domingo, 23 de enero de 2011

La integral circular al macizo de los Siete Picos


Hicimos el recorrido Paco y yo, pero al revés, es decir, primero los Siete Picos uno a uno y después regresar por la senda Herreros, pues no, al bajar del Collado Ventoso llegamos hasta la pista de la República, seguimos hasta la pradera de Navarrulaque, donde está el famoso reloj solar de Cela, allí tomamos la bien indicada senda Herreros, pero a mitad nos perdimos, bajamos hacia Cercedilla, volvimos, cruzamos el río que baja al embalse de Navalmedio como pudimos, subimos a trocha y, después de 22 kilómetros llegamos al Telégrafo y bajamos al coche.


Vale, pues para hacerlo bien, el miércoles me subí de nuevo, sólo, y lo hice de manera correcta, aunque al volver no me subí cada uno de los Siete Picos, simplemente volví junto a cada uno de ellos, y esta vez no me perdí, así que ahora si puedo detallar la ruta.

Ruta que comienza en el mismo puerto de Navacerrada, a 1860 metros de altura, dejé el coche en el aparcamiento anterior a la Venta Arias y desde allí subí a la pista del Telégrafo, en invierno está cerrado el acceso por el tema de las ¿pistas de esquí o lo que sean?, en poco más de diez minutos llegué a la parte superior donde se juntan el telesilla y el telearrastre del Escaparate.

Ya, en llano prácticamente, se sigue por una amplia senda hasta las primeras rocas que con figuran la cima del Cerro del Telégrafo, inconfundible por la singular estatua de la Virgen de las Nieves. Después de subirlo y bajarlo, merece la pena trepar cada una de las cimas, volví a la amplia senda original donde hay una bifurcación, la de la izquierda nos llevaría a las paredes de escalada del Telégrafo y la de la derecha es la senda a seguir.

Iniciamos un pequeño descenso, para llegar en algo más de veinte minutos a la pradera de Siete Picos, el camino llega a un collado justo donde empieza la cuesta que nos llevaría a las cimas e los Siete Picos, por ella bajaremos al final del circuito, entre pinares. Nada mas iniciar la subida el camino se bifurca bruscamente hacia la izquierda, evitando el camino de bajada de la vuelta, el camino es ancho en suave descenso e inmediatamente veremos hitos y las marcas amarillas y blancas de la senda Herreros. Lamentablemente el camino ancho se acaba muy pronto para convertirse en un pequeño sendero más estrecho donde las marcas son escasas, pero donde hay hitos, importante ir viéndolos y no perderlos, cruzamos un pequeño arroyo, alguna subida y bajada suaves y, siempre, a través del pinar.

Unas rocas a subir, una plataforma con buenas vistas y un pequeño descenso hacia la izquierda por un claro, a cuyo final volvemos a girar hacia la derecha por zona de matorrales e, insisto, muy atento a los hitos y empezamos un fuerte descenso, a nuestra derecha dejamos la curva interior de los Siete Picos, y seguimos por zonas rocosas hasta que la senda gira a la derecha dejando el descenso e iniciando un tramo más horizontal, a veces pasamos por el pie de las rocas de los Picos que bajan desde las cumbres.

De nuevo el camino pierde altura, pasamos por la zona más intrínseca del camino, atención a los hitos para no perder la senda, enseguida veremos el llamado Camino de la Pata de la Cabra que nos llevará hasta la mencionada pradera de Navarrulaque, donde tomaremos hacia la derecha la pista de la República que nos llevará hasta la Fuente de Antón Ruiz de Velasco, a la derecha del camino y antes de llegar al Puerto de la Fuenfría, aquí es donde empezaremos la subida hacia el Collado Ventoso, en esta zona la senda está marcada con puntos amarillos y rápidamente llegaremos a unos mojones de granito que delimitan las provincias de Madrid y Segovia, giramos a la derecha según subíamos, aquí las marcas amarillas se bifurcan, de frente se va a Navacerrada, a por el camino Schmid, y nosotros tomamos un sendero muy estrecho y angosto, con muy bonitas vistas nos lleva al pico de Majalasna, el primero de los Siete Picos, o el último, según se mire, desde aquí hasta el Collado del Telégrafo, donde iniciamos la travesía seguimos la senda que va dejando a nuestra derecha todos y cada uno de los Siete Picos y, si el día acompaña, es muy agradable subir cada uno de ellos hasta su cima, eso si, evaluando bien las posibilidades de cada uno.

En suma un trayecto de unas cinco horas, sin contar las trepadas a cada uno de los Siete Picos.

Las fotos de la actividad

Fotos en blanco y negro de un recorrido anterior