, en la zona llamada Valle Chico, a algo más de 2800 metros de altura, vemos restos de animales muertos por los ataques de los pumas , cena y a dormir en las tiendas. Uno de los 4x4 se ha estropeado y hay que bajarlo a ver que le pasa, los demás nos quedamos, desayunamos y, primera paliza, un monte cercano con un desnivel de 750 metros a subir y, al bajar, pocas veces más tendremos esta opción, a lavarnos en el río.

Con los dos 4x4, de nuevo, salimos hacia la laguna Santa Rosa, a 3800 metros, espectacular, si el anochecer es esplendido viendo como la luna sale a través de las montañas, reflejándose en el lago, la noche es única, un cielo limpio que nos permite ver todas las estrellas posibles, las nebulosas, en fin un espectáculo y el amanecer es increíble, se escucha el silencio, los flamencos del lago aún duermen, las familias de guanacos se acercan a pasar el día en el lago, hasta un zorro se nos acerca a la cabañita que tenemos como refugio, poco a poco pierde el miedo hasta que como de nuestra mano. Estamos solos en el desierto, subimos al pico Maricunga (o Siete Hermanos), a 4900 metros, ¡lo que cuesta caminar a esa altura!, bajamos y, sorpresa, ha llegado otro 4x4 con unos mejicanos que tienen una escuela de buceo en la Riviera Maya y quieren batir el record de buceo en altura en una laguna desconocida que dicen está a 6300 metros, buena gente y buena amistad con ellos, volveremos a vernos en Cancún, sin duda.

El viaje hacia la Laguna Verde a través de un interminable desierto es, por árido y duro, encantador, allí a 4200 metros en sus estanquitos del agua caliente de las termas nos relajamos y ¡nos lavamos!, el color de la laguna y de su salar es brutal, una maravilla.

Nos hemos quedado casi sin agua, la ciudad más cercana es Copiapó, a siete horas en el 4x4, nos bajamos dos a comprar algo, no me lo puedo creer, atascos en Copiapó, ahhhh, claro es Navidad y el consumismo también ha llegado aquí.

El siguiente paso es llegar al refugio que se ha construido junto a los restos del antiguo, y quemado, refugio Murray, a 4350 metros de altura, mal, está mal conservado, abandonado, bueno, pasamos la Nochebuena con sorpresa, ¡tenemos jamón, paletilla, vino tinto chileno y champán!, un lujo en el desierto.

El día de Navidad lo celebramos subiéndonos Barracas Blancas, a 5700 metros.
Por la noche llega Elías, un burgalés que se está recorriendo el desierto en una bici, toma ya ..., se acaba de hacer un desnivel de cerca de dos mil metros en el día, está destrozado.

Al día siguiente, palizón, el pico-volcán de San Francisco, a 6086 metros, junto al paso fronterizo del mismo nombre entre Chile y Argentina, un secarral, una subida durísima de 1400 metros de desnivel, un pasito pa´alante y otro p´atras, volvemos reventados, no recuerdo ni que cenamos, ni siquiera si cenamos, se que me metí en el saco y me olvidé del mundo.

La subida al refugio ¿? de la Universidad de Atacama a 5200 metros, hundiéndote en la arena del desierto al andar, pero, al llegar allí y poner las tiendas, la arena te entra hasta en las cejas, el frío por la noche de quince grados negativos es agotador, ¿agua? ¿y eso que es?, a por cierto cerca de allí pasa un arroyuelo de color tierra, procedente del deshielo que no se puede tocar ¡tiene arsénico!. Al día siguiente, Rodrigo, uno de los mejicanos se baja, tiene principio de mal de altura, dice que intentará volver pero no lo hace, su compañero Fer, al día siguiente en la cabaña C. Tejos a 5900 metros, se marea, se cae al suelo y hay que ayudarle a bajar de inmediato, tiene principio de edema pulmonar.

La Nochevieja la paso en Laguna Verde junto a los controladores de la laguna y los Carabineros del puesto cercano, ¡hasta marisco para cenar!, vino, champán y baño nocturno en una de las termas ¿que mas se puede pedir?.

Para finalizar bajada hasta el pueblo costero de Caldera, con una maravilla al lado que es Bahía Inglesa, aguas transparentes sobre una finísima arena blanca.

Bueno, genial.