sábado, 6 de octubre de 2012

Las ciudades de Yunnan en China

Yunnan, una provincia al sur de China:

Kunming la capital, Dali, Lijiang, pero sobre todo ShangriLa, ciudades a las que se les está dando una total reconstrucción, ciudades que se están modernizando pero que están perdiendo un enorme atractivo que, en parte, aún conservan; ciudades en las que en aras de un floreciente turismo interior se está haciendo un tremendo destrozo en sus viejas zonas, valga como ejemplo la Old Town de Lijiang, patrimonio de la Humanidad que la Unesco está pensando en retirar, han convertido una reliquia en un bazar; un Stone Forest impresionante que han intentado solar para una mayor facilidad del turismo interior, haciendo que así pierda su principal atractivo salvaje.

Pero aún así, merecen la pena conocerse, eso sí, sabiendo los problemas y dificultades que vamos a encontrar, China en sí y Yunnan en particular son zonas muy difíciles para el foráneo que no viaja amparado por una agencia o guía, la falta de desconocimiento de cualquier idioma que no sea el Chino, la falta de intención de entender algo aunque sólo sea la técnica gestual, el que te llegues a considerar, para ellos, como un billete con piernas al que explotar como sea hacen que el viaje sea complicado. Consecuencia: muy poco turismo extranjero y mucho local. Una tremenda burocracia, por ejemplo, nos quedamos sin Yoanes (aquí se llaman RMB remembís), no puedes cambiar en cualquier banco, sólo en el Bank of China, hay que rellenar dos documentos, presentar el pasaporte y esperar al larguísimo tramite que el empleado de la ventanilla debe hacer, amén de contar el dinero que le das y el que te da una docena de veces, bueno no hay prisa.
Si empezamos con Kunming, la capital de Yunnan a 1950 metros de altura, cerca de cinco millones de habitantes y con su eterna primavera, donde llegamos a un increíblemente moderno, cómodo y práctico aeropuerto, no se andan con chiquitas, tiran el viejo y hacen uno nuevo por todo lo alto, bus y a la ciudad. Nuevo metro, nuevas y amplísimas avenidas,  autovías de circunvalación, tren desde el aeropuerto, una increíble, moderna y occidentalísima zona comercial con todas las marcas europeas, rascacielos de oficinas, zonas de viviendas modernas, hasta atascos, todo ello conviviendo con lo tradicional a visitar: el Green Lake, la Kunming Dragon Gate, el Kunming Golden Temple, el Bamboo Temple, el Jindian Park, el Black Dragon Pool, las pagodas, el el ..., es domingo queremos visitar la ciudad antigua , como esperábamos la están tirando y haciéndola nueva para convertirla en un bazar de tiendecitas pequeñas.
La noche es un espectáculo, todos los edificios modernos y los antiguos con una iluminación tremenda, es de agradecer que todos los indicadores escritos estén subtitulados en inglés.
Al día siguiente queremos conocer el STONE FOREST, ¡que tarea para conocer desde que estación salen los buses!, nos levantamos a las 6, a las 6:30 en la calle, taxi hasta la estación, joder, ya está todo el mundo en la calle, ¡que atascos!, casi dos horas de bus y llegamos.
Vale, parece disneylandia, el bus a un lado, zona de recepción, zona donde pagar los tickets, todo asfaltadito y decoradito, ¿Y?, ahora resulta que la STONE FOREST está a tres kilómetros, vale hay autobuses que te llevan ¡Anda, hay que pagarlos aparte por ser extranjero!, venga ya hombre, vámonos andando, llegamos en quince minutos, no llega a dos kilómetros, entramos y ¡que decepción!, una zona maravillosa, patrimonio de la humanidad a la que han puesto escaleritas, pasillitos, y más etceteras. pues que bien.
Salimos hacia Dali en Bus, muy lento, muy lento a pesar de ir por autovías muy buenas, en Dali queremos conocer su Old Town, decepcionante, no hay un sólo metro que no sea una tiendecita, además las Tres Pagodas, las vistas de las montañas cercanas, bonita ciudad, aconsejable llegar una tarde, ir a la Old Town a cenar y a verla y dedicar el día siguiente a recorrer la ciudad.
Nos vamos a Lijiang, a 2400 metros de altura, ¿tren o bus?, el tren tarda mucho, nos decidimos por el bus, es todo autovía, pero conducen muy lento, llegamos de noche y en un taxi nos vamos a Shuhe, una Old Town que han hecho artificial y que tiene buenos guesthouse, cena y a dormir.
Me levanto temprano y recorro Shuhe, que diferente con las tiendecitas cerradas y vacía, encantador, relajante.
En Lijiang su Old Town, enorme, muy comercial, cartelitos contra los japoneses su enemigo tradicional, hay que ver el Mufs Palace, el World Heritage Park, Black Dragon Pool, Sifang Square, sus parques, nos llueve como todos los días en Yunnan, es como una Galicia a lo grande.
Shangri La, la ciudad que mas deseaba conocer en este viaje no me defrauda en absoluto, esto ya es Tibet, es diferente, para imbuirse en ella hay que leer Horizontes Perdidos de James Hilton o ver la película de Frank Capra, antigua pero fascinante, la ciudad moderna, Zhongdian, con su Old Town, con sus plazas donde la gente hace gimnasia por las mañanas o baila por la noche y si ciudad antigua tibetana con su impresionante Songzanlin Monastery, brutal, enorme, te apetece recorrerlo una y otra vez.