miércoles, 2 de septiembre de 2009

Elbrus en el Cáucaso una gran experiencia


Hay una relación de cumbres denominadas los siete continentes, es decir la cumbre mas alta de cada uno de los siete continentes definidos en montañismo, el Aconcagua en América del Sur, MacKinley en América del Norte, Vinson en la Antartida, Pirámide de Carstenz en Oceanía, Kilimanjaro en Africa, Everest en Asia y Elbrus en Europa, este, con sus 5642 metros de altitud, puede parecer el menos exigente.

Pero la región del Elbrus es una de las más atractivas entre todas las del Caucaso. Del valle principal, por el cual fluye el río Baksán, salen numerosos valles laterales, los cuales llevan hasta los más famosos picos del Caucaso. Donguz-Orun 4492 metros, Shkhelda 4300 metros, Tchatyn 4368 metros con su cara norte vertical de unos 500 metros, la legendaria Ushba 4710 metros, y claro, el Elbrus, el punto más alto del Cáucaso y de Europa, que supera el orgullo de Los Alpes, el Mont Blanc, en más de 800 metros. En suma, la bellísima región rusa de Kabardino Balkaria y su frontera con Georgia.

El gigante helado de dos cabezas corona el panorma del Cáucaso Central, siendo unos 1000 metros más alto que sus vecinos. Sus dos crateres del antiguo volcán cubiertos de hielo y nieve, tienen en sus cimas unas mesetas de unos 300 metros de diámetro. El Pico Oriental es un poco más bajo que su hermano occidental , 5621 metros y 5642 metros. Todo el macizo está cubierto con un gigantesco casco de hielo.

Su ascensión, a pesar de no requerir excesivos conocimientos técnicos, es bellísima, salvo en el tema del refugio base. El "Bochki" en ruso, su tradución es "Barricas", presenta una docena de grandes cilindros metálicos instalados horizontalemente, cada uno puede alojar seis personas, pero están en un total y absoluto abandono, así como sus elementos adicionales tales como comedor y baños, mi opinión, mientras no construyan el nuevo refugio, es que merece la pena subir con tiendas de campaña. Además esta el tema de la ubicación, desde el refugio hasta la cumbre hay unos dos mil metros de desnivel, a una altura inicial de 3650 metros hacen que la acometida del día final de cumbre sea larguísima por lo que mucha gente opta por subir los primeros ochocientos metros, apróximadamente, en las orugas de la estación, máxime cuando además esos ochocientos metros hasta cerca de las Rocas Pasukhova se han hecho en los días anteriores para aclimatar.

Antes existía en la pendiente del sur del Elbrus el refugio "Priyut 11" (la palabra rusa "priyut" significa "refugio"), los rusos dicen que posiblemente el más elevado hotel de montaña en el mundo (no estoy de acuerdo Cabaña Margarita en el Monte Rosa de Alpes está mas alto), construido justo antes de la II Guerra Mundial a la altura de 4020 m. Este edifício de forma aerodinámica podía simultaneamente dar asilo a unos 150 montañeros y esquiadores. A veces su comedor parecía un repleto Club de Montaña Internacional. Pero un incendio el 16 de agosto del 1998 lo destruyó.

Bueno, dos días previos en Terskol para la aclimatación previa, haciendo el Cheget con sus 3600 metros y a por el objetivo.

El teleférico nos sube desde la Pradora de Azau a 2250 metros, cerca de Terskol hasta la estación de "El Glaciar de Garabashi" a 3720 metros. Las dos primeras cadenas del teleférico están equipadas con cabinas y la última con unos penosos y antiquísimos telesillas que le dan un cierto tono nostálgico.

Dos días y sus dos noches de aclimatación, la primera jornada subiendo hasta el lugar del antiguo Priyut y la segunda hasta las Rocas Pasukhova a 4500 metros nos permiten una aclimatación un poco básica, pero bueno, vale, el tercer día no podemos acometer la cumbre por las previsiones del tiempo y nos quedamos a descansar haciendo alguna actividad mas suave, y al cuarto día arrriba.

La subida es larga y penosa, por el desnivel, por la altura, por la persistencia, no hay ninguna zona de descanso, hasta llegar al collado existente entre los dos Elbrus a unos 5300 metros de altura apróximadamente, donde reponemos fuerzas y desde donde acometemos la subida final, mas pendiente aún, mas aérea en sus primeros ciento cincuenta o doscientos metros y donde a algunos compañeros les pasa factura por el mal de altura la falta de una correcta y mas larga aclimatación, pero, a base de mucho merito y esfuerzo, al tiempo que de más riesgo del necesario según mi opinión, conseguimos llegar a la cumbre, fotos, increibles e inmensos los paisajes que se nos presentan del Cáucaso, tanto del área rusa como del área georgiana.

Bajamos rápido para que los que tienen los síntomas del mal de altura se recuperen, pero la bajada es penosa, larguísima dos mil metros de desnivel agotan todos los cuadriceps. Doce horas de actividad sin casi pausas pasan mella, y al llegar al refugio, buena comida y una cerveza para cada uno, nos las hemos ganado.