lunes, 11 de enero de 2010

Corriendo voy


Todo empezó el pasado mes de Diciembre, fui una mañana a la Casa de Campo a entrenar, hay un circuito de mantenimiento precioso, eso sí, como siempre una vez hecho, totalmente abandonado por quién le corresponda, pero bueno, a lo que íbamos, al llegar me encontré una enorme cantidad de gente y ni un sólo sitio donde poder aparcar, después de caer en la trampa de haber entrado y no poder salir conseguí encontrar una plaza de aparcamiento de una persona que salía, pues aquí me quedo hasta que esto termine y entonces vi que salía una carrera con un montón de miles de personas, en concreto la Akiles, 10 Kms., no tengo otra cosa que hacer voy a salir al final y así fue, hubo un momento que llevaba la ambulancia de cola detrás de mi, que vergüenza, me retiro, pero no, en ese momento comenzó la subida al cerro de Garavitas y empecé a adelantar gente, eso me animó y sobre todo el perder de vista a la ambulancia, llegué a la meta y calculé que lo había hecho en unos 59 minutos, bien.

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Así que en el gimnasio me apunte a un club de corredores que tienen montado desde hace tiempo y empecé a entrenar con ellos martes y jueves, por ejemplo con series de 5 minutos corriendo, dos rápido 1 muy rápido y uno de recuperación, me encantó.
Dicho y hecho me fui solito a ver si podía hacer el circuito del Monte del Pardo que he intentado hacer (alguna vez lo conseguí) con Ángel y Félix ¡¡¡ y yo solito lo conseguí !!!.
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Con los del Gimnasio me apunté a la San Silvestre de 2009, que buen ambiente, que cantidad de agua y de granizo, pero que bien, allí quedé con Fer y Santi, Fer, claro, se lo machacó en 39 minutos, Santi en 50 y yo, sin dorsal, en 57, eso me anima.


Y me apunté, esta vez con dorsal, en los 10 Kms del Ciudad de Valencia y allá que me fui este domingo, me apunte en los de menos de 60 minutos y salí con unas fieras que desde el principio le daban como locos, res
ultado, me desfondé, primera lección, y tuve que parar, lo que me hizo perder una porrada de tiempo, me recuperé, seguí, y claro, los primeros 5 kms en casi 35 minutos, pero lo que me animó es que los 5 últimos me los comí en 28 minutos, adelantando a alguno de los fieras que salieron conmigo y llegando a meta con fuerzas como para seguir.


Amenaza nevada en la carretera, cojo rápido el coche y para Madrid sin parar, a ver si evito la nevada, la evité y aquí estoy, en casa analizando como hacerlo mejor la próxima vez.
Vale, pues otra afición mas para el cuerpo, sin abandonar las demás eso sí, la bici en cuanto que Félix se recupere de su espalda no la dejo y la montaña por supuesto que tampoco, ya estoy planificando mis próximas actividades de este año.