martes, 12 de junio de 2018

Sicilia


Unas fenomenales vacaciones en Sicilia, culturalmente inmejorable, la gastronomía italiana formidable, por supuesto en los restaurantes, porqué en los hoteles ... puff, que baja calidad tienen tanto en la restauración como en la parte de habitaciones y servicios, pero conociéndolo espero volver.

La subida al volcán Etna,  me hacía mucha ilusión.

Quizá el recorrido fue excesivo, pienso que debería haber recorrido menos sitios y los que visité haberlos conocido más a fondo, pero esto siempre ocurre en casi todos los viajes a sitios desconocidos, que una vez realizados los mejorarías en una segunda opción.

Catania, me encantó la ciudad, su plaza del Duomo o del Elefante, su Catedral a pesar de que en esta visita estaba repleta de colchones de unas familias que, al parecer, no se mueven de allí hasta que no les den casa gratis, el mercado del pescado, la plaza de la Universidad, la vía Vittorio Enmanuelle, la iglesia de Santa Agata con unas impresionantes vistas de toda la ciudad desde el exterior de su cúpula.

La Villa Romana del Casale en Piazza Armerina, recuperada después de haber sido tapada por tierras, visita un tanto angustiosa por la cantidad de gente que se acumula dentro, pero que es imprescindible.

Cefalú con su barrio pesquero, su bonita playa, su catedral normanda.

Palermo, la capital de Sicilia con su capilla Palatina, con buenos restaurantes en la zona de las Cuatro Esquinas, un paseo por las calles de Palermo hasta llegar a la zona del puerto, al lado Monreale con su espectacular catedral árabe-normanda.

La medieval Erice, al lado del mar, pero a 700 metros de altura, el templo de Segesta, el espectacular valle de los templos en Agrigente.

Noto, sólo una calle, pero espectacular.

Pero me quedo con Siracusa, sus restos arqueológicos, el impresionante Santuario cónico de la Madonna della Lacrime y la espectacular zona de la isla de Ortigia, donde me quedo con la fontana de Aretusa y, a su alrededor, los múltiples chiringuitos donde comer, aunque yo hice más comidas en el mercado pesquero, buenas ostras con un vinito espumante, en suma no es un sitio donde mantener un régimen de comidas.