jueves, 26 de julio de 2018

Trujillo y Guadalupe


Un buen fin de semana por Extremadura, calor si, pero es lo que tiene Extremadura en su zona cacereña, viernes a Trujillo cuna de los descubridores del Nuevo Mundo, buen ambiente nocturno de tapas y terrazas con ambiente trujillano y no turístico, merece la pena, 255 kilómetros por la carretera de Extremadura, hoteles bastantes y muy buenos, tapas por el casco viejo, cenas en plan de tapas, por la mañana del sábado pateo de la ciudad, el castillo medieval, en una colina (cerro de Cabeza del Zorro) desde donde admirar el centro de Trujillo, el Museo de Pizarro, el museo de Cori y sus murallas, la Plaza Mayor, la Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor, San Martín de Tours, la Torre del Alfiler, pateo por el casco viejo y carretera a Guadalupe.

En los 80 kilómetros, más o menos, hasta Guadalupe, pasamos por Zurita, Cañamero y merece la pena conocer el Geoparque de  las Villuercas y los Ibores, zona de media montaña (su mayor altura es el Risco de la Villuerca de 1601 metros de altura) de más de 2500 kilómetros cuadrados de superficie, muy espectacular, entre las cuencas del Tajo y del Guadiana

Guadalupe, más turística que Trujillo,  dormí en la Hospedería del Monasterio, para mi gusto un poco anticuado, también está el Parador, visita al barrio judío, cena en alguna de sus terrazas, por la mañana visita al Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, patrona de Extremadura y Reina de la Hispanidad, una impresionante mezcla de estilos, gótico, mudejar, renacentista, barroco y neoclásico hay que visitar la sacristía, el claustro mudejar, el templete, declarado patrimonio de la Humanidad en 1993. Y, después, carretera hacia Navalmoral de la Mata, en el camino en Castañar de Ibor, a la entrada aparqué el coche y me hice un pateo hacia el Castañar de las Calabazas, con castaños centenarios, cinco kilómetros y medio que merecen la pena y hay que ver la Chorrera del Arroyo Calabazas.

De nuevo la carretera y, antes de cruzar el embalse de Valdecañas, (que inundó la antigua Talaverilla), del Tajo, a la derecha las columnas de Los Mármoles, Augustóbriga.

Y bueno, vuelta a Madrid.