viernes, 20 de noviembre de 2009

Peña de Chilla en el espaldar del Circo de Gredos


Iniciamos la subida desde el Santuario de la Virgen de Chilla a donde se accede desde el centro de Candeleda por una carretera pintoresca (las indicaciones hacia el Santuario son constantes desde Candeleda), el sitio es bellísimo, fuentes con buena agua, exuberante vegetación, aparcamiento y buen acceso. Desde sus 680 metros de altitud iniciamos la subida hacia la Peña de Chilla a sus 2009 metros de altura, buen desnivel a subir, así fue qué, como además en la bajada nos desviamos por otro camino en nuestro afán de descubrir nuevos sitios, terminamos bajando a trocha por entre helechos durante mas de hora y media, por tanto de las siete horas iniciales previstas tardamos ocho y media, con el temor, a pesar de que llevamos frontales, de que se nos hiciese de noche.

Salimos del Santuario por una pista forestal que deja a la derecha la fuente de los cuatro caños y a la izquierda el Santuario, según empezamos a subir dejamos a nuestra izquierda unas preciosas gradas de piedra, la pista tiene muy a su principio, una desviación de buen cemento hacia su derecha que no debemos tomar, unos diez minutos mas adelante la pista se bifurca en dos y, en buena lógica, el famoso Murphy , elegimos la que no era, es decir la de la derecha que nos llevó hasta su finalización, y tuvimos que subir una loma a trocha y sin camino, simplemente por mera intuición. Si hubiésemos seguido la pista de la izquierda, mas o menos a los treinta minutos de la salida desde el Santuario hubieramos encontrado un sendero con buenos hitos a nuestra derecha que es con el que enlazamos nosotros después.

Seguimos en dirección norte entre helechos en dirección Norte y divisando desde un principio el espaldar del Circo de Gredos adentrándonos en la Garganta del Río Chilla entre robles y enebros poco a poco más escasos, pero entre un verdadero mar de helechos, pero con la vista al fondo de la Portilla de los Machos, el Casquerazo, el Cuchillar de las Navajas, el Sagrao, la Portilla Bermeja.

El camino es suave, algunos descensos y ascensiones suaves atravesando la llamada Vega de la Zarza entre las casetas de pastores unas ya convertidas en restos y otros en perfecto uso. Seguimos siempre por la margen izquierda (de bajada) del río hasta que, es evidente que tenemos que cruzarle, y así lo hacemos.

Comienza entonces una fuerte pendiente bien señalada con hitos y vemos muy evidente a nuestra izquierda el Collado del Sillao de la Peña de Chilla, nos olvidamos de los hitos, que nos llevarían hacia el Almanzor y nos dirigimos por las rampas hacia el collado desde el que vemos la Peña Asperón, la Garganta Tejea, etc.

Una vez en el collado vemos a nuestra derecha el Almanzor (norte) y a nuestra izquierda la subida a la Peña, cuando llegamos a lo que pensábamos que era la cumbre vemos que es la antecima, alguna foto en dirección al Almanzor y hacia las impresionantes laderas del otro lado de la Peña.

Cumbre, fotos y para abajo que las nubes llegan muy espesas.

El descenso lo intentamos hacer por la cuerda del pico de Descargaderos, pero, o nos pasamos o no llegamos, el caso es que viendo que se nos puede caer la noche, anochece muy pronto ya, a las seis, decidimos tirar por la vía de enmedio y bajar entre helechos en unos momentos, piornales en otros, pero sin camino hacia el río Chilla, cruzarlo y volver al camino inicial de subida.

Resultado, en lugar de siete horas de actividad, cerca de ocho y media, pero han merecido la pena y si no veamos las fotos que nos dan una idea del excelente paisaje recorrido.