domingo, 3 de junio de 2012

Moncayo

Fin de semana en Zaragoza, primera tarde visita a Tarazona con su casi ya restaurada catedral y la increíble fachada de su ayuntamiento, una ciudad que merece la pena conocer, después para dormir elegimos el pueblo de Vera del Moncayo y, claro, como visita obligada el cercano Monasterio de Veruela, una muy buena casa rural para dormir y, al día siguiente a por el Moncayo, o Pico de San Miguel con sus 2316 metros de altura.
Una montaña fácil y más en verano, mucha gente, no en vano es una de esas montañas conocidas por todos, es una ascensión para hacer en un par de horas con un retorno de un poco más de un hora, pero acompañaba a unos amigos zaragozanos cuya afición no es precisamente la montaña, así que tardamos bastante más, pero el día mereció la pena.
A las nueve y media dejamos el coche en un aparcamiento a unos 500 metros del Santuario del Moncayo y a 1585 metros de altura, al que se puede llegar en el coche, pero estos últimos 500 metros son por una pista ya bastante bacheada y estrecha, no me mereció la pena, en invierno parece ser que puede tener placas de hielo y es muy estrecha, insisto, es mejor dejar el coche abajo y subir hasta el Santuario en no más de diez minutos y, por supuesto, detenerse a contemplar el precioso valle del Ebro, desde la explanada delante del Santuario.
Desde Vera del Moncayo al Santuario hay 22 kilómetros, los últimos cinco por pista de tierra en buenas condiciones y atravesando unas preciosidades de bosque, con varios pequeños aparcamientos en la subida donde dejar el coche según las condiciones de la pista en invierno, a partir de cada uno de ellos unos senderitos bien marcaditos, con puentecitos y barandillitas y ale, hasta con pasitos de cebra para cruzar la pista, que bien,  a esto nos dedicamos, así nos va ¿es que no pueden dejar las montañitas como están?.
Junto al edificio del Santuario de Nuestra Señora del Pilar, a 1620 metros de altura, hay un buen restaurante-albergue-refugio y detrás unas buenas paredes equipadas, allí mismo, junto a una fuente con dos caños, comienza la pista de subida, es la única, no tiene pérdida, bueno, si, al principio un senderito que nos acerca a las paredes equipadas, pero no hay posibilidad de perderse, en unos veinte metros se termina y te hace volver.
La senda PR (marcas blancas y amarillas) es muy evidente, desde el principio se gana altura en zigzags a través de un frondoso pinar, que nos lleva al terminar el pinar al Cucharón también llamado Pozo de San Miguel a 1900 metros de altura, el tiempo en llegar hasta esta planicie no debe superar los tres cuartos de hora desde el Santuario, aquí se terminan los bosques y podemos ver a nuestra izquierda el Cerro de San Juan, a 2279 metros de altura que es a donde nos dirige la senda verano, un collado meseta que nos lleva después hasta el Moncayo, hay más opciones, como es la de atravesar el Pozo de San Miguel para tomar alguno de los corredores, en invierno con pendientes de hasta 50%, que ascienden directamente al Pico de San Miguel, es otra alternativa.
Nosotros tomamos la senda en zigzags hacia el Cerro de San Juan, muy evidente, con hitos y balizada, no excesivamente dura ni larga pero si constante y que se puede hacer en otros cincuenta, cincuenta y cinco minutos largos, desde el Cerro de San Juan, con un descenso máximo de unos 30 metros, siguiendo todo el collado se llega sin problemas, aunque normalmente, con bastante viento (en invierno esta pista es hielo y con mucho viento) que en unos veinte minutos nos deja en la cima del Moncayo, fotos, poco paisaje por la poca visibilidad y mientras unos deciden quedarse en la cima a comer unos bocadillos, yo prefiero bajar a comer con un amigo que no siguió a poco de la subida para que no coma solo.
En suma, montaña fácil con la única salvedad del cuidado que hay que tener en condiciones invernales con las placas de hielo debidas al fuerte viento que allí se forma.