jueves, 9 de diciembre de 2010

Siete Picos entre la niebla


Es una silueta única, es la montaña en si para los madrileños, es nuestra montaña. De antiguo, desde siempre, a pesar de los múltiples nombres que ha tenido, la Sierra del Dragón, La Peña Caballera, etc... Sigue siendo el faro de la Sierra del Guadarrama, de humilde altura, poco más de dos mil metros, pero reconocibles desde cualquier lugar.

¿Son Siete Picos?, si, en cuanto a su nombre, entonces ¿porqué siempre nos salen seis al contarlos? ¿será porqué el primero es el único de menos de dos mil metros o será que por sus 1935 metros, en lugar de denominarle con su nombre de pila, Primer Pico se le llama como su pradera cimera, es decir Majalasna.

Hoy me he sentido mal, como siempre al empezar su recorrido, la maldita y sin fututo ¿estación de esquí?, que arranca detrás de la Venta Arias, bloqueando el paso como siempre por todos lados, ¡pero bueno! ¿la montaña no es libre? ¿cómo permitimos que se nos bloquee de esa manera?, en fin.

Pensaba que había más nieve y no, no, la lluvia se la ha llevado casi toda, mi plan inicial de fotos ¿se ha ido al garete?, no, esta montaña es tan bella que, a pesar de la niebla y la lluvia o, mas bien, gracias a la niebla y la lluvia, me ha brindado unas posibilidades de fotos magníficas.

Detrás del Telégrafo, un camino ancho lleva entre piornales, enseguida, a la base de la primera de las cimas de la ruta, el Alto del Telégrafo, de 1,969 metros y en cuya peña más alta se descubre a la Virgen de Las Nieves.

Nada más bajar llegaremos al Cerro del Telégrafo con sus 1.978 metros, un pequeño descenso y ya estamos al pie de una amplia pradera donde, en tiempos, existió un refugio del Club Alpino Español.

Inmediatamente, una esforzada pendiente que, con varios caminos, que siempre nos llevan a la cima atravesando un bonito pinar hasta llegar al séptimo pico con sus 2138 metros de altura.

Hacia el norte, el camino se dirige al próximo, el Sexto con 2.117 metros, y enseguida, el camino que desciende por la ladera norte, alejándonos del Quinto Pico con sus 2.107 metros.

El Cuarto, de 2.090 metros, quizá el más complicado de los Siete para acceder a su cima.

Nos vamos hacia él, algo más alejado Tercer Pico, de 2.094 metros, con una oquedad entre sus rocas conocida como la Ventana del Diablo.

Al cercano Segundo Pico, de 2.089 metros, se sube por un camino rocoso que separa el cono final en dos cimas.

Al final, llegada al Collado Ventoso, desde donde puede continuarse para alcanzar la cima del Primer Pico, o de Majalasna y desde aquí regresamos a Navacerrada por el conocidísimo Camino Schmid.

No es la primera vez que hago esta zona, pero siempre disfruto en estos parajes.

Una colección de fotos en blanco y negro de los preciosos Siete Picos.