martes, 29 de marzo de 2011

La cara oeste de Torre Bermeja


Una buena actividad, sobre todo en invernal, un día duro, muy duro. Salimos de Posada de Valdeón con ánimo de hacer la Torre Bermeja por esta ruta un tanto especial.

Una ruta circular con cerca de 18 kilómetros de recorrido, con un desnivel acumulado en la subida de 1540 metros y unos 20 más aún en descenso, partimos desde los 910 metros de altura de Posada de Valdeón hasta los 2392 de la Torre Bermeja. Debido a las condiciones de nieve, y por tanto a las constantes paradas para organizar las maniobras de cuerda, tardamos cerca de once horas, calculo que en condiciones estivales puede hacerse en un par de horas menos.

Comenzamos a primera hora de la mañana desde Posada de Valdeón, tomamos la carretera en dirección a Riaño y, a los pocos metros, vimos una desviación hacia la derecha que, a través de pista forestal, nos lleva hasta el cercano pueblo de Soto de Valdeón y en dirección a Caldevilla, enseguida vemos, otra vez hacia la derecha, una pista que cruza el río, indicado hacia la Vega de Llos, el camino, que enseguida se convierte en senda zigzagueante nos llevará a través de un tupido bosque, cambiante constantemente a hayedo, a abedules, etc.., pero siempre de una belleza y una frondosidad especial, esta parte de la ruta la hice posteriormente como el principio de la ruta de los refugios Vega ....

Dejamos a nuestra derecha el Puerto del Cuerno con sus 1370 metros, pasamos varios collados en suave ascensión, al principio no tanto, hasta llegar a la Vega de Llos, en cuyo centro vemos el chozo de Llos inconfundible, pegado a unas rocas más altas que el propio chozo.

Ya aquí comienza la nieve, cada vez más incomoda y profunda, bordeamos la Peña Parda y subimos al Collado Jover.

Una mala pisada y se me sube la bola, estiramos la pierna y continuamos hasta el Collado del Frade donde el camino se une con la ruta que vendría desde Vegabaño, una nueva subida hasta llegar a la Cimera del Frade y empiezan las dificultades para subir a los Altos del Verde, la trepada no sería dificil en verano, pero aquí esta helada la nieve entre las piedras, la arista donde estamos no ofrece consistencia alguna, una caída sería peligrosa, hay que encordarse y trepar, es un grado III+ de sólo unos cinco metros, reunión arriba y seguimos, un destrepe asegurado hacia el Collado de la Canal, bordeamos un poco y nueva trepada por un diedrillo-chimenea de unos diez metros y de un grado III volviendo a meter reunión arriba, habíamos leído que nos encontraríamos un viejo pitón para asegurar la subida, no encontramos nada, estaría cubierto por la nevada.

La arista sigue, otro destrepe asegurado y ya estamos en las palas que nos llevarán a la cima, a nuestra derecha vamos dejando Los Moledizos.

Llegamos a la cima en poco más allá de las seis horas desde la salida, es tal la cantidad de nieve que no vemos ni vértice geodésico, ni buzón, ni nada de nada, el tiempo se nos echa encima, cuatro fotos rápidas a nosotros, del paisaje ni hablamos, no se ve nada por ningún lado.

Retrocedemos unos metros y enseguida tomamos la dirección hacia el Collado de Pambuches, primero una zona de palas muy verticales, nos encontramos con dos cejas que pueden provocar avalanchas y con rimayas de consideración al pie de las cejas, resultado, setas en la nieve, cuerda y a bajar poco a poco, después unos metros de destrepe cara a la pared, poco a poco la vertiente se hace menos empinada y nos damos la vuelta, dejamos a nuestra derecha los Picos de Pambuches hasta llegar a Pantivales, allí, de repente, a 1400 metros de altura, pasamos de hundirnos en la nieve hasta las rodillas a quedarnos sin nieve, llegamos al collado de Pambo y ya vemos, de frente Collado Jermoso y el Friero y, abajo Cordiñanes y la presa de Posada de Valdeón, una horita más y llegamos de vuelta a Posada de Valdeón después de más de diez horas muy duras.

Esta invernal subida, como esfuerzo físico y técnico, me ha encantado, lluvia, nieve, niebla, en fin, todos los ingredientes para disfrutar, pero me ha faltado el paisaje, que aquí tiene que ser espectacular, así que haré de nuevo este recorrido en verano.

jueves, 24 de marzo de 2011

Almanzor Cara Norte


Mi segundo intento, el primero el año pasado con Rafa y Fer, imposible, hora y media parados en el primer largo bloqueados por dos cordadas delante de la nuestra que no tiraban ni hacía delante ni atrás, resultado media vuelta y otra vez será y, esta sí, esta si lo ha sido, martes y Santi, Fer y yo estuvimos solos en todo el día, bueno vimos una cordada de otras dos personas que hicieron el mismo recorrido muy detrás de nosotros.

Salí el lunes hacia el refugio Elola, dejé el coche en la Plataforma, a 1780 metros de altura, y por los Barrerones a 2175 metros (cada vez se me hace más pesado ese trayecto) me fui a pasar la noche en el refugio Elola a 1950 metros, más tarde llegarían mis dos compañeros de cordada, allí, agradable sorpresa Raúl Lora y Jonathan dando clases a un grupo de futuros guías.

A la mañana siguiente, nos levantamos a las cinco de la mañana, aún de noche, desayuno, preparación del material, frontal y en camino, nieve muy pesada, muy papa, cada paso era un esfuerzo, además nevó durante la noche y no había huella, teníamos que ir abriendo el camino, más pesado aún.

El camino desde el refugio está indicado ya en la salida del mismo, avanzamos hacia el corredor que se ve hacia la izquierda (visto desde el refugio) del Almanzor, en dirección a la Portilla Bermeja, hasta llegar a una plataforma llamada la Hoya del Crampón, donde el corredor se divide en dos, de frente seguiríamos hacia la Portilla Bermeja (tiene por detrás del Cuchillar de las Navajas y del pico del Sagrao, un bonito paso hacia el Collado del Crampón si de lo que se trata es de subir al Almanzor por su vía normal y se dispone de tiempo), y a nuestra derecha tenemos el camino a continuar, la empinada pala (tramos de un 40%) que lleva al Collado del Crampón. Al poco tiempo, al llegar a la zona de piedras de la pala, donde empezaría a estrecharse, abandonamos el corredor hacia nuestra derecha, para vadear la montaña por el zócalo hasta alcanzar el pie de la vía (justo detrás de un diedro muy característico).

Hicimos la vía en tres largos:

El primero, rampa de un 60% desde el inicio mismo de la vía y con unos 50 metros de longitud, preparamos la reunión en una zona de piedras a la derecha con dos friends y superamos la primera pala que se va estrechando poco a poco, pero manteniendo una buena anchura, al final de la misma nos desviamos algo a nuestra derecha, y juste debajo de la cascada de hielo veremos un pitón ya antiguo pero seguro y para mejorar la reunión se complementó con un friend.

Para hacer el segundo arrancamos desde la base de la cascada, un friend, usamos del 1,5, a la derecha para meter enseguida el primer seguro (más bien un reenvío), nada más superar la cascada (75 ó 80 por ciento), a mano derecha se puede hacer una reunión y convertir la ascensión en cuatro largos, nosotros no lo hicimos así, Fer siguió hasta completar casi otros cincuenta metros por un nevero inclinado de, más o menos un 50% de inclinación y llegar a otra zona en la que, en la piedra, hay un fisurero que más que abandonado es que no ha podido sacar, se complementa también con otro friend, aquí usamos del 1, y nueva reunión.

Por la izquierda de la reunión hay una larga canal, llamada la Chimenea, algo estrecha, con un 55% de inclinación, con posibilidad de poner algún seguro intermedio en las piedras que aparecen a derecha e izquierda y que nos lleva a la arista final entre las dos cumbres, no da para más la cuerda y los 3 ó 4 metros finales no precisan seguro.

Fotos en el vértice geodésico, las nubes suben y la tormenta nos entrará si o si. Para descender nos vamos hacia la vía normal por la vertiente contraria a por donde hemos subido, un pasito un poco aéreo y vemos, en la misma roca cimera, un buen anclaje para montar un rapel de los primeros 25 o 30 metros que hacia nuestra izquierda según bajamos nos llevarán a un flanqueo sobre las Canales Oscuras y de ahí a la Portilla del Crampón y hacia abajo por la pala que continuará hasta donde nos desviamos en la subida.

Tal es así que allí, justo en la desviación vimos los bastones que dejaron para recoger a la bajada los dos únicos que hemos visto en todo el día.


Fotos de la subida por la vía normal en el 2009.

lunes, 14 de marzo de 2011

Corredor Norte de Peña Ubiña


Peña Ubiña, ¿el más alto del macizo al que da nombre?, pues no, no, todo cambia, ahora resulta que el pico más alto del macizo es el Fontán Norte, por tres metros, bueno, pues vale, pero Peña Ubiña, con sus 2414 metros de altura,es un pico estrella, es especial en invierno y más por su Corredor Norte, espectacular (III/2 de 350 metros), una clásica dentro del alpinismo asturiano.


El Macizo de las Ubiñas y la Mesa, forma un núcleo de montañas rocosas que se adentran en Asturias por los Puertos de Agüeria, la continuidad del Cordal de Lena y los Puertos de la Ballota, pudiéndose definir como zona de “alta montaña”.

Aunque es un macizo único, yo me permito incluirlo como parte de los Picos de Europa, al menos es su continuación dentro de la cordillera Cantábrica. Al nuevo refugio del Meicin, a 1560 metros, se accede desde el pueblo de Tuiza de Arriba, donde existe un buen aparcamiento.

Hacia lo alto del pueblo y en dirección sur, sale un amplio sendero que en cerca de 50 minutos de agradable paseo nos lleva al refugio, muy bien atendido por el amable Joaquín. Un dato importante, para llegar a Tuiza, algunas webs, como por ejemplo Vía Michelin lo indican saliendo en la AP66 por la 93 y seguir por Caldas del Luna y Robledo de Caldas, esta carretera hasta Tuiza es una pista forestal impracticable, más aún en invierno, menos mal que me lo advirtieron y marché por Campomanes.

Salimos a primera hora de la mañana del refugio hacia el valle de Covarrubias, enfrente mismo del refugio y enseguida una dura pala que nos lleva hasta el Cuetu les Cabres a 1850 metros, donde durante unos minutos la travesía hacia la base del Peña Ubiña nos permite un pequeño descanso, hasta aquí, dos horas desde el refugio.

Que lástima, a partir de aquí, las nubes y después la nevada, nos impidieron ver los increíbles paisajes que yo me esperaba, pero eso no quita estimación a la fenomenal subida.

La primera parte del corredor la hicimos en cinco largos, los dos primeros entre el 40 y 45% de desnivel con reuniones en nieve con el deadman, un paso de 55% y de unos 60 metros más complicado, de hecho, el paso clave de la vía, con reunión final en pared y seguimos por rampas de un 45%, en total cinco reuniones hasta llegar al hombro del Ubiña, una zona un poco más relajada y en ensamble asegurado por la arista, sin ver más allá de un par de metros por la intensa niebla y, al final la arista más amplia, quizá de grado II, que nos lleva hasta la cima, difícil de encontrar el vértice geodésico, imposible de localizar el buzón, casi inviable encontrar el descenso hacia la vía normal, por el este, y bajada, ni siquiera el bocadillo típico de la cima, abajo por las palas de la vía normal, de cerca de un 40%, hundiéndonos en la nieve hasta la rodilla, por lo menos hasta la valla que divide Asturias de León en el Collado de Cerreos.

De allí al refugio media hora más, y después de un descansito en el refugio, otra media hora bajo nieve y lluvia hasta llegar a Tuiza Casi diez horas en total, debido al mal tiempo, un reconfortante té en el refugio, bajada a Campomanes a por el coche, que lo dejé junto a la casa rural donde dormí, y de vuelta en carretera.


martes, 8 de marzo de 2011

Esquiando en Formigal


Otro fin de semana de esquí, esta vez en Formigal. Quiero hacer todos los años unos días de esquí con mis hijos, esta vez ha sido con Mónica y claro, todo fenomenal.

Desde el viernes hasta el martes y me estoy enviciando con este tema, no sé, no sé, me parece que me voy a liar más de lo que debo con esta faceta, ya veremos.

Formigal es una estación que me parece muy familiar, me gustó si, pero me gustó más Cerler el año pasado y éste también me agradó más el fin de semana en Piau-Engaly.

Nada, a ver si subo un poco de nivel, ojo que ya domino las rojas y no tengo recelo ante las negras, y si subo un poco el nivel intentaré conseguir el tema de la travesía que es lo que espero me guste más.

Fotos de la actividad.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Piau-Engaly


Y otra vez esquiando, esta vez en la bonita estación de Piau_Engaly en los Pirineos Franceses, no la conocía, el tiempo no prometía, casi pensamos en volvernos el domingo en la mañana, pero bueno, al final esquiamos bien.

Salimos el viernes de madrugada, a las cuatro de la mañana, llegamos a Bielsa sobre las diez y media, dejamos la comida en el frigorífico del apartamento y a esquiar, media hora desde el apartamento hasta Piau, el túnel con Francia no lo pasamos ni una sola vez abierto, siempre cerca de diez minutos de espera.

Viernes y sábado magnifico tiempo, para el sábado no lo esperábamos así, pero el domingo malo, malo de solemnidad, subimos hasta las pistas y allí decidimos que no hacíamos nada, media vuelta al apartamento, buena comida y, para bajarla, me fui por el valle de Pineta hacia adelante, a medio camino Fran, con Paco y Sara (eso si, en el 4X4), me alcanzaron y nos fuimos hasta el refugio de Pineta, café, charla y abajo.

El lunes con poca ilusión de poder esquiar nos fuimos a las pistas, nevada en el camino, viento, niebla en la pista, pero bueno, ¿quién dijo miedo? arriba y abajo y así hasta la una y media, bocadillo y ¿nos volvemos a Madrid?, noooo, Paco quiere esquiar más, al final unos antes y otros después, todos arriba y abajo, hasta que el infernal viento cerró la estación, al coche y a Madrid.

En suma buen fin de semana, con verdes, azules y rojas, a repetir la próxima semana.

Fotos del fin de semana de esquí.

martes, 1 de marzo de 2011

Los Chorros del Manzanares


Un itinerario de senderismo muy agradable, desde Canto Cochino en La Pedriza, de dos horas y media larga en la subida, con paradas para hacer miles de fotos, y dos horas de bajada.

El desnivel, suave, salvo en el tramo final, pero en total desde los 1020 metros de altura del aparcamiento bajo de Canto Cochino hasta los 1480 a que hemos llegado.

La longitud es de diez kilómetros y medio entre la subida y la bajada y es también una parte de la ruta de bajada desde La Maliciosa, por ejemplo si hacemos la ruta circular de Quebrantaherraduras a La Maliciosa por la Cuerda de Los Porrones y bajada por el Ventisquero de la Condesa.

Salimos de Canto Cochino, donde hemos dejado los vehículos y cruzamos el puente de Canto Cochino sobre el río Manzanares. Giramos hacia la izquierda, vemos enseguida que, constantemente el sendero tiene varias alternativas, da igual, siempre seguiremos por la opción que vaya más pegada a la margen izquierda (según la bajada) del río.

En unos 700 metros de suave camino (sólo hemos subido unos veinte metros de desnivel) vemos a nuestra izquierda el Puente de las Ranas, que deja a su otra orilla un nuevo aparcamiento.

Seguimos por la misma margen hasta que, en unos ochocientos metros más vemos, también a nuestra izquierda el puente de la Cola del Caballo sin haber variado nuestra altitud.

En algo más de dos kilómetros desde la salida nos encontramos con el cuarto puente, el del Vivero, de piedra y con las laderas metálicas, este si lo cruzamos y nos metemos en la pista forestal de la margen derecha del río, pista que al principio retrocede un poco y que nos permite ver El Cáliz, una de las peñas más curiosas de La Pedriza, por detrás dejaremos la Cuerda Larga.

Enseguida llegamos a la pista principal que sube desde Canto Cochino y en su subida por la margen derecha del río (en su bajada), en la primera curva pronunciada sale un sendero, ya más angosto, que seguirá paralelo al río, muchas planchas de granito, con las que hay que tener cuidado si están mojadas, nos llevarán a la zona de la inconfundible Charca Verde, a 1150 metros de altura, merece la pena bajar y contemplarla, en cuanto sale un poco de sol, siempre llegan bañistas y en época fría como ahora en Febrero, no se duda en tumbarse encima del granito a tomar el sol.

Este sendero nos llevará de nuevo a la pista principal justo en el momento en que a nuestra derecha, el Arroyo de los Hoyos desemboca en el río Manzanares, aquí estamos a tres kilómetros y medio de la salida y a una altura cercana a los 1200 metros.

El antiguo Puente de los Franceses quedará a nuestra derecha, difícil de ver desde la pista forestal, el siguiente paso será el nuevo Puente de los Franceses, por donde la pista cruza para continuar, justo en ese momento, a nuestra izquierda aparecen unas escaleras en piedra que nos ponen en el sendero, más estrecho, que nos llevará en una ascensión algo más dura hasta el puente de madera del Retén, estamos a 1295 metros de altura y a una distancia de unos 4,5 kilómetros de la salida, lo cruzamos y a su otra orilla empieza la parte durilla de la subida, una senda en zig-zag hasta llegar a un paso entre tres enormes piedras de granito, pasamos entre ellos y nos aparecen los Chorros del Manzanares, merece la pena seguir el sendero y superar en algo los 1480 metros de altura para verlos desde arriba, pero eso si, con mucho cuidado con las placas de granito si están mojadas.

La vuelta la hicimos por el mismo sendero hasta el Puente del Retén y, a partir de ese momento por la pista hasta Canto Cochino.

Hay otra opción, que no hicimos, que es subir hasta la pista forestal que dejamos en el nuevo puente de los Franceses y bajar por el Collado de los Pastores.