jueves, 31 de mayo de 2012

Pico Zapatero

Día caluroso de verano, pero tenía ganas de conocer la sierra de la Paramera, a las siete y media salimos Félix y yo hacia el pueblo de Navandrinal, algo más de una hora, aparcamos el coche en una presunta plaza donde termina la carretera, nos cambiamos y empezamos la subida hacia el pico Zapatero, con sus 2.160 metros. La subida se hace por el precioso valle del arroyo Zapatero, enclavado entre la sierra del Zapatero y la vertiente sur de la Paramera con sus múltiples picachos que convierten la zona en fenomenal enclave.

Las indicaciones que tenía son de que abunda el agua, pero aunque sé que hay fuentes, no encontré ninguna y el mucho agua de los arroyos no era de fiar por la gran cantidad de ganado vacuno en toda la subida.

Desde el pueblo, a 1310 metros de altura, hay que llegar al depósito de aguas, unos 80 metros más arriba, cualquiera de las calles que suben es válida y, cómo no, hay una que se llama también la calle Zapatero que es por donde subimos. 

El depósito se encuentra en un collado al que se llega al salir de las callejuelas y convertirse en una pequeña pista de tierra, inmediatamente un primer desvío a la izquierda que es el que tomamos, pasamos el collado, un rápido descenso en zigzag por la misma pista, hasta llegar al arroyo Zapatero, con un vado que cruzamos, nueva bifurcación inmediata hacia la izquierda, por una pista muy agradable que además no nos da posibilidad alguna de pérdida, pues en todo momento tenemos a ambos lados unos muros de piedra que delimitan fincas ys y pastizales. Al poco rato, el camino se estrecha considerablemente hasta convertirse en un sendero bien marcado a veces y otras poco marcado que remonta, por la margen izquierda, la garganta del  arroyo Zapatero. Si perdemos el camino no hay problema, seguimos próximos al arroyo, contemplando las pequeñas cascadas y pozas por toda la subida, algunas veces con la tentación de olvidarnos de seguir y darnos un buen chapuzón.

La subida al collado del Zapatero, a 1953 metros  es larga y empinada, casi al final hay una pequeña meseta, algo menos inclinada, nuevo repecho hasta casi llegar al collado y buena cantidad de hitos que nos señalan el desviarnos hacia nuestra derecha para tomar el cordal que nos dirige hacia el Risco Redondo, a 2070 metros, inconfundible. 

La subida nos hace bordear el Risco Redondo por detrás, hacia la vertiente norte de la sierra de la Paramera, bajamos unos 50 metros a una especie de collado, seguimos junto a una alambrada metálica, nunca la trspasamos, el camino a veces se difumina pero hay suficientes hitos.

En pocos minutos llegamos a la base del Zapatero, los hitos a nuestra izquierda nos señalan perfectamente el camino a seguir para la ascensión, subida muy empinada, a veces hay que echar algo las manos, pero sin problemas, en una ocasión hay que arrastrarse por un paso debajo de unas rocas y, en poco más de 20 minutos llegamos a su cima, algo más de tres horas en total. 

Buenas vistas desde el vértice geodésico la cercana sierra de Ávila,  el macizo central de Gredos aún nevado, el valle del Zapatero por donde hemos subido, el cordal de la sierra de la Paramera, los valles del Alberche y del Tormes, fotos y más fotos.

Seguimos, sin retroceder el camino, desde la cima, por una bajada más suave hacia la Peña Negrilla de 2125 metros, la bordeamos por su vertiente norte, y llegamos a la base del Risco del Sol de 2104 metros, ¿lo subimos, no lo subimos?, no encontramos una senda y se nos hace tarde dejamos el cordal delante del Collado del Cuchillo de 1850 metros. Enfrente dejamos el enorme bloque de piedras del Cuchillar. 

Divisamos el pueblo de Navandrinal e iniciamos el descenso intentando seguir el curso del recién nacido arroyo del Cuchillar, para en seguida tomar un sendero hacia la izquierda unos pocos metros más abajo. Volvemos a cruzar el arroyo a la derecha, se encuentra el sendero, con pocos hitos, unas veces lo perdemos, otras lo encontramos, a veces medio escondido entre el piornal, pero siempre con el objetivo de llegar a las pistas de tierra que se ven abajo. El descenso, en cualquier caso se realiza en diagonal, pareciendo que nos alejamos en parte de nuestro punto final, pero ya vemos, abajo, el arroyo Zapatero. Hacia él nos dirigimos y, enseguida estamos en la pista de subida.

Total, con paradas, algo más de seis horas, una bellísima zona desconocida para nosotros y que ha merecido la pena.