lunes, 26 de septiembre de 2011

El anillo ciclista a Madrid

Comenzamos en el barrio de la Alameda de Osuna, sorteamos las primeras calles hasta alcanzar nuestro primer tramo en las inmediaciones del barrio, cerca del punto 0 de la vía, pasamos por debajo de un puente donde la discusión entre escaladores y administración es manifiesta, ya varias veces se han instalado presas para practicar algo de escalada y tantas veces la administración las ha quitado, pues vale.
A poco de pasar el puente, hacia nuestra izquierda tomamos el primer tramo en sí del anillo que es la pasarela que cruza por encima de la A2, al bajar llegamos a una glorieta en obras que nos desvía por algunas calles, hay que fijarse en las indicaciones, es un poco lioso, pero seguimos viendo a nuestra izquierda el estadio de la Peineta hasta llegar a la pasarela que cruza la Avda. de Arcentales.
Algunas áreas de descanso, pero aún es pronto para hacerlo, pasamos O´Donnell y dejamos a un lado Valdebernardo para llegar a la pasarela del cruce por encima de la A3.

Una descansada y larga bajada por el bonito parque de Palomeras, aquí, donde Félix, en la zona de Palomeras Altas, recuerda sus tiempos jóvenes y donde, sin duda, hay que parar para hacer fotos.
Pasamos por debajo de un puente bajo la Avenida de a Albufera y llegamos al parque de la Gavia . Poco después llegamos al punto más problemático de la ruta, un túnel bajo el ferrocarril y la A4, estrecho, sin luz, con una acera estrechísima (no creo que quepan al tiempo dos bicis en el distinto sentido), con los coches cruzando a tu lado.

Entramos ahora en zonas de obras, con poca señalización, nos perdimos varias veces, aquí hay que orientarse buscando el 12 de Octubre, a partir de él, ya no hay pérdida.
A partir de aquí, bordeamos por Orcasitas el parque de Pradolongo, y el parque Sur para llegar a Pan Bendito, seguimos por el parque de las Cruces, en esta zona si, bien señalizada la vía y llegamos a la zona del intercambiador de Aluche, lo cruzamos para continuar por el parque del Alcalde Carlos Arias hasta una pasarela que cruza la autovía de Extremadura, A5 para entrar en la Casa de Campo, por aquí, ya en nuestra salsa, llegamos a la zona del metro de Casa de Campo y bajamos hacia el Zoológico, seguimos hacia el parque de Atracciones y bajamos hacia el Lago, el que bordeamos por la izquierda, así seguimos hasta el Puente de los Franceses, que pasamos por debajo y, donde inmediatamente, a nuestra derecha, veremos que continúa ya el anillo con una empinada pasarela que cruza la M30.

Bordeamos el Manzanares por su margen derecha, pues era bonito también antes, cruzamos otra nueva pasarela y el precioso Puente de San Fernando y nos adentramos en una parte de la vía muy estrecha, junto a la M30, seguimos por Fuentelareina y, a partir de aquí una zona fea, bajo mi opinión, Arroyo del Fresno, Lacoma, Mirasierra, Montecarmelo, zonas nuevas con grandes vías, muchas glorietas, pero donde el anillo ciclista parece hecho a parches, continuos tramos en que hay que cruzar de lado o ir por el carril central, glorietas en las que cambias de carril, todo ello en continua ascensión y constantes paradas, un poco rompepiernas.
Llegamos a la zona de la antigua carretera de Burgos, también un poco liosa, nos paramos a tomar un tentempie y seguimos por las zonas de Las Tablas y Sanchinarro con las mismas constantes de cambios de acera y semáforos, hasta cruzar de nuevo la M40 y adentrarnos  por la zona del Barrio de Santa Maria donde ya no hay mas cruces, pero donde al final del mismo Félix pincha, bien, nos quedan dos kilómetros, seguimos a pie hasta casa.

Total que estuvimos cuatro horas y cinco minutos pedaleando para hacer 67,11 kilómetros, con un desnivel acumulado de 783 metros.

Y una web muy recomendable para preparar la ruta.

jueves, 15 de septiembre de 2011

El carril bici a San Martín de la Vega

San Martín de la Vega cuenta, sin duda, con uno de los mejores y más completo carril-bici de nuestra comunidad.

Y a por él que fuimos, desde el lago de la Casa de Campo, bajamos hasta el Puente del Rey y allí comenzamos el descenso por la nueva y flamante Ribera del Manzanares, varias veces he pasado ya por ella y cada día me parece mejor, es un obrón, sin duda, pero ha merecido la pena, las viviendas de su entorno han ganado en revalorización, en calidad de vida y se nota, por todo el recorrido gente paseando, en bici, patinando.
Hace poco terminaba en el estadio Manzanares, ahora sigue con ese fenomenal puente tubular, pasa el antiguo Matadero y pasando una estrecha zona que aún no está terminada llega hasta la zona del Barrio de San Fermín, y aquí descubrimos la antigua pista que bordea el río Manzanares hasta Villaverde, dejando a nuestra derecha el Tanatorio de la M40, la Caja Mágica y pasando por debajo de algunos puentes de las salidas de Madrid, deja a un lado y a otro pequeñas fincas de ganado o agrarias hasta llegar cerca de una central eléctrica donde se acaba por obras, antes hemos cruzado desde la margen derecha del río a la izquierda, hacemos unos pocos vericuetos, no hay perdida por la gran cantidad de huellas de ruedas de bici y volvemos a cruzar el río por en estrecho puente metálico, enseguida una carreterita que sube frente a nosotros y comienza el carril bici, muy bien cuidado, con un sólo cruce en una glorieta, pero bien señalizado.
La pista es muy rompepiernas, subiditas  bajaditas para las que hay que estar en forma, dejamos a nuestra derecha el Cerro de los Angeles, giramos a la izquierda por una parte de carril bici asfaltada, aún sin señalizar bien, pero muy cómoda, llegamos a otra glorieta y, de nuevo el carril-bici bien señalizado, pasamos la desviación a Perales del Río, la depuradora Sur, un campo de tiro a nuestra derecha, pasamos por encima del Arroyo Culebro y comienza la subida, suave pero constante hacia la Marañosa, después una bajada de seis kilómetros hacia San Martín de la Vega, bajada que, luego, a la vuelta, hay que subir.
35 kilómetros largos de ida que hay que deshacer a la vuelta, vuelta que pica más al ser, constantemente en subida, muy suaves por la Ribera del Manzanares, pero subida al fin y al cabo y ya llevas buenos kilómetros en las piernas.
Las cervecitas finales en la Casa de Campo no tienen desperdicio.

Algunos números:
Distancia en ida 34,81 Kms. y claro, lo mismo en la vuelta
Subida acumulada entre ida y vuelta: 318 metros

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Pirámide de Vincent

Otra más dentro del macizo del Monte Rosa en los Alpes occidentales, La Piramide Vincent con sus 4.215 metros está completamente ubicada en territorio italiano.

Nuestra idea, era llegar al Refugio Gnifetti a través del Paso Neso, desde el refugio Quintino Sella, no fue posible, las grietas del Paso Neso nos lo impidieron, dimos media vuelta, y por la arista que sale del refugio, bajamos hasta los teleféricos del valle de Aosta para llegar a Staffal, subimos al Paso Salati en el teleférico a punta Indren, a partir de aquí, buena subida de cerca de cuatro horas hasta llegar al Gnifetti a 3645 metros, después de cruzar en diagonal, el glaciar Garstelet en la base del refugio y una trepadita final en roca ayudada por unos pocos medios de ferrata.
Buen refugio, como todos los italianos, buena cena, bien atendido, precio razonable, buenas literas y buen desayuno.
Salimos prontito, el día se presenta largo, queremos subir la Pirámide Vincent, después el Parrotspize y bajar por el glaciar del Monte Rosa hasta el Refugio MonteRosa.
Una ascensión que nos llevó algo más de cuatro horas, con la mayor dificultad basada en la travesía del glaciar lleno de grietas en verano.
Salida del refugio hacia el noreste, por la orilla del glaciar del Lis muy lleno de grietas y, enseguida seguimos, dejando la Pirámide de Vincent a nuestra derecha, hacia el collado Lisjoch a 4151 metros. Antes de llegar a él, dejamos a la izquierda la cima rocosa del Fraile, merece la pena desviarse unos metros, hacer la trepadita y bajar por el mismo camino.
Poco más arriba vemos hacia la derecha la canal de acceso, que separa, a la izquierda de la canal, el Balmenhorn de 4167 y toda la cadena que le sigue Schwarzhorn, Ludwigshöhe, Parrotspize, Cabaña Margarita (el refugio más alto de Europa) y el Signalkuppe, y a la derecha de la canal, nuestro objetivo, la Pirámide de Vincent.
Nos adentramos un poco por la canal hasta ver la huella que, por el llamado techo norte, nos lleva a la cumbre, sin problemas, empinada al final, un paso de unos dos metros algo más empinado y, por una amplia arista hacia nuestra izquierda llegamos a la cima en una especie de meseta. Bien, una subida catalogada en las guías como PD.
Tuvimos un día espectacular y las fotos así lo demuestran, sobre todo la impresionante cadena hacia el Norte que termina en el Signalkuppe (punta Gnifetti) con sus 4554 metros de altura o las vistas del cercano Linskamn o las del lejano GrandParadiso.
Bajamos de nuevo al collado y continuamos la jornada.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Castor


El Cástor, con 4228 metros de altura, es una de las montañas del macizo del Monte Rosa, separado del Pollux por el Collado de Verra, de 3845 metros, normalmente las dos cimas se llevan a cabo en la misma actividad y, también normalmente se sale desde el Refugio de Ayas para llegar, al final de la jornada, al refugio Quintino Sella.

Casi fronterizo entre Italia en el valle de Aosta y Suiza en el Valais.

Y, así lo hicimos, primero el Pollux desde el refugio de Ayax, bajamos al Collado de Verra y, desde él, comenzamos la ascensión al Castor, también la ascensión puede hacerse viniendo desde Zermatt en el día siguiendo la misma ruta que detallo en la subida al Pollux y vordeando el mismo para llegar al Collado de Verra.

Nosotros salimos del refugio de Ayas, subimos en primer lugar el Pollux, bajamos por la arista, bordeamos el Pollux para llegar al collado di Verra y desde aquí iniciamos la subida al Castor, con sus 4228 metros y declarado como PD-.

La subida por esta cara lleva unas dos horas, con un desnivel de unos 400 metros y pendientes de entre el 35 al 50% y, en todas las guías se recomienda no acometerla con malas condiciones de nieve, la posibilidad de aludes es muy real, y no sólo los aludes, antes de la cima hay una grieta de considerables dimensiones que recorre toda la parte baja de la arista final y que hay que asegurar muy bien antes de treparla, con nieve reciente posiblemente no conseguiríamos distinguir bien los pasos a dar.

Pasada la grieta, unos metros de pared que, en diagonal hay que seguir para acceder a la arista, un centenar escaso de metros (lineales) de arista y ya estamos en la cima.

Vistas desde la cima a todo el macizo del Monte Rosa y el cercano Cervino.

La bajada la hicimos, en otras dos horas, hacia el refugio Quintino Sella, esta es otra alternativa de subida desde Italia. Una larga arista sureste que nos deja en una antecima, después nos lleva hasta hacia el pico Felikhorn con sus 4175 metros, el collado Felikjoch a 4095 metros, el Pico Norte en 4200 metros y, al bajar, pendiente hacia nuestra derecha viendo ya el refugio Quintino Sella a 3585 metros, buen refugio y muy bien atendido, rodeado por los glaciares de Vera y Felik.

Las fotos de la actividad.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Pollux


El Pollux, monte Polluce en Italia, con sus 4091 metros de altura parte del Valais Central, aunque lo detallo aquí como una única ascensión, en el mismo día salimos desde el Refugio Ayas, a 3390 metros, para subir en primer lugar el Pollux, unos 700 metro de desnivel en algo mas de 3 horas, bajar al collado de Verra y ascender el Castor, del que bajamos por la arista que lleva hacia el Refugio Quintino Sella. Por ello las referencias son globales, o sea 9 kilómetros largos de recorrido que hicimos en cerca de nueve horas con un desnivel acumulado total de 1130 metros y una graduación para esta cima de AD-.

Puede ascenderse también, directamente desde Zermatt, siguiendo la misma ruta que haríamos hacia los Breithorn, pero dejándolos a nuestra izquierda, la ruta pasa por el plató de la vertiente sur de los Breithorn en dirección este, a 3825 metros.

Continuando la huella, que normalmente, está bien marcada, dejaríamos a nuestra izquierda, también, la Roccia Nera y la zona de grietas de Ghiacciaio di Yerta, hasta llegar a la huella que confluye con la subida desde el Refugio Ayas cerca del pie del espolón suroeste, que fue nuestra subida real, donde, por la arista suroeste, se encuentra el corredor de acceso a la cima, antes del corredor las rampas de nieve llegan hasta el 50% de desnivel.

En cualquier caso, en la base de la arista, nos paramos, comemos algo, nos hidratamos y nos quitamos los crampones para la arista rocosa y la trepada. Discusión, dejamos la mochila, no y acertamos, los crampones y el piolet serán necesarios, de nuevo, arriba.

Ya empieza la parte de ascensión por roca, pasos que a veces, pueden tener un grado II, hasta llegar a una placa inclinada de unos seis o siete metros que está equipada con una maroma, quizá excesivamente gruesa por lo que te impide asegurarte mejor con los mosquetones de la línea de vida, simplemente no abarcan a la maroma, para los pies nos queda una fisura suficiente. Enseguida llegamos a una chimenea, estimo que un IV-, de unos ocho metros que termina en una segunda placa de unos diez metros y que están equipadas con otra maroma del mismo tipo. En algunos sitios he leído que hay cadena, pero no se si es anterior o posterior a nuestra subida.

Alcanzamos el final de la arista por la llamada espalda del Pollux y nos cramponamos de nuevo para subir y bajar la pequeña arista nevada que nos queda a la cima. Antes, foto delante de la estatua de la Virgen con el impresionante Castor, el hermano mayor del Pollux, de frente a nosotros.

Y llegamos en una hora larga desde la base hasta la cima, roma y sin ningún vértice geodésico o indicador, la vista de la arista de los Breithorn precedida del Roccia Nera con su impresionante pared rocosa hasta sus 4075 metros, el Liskamn con el Monte Rosa detrás, Castor y abajo por la misma huella hasta la espalda del Pollux.

Al subir, al final de la cadena última vimos una reunión que usamos para montar el rapel por donde bajar las placas y la chimenea hasta llegar a la zona de la maroma horizontal por la que seguimos, ya sin rapelar. el descenso de la zona nevada es peligrosillo debido a la pendiente del 50%, y decidimos bordear el Pollux para seguir hacia el Castor desde el Collado de Verra de 3845 metros que separa ambas cimas.

Las fotos de la actividad.