domingo, 13 de enero de 2013

El valle de Añisclo




Un paseo por el Valle de Añisclo, también llamado el del río Bellos,  que siempre resulta espectacular, pasamos el fin de año en la zona del Sobrarbe, en concreto nuestro centro de actividad fue Boltaña, desde donde nos dedicamos a hacer paseítos por los alrededores, uno de ellos, muy recomendable, por el Valle de Añisclo desde el pueblo de Escalona a 670 metros, a donde se llega por la A-138, en coche por la carretera paralela al río Bellos.
El valle, muy cerrado en algunas ocasiones en profundos cañones, generado por la acción kárstica del agua en la roca, con paradas espectaculares, la primera de ellas, a unos cinco kilómetros de Escalona, para bajar a la Fuente de los Baños o de los Suspiros, una bajada desde la carretera donde dejamos los coches de, más o menos, 300 escalones que nos conducen a una cascada de donde nace una fuente con aguas termales, la tradición dice que hay que lavarse la cara y las manos en la fuente, dicho y hecho, unas cadenitas en la parte final nos permiten asegurarnos ante un posible resbalón, subida y a continuar el camino.
Nuestro camino nos lleva a otra parada en el extremo sureste del callejón del valle de Añisclo para recorrer en sentido circular, el paseo del agua en el recorrido  a la ermita rupestre de San Úrbez en unos 45 minutos, paseo de no más de dos kilómetros, cruzando el río Bellos que se puede ampliar con una ruta circular de unas cuatro horas hacia el pueblo de Sercué.
Cuenta la tradición que en el valle de Vió vivió un pastor, llamado Úrbez, conocido por ser persona muy sencilla y que cuando bajaba el ganado al valle dormía en la cueva de Sestral. Se cuenta que las ovejas y cabras de este pastor, cuando se metían en un sembrado, sólo comían las malas hierbas. Poco a poco, el pastor se convirtió en una persona muy especial y fue considerado por los vecinos del Valle de Vió, un santo. A la cueva-ermita se accede por una escalinata. Arriba, al fondo, se encuentra el santuario, con restos de pinturas murales y una imagen del santo.
Poco menos de media hora en el coche y llegamos hasta Nerín a 1281 metros de altitud, desde donde se ve el pico Mondoto, que con sus 1962 metros de altura se convierte en una muy fácil subida, de no más de hora y media, con un desnivel de 680 metros por sus suaves laderas al suroeste que contrastan con las verticales vertientes hacia el noreste, un excepcional mirador hacia el valle de Ordesa destacando las vistas de las Tres Sorores y de las Tres Marías.
La ascensión es evidente desde Nerín, se parte desde el repetidor telefónico justo desde la barrera de la pista que sube a cuello Arenas unos metros antes de entrar en el pueblo de Nerín, desde esta pista el camino sale hacia el norte por el mismo sendero que se dirige a cuello Arenas, para que en unos quince minutos tomar el muy marcada sendero, con hitos y pintura amarilla, que sale hacia la derecha, poco más tarde, en unas placas de caliza se atraviesa longitudinalmente un barranco que dirige hacia el collado a la derecha, el cuello de la Entrada de la Estiva, donde se llega en una hora aproximadamente, en los carteles del límite del parque se gira por los prados paralelos a la cresta para llegar a la cima y contemplar los excepcionales paisaje.

El día terminó con bajada a comer a Escalona, pero en lugar de descender por donde subimos, lo hicimos por Buerba, donde nos recomendaron comer en la Terraza de Lisa, pero estaba cerrado, así que seguimos a Puyarrueyo y Escalona.