sábado, 7 de mayo de 2016

Edimburgo

Ya he llevado a cabo varios viajes a ciudades europeas basándome en una colección de guías de turismo de como conocer una determinada ciudad en 48 horas, Edimburgo es una de ellas y a por ello.

La verdad es que este tipo de viajes de hoy para mañana, además de conseguir unos precios de vuelos sorprendentemente baratos tienen el encanto de ser un poco a la aventura con la mochila, así que, a por ello.

En realidad han sido 4 días de viaje, uno para ir, hospedarme, salir a cenar, dos para patear Edimburgo y uno más para volver pronto, vuelta que podía haberla hecho en el tercer día, pero bueno.

El primer día como he dicho, salí de Madrid después de comer, llegada a Edimburgo en tres horas, más o menos, la vuelta la hice con escala en Londres, transporte a la ciudad, para mí, lo mejor Airlink, línea con una buena frecuencia, no es cara, sobre todo si obtienes la vuelta al llegar, salen desde la misma puerta del aeropuerto, muy bien indicado, muchas paradas en la ciudad, y muy bien indicadas desde el autobús, muy bien (http://masedimburgo.com/guias-de-edimburgo/como-llegar-a-edimburgo-desde-el-aeropuerto/), hotel céntrico y a cenar ¿dónde?, directo, ya lo llevaba pensado a los nuevos chiringuitos del antiguo puerto, un recorrido por el barrio portuario de Leith del que dicen que ha pasado de ser un barrio siniestro a ser el paraíso gourmet, al final di con una y, suerte, media docena de ostras, muy buenas, a buen precio y un buen vino blanco, difícil de encontrar en Edimburgo, paseíto, de nuevo hasta el centro, al ser viernes, algo de ambiento nocturno y una copilla en uno de los pubs de la elegante George Street.

Sinceramente en Edimburgo hay buen transporte público y hay bonos que, en la mayoría de hoteles, puedes gestionar, yo me he pateado los cuatro días todo a pie, me ha gustado más.

He dividido el recorrido en cuatro recorridos, el primero por la ciudad vieja, con la visita al Castillo, merece la pena aunque no es barato, la Sala de la Corona, la explanada del Castillo, la capilla de Saint Margaret, Royal Mille, St. Mary's street, comida en uno de los chiringuitos de Grassmarket (mejor para cenar, sobre todo en fin de semana) y, para bajar la comida (no me gustan nada las comidas británicas) paseo hasta una montañita (350 metros de desnivel, mucho viento arriba, unas fenomenales vistas de toda la ciudad, llamada  Arthur's Seat, en el grande y céntrico Holyrood Park.

El segundo es por la Ciudad Vieja, junto al paseo de la mañana, tiendas de anticuarios a visitar, antiguas librerías, cementerios con buena carga morbosa, museos diferentes como el del bisturí, y al final, cena en otro chiringuito de Grassmarket, definitivamente mañana le daré a la comida italiana, la británica no me gusta nada, de nuevo un whisky en George Street.

Ya el segundo día, mi tercer paseo fue el centro, centro, los jardines de Princes Street, la Galería Nacional, todas las tiendas de Princes Street, el Fruit Market , la zona monumental de Calton Hill y sus miradores, el Parlamento escocés, comida en un italiano, los jardines botánicos, Stockbridge, hotel, ducha y a cenar, no quiero repetir italianos y recuerdo haber pasado por delante de un sitio llamada Café Andaluz, allá que me voy a cenar, camareros españoles, me recomiendan una tapa de patatas con una salsa, una ración de adobo y unos chopitos rebozados, vino y adelante, al terminar llamo a la camarera y se lo digo, mira, el mejor sitio de Edimburgo, sin duda, ahora bien, si en España ponéis este adobo y estos chopitos os detiene la Guardia Civil, por favor ...

En resumen, una bonita ciudad a visitar, algo triste con lluvia, no muy buena comida, pero bueno esto es así en toda Inglaterra, que le vamos a hacer.

Todos los días algo de lluvia, bueno esto es Escocia, este viaje puede ampliarse con un recorrido por las tierras altas, el lago Ness, etc., pero sólo planee ver la ciudad y objetivo conseguido.