lunes, 16 de septiembre de 2019

Milán


Una ciudad que no está hecha para el turismo, si para vivir.

Se circula de maravilla, te respetan en los pasos de cebra si hay que pararse, sino no paran y nadie se enfada.

Hay bicis por todos lados sin necesidad de carril específico, que también los hay y hechos para circular con la bici y no para hacer inauguraciones,  y se respetan unos a otros.

Hay patinetes y no hay sensación de problemas. Aceras de asfalto cuestan la mitad que las nuestras y son geniales.

Tranvías del año de la polka que funcionan perfectamente y que dan un toque genial.

Ciudad cara pero con buenos salarios.  Hay camareros/as italianos.  Hay inmigración pero poca e integrada.

Los trenes de cercanías, muy buenos, no baratos, bueno, nada es barato en Milán, pero buenos, cómodos, bien informados, limpios y puntuales, los usé para ir al Lago Como ida y vuelta, mejor opción que cualquier alternativa de excursiones organizadas y sin complicación alguna.

El metro, igual, limpio, automático, en las líneas en que monté no llevan conductor, modernos, frecuentes y puntuales, el billete que usé es el de 90 minutos dos euros.

Los restaurantes muy caros, no tiene que dar vergüenza el pregunta cada precio antes de pedir porqué si no terminas saliendo cabreado en todos los sitios, sobre todo hay que preguntar por las bebidas (una copa de vino rosado, en muchos sitios te traen la copa ya servida en lugar de servírtela delante).

Los hoteles, caros y básicos y, recordad que en Milán hay que pagar el chantaje, huy perdón, el canon turístico, CINCO EUROS POR PERSONA Y NOCHE.

En cualquier caso, se vive genial, la gente se respeta, no hay caras de enfado.

Para ir y venir a/desde Malpensa, están los autobuses Terravisión que se toman (previa reserva por internet) en la misma puerta de salida de cada terminal, una hora larga en ir o en volver a Milán a la Estación Central, siete euros por trayecto, también está el tren Trenord, 13 euros trayecto, pero rápido y te deja en el centro, otras opciones son para osados.

Mis recorridos, pues el día de llegada, poco, dos horas largas de avión, una hora y cuarto de bus hasta el centro de Milán, el traslado desde la Estación Central hasta el hotel, el check-in, abrir las maletas, pues un paseo de relax en metro a conocer San Siro por fuera (otro ejemplo más de practicidad, un fabuloso estadio municipal para LOS equipos de la ciudad, no uno particular de cada uno), un spritz de aperitivo y a cenar, paseíto final de la primera tarde.

El sábado si, desayuno temprano, bajada andando por la Vía Corso Sempione, recorrido del bonito parque Sempione donde está el espectacular Castillo Sforzesco que visité más en detalle por la tarde, Calle Dante, una de las calles más comerciales de Milán y Plaza del Duomo, sacar las entradas para el Duomo, visita interior del Duomo y subida a la terraza por una angosta escalera de 251 escalones en subida y bajada al tiempo, después de otra nueva cola para cambiar la entrada ya que no me habían informado que con la primera no podía subir, en fin … ah y cuando se lo comento al de la escalera, pues no va el tío y me dice que con mi edad podía  pedir preferencia de paso para no esperar colas, pero me caguen … ¿porqué no lo decís?, venga va, vale … termino con la Catedral y, justo al lado no se puede perder la Gallería Vittorio Emanuelle, bueno un sitio donde mirar, y no comprar, la tienda que más me gustó fue la de Ferrari,  justo al lado la Plaza de la Scala con el teatro de la Scala, me encantó, la Vía Mercanti y, a comer …  por la tarde visita más en detalle del Castillo Sforcesco y paseo ya de compras por la zona de Montenapoleone y plaza de San Babila, también en el centro, en “el cuadrilátero de la moda”, por la noche, para quitarme del centro y sus restaurantes excesivamente turísticos, cena directamente en la zona del Navigli.

Siguiente día muy ajetreado, visita al Cemitero Monumental, no es tan impresionante (en todos los sentidos) como el de La Recoleta en Buenos Airesm (), pero merece la pena, paseo hasta la estación de Trenord a través del Parque Sempione, visita a la Iglesia de Santa Maria delle Grazie, sólo para poder ver la Última  Cena de Leonardo y tren al lago Como, una hora, paseo alrededor del lago, comida en un restaurantito junto a la estación y vuelta a Milán, por la noche, una vez más a cenar a la zona del Navigli, con un ambientazo, ah y en el Navigli, los sábados es día de mercado

El Duomo, bueno, pues bajo mi opinión no he visto jamás una Catedral como esta, impresionante, el exterior (a pesar de que en este año 2019 está en revisión por fuera y no se puede ver bien), el interior impresionante, pero es más el empeño turístico que la empaña, esos grupos organizados que se te cuelan, esos precios, esa falta de información, pedí la entrada, pregunte por precios para tercera edad y me miraron con mala cara, no me informaron, entré y cuando pretendí subir a la terraza me dicen que mi entrada no lo cubre, volví a la taquilla y no me quisieron compensar lo de la otra entrada en el mismo día, muy desagradable, te cobran más si quieres subir en el ascensor en vez de a patita (251 escalones), me imagino que no todo el mundo puede subirlo a pie, bueno, pretenden la superexplotación, la entrada recomendable es la general con subida a pie a la terraza, 10€ en este 2019




sábado, 31 de agosto de 2019

Peña Ubiña por la vía normal


Peña Ubiña, una de las grandes cumbres ¿asturianas, leonesas? de esa zona denominada ¿cómo no?, como los “Alpes Tuizos”, el macizo de Peña Ubiña, que se levanta en la zona astur-leonesa central de la Cordillera Cantábrica, sorprendiendo con más de dos docenas de dosmiles con Peña Ubiña como una montaña sólo aventajada en belleza por el Naranjo de Bulnes y con la sorpresa de no ser la cima más alta del macizo, el Fontán Sur supera en tres metros la altura de Peña Ubiña, Peña Ubiña a la que antiguamente conocían como Peña Ovina y que está incluida en el Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa y que se extiende entre los concejos e Lena Quirós y Revenga y cuya cima ya hice en invernal y por su corredor Norte hace algunos años y que se presenta como una bellísima zona de raquetas en invierno.

Dejamos el coche en Tuiza de Arriba, ya podrían aprender muchos pueblos con cimas visitables aquí hay un fenomenal parking y gratuito, Lena, a 1230 metros de altura, preparamos mochilas y demás y ale …, tardamos desde Tuiza de Arriba hasta el refugio del Meicín, a 1560 metros de altura,  unos 50 minutos, salimos desde el aparcamiento por una rampa hormigonada a la salida del pueblo hasta llegar a las casas más altas, por donde emprenderemos el camino hacia la Vega del Meicín, siguiendo la margen derecha del valle del Meicín.

En unos veinticinco minutos atravesamos la llamada Portillera, termina el pueblo y ya estamos en plena montaña, mucha niebla, incertidumbre para mañana.

Cena y dormir en el refugio del Meicín (), magníficamente atendido por Tania y … ¿digo cena?, nos preparó unos espectaculares huevos fritos con patatas y chorizo, maravilla, nos levantamos temprano, desayuno en el refugio y vámonos, … fotos del amanecer en la zona del refugio, día totalmente despejado y salimos en dirección SurOeste a través de las praderas de la Boquera del Meicín para llegar a la Vega del Chago,   seguimos hacia el evidente Collado Terreos a 1930 metros de altura ahora ya en fuerte pendiente, a nuestra izquierda Peña Cerreos de 2111 metros, ya hemos hecho algo más de la mitad del camino desde Tuiza de Arriba, desde el collado se ve la divisoria entre Mieres y Lena y el límite entre Castilla León y Asturias, límite definido con estacas, pero ¿y esto? … ¿cercas divisorias con alambre de espino entre Comunidades Autónomas?, pero ¿estamos locos?, en fin, llevamos algo menos de una hora desde el refugio hasta el collado con una distancia lineal de unos dos kilómetros, deberíamos seguir de frente una vez cruzada la cerca, para subir por la vía normal, pero decidimos bordear pegados a la cerca, la cruzamos, tomamos una senda con hitos en zig-zags que nos lleva al principio de la subida por la pedrera, esta pedrera está bien para bajarla en el típico clavado de tacones y dejarte llevar hasta que las piedras se paran, pero mi rodilla, después de la triada ya no está para esos trotes, así que conocemos la subida, pegados a las piedras laterales, estables, porqué subir por la parte central, por donde se ve camino es el típico pasito para adelante, pasito para atrás, así hasta llegar a la cima, cerca de dos horas y media.

En la cima, a 2417 metros de altura, las vistas espectaculares mires a donde mires, Picos de Europa, la Cordillera Cantábrica, las cercanías con Torrebarrio, Los Fontanes, espectacular … un poco de fruta, agua, fotos, vemos algunas personas que suben desde la vía normal y decidimos bajar por ella, algo más larga pero más cómoda para mi rodilla.

Para ello seguimos la arista como si fuésemos hacia Torrebarrio, enseguida, hacia nuestra izquierda empieza la bajada por su canal Este, siempre señalizada como PR, bajada divertida, fácil pero con cuidadín, hay que echar manos alguna vez, y, al terminar el descenso en el collado de El Ronzón, una senda que sigue hacia La Carba de 2003 metros, más al fondo Peña Ubiña pequeña de 2193 metros y, hacia nuestra izquierda una senda que nos llevará hasta la cerca del Collado Terreos, senda que abandonamos para intentar seguir más rectos a pesar de la pedrera que hay que atravesar, bajada sin pérdida hasta el refugio del Meicín, perfectamente visible, con múltiples sendas y con bajada directa, a trocha en algunos momentos, el día está perfectamente despejado e invita a ello, aunque leo que, con niebla, la Guardia Civil ha tenido que practicar más de un rescate.

Ya en el Refugio del Meicín, a 1560 metros de altitud, cervecita y unos garbanzos con bacalao exquisitos y seguimos la bajada hacia Tuiza de Arriba, el desnivel total acumulado ha sido de 1360 metros tanto en subida como en bajada y con una distancia total de, más o menos, por encima de los doce kilómetros, con una pendiente media algo superior al 20%.





domingo, 25 de agosto de 2019

Peña Citores desde el puente de La Cantina (La Granja)


Aparcamos junto a la fuente de La Cantina, a 1327 metros de altura, bajando del Puerto de Navacerrada, después de las Siete Curvas y justo después de cruzar por encima del río Eresma, vamos a conocer una más de las múltiples rutas  que atraviesan Valsaín entre La Granja y Cotos.

Subida constante y empinada a ratos, señalizada con círculos amarillos hasta llegar al puerto de Cotos. Salimos del aparcamiento atravesando un estrecho torno giratorio y en menos de diez minutos dejamos a nuestra izquierda la fuente de La Canaleja y en otros cinco minutos largos más, nos incorporamos a una pista forestal, denominada como Vereda de La Canaleja,  maderera que nos lleva ahora, aunque un poco más suave, en subida, hasta llegar a una pasarela sobre el arroyo del Cancho, donde, nada más cruzarla abandonamos la pista forestal y seguimos por la senda, más empinada y estrecha que sale hacia la izquierda y que sigue a través del excepcional pinar, en más o menos tres cuartos de hora, después de recorrer 2,7 kilómetros de subida desde la Fuente de La Cantina, estamos en la Pradera de Vaquerizas y nos incorporamos a una pista maderera, ahora mejor asfaltada que tomamos en subida y hacia nuestra izquierda, y que, en poco más de cinco minutos y poco más de trescientos metros, abandonamos hacia nuestra derecha para tomar el, bien señalizado, Camino Viejo del Paular, ahora señalizado como GR, con buenas vistas hacia Navacerrada hasta que, en poco más de hora y tres cuartos, llegamos al Puerto de Cotos por la parte de la estación de Cercanías, a 1880 metros de altura.

Estamos en el Puerto de Cotos, bordeamos el Chalet del Club Alpino, casi en ruinas, para por detrás de él, acceder al Mirador de Lucio a través de unas escaleras de piedra, una cerca de madera que atravesamos y, siguiendo con señalización de círculos amarillos, seguimos, en ascenso, por la llamada Sendadel Batallón Alpino,, con excepcionales vistas, hasta llegar, en dos horas y media desde la salida, al final del bosque, desde donde ya se ve Peña Citores y las zonas de las ruinas de la Guerra Civil, en poco más de tres horas estamos en el collado que separa Peña Citores y la cima de Hermana Mayor y, enseguida,  en la cima de Peña Citores, a 2180 metros de altura, vistas únicas en círculo, Peñalara, Dos Hermanas, La Cuerda Larga, Navacerrada, Siete Picos Montón de Trigo, la meseta segoviana, en suma, una impresionante vista circular a lo mejor de la Sierra de Guadarrama.

Un tentempie frutero, agua y comenzamos la bajada, pasamos por más zonas de trincheras, al principio la bajada es suave, en algo más de tres horas y media desde la salida llegamos al refugiete del Cancho, lo bordeamos y seguimos la bajada, la senda estrecha, a veces poco pisada, ahora más empinada, pequeños y continuos zig-zags, siempre siguiendo los hitos aunque, al llegar a la zona más baja pasamos la Fuente de Los Ceniceros , de nuevo en la Vereda de La Canaleja, nos parezca que hay que seguir la pista a la que llegamos, justo enfrente siguen los hitos que nos llevan a la Fuente de La Cantina.

Actividad circular de poco menos de cinco horas, catorce kilómetros y medio, con un desnivel positivo acumulado de 940 metros siempre a través de pinares, fenomenal.



sábado, 24 de agosto de 2019

Circular de Las Dehesas a la Ventana del Infierno en Siete Picos


Comienza esta ruta  en Crucé la carretera, tomé dirección Sur bajando por la senda que bordea la casa Forestal de Las Dehesas, en bajada y señalizada al principio con puntos rojos de la ruta y amarillos de la Senda a Majalasna, hasta llegar, bordeando la verja a un puente pasarela sobre el Arroyo de La Venta en poco menos de un kilómetro desde el inicio ( a unos diez minutos del aparcamiento y a 1245 metros de altura ), algo más abajo del embalse de las Berceas, giro a la izquierda, cruzo una puerta de ganado, en subida e, inmediatamente, llevo quince minutos escasos de caminata, hacia la derecha sigue la Senda del Agua y, también hacia la derecha, pero más hacia arriba, ya sólo con indicaciones rojas, muchas zetas a izquierda y derecha, cuento cinco, pero pueden ser más, también dos o tres bifurcaciones hacia la derecha que no debo seguir.

Continuo por la Ladera de Las Berceas, rampas que en algunos momentos rondan el 30%, pero siempre en ascenso hasta que, al acabar la zona de zig-zags, lugar de comienzo, en dirección Norte, de la denominación Vereda Alta, a 1500 metros de altura, sigue la senda en ascenso, ahora más suave y con buenas vistas hacia mi izquierda, hacia el otro lado del Valle de La Fuenfría con las cimas de Peña del Águila, de La Peñota, Peña Bercial, etc… hasta que llego a la Fuente del Caño, llevo unos 45 minutos desde que empecé a andar, unos minutos de relax y sigo por la misma senda, que con mayor o menor nivel de ascenso me lleva hasta los 1640 metros de altura del cruce con la Carretera de la República, cruzo y, justo enfrente, una salida con unos escaloncitos (que manías) por donde continuaría hacia la Senda Victory y una senda hacia la derecha que, en pocos minutos me lleva hasta el refugio de Aurrulaque y la Pradera de Navarrulaque, tres kilómetros y medio de recorrido en una hora, con un desnivel acumulado de 400 metros, siempre entre pinares, cruzo de nuevo la Carretera de la República y, al otro lado de la pradera en dirección NorEste, enseguida hacia la izquierda sale, señalizada con puntos amarillos la Senda de Los Alevines, también señalizada como PR-M7.

Subida suave al principio y que se endurece por momentos, pedreras pero con unas excepcionales vistas hacia Siete Picos y hacia los valles, son cerca de 40 minutos hasta llegar a la Pradera de Majalasna a 1915 metros de altura, un kilómetro y medio, más o menos de subida, pero muy empinado, la Senda de Los Alevines sigue de frente, hacia el Norte, pero yo sigo en dirección NorEste en diagonal hacia su derecha, senda estrecha, con hitos que no conviene perder, la senda a veces no es muy evidente, suave al principio, empinada por tramos con muy fotogénicas fotos de los pinos y excelentes vistas hacia atrás, así hasta llegar a los 2056 metros de altura de la Ventana del Infierno, al Este del segundo pico o pico de Tomás López, o el sexto si contamos desde el Telégrafo, media hora escasa de subida per intensa, fotos y ya estoy en el Cordal de Siete Picos, en el inicio de la pedrera de bajada hacia el Collado Ventoso.

Bajada pendiente, pedrera, en un cuarto de hora estoy en el Collado Ventoso, a 1896 metros, fruta y agua y continúo, ahora por el Camino Schmid, hacia el Oeste, en bajada, sale paralelo y a la derecha del inicio (o final) de la Senda de Los Alevines que dejé en la Pradera de Majalasna, bajada empinada que en un cuarto de hora largo me deja en la Fuente de Antón Ruiz y sus escaleritas-guays, me refresco, cruzo la Carretera de la República y sigo en bajada, en otros diez minutos cruzo con la Calzada Romana, este es el final de la Senda Schmid, giro hacia mi izquierda, en bajada, ya por la Calzada Romana, que vuelvo a cruzar en otro cuarto de hora escaso en una zona en que hace una curva pronunciada hacia mi izquierda y, en pocos metros que la cruzo, dejo a mi derecha, al fondo, el antiguo chalet de Peñalara y estoy en los Corralillos, a 1524 metros.

Ya, recto, sin más complicaciones, sigo en bajada por la Calzada Romana, cruzo la puerta que deja a mi izquierda la Senda Agromán y que tiene, justo enfrente, el Puente del Descalzo, pocos minutos más, en la zona de Majavilán, en los aparcamientos.

Ruta circular,Dehesas, Vereda de los Encuentros, Vereda Alta, Navarrulaque, Senda de los Alevines, Pradera de Majalasna, Ventana del Infierno, Cordal de Siete Picos, Collado Ventoso, Senda Schmid, Calzada Romana, Dehesas. Cuatro horas y cuarto de buena actividad, cerca de 900 metros de desnivel acumulado positivo y una buena jornada.




domingo, 11 de agosto de 2019

Río Moros circular desde Cercedilla


Dejamos, como casi siempre, los coches en el parking que hay en Las Dehesas justo enfrente de Casa Cirilo, a 1375 metros de altura, y nos preparamos para hacer hoy una ruta circular que promete: Dehesas, Calzada Romana, Puerto de La Fuenfría, Cerro Minguete, Collado Tirobarra, Ojos del Río Moros, Collado Marichiva y, de nuevo, a Las Dehesas.

¿Calzada Romana o Borbónica?, ¿son dos calzadas diferentes, o es la misma?, para mí son casi la misma y, además, coincidente en todo momento con parte de la etapa del Camino de Santiago, con algunas separaciones puntuales, pero compartiendo recorrido en una gran parte de su tramo, señalizada con puntos blancos, parte desde la salida baja del último aparcamiento de Majavilán, a 1390 metros de altura, llega directa hasta los 1792 metros del Puerto de La Fuenfría para poder continuar, ya en coincidencia con la Carretera de la República, hacia La Granja,  en subida de algo más de una hora y de cerca de cuatro kilómetros, camino siempre evidente, siempre sobre las pedreras de la Calzada o de sus restos, unas veces más ancha y otras más angosta, pasa por encima de los puentes del Descalzo y de Enmedio cruzando varios de los arroyos de la Fuenfría.

Llegamos, en otros veinte minutos, hasta el Cerro Minguete, a 1992 metros de altura, fotos, bajada con dirección a Montón de Trigo, pasando por el collado Minguete (entre Cerro Minguete y Montón de Trigo), para antes de seguir por las evidentes sendas que nos subirían hacia Montón de Trigo, tomar la más hacia la izquierda, estrecha, bien de hitos y evidente, senda también llamada Senda de Tirobarra por la dirección que toma, bordea el Montón de Trigo, senda casi plana con pequeños desniveles que, en media hora desde Cerro Minguete nos deja en el mismísimo Collado de Tirobarra, a 1985 metros de altura, detrás nuestro el Montón de Trigo, de frente La Pinareja, a nuestra izquierda, con un evidente hito, la senda por donde continuaremos, el PR-M/SG 19, en suave bajada al principio, más empinada a continuación, al principio, sin arbolado, enseguida por un frondoso bosque.

Llegamos a los Ojos del Río Moros, ya en el término municipal de El Espinar, la verdadera cabecera del Valle del Río Moros, nacimiento que ocurre, en realidad muy cerca, por debajo, del collado que une Cerro Minguete y Peña Bercial, por la parte segoviana, río corto, no más de nueve kilómetros hasta desembocar en el río Eresma, pero de gran belleza en su recorrido.

Continuamos desde los Ojos del Río Moros por la misma senda por la que hemos subido, seguimos a través de un bosque que muestra un tremendo abandono, con una preocupante cantidad de ramaje y troncos sueltos por toda la ladera y, digo preocupante, después de los incendios que han asolado estos días las proximidades de La Granja y las de Miraflores, seguimos con las maravillosas vistas hacia nuestra derecha del macizo de La Mujer Muerta, Pinareja, Pico del Oso, Pasapán, etc… y, en un momento determinado, abajo, también a nuestra derecha el, ahora casi vacío, embalse del Espinar, casi llegando al Collado de Marichiva, la Fuente del Tejo desde donde, cuando hay, brota el caño de agua del Tejo de las Tabladillas.

Llegamos al Collado de Marichiva, a 1755 metros de altura, terminamos el PR-M/SG 19,  hacia la derecha,  la Peña del Águila, hacia nuestra izquierda, ahora ya como parte del GR y llamado como Vereda del Infante, la ruta a  Peña Bercial.

Desde aquí, bajada por el camino denominado Poyal de La Garganta, empinado, pedregoso, dejamos a nuestra derecha el RV-13, hasta llegar al Camino Viejo de Segovia, lo tomamos hacia nuestra derecha, en bajada, hasta llegar a la zona de los aparcamientos de Majavilán y, poco más, el de las Dehesas.

Total, una bonita mañana, ruta fácil, cuatro horas y tres cuartos de actividad y 14,5 kilómetros de pateada, con una altitud mínima de 1375 metros y máxima de 2010 y un desnivel positivo acumulado de 735 metros e igual en el negativo.




martes, 6 de agosto de 2019

Circular a Cerro Ventoso y Siete Picos


Con problemas para llegar hasta el aparcamiento del Puerto de Navacerrada por los incendios de hoy en la zona, la UME tenía controlada la circulación dando pasos a tramos, mi intención era bajar hacia la zona de la Fuente de La Cantina, pero preferí quedarme aquí, no quería ni molestar ni estorbara las tareas y necesidades de los bomberos forestales.

Fue por ello que esta actividad la hice de casualidad, pero mereció la pena, no conocía el Cerro Ventoso pero si la zona y tenía ganas de subir allí.

Salí, por tanto por la pista que se inicia desde el Puerto de Navacerrada, a 1858 metros de altura, junto al Restaurante Dos Castillas, paralela a las ¿instalaciones? de las ¿pistas de esquí del Escaparate?, vaya desde aquí mi critica a estas instalaciones que lo fundamental que tienen es el vallado de una gran zona, me imagino que pública, durante el verano, en poco más de cinco minutos se llega al final de este vallado, a la zona de la R.M. de los Cogorros, hacia la izquierda, siguiendo al borde de la valle de las pistas de esquí comienza el famoso Camino de Eduard Schmid por la base de la pared septentrional de los Siete Picos, suaves bajadas durante los dos primeros kilómetros hasta unos 120 metros, suaves subidas, zonas llanas, siempre muy bien marcado, fenomenal en un día de calor como hoy, caminando pajo el maravilloso pinar olvidándome del calor del día.

En algo menos de veinte minutos, el camino, siempre bien señalizado, se divide, tomo la desviación a la derecha, llego a zonas que están empedradas, no sé para qué, esos empedrados lo único que provocan es que, en verano se llenen de tierra provocando que, en bajada, haya gente que se escurra y en invierno se llenen de hielo, en fin …

En cincuenta minutos, más o menos cuatro kilómetros y medio, más o menos, se llega a una bifurcación, bien señalizada, hacia la derecha la Senda de Los Cospes que nos llevaría hacia el Puerto de la Fuenfría y, hacia la izquierda sigue el Camino Schmidt, ahora en subida, hacia el Collado Ventoso (de 1895 metros de altura) a donde se llega en poco más de una hora en total, desde el Puerto de Navecarrada, zona de unión de caminos, el Camino Schmidt continuaría en bajada hacia la Carretera de la República, de frente saldría la Senda de los Alevines, hacia la izquierda la subida hacia el cordal de los Siete Picos por donde volveré y, hacia la derecha, justo detrás del hito del Collado, comienza, al principio, algo diluida, la subida hacia el Cerro Ventoso, subida corta por los límites entre las Comunidades de Madrid y de Castilla-León, poco más de quince minutos, al principio hay un precerro también con un hito que puede conducir a error.

Al final en el Cerro, a 1960 metros de altura, una hora y media escasa desde el Puerto de Navacerrada, penosas vistas hacia La Granja por culpa de los incendios, pero la circular de vistas desde Peñalara, Siete Picos, Valle de La Fuenfría con su cordal de cimas …

Bajada en diez minutos hasta el collado Ventoso y decido volver por el cordal de los Siete Picos, la subida hacia el cordal comienza en el mismo Collado Ventoso, empinada, pedrera, bien hitada y, desde arriba, una vista atrás para ver en primer término el Cerro Ventoso y, detrás, Minguete, Montón de Trigo, etc…

Sigo por el cordal, bordeando, uno por uno los Siete Picos, entre los 2080 y los 2130 metros de altura de cada uno de ellos, hoy no me toca treparlos, ya lo hice en varias ocasiones, en algunos puntos conviene no perder los hitos y si se pierden volver atrás, hasta llegar al inicio de la gran bajada en la Pradera de Siete Picos a 1930 metros de altitud, donde insisto en no perder los hitos, abajo, hacia la derecha se inicia la Senda Herreros, sigo de frente, la pista me lleva hasta la asquerosa zona cerrada por las minipistas de esquí del Telégrafo, hay que bordearlas, hacia la izquierda o hacia la derecha, elijo hacia la derecha, mal camino, llego al Puerto de Navacerrada mosqueado con estos vallados.

No puedo dejar de recordar este recorrido de los Siete Picos, en sentido inverso y bajo la niebla.




lunes, 29 de julio de 2019

Yordas



Fuimos a Riaño con la intención de subir al Gilbo una vez más y algo más, el mal tiempo nos hizo cambiar los planes y, por ello decidimos subir al pico Yordas, buena decisión, una subida que nos encantó, durilla, algo larga tal y como la hicimos nosotros, pero gratificante.

Nos fuimos a primera hora desde Riaño hasta Liegos, perteneciente al municipio de Acebedo en la orilla del río Esla, y a una altura de 1130 metros, allí aparcamos, hay una pista forestal, en bastante buen estado que llega hasta Lois y Acebedo, también llamado Camino de San Pelayo, siempre dejando a nuestra izquierda el arroyo Valverga, suaves subidas y alguna que otra bajadilla, pero una pista no difícil para hacerla con coche, bueno, no lo sabíamos, así que otros cinco kilómetros más de ida y otros tantos a la vuelta por la pista forestal.

Salimos de Liegos, en el valle de Valdeburón, aún con la niebla que, casi a diario se levanta por las mañanas debido a la proximidad del pantano de Riaño, siguiendo las indicaciones de PR-LE-32, en poco más de diez minutos pasamos un paso canadiense y, en poco más de media hora, pasamos por una barra de paso de vehículos, otros cinco minutos largos y pasamos un nuevo paso canadiense y, en una hora llegamos a una especie de aprisco a nuestra izquierda, una subidita y, enseguida la pista gira hacia la derecha y, hacia la izquierda sale un evidente camino que tomamos y que, inmediatamente, cruza el río Valverga, un pequeño prado, de Los Portales y, enfrente comienza otra pista de ascenso, llevamos una hora y cuarto de camino.

Una bellísima ascensión entre los hayedos del bosque de Tendeña, una pista muy empinada, con muchos zig-zags, a las dos horas y cuarto desde la salida, a nuestra derecha una fuente (llamada del Tejal) y, enseguida, atentos, en una brusca curva hacia la derecha, por la izquierda sale una senda, poco visible a pesar de que en un árbol hay una maderita indicando la dirección hacia el Pico Burin o Yordas, en esta zona de bosque, más bella aún, si cabe, que la anterior, algunos claros nos permiten ver el Macizo de Mampodre, los llanos de Maraña o, al fondo, los Picos de Europa.

Salimos del bosque y la senda por donde vamos, alguna pintura amarilla, buenas señalizaciones de hitos y la primera cima que bordeamos por la derecha para llegar detrás de ella, hasta llegar al collado Baguyoso, con un bonito balcón a la derecha para hacer fotos de la zona del pantano y del Gilbo, desde el collado seguimos bordeando y en continua subida nos parece ver la cima, no, no es esa, cuando llegamos vemos que está detrás, cerca pero detrás, un esfuerzo más y llegamos a los 1964 metros de la cima señalizada con una cruz, llevamos cuatro horas justas desde Liegos y 1150 metros de desnivel positivo acumulado, espectacular, las vistas son tremendas, Picos de Europa, Macizo de Mampodre, Riaño, Espigüete.

Bajada por el mismo camino hasta Liegos en tres horas


domingo, 21 de julio de 2019

Ruta de los embalses de Madrid


Ruta que recorre la zona de los embalses de Madrid, desde el de Puentes Viejas y pasando por  El Villar, por El Atazar y por el que pudo ser y no fue del Pontón de la Oliva. Desde Buitrago del Lozoya hasta Patones. Esto me hace admirar, más si cabe, estas fastuosas obras, no olvidemos que antes de que se hicieran Madrid dependía de cerca de un millar de aguadores y que cada madrileño usábamos alrededor de 10 litros de agua, ahora cada madrileño pasa del centenar de litros.

En esta ocasión con el coche y parando en cada uno de los puntos importantes de un recorrido de cerca de cincuenta kilómetros, y he conocido la interesante ruta circular del Genaro, de algo menos de setenta kilómetros que pueden hacerse tanto a pie como en bicicleta, una actividad de futuro.

Empecé en Buitrago de Lozoya con su muralla medieval de más de 800 metros de longitud, junto al río Lozoya, un fenomenal paseo, me quedó pendiente visitar el museo Picasso, la iglesia de Santa María del Castillo con sus iconos y, desde luego, un paraíso del asador.

Paso por el magnífico Pinar de las Gariñas en dirección a Manjirón, donde se ha rodado alguna parte del  Señor de Los Anillos, desde donde continuo hacia Cervera de Buitrago con su magnífico Club Náutico, al llegar te puedes imaginar que estás llegando a alguna cala mediterránea.

El Berrueco es, quizá, el más importante de los pueblos de la ruta, en los bordes del embalse del Atazar, merece la pena la parada y visitar la ciudad, con la Iglesia de Santo Tomás, La Atalaya, el Crucero de la Iglesia, La Cantería, con buenas rutas de senderismo en sus alrededores.

Sigo a través de buenas carreteras hacia el embalse de El Atazar, cruco por encima de la presa y, en otros tres kilómetros llego a El Atazar, el paraíso del motero, pero también merece la pena poderse dar unos paseos, sobre todo hacia la Dehesa Boyal.

Vuelvo a cruzar la presa de El Atazar y, según subo la empinada carretera, hacia mi izquierda la carretera hacia Patones de Arriba y de Abajo, llegando a la presa del Pontón de la Oliva, nunca pudo llenarse porqué después de terminada el terreno calizo dejaba escaparse el agua, hoy en día paraíso de la escalada (http://afgrun.blogspot.com/2009/04/escalando.html), donde se mezclan los seguros de escalada con las terroríficas argollas donde se encadenaba a los cerca de 2000 presos que la construyeron.

El paseo por Patones de Arriba merece la pena, pero en fin de semana más vale dejar el coche en Patones de Abajo para evitar la masificación de vehículos en las cercanías de Patones de Arriba.
Comida en Patones de Abajo y vuelta a casa.

Una web muy indicativa www.sierranortemadrid.org




sábado, 20 de julio de 2019

Mirador de La Gallarza


Bonita subida desde el Puente de La Cantina, junto al río Eresma, a 1365 metros de altura hasta el Mirador de La Gallarza (también denominado como Mirador del Puerto de Navacerrada) a 1895 metros, con un desnivel total acumulado de 750 metros de 12,2 kilómetros en constante subida, a veces bastante empinada y que, sin paradas, nos ha llevado cerca de tres horas y media siempre a través de los espectaculares pinares de Valsaín y paralelos al Arroyo del Telégrafo en sus inicios.

Aparcamos junto al puente de la Cantina, sobre el río Eresma, a 1350 metros de altitud, en la bajada desde el Puerto de Navacerrada hacia La Granja y una vez pasadas las Siete Revueltas.

Una senda paralela a la margen izquierda del río, conocida como la senda de las Pesquerías, con puerta y junto al puente que, en pocos metros nos lleva a una pista forestal asfaltada que viene desde una curva un poco más arriba, pista que, señalizada como GR 10.1 voy a seguir.

Todas mis indicaciones previas acerca de esta ruta me indicaban que pasaría en, más o menos un kilómetro y medio por la Casa de La Pesca, bien ya no existe ninguna Casa de La Pesca, lo más es una explanada usada para el tratamiento de troncos de los pinos.

Seguimos por la pista forestal asfaltada, en suave ascenso, con el arroyo Minguete a nuestra derecha y, en tres media hora desde la salida, hacia la izquierda, antes de un puente que pasa por encima del arroyo del Telégrafo, sale un camino evidente, en suave subida, el camino se aleja del arroyo dejándolo a nuestra derecha y, a trocha, nos aproximamos de nuevo hasta el arroyo, una senda lo cruza a su margen izquierda, en breve volvemos a cruzarlo a la margen derecha, la pendiente se hace más empinada, en algunos puntos bastante empinada y el arroyo va quedando encajado en el fondo del barranco. En media hora más, algo menos de una hora en total alcanzamos una pista forestal que arranca de la carretera de Navacerrada, de las Siete Revueltas. La carretera cruza sobre el arroyo y, enseguida, vemos una “pista” muy empinada, de  las hechas por los madereros, que sale hacia la izquierda.

Seguimos por esta ¿pista?, siempre muy empinada, siempre tomando la opción de más a la izquierda, hasta cruzarnos con la senda que lleva a las antiguas zonas militares de Los Cogorros  al final de la Pista del Telégrafo, esta senda, en pocos minutos nos deja en el Mirador de La Gallarza, tres horas cortas de subida, magníficas vistas hacia Bola, Maliciosa, Peñalara y Valsaín.

Bajamos, a través de las instalaciones militares, al Puerto de Navacerrada y allí re cogemos el otro coche para irnos a dar un homenaje de judiones de La Granja.



jueves, 11 de julio de 2019

Roma


 Clásica escapada de fin de semana que nunca defrauda, aunque en esta ocasión, mes de junio la cantidad de turismo agolpado en Roma es brutal y me hace desmerecer la visita, francamente, hoy en día, desde el “cuarenta de mayo” hasta la segunda semana de septiembre, el turismo a determinadas capitales de Europa se hace desagradable.

No sólo la enorme cantidad de vuelos LowCost, ojo, entre los que me incluyo, pero sobre todo el nuevo turismo de macrocruceros, que llegan a un puerto (Ostia en este caso) y te sueltan miles de turistas de golpe que colapsan estas ciudades portuarias.

En cualquier caso, un primer día entre el vuelo, entre el traslado al hotel y luego un buen paseo, Plaza Venecia con el Vittoriano, los museos capitalinos, el Foro Imperial, el del Medievo, la columna de Trajano, el área sacra, el Teatro de Marcelo, Basilica Giulia, toda una tarde completa hasta la cena.

El segundo por San Pedro, el abarrotado lineal Museo Vaticano, el pleno en la Capilla Sixtina, San Pedro In Vincoli, el Moisés de Miguel Ángel y la comida en zona turística abarrotada, después el Coliseo, las Termas, Palatino, un spritz en la isla Tiverina y cena en el Trastevere, oh sorpresa, también abarrotado.

Una mañana dedicada a la Plaza España, La Trinitá Di Monti por la escalinata de subida desde Plaza de España, la Fontana Di Trevi donde no había ni un centímetro libre, Panteón, Plaza Navona y … adiós, adiós, ciao, ciao, mejor otra vez con más tranquilidad ¿enero?.



domingo, 7 de julio de 2019

Gilbo


El conocido como Cervino leonés, posiblemente la cumbre emblemática de la montaña leonesa, sus 1679 metros (aunque en la cima hay una placa que indica 1674) son grandiosos, una espectacular y divertida subida, con unas geniales vistas en todo su trayecto.

Nueve kilómetros y medio entre subida y bajada, 645 metros de desnivel acumulado desde los 1088 metros de altura del aparcamiento junto al Viaducto de Riaño y cuatro horas de actividad entre la subida y la bajada, con una dificultad media.

Aparco en el aparcamiento que hay a la derecha de la carretera justo antes de iniciarse el viaducto que me llevaría a Riaño (hay otro a mi izquierda unos metros antes), enfrente comienza una amplia pista pegada al pantano por la que, en poco más de diez minutos, comienza una senda a la izquierda, en ascenso desde el principio que, inmediatamente, nos adentra en el bonito Hayedo de Vallarqué.

Subimos por un evidente camino, a veces tapado por la hojarasca, con hitos, media hora larga más y el hayedo se acaba, a nuestra izquierda una cerca, el camino sube pegado a la cerca, unas veces por la izquierda, en otros momentos por la derecha, la senda se oculta con los matorrales, y llevando pantalones cortos los arañazos son constantes, en cualquier caso al fondo está el collado de La Pedrera, es fácil de alcanzar, al salir de la zona de matorral hay un camino evidente y algunos hitos.

Una hora desde el aparcamiento hasta tocar la caliza, no obstante, siempre me pasa igual llego a la base y elijo la subida equivocada, se me complican los trepes, pero no son insalvables, al final llegamos al camino adecuado.

Desde el collado de La Pedrera las vistas hacia atrás son espectaculares, el pantano, el pueblo de Riaño, más lejos el inconfundible Espigüete.

La senda sube por la parte de atrás (visto desde Riaño) del Gilbo, la cara Oeste, siempre pegado a la pared del Gilbo, la subida no es difícil, pero aquí no se permiten fallos, la verticalidad es máxima, lógicamente con humedad no se puede pisar el césped, hasta llegar a un balcón con unas fenomenales vistas hacia Las Pintas, a la izquierda la precima a la que subimos para disfrutar de las vitas, a la derecha la cima final.

Impresionante, por el lado contrario a la subida, la cara Sur, la arista de la Peña de Los Serrones (otra opción para ascender en otra ocasión), siguiendo la vista circular el dique del embalse y, más allá la Sierra de los Villares, Peñas Pintas con sus 1900 metros, los Picos de Mampodre, próximo objetivo en la zona, el pico Yordas y, detrás, Picos de Europa, hacia el Este El Espigüete.

La bajada la hacemos por la misma ruta aunque hora por la canal correcta desde el collado de La Pedrera para no liarnos



jueves, 4 de julio de 2019

Sur de Italia


Antes estuve en Roma, esta parte del Sur de Italia, con base en Nápoles, puede hacerse con alguno de los múltiples tours que desde allí se organizan, por ejemplo Special Tours, el recorrido que hice fue Nápoles, Caserta, Pompeya, Capri, Sorrento, Costa Amalfitana con Positano y Amalfi y Saleerno.

Bien, lugares de mucha belleza y de amplio contenido cultural e histórico, pero con sus luces y sombras.

Nápoles, visita al centro histórico y poco más, sensación de inseguridad, gran suciedad, no me llenó, una noche ya vale.

Caserta, espectacular el Palacio tanto en el interior, merece la pena contratar un circuito guiado, como en el exterior y espectaculares sus jardines a los que conviene preparar una visita de hora y media para disfrutarlos, se pueden pasear a pie, en bici de alquiler a 4€ la hora a día de hoy o en microbuses que los recorren, merece la pena llegar hasta la cascada.

Capri, una belleza de isla, subir andando, comer en algún restaurante con vistas, patear sus callejuelas, bajar en el funicular y hacer la vuelta a la isla en los barcos que organizan sus circuitos desde el mismo puerto de Capri.

Pompeya, espectacular, paseas por una verdadera ciudad romana del siglo I, muy bien conservada después de que Carlos III por entonces Rey de Nápoles, financiase el inicio de las excavaciones.

Sorrento, donde pararse a comer y recorrer sus calles a las que merece la pena dedicar una jornada.

Después la costa Amalfitana, por una estrecha carretera que, en sesenta kilómetros tiene 1600 cerradas curvas, con constantes maniobras de los pequeños autobuses y furgonetas, llegada a Positano, precioso pueblo de costa donde abandono el autobús para hacer la mayor parte del recorrido, hasta Amalfi, en barco.

Nuevamente autobús para llegar a Salerno, otra bonita ciudad mediterránea y, una jornada más para recorrer la Cueva del Ángel que, como cueva no va más allá, pero que tiene la diferencia de un pequeño lago interior que se recorre en barca y ya, para terminar, las ruinas de Paestum a las que merece la pena dedicar otra media jornada.

No esperemos playas donde descansar, acantilados donde están las residencias de fortunas y que ves desde lejos y, las pocas playas que podamos encontrar, pequeñas y de arena volcánica.

Todo es caro en comparación con los precios de España y, sobre todo, las cervezas y las comidas.



martes, 18 de junio de 2019

Cerro Minguete desde la Fuente de la Cantina


Aparco junto al puente de la Cantina, sobre el río Eresma, a 1350 metros de altitud, en la bajada desde el Puerto de Navacerrada hacia La Granja y una vez pasadas las Siete Revueltas.

Una senda paralela a la margen izquierda del río, conocida como la senda de las Pesquerías, con puerta y junto al puente que, en pocos metros me lleva a una pista forestal asfaltada que viene desde una curva un poco más arriba, pista que, señalizada como GR 10.1 voy a seguir.

Todas mis indicaciones previas acerca de esta ruta me indicaban que pasaría en, más o menos un kilómetro y medio por la Casa de La Pesca, bien ya no existe ninguna Casa de La Pesca, lo más es una explanada usada para el tratamiento de troncos de los pinos.

Sigo por la pista forestal asfaltada, en suave ascenso, con el arroyo Minguete a mi derecha y, en tres cuartos de hora desde la salida, hacia la izquierda, poco después de que un puente pase por encima del arroyo Minguete, la pista forestal se convierte en pista de tierra y gravilla, más adelante en simple senda forestal ancha, ahora con el arroyo Minguete a mi izquierda hasta que, en unos diez minutos de suave subida y luego ligero descenso, lo cruzo dejándolo ya, definitivamente, a mi derecha, la subida tiene tramos empinados y es constante hasta llegar a la fuente de la Fuenfría en su confluencia con la Senda de Los Cospes.

En una hora y tres cuartos he alcanzado el Puerto de la Fuenfría a 1796 metros de altitud, un poco de fruta y a seguir por el ramillete de sendas que se unen y se separan para llegar, de manera evidente hasta la cima del Cerro Minguete, a 2028 metros de altura en otros tres cuartos de hora escasos desde el Puerto de La Fuenfría.

Como siempre las vistas desde esta cima son inmejorables, toda la Sierra de Guadarrama puede observarse en un día como hoy, desde Siete Picos,  Maliciosa, Bola del Mundo, la más lejana Peñalara, Montón de Trigo, Pico del Oso, Peña Bercial, Peña del Águila, espectacular

Una bonita actividad, a través de los fenomenales pinares de Valsaín, una hora y media larga de bajada y cuatro horas largas entre ida y bajada y 730 metros de desnivel positivo acumulado.



martes, 4 de junio de 2019

Pico Majalasna desde Las Dehesas


El Pico Majalaasna, el más pequeño de los Siete Picos, el más alejado del resto, por ello este y el más alto son los únicos que tienen un nombre propio

Dejamos los coches en el parking que hay en Las Dehesas junto a Casa Cirilo, a 1350 metros, y comenzamos la típica subida hacia el aparcamiento de Majavilán, cruzando junto a su barrera y siguiendo por la amplia pista marcada tanto como Calzada Borbónica como Calzada Romana, se mezclan y se confunden en todo su recorrido, y en menos de un cuarto de hora llegamos al puente romano del Descalzo, inmediatamente, sobre la Calzada Romana, una barrera y un paso peatonal, y justo antes, hacia nuestra derecha, la desviación al Camino Agromán, con puerta peatonal, por aquí coinciden el Camino Agromán, la Vereda de Enemedio, el RV10 y la senda marcada con círculos amarillos que nos llevará al Camino Schmidt,

La pista es de ascenso suave, llegamos al cruce por encima del Arroyo de los Acebos, en unos veinte minutos desde el aparcamiento, en una curva donde se abandona la senda de puntos amarillos denominada como Senda al Pico Majalasna que es por donde seguimos. Bonita senda, paralela al Arroyo de Los Acebos, al principio por su margen derecha, después se cruza a la izquierda y cruzando de nuevo para entrar en la Pradera de Los Corralillos, llevamos cerca de cuarenta minutos desde la salida.

Aquí tomamos la calzada romana y en pocos minutos, en la primera virada a la derecha, a nuestra izquierda, señalizada con puntos amarillos y con unas escaleritas muy … me callo mi opinión, comienza la Senda Schmidt o PR-M/SG5, en veinte minutos más hay que ir atentos, la Senda Schmidt sigue hacia la derecha, mientras que el evidente camino por donde vamos sigue de frente como Calzada Romana, seguimos por la Senda Schmidt, en constante subida y muy pedrera, a nuestra izquierda vemos que pasamos por debajo del Mirador de La Reina de la Carretera de La República, llegamos a la Carretera de la República para cruzarla, llevamos una hora y cuarto largas desde la salida, al otro lado otras esperpénticas escaleritas para acceder a la fuente de Antón Ruiz, en fin … sigue la Senda Schmidt, ahora en ascenso más empinado y más pedrera, pero muy evidente hasta llegar en hora y tres cuartos a los 1895 metros de altura del Collado Ventoso, fotos y, casi volviendo hacia atrás, un poco más arriba comienza la divertida Senda de Los Alevines.

La Senda marcada con círculos amarillos, muy divertida, con pasos en los que hay que echar las manos, pasos por debajo de algunas piedras, subiditas, bajaditas, hay que estar muy atentos a las marcas de franjas amarilla y blanca para no salirse del camino, pero es muy evidente, a nuestra izquierda el Sexto Pico y La Ventana del Infierno, espectaculares, a nuestra derecha el Valle de La Fuenfría hasta llegar a la Pradera de Majalasna, la subida al Pico de Majalasna requiere atención, hay que ir pensando en que luego tienes que bajarla, la senda nos lleva hasta la pared, es evidente por donde empieza la subida, hay un par de pequeños hitos, las vistas desde su cima, a 1934 metros, son espectaculares hacia todas las vertientes, estamos en el séptimo de los Siete Picos … o en el primero.
Destrepe y descenso siguiendo por la Senda de Los Alevines, en algunos puntos procurando no perder las señales para no salirnos del camino, hasta llegar a la pradera de Navarrulaque a 1650 metros de altura, llevamos tres horas y tres cuartos de actividad, cruzamos junto al refugiete de Aurrulaque y bajamos hasta la Carretera de La República, la cruzamos y bajamos por la, señalizada con puntos rojos, Vereda Alta, pasando por la Fuente del Pocito, hasta algo más abajo del aparcamiento de Casa Cirilo.

Cuatro horas y tres cuartos de actividad, un desnivel acumulado de cerca de setecientos metros y unos trece kilómetros de recorrido total.


lunes, 3 de junio de 2019

Chorrera de Los Litueros


Ya la había visto algunas veces, no siempre se distingue, desde la autopista al bajar desde el túnel de Somosierra.

Bueno, en esta ocasión, en el kilómetro 91 de la autopista, en dirección a Burgos, por la salida  indicada como Vía de Servicio Puerto de Somosierra, tomé la antigua N1, justo nada más pasar el puerto hay una indicación para, hacia la izquierda, incorporarse de nuevo a la autopista y, hacia la derecha, en un no cuidado estado sigue la antigua carretera Nacional, con indicaciones de "Sin Salida”, y “sólo para el servicio de fincas privadas”, por ahí bajé, más o menos un kilómetro, hasta ver una pista forestal que sale hacia la derecha, algo oculta por la vegetación, aparqué el coche y seguí por ella.

Enseguida una puerta campera, la cruzo y se ve, perfectamente, el salto de agua, sigo por la pista, unos quinientos metros, hay un momento que hay que cruzar el río que viene desde el salto y por mi derecha sale una estrecha senda que es la que hay que seguir.

En pocos metros llego a la base del salto de agua, una preciosidad, muy recomendable para los que hagáis elTres Provincias, es un bonito complemento, un paseo de naturaleza a uno de los saltos de agua más altos de la Comunidad de Madrid,




viernes, 24 de mayo de 2019

Camorritos a Hueco de Siete Picos


Se trata de una ruta circular, muy clásica, que parte desde la zona de chalets junto a la penosamente abandonada estación de Camorritos, sube hasta el Hueco de Siete Picos y baja hacia Navarrulaque y, de nuevo a Camorritos.

Se inicia la ruta subiendo por la ancha calle de tierra que, desde unos metros antes de la estación de Camorritos, veremos en la parte derecha de esta víaun monumento, o lo que queda de él, en memoria del promotor de la Colonia de Camorritos, Aguinaga.

La subida por la calle, entre chalets, hasta alcanzar, tras una suave curva hacia la derecha, el final de esta calle o pista, al lado de unos depósitos de agua, desde aquí, algo hacia la izquierda, arranca la Vereda de Las Encinillas, señalizada como GR y por la que bajaremos al final de la ruta, nosotros tomamos una senda más a la derecha de la vereda de Las Encinillas, aunque hay dos salidas, confluyen enseguida.

Aquí no hay señales, es una senda muy poco marcada o nada, que, al principio es bastante ancha, enseguida tira hacia mi derecha y, en poco veo que voy paralelo a la vía del tren de Cotos que lo tengo a mi derecha durante casi un kilómetro, la pista se va estrechando hasta unirse con el Arroyo de Siete Picos, la senda cruza el río y otra parte sigue de frente por la margen derecha del arroyo, que es la que seguimos, poco a poco la senda se va perdiendo, no hay hitos, no hay indicaciones y, o llevas GPS siguiendo la ruta de algunos anteriores o tiras río arriba, unas veces por la margen derecha, otras por la izquierda, unas más cerca otras más alejado (no mucho) y, en algunos casos con recuerdos de algo que en su día pudo ser senda y que ahora es nada, subida empinada con la única dificultad de la falta de señalización, así hasta llegar a la zona de piedras del Hueco de Siete Picos.

Aquí, ya en algún momento vamos a tropezar con la senda PR, ya bien hitada, de Senda Herreros hacia El Telégrafo o Vereda de Las Berceíllas, también llamado Camino de La Pata de La Cabra, hacia la Pradera de Navarrulaque que es nuestro objetivo de hoy, una vez alcanzada la senda señalizada ya se acabó cualquier dificultad, bajada suave, buen camino, cruzamos la Fuente de Los Acebos y seguimos bajando.

Al llegar a la Pradera de Navarrulaque, ni siquiera llego a la Carretera de La República, veo, hacia el otro lado, es decir para seguir bajando, la señalización de GR de la Vereda de Las Encinillas que me llevará, de nuevo, hasta la zona de chalets de Camorritos.

Como resumen un recorrido circular de poco más de nueve kilómetros que, partiendo de los 1350 metros de altura de la Estación de Camorritos, como altura mínima, hasta alcanzar los 1940 del Hueco de Siete Picos, con un desnivel total acumulado de 610 metros y que hemos hecho en tres horas y media.



lunes, 20 de mayo de 2019

Alarcón


En el fondo de la historia, Alarcón hoy en día es una ciudad perdida al sur de Cuenca, se llega por una carretera sin salida, que arranca de uno de esos tramos abandonados de la antigua NIII, o sea que o vas a conciencia o no te lo encuentras, tampoco es una ciudad que, a pesar de que por lo que vi, vive fundamentalmente del turismo, se esfuerce mucho por mantenerlo, iglesias a visitar que están cerradas y sólo abren a alguna hora muy determinada o porqué algún guía local hace un tour de visitas a pagar, o sea se hacen su chanchullete, o el típico centrete de información que, en todos los sitios te facilitan un plano turístico y aquí te quieren cobrar por él.

Alarcón históricamente una ciudad fortificada que tuvo que levantar cuatro torres de defensa fuera de la ciudad, además de los muros construidos o del natural que le hacía la hoz del Júcar.

Ya, antes de entrar en la ciudad, desde la Torre de Armas se presentan unas buenas vistas de la ciudad, después el recorrido por la misma por la plaza de Don Juan Manuel, con el Ayuntamiento, con la Iglesia de San Juan Bautista con los murales de Jesús Mateo en su interior, la Iglesia de Santo Domingo de Silos que ahora es un auditorio, la Iglesia de Santa María con su bonito retablo, el Museo del Ruso, el castillo el parador de turismo.

Quiero dar un paseo circular alrededor de Alarcón, hay dos opciones el corto, alrededor de las murallas, bordeando pero sin cruzar el rio Júcar pasando junto a la Cueva de Alarcón o el largo, cruzando el río por el puente romano del Picazo, en ambas opciones la salida está al lado del aparcamiento de autobuses, en bajada, bien indicado y que pasa por debajo de la Puerta de Chinchilla.
Recorrido, el largo, que terminando por el denominado Camino de las Hoces del Júcar, me devuelve al pueblo por la Torre defensiva del Cañavate y el puente de Tébar.



Cascadas del Nervión y Gujuli


Vitoria, un buen fin de semana con distintas opciones, además de disfrutar de la ciudad, o zona de montañas, como cuando subí al Aitxuri en el proyecto del Pico más Alto de Cada Comunidad, o a visitar cascadas, o mejor dicho zonas de cascadas, en las cercanías de Vitoria, en esta ocasión con el Monumento Natural de Santiago, el Salto del Nervión y la Cascada del Gujuli.

Mi primer destino en esta ocasión, ha sido el Salto del Nervión, por la carretera A2625 desde Miranda de Ebro, en dirección al pueblo de Orduña y, poco antes de llegar al puerto, hacia la derecha, perfectamente indicado, la zona de acceso del Monte de Santiago, a poco de pasar el pueblo de Berberana, justo en el borde entre las provincias de Álava, Vizcaya y Burgos, un primer aparcamiento, junto a la carretera, es más cómodo seguir por la pista forestal denominada como PR-BU-49 unos kilómetros, hay un primer aparcamiento ya en la pista en el que no aparco, sigo y, en la zona del último aparcamiento, a unos nueve kilómetros y medio de la carretera, ya no se puede seguir más con los coches, lo dejo y sigo andando, en la misma zona de los aparcamientos varias sendas bien indicadas, el centro de interpretación de la zona y la pista que sale hacia el Salto del Nervión, ya en zona alavesa, a un poco más de dos kilómetros después de dejar el coche, lo primero que nos encontramos a pocos metros del centro de interpretación es el llamado monumento a Santiago con las ruinas del Monasterio de Langériz, consistente en unas ruinas a la izquierda de la pista forestal y, ya casi al final de la misma, la zona de La Lobera de Santiago, un sitio interesante y que se trata de unos muretes de piedra que van haciendo una especie de embudo y que, en medio kilómetro más o menos termina en una especie de foso donde caían los lobos acosados, hay una serie de estatuas que semejan el tipo de caza.

Pasamos la zona de La Lobera, sigue la pista, ya hemos salido de la zona boscosa, enfrente el barranco del Nervión, llegamos al mirador encima del pozo del salto, en esta ocasión no hay agua, hablo con el encargado del centro de información que me indica que no es frecuente el que haya agua, la zona freática es muy corta, no más de veinte kilómetros, y el tipo de roca muy porosa hacen que el agua de lluvia se vaya en pocos días después de épocas de lluvia, pero eso sí, cuando lo consigues ver es espectacular, en cualquier caso la zona merece la pena, es un salto espectacular con una caída de más de 220 metros hacia el llamado Hoyo Nuevo, la de más desnivel de España.

Me voy a comer a Orduña y después por carretera que sale de Orduña hacia Vitoria, en unos catorce kilómetros, en la carretera que va de Orduña a Murguía, unos 30 kilómetros antes de Vitoria, se encuentra el pueblo de Gujuli y dejamos el coche en una zona de aparcamiento junto a la cascada, andamos cerca de un cuarto de hora por un camino fácil y bien marcado hasta un mirador enfrente de la cascada.

Una cascada que, como muchas otras, cuenta con su tópica y típica leyenda.