martes, 16 de agosto de 2011

Alphubel


Me quedaron las ganas de hacerlo el año pasado después de ascender al Allalinhorn desde el refugio Britannia, pero no había tiempo, así que este año era uno de mis objetivos, lo hicimos además en plan circular para conocer las dos vertientes, para ello subimos en el metro Alpin desde Saas Fee (por cierto 66€ por persona, por un día) subimos, pasando al principio entre las pistas de esquí que empiezan justo en el Metro Alpino del Allalin, hasta el collado que separa el Allalinhorn, que quedaría a nuestra izquierda y giramos hacia la derecha hacia el pico Feechopf de 3888 metros de altura, paso obligado hacia el Alphubel al que subimos por esta vertiente y bajamos por el glaciar Fee, atravesando sus numerosas grietas, hacia el teleférico de Längflue a 2870 metros ya que nos servía el ticket de teleférico.

Salimos de Saas Grund a las siete de la mañana en coche hasta el cercano aparcamiento que hay a la entrada de Saas Fee, donde no pueden entrar los vehículos, aparcamos, nos equipamos y al teleférico, tres etapas incluida la final del metro Alpin y, al salir, crampones, piolet y a andar.

La primera parte coincide con la subida fácil al Allalinhorn (al que es más bonito subir desde el refugio Britannia) y coincide también con la pista de esquí que lleva o trae a los esquiadores hasta el metro Alpin en Mittelallalin, al salir por la mañana no es problemático, pero al volver sí que hay que tener cuidado con los que bajan y que no quieren frenar algo para no tener que remar. Se cruza con otra pista e inmediatamente nos aparece el indicador de una senda a la izquierda que sube hacia el Feejoch (el collado Fee) que separa hacia la izquierda la subida al Allalinhorn y a la derecha hacia el Alphubel, enseguida nos encontramos con la arista rocosa del Feechopf a donde hay que subir directo según se lleva, de frente a la primera cumbrecita, nosotros, guiados por unas huellas procedentes de otra equivocación, estoy seguro, nos tiramos por la lateral derecha hasta darnos cuenta de que debíamos subir a la arista, complicadísimo, baste decir que se podía clavar el piolet entre las piedras que se descolgaban a nuestro paso, pufff ...

La arista se da como II+, quizá algún pasito pueda llegar a grado III, hay que seguirla buscando siempre el punto más alto en la primera parte 3888 metros, una bajada y el sendero se ve hacia la ladera izquierda, donde había algún nevero para inmediatamente incorporarnos a la arista y subir a la última cima 3846 metros. En toda la arista es importante decidir cuando nos descramponamos. Al final de la última trepada damos a una especie de meseta donde ya empieza de nuevo la zona nevada, nuevamente crampones y, a seguir. En esta arista hay que tener especial atención ya que no hay hitos ni señales, únicamente las huellas de anteriores grupos, las guías indican que, en caso de niebla es fácil perder la orientación.

Bajamos algo, hasta los 3780 metros al Alphubel joch, la senda está bien marcada y empezamos los cuatrocientos y pico metros de subida, mucho viento, a la altura de los 3950 metros una nueva arista toda en nieve y llegamos a la rampa final, con desniveles algo superiores al 50% y con alguna barra metálica que sobresale para facilitar el aseguramiento en las bajadas a los que vuelven por este lado.

En algo más de una hora desde el Alphubel joch llegamos a la meseta cimera y, en unos cinco minutos al hito de madera final a 4206 metros, tardamos cerca de seis horas pero es que perdimos más de una hora en el enmarronamiento al empezar la arista, puede hacerse en cuatro horas un poco largas.

La cima es una preciosidad amplia y la visión circular desde el Allalinhorn, Strahlhorn, Rimfishorn, a lo lejos Monte Rosa, Linskamn, Cervino, continuando la cima Taschhorn Dom, enfrente Lagginhorn, Weissmies, menos mal hoy tuvimos un día de cima despejado.

Para bajar dos opciones, volver por donde subimos o bajar por el glaciar hacia Längflue, elegimos la segunda opción ya que no la conocíamos, la primera parte, hasta los 4000 metros, empinada, bajando con cuidadín, se divisa enseguida el teleférico abajo, llegamos a la cota de los 3600 metros y giramos a nuestra izquierda, se nos ha hecho tarde y el glaciar está muy peligroso, muchas grietas, muchos saltos de un lado a otro en algunas, menos mal que hay huella, salvo al final en la zona de hielo más presente, pero bueno ya estamos cerca del teleférico, termina el glaciar, unas zonas de rocas y llegamos a Längflue a 2780 metros, poco más de tres horas de bajada.

Al bajar y liquidar en el hotel de Saas Grund, nueva sorpresa, lo que en sus publicidades te anuncian TVA incluido es cierto, pero intentan meterme una nueva pullita, un 3,80% como impuesto de la ciudad, que rastreros que son. Repito bastantes veces el tema de las actuaciones de los suizos y de sus precios porqué no es el primer caso en el que gente que va con un presupuesto ajustado, se encuentra con estas desagradables sorpresas.