viernes, 28 de mayo de 2010

Laguna del Duque


Nuestra idea inicial era subir hasta el Torreón en la Sierra de Candelario (o de Bejar, Gredos Occidental) desde la Central del Chorro en Avila, pasado Solana de Avila, pero como siempre en la montaña, predecir el tiempo es algo complicado. Las previsiones nos daban buen tiempo aunque algo nublado, no fue así, las nubes bajas al principio y después la lluvia nos acortaron el objetivo.

Objetivo algo complicado ya que se trataba de un largo camino, anunciado como mal señalizado, no encontramos rutas previas en el GPS, bueno esta subida hasta la Laguna del Duque, parte del camino hasta el Torreón, nos ha servido para empezar a conocer la zona, desconocida para mí y descubrir al tiempo, esta fenomenal y bellísima laguna cuyo aporte principal lo constituye el arroyo Malillo y tiene unos 22 metros de profundidad y un perímetro de unos dos kilómetros, camino fácil, corto y agradable.

Se llega al inicio (la Central del Chorro) desde el pueblo de Solana de Avila, cercano a Barco de Avila, antes se indicaba que había que pedir permiso en el pueblo (o sea pagar) para subir hasta la central hidroeléctrica, ahora ya no es así, se cruza el pueblo y a unos dos kilómetros hay una desviación hacia la izquierda indicando Central, enseguida llegamos a un puerta metálica que se puede abrir, eso sí, cerrarla después para que no se escapen los animales, enseguida vemos algo que nos confunde, una subcentral con un tubo de caída de agua, hay que seguir, son unos seis kilómetros por una pista asfaltada y, donde termina, está la verdadera central, allí se puede aparcar bien, a 1385 metros de altura.

Comenzamos el itinerario, a la izquierda de un buen plano indicativo, se hace por un claro sendero, que gana altura en zigzagueo hasta llegar a una pequeña pradera ,muy bien señalizado con hitos y con postes indicativos de la senda PR-AV-41. Todo el camino hasta la laguna, que está a 1610 metros de altura, pasando por un collado previo a 1675 metros es suave y bien indicado está rodeado de brezos.

Al llegar a la laguna hay un camino que rodea la laguna para poder bajar por el otro lado del río hasta la misma Central del Chorro, el rodeo se hace por un camino bien señalizado que atraviesa el arroyo Malillo al final de la laguna, nosotros no lo hicimos completo, retrocedimos sobre nuestros pasos hasta llegar a las indicaciones de separación de caminos, uno para subir a la Laguna, camino ya de vuelta y el otro para subir hasta la Presa, recomendado, que bonito, junto a las cascadas del aliviadero de la presa, entre el río y la tubería, con muchas ayudas y en algunos pasos escalones artificiales, por este camino, una vez cruzado el río, al llegar a la presa vemos un refugio vivac, bastante descuidado, y pasado el refugio una buena zona, equipada, de escalada, también en el camino hasta la presa vemos una zona con varias vías de escalada bien equipadas y con distintos grados.

Eso sí, con lluvia como nos pasó a nosotros, hay que llevar un buen calzado y no las botas gastadísimas que llevaba yo por el peligro de resbalones y, por tanto, caídas.

En total 2 horas de tranquilo y bonito paseo.

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martes, 25 de mayo de 2010

Anayet


Llegué por la noche a Jaca, justo para cenar, dar un paseíto por la espectacular ciudad, dormir y, a las cinco de la mañana, arriba, hay que cojer la nieve aún durita y eso que la temperatura esta noche es primaveral y no creo que hiele.

Llegamos en coche hasta el aparcamiento Anayet de la estación de esquí de Formigal, a 1600 metros de altura. Cuando la estación está cerrada ves el enorme destrozo que estas infraestructuras hacen en la montaña, en fin, cambio de botas y cargar con los güetres, bastón y, sobre todo el arva, no es que haya ya un gran riesgo de aludes, pero por si acaso, y ale, a hacer la primera parte según amanece.

La ruta hacia los Ibones del Anayet, a 2235 metros de altura, no es complicada en absoluto, ya que el camino sigue un evidente barranco que parte del mismo aparcamiento y que gira a la derecha, hasta que finaliza en una ligera subida, llegándose a los Ibones y, además está muy bien señalizado ya que es parte del GR-11, la única dificultad es que, con el deshielo, las dos veces que hemos de cruzar el río, al ir en paralelo a él, es un poco complicado por el gran caudal de agua.

Pasamos por el pie del pico Culivillas que da nombre al barranco y, al final del barranco ganamos en altura dejando el río a nuestra izquierda

Llegamos a la Majada del Anayet, un llano nevadísimo desde donde ya vemos el imponente monte, avanzamos un poco más por el sendero y llegamos a la zona de los tres ibones del Anayet que están aún cubiertos de nieve, aunque ya hay algunas roturas sobre ellos, las fotos del Midí d´Ossau desde la planicie de los ibones son fantásticas. Son un grupo de pequeños lagos glaciares del Pirineo. De su agua se nutre el lugar conocido como “La Rinconada” y da lugar al río de la Canal Roya.

Nos dirigimos hacia la izquierda, en dirección al collado que separa a su izquierda el Vértice y, a su derecha el pico en sí, la trepada hasta el collado no es excesivamente complicada ya que la nieve aún esta durilla, sus 200 metros de rampas del 45-50% se suben fácil, al llegar al collado giramos hacia la derecha, por detrás de la cresta que se ve desde los Ibones.  El sendero es un poco estrecho y aéreo y más aún en terreno mixto con los crampones. Tras una ligera subida pasamos al otro lado de la cresta, hacia el lado de los Ibones. El camino sube por pedriza y nieves, hasta llegar al pie de una placa tumbada de nieve sobre la roca. Este es el punto más delicado de la ascensión, ya que hay que trepar un poco y desplazarse hacia la derecha por la placa hasta el pie de la pared. Para ayudar a pasarlo hay una zona con cadenas instaladas.

Una vez pasada la zona de cadenas la senda avanza unos pocos metros y enseguida sube hacia la izquierda en fuerte pendiente por un corredor nevado y sin mayor dificultad. Una vez superado el corredor, se sube unos pocos metros a la derecha y se llega a cima a 2545 metros de altura.

Las vistas sin excelentes, Pico Escarra, Collarada, Pala de Ip, Arroyeras, Peña Telera llamando la atención las de los Ibones de Anayet desde arriba, se me ocurre que podríamos haber hecho, sin mayores dificultades, después de bajar, el Vértice, quince metros más alto que el Pico en sí, pero la amenaza de tormentas, cada vez más evidentes aconsejaba y así lo hicimos bajar lo más rápido posible.

La ascensión tiene un total de 935 metros acumulados, con un recorrido de cerca de 15 kilómetros, en algo menos de seis horas. 

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lunes, 24 de mayo de 2010

El Torozo, un relajante paseo


El Torozo, con sus 2025 metros de altura, es una pequeña loma entre el puerto del Pico y el pico Serranillos, en la zona oriental de Gredos.

Montaña de atractivo senderísta por una vertiente, que es la que hicimos, suave y cubierta de monte bajo, y la contraria, la sur que es de un gran atractivo para la escalada, no en vano están allí algunas de las vías de escalada más largas de todo el Sistema Central.

No es una zona tan visitada como la Mira o el Morezón, sitio ideal, por tanto para un relajado paseo y esa era nuestra intención la perra de Ricardo ha tenido camada y al cachorro hay que forzarle desde el principio, y la verdad es que el peque respondió, vaya si respondió, salvo algunos tramos en que le aupamos por las piedras, el resto se lo hizo como un machote.

Aparcamos el coche en el parking del puerto del Pico en la N502, a 1350 metros de altura y nos arrancamos en dirección este por un evidente sendero que se inicia detrás del restaurante que hay junto al aparcamiento. Poco después de arrancar cruzamos una alambrada con el clásico paso entre doble alambrada, subimos rodeados del piornal por un camino muy evidente y marcado y con constantes hitos.

En unos veinte minutos llegamos a un pequeño y abandonado refugio de piedras, hacia la derecha sale un sendero que nos llevaría a las paredes de escalada exist

entes hacia los riscos de Villarejo, otro día volveremos a esa zona, pero hoy sólo era paseo con los perros. También, por detrás del refugio continúa el camino principal y el desnivel se hace algo más pronunciado, pero tampoco en exceso, eso sí, el paisaje es cada vez más atractivo.

Hay agua en todo el camino y una prueba de ello es la cercana fuente, a unos treinta minutos largos del refugio, visible desde el camino, del Cerro Pedrique, buen agua.

En el camino las vistas del Espaldar de los Galayos y de la Mira, llegamos a un collado y giramos hacia la derecha, ya se divisan las cumbres del Torozo, en realidad son tres, aunque la principal es la que está marcada con una columnita geodésica, a donde hemos llegado en dos horas.

Fotos, en un día soleado, hacia un lado las Cinco Villas, por detrás la Sierra de Gredos, bajada en una hora, diez kilómetros apróximados de paseo y, a por una buena comidita.

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lunes, 17 de mayo de 2010

Yúzhu y turisteo por China


Para ir, 12 horas de avión entre unas cosas y otras hasta Pekín, dos horas de escala, eso si cambiando las mochilas de vuelo a pesar de haber obtenido en Madrid las dos tarjetas de embarque, otras cerca de tres horas de Pekín a Xining, recogida de los equipajes y en 4X4 al Centro de Alto Rendimiento que se hizo para las Olimpiadas. Que lujo, que grandiosidad, aquí lo hacen todo, no a lo grande, sino a lo bestia, es brutal todo.

En el camino desde el aeropuerto hasta el C.A.R., casi otra hora y media, vemos como se construye una superciudad, barrios que se tiran para hacer bosques junto a la ciudad, montañas peladas que se están reforestando llevando riego hasta allí, grandes rascacielos en el centro. No me extraña que China se este convirtiendo o se haya convertido ya en la primera potencia mundial, sorprende los pocos medios con que, aparentemente, hacen estas magnas obras, pero como me han comentado aquí, si se hiciera con tecnología no se crearía mano de obra, en fin son formas de ver las cosas y todas respetables, esto es una cultura cien por cien diferente que te impacta y te atrae.

Estamos ya a 2.400 metros de altura, hacemos un monte cercano de unos cuatrocientos metros para ir aclimatando, y sobre todo, para estirar las piernas, que después del día de hoy, mañana, nos esperan otros mil kilómetros en el desierto. Quedamos a las ocho de la mañana y entre unas cosas y otras salimos a las diez, en el camino, debido al cansancio de los que iban en moto, más paradas de las normales, casi dos horas para comer, parada por una multa a uno de los 4X4, en fin que, en lugar de llegar a una altura de 4000 metros y hacer campamento, nos detenemos en Golmud a 2800 metros, cena en un chiringuito, y terrible, en China todas las comidas pican y pican hasta hacerte que los labios se hinchen, horrible, LA es picante, PULA es no picante, pero dai igual como lo pidas, siempre pica.

El camino del día es precioso, atravesando el desierto de Gobi hacia la zona tibetana, viendo el mayor lago salado del mundo, el Qinghai a 3250 metros de altura, paralelos a la brutal obra del tren de Pekín a Lhasa, con pasos de 4700 metros de altitud.

Al día siguiente, de nuevo salida tarde, y por tanto no hay parada a 4000 metros, seguimos por el fantasmagórico desierto con las primeras vistas de la cordillera del Kunlum y el Yúzhu , atravesamos el collado de Kunlum a 4767 metros de altura y, claro, llegada tarde a la zona del campo base a 5025 metros de altitud. Con un viento brutal, todas las tardes a la misma hora, montamos el campamento y a cenar, no hay tiempo para la comida.

La noche es horrible, el palo del mal de altura me da en toda su magnitud, hemos subido de 2800 metros a 5025 de golpe, mal, muy mal, dolor de cabeza, vómitos y, ya por la noche, hasta sangrado por la nariz, me levanto a pedir medicina para evitar el Edemox tan pronto, además de las cuatro aspirinas que ya llevo en el cuerpo, por la mañana subimos al glaciar del Yúzhu, vale ¿y esto?, cada cual por su lado, no sé, yo siempre he creído que en la montaña se hace todo en común o se separan grupos, pero no cada persona por su lado sin comentario alguno, en fin, deben ser las nuevas técnicas.

Sigo mal y decido bajar al campo base, en el camino me encuentro con Marc, literalmente tirado en una piedra por el mal de altura, le ayudo a llegare al campo base, final, nos bajamos unos cuantos, yo doy por terminada la ascensión al Yúzhu, entre el mal de altura y la anarquía esto no me gusta, en 4x4 hasta Golmud, y desde allí tren a Xining.

Me quedo una noche en Xining, capital de la provincia de Qinghai-Tibet con más de dos millones de habitantes, y durante el día visito la ciudad, moderna y amplia, el monasterio musulman y el monasterio tibetano de Kumbum.

El viaje a Shanghai desde Xining, tras una buena madrugada, a las cinco y media, los taxis en China son baratos pero hay que vigilarles que pongan el taxímetro en todos los casos, vuelo hasta Xi´An, bocata en el aeropuerto y nuevo vuelo hasta Pudong en Shanghai (tiene dos enormes aeropuertos), desde allí con el MagLev Train que, a 400 Kmh, te deja en el centro de Shanghai en 8 minutos.

Shanghai esta dividida por el río Huangpu en dos ciudades, Pudong donde se encuentra la Torre Perla de la TV y la zona de negocios y Puxi, zona comercial. Al escuchar que tiene más de 20 millones de habitantes me hacía la idea de unos monumentales atascos, ni caso, una circulación perfecta, sin nervios, que maravilla. Bueno, no en vano compite con Hong Kong por convertirse en la capital económica de China.

En Shanghai, una ciudad moderna, pero, al decir moderna, quiero decir que se ha tirado todo, o casi todo lo antiguo, salvo ciertos monumentos y la ciudad se ha hecho de nuevo, reliquias clásicas como el Tong Chung que se ha convertido en el Herbs Store conservando, eso si en todos los casos, como mínimo, las fachadas; el clásico Shanghai Classical Hotel; el exotico Nan Xiang o el Lubolang o el Mid Lake se han convertido en restaurantes de altísimo nivel; edificios como el Shanghai First, el Lao Fengxiang o el Lao Miao se han convertido en palacios de la joyería; el Yu Garden o el Confucian Temple han pasado a ser fabulosos resorts visitables. Los centros comerciales son increíbles, calles como diez veces nuestra madrileña Preciados, reciben desde primeras horas de la mañana auténticas riadas de gentes, y por las noches, abiertos hasta las diez, con la increíble iluminación de los anuncios, pasear por sus calles, a pesar de la infinidad de vendedores de relojes y otras cosas que te acosan constantemente, es una auténtica delicia. Culturalmente teatros antiguos como el Huangpu, el Shanghai Concert Hall o el modernísimo estatal. Y a los centros comerciales tipo grandes almacenes como el Samsung o el Shanghai NO 1, se les unen los específicos como el dedicado específicamente a la alimentación o a los dulces o a los juguetes de niños.

Las riberas del río, sirviendo ambas de vista de la contraria, tanto de día como de noche con la impresionante iluminación de todos sus edificios al tiempo de la perfecta limpieza de sus calles, o de la gran sensación de seguridad, hacen que el pasear sea relajante.

Y no nos olvidemos de la coincidencia con la Expo, es sábado, me estoy quedando sin yoanes, salgo a dar un paseo junto al río, al rato tomo un taxi y a la Expo, cola para sacar los tickets, las taquillas aun cerradas, a las 09:00 en punto, puntísimo, se levantan las puertas de todas las taquillas al unísono y, sorpresa, los chinitos que están delante de mi me invitan a que pase el primero, soy extranjero y tienen esa amabilidad, me da vergüenza, pero lo hacen con su mejor intención así que lo acepto encantado. Ale 20 euracos la entrada y adentro, Dios mío, soy de los primeros y ya en los primeros estands hay colas de treinta minutos, bueno da igual, paseo por la expo, entro en los estands que no tienen cola de gente y tomo el ferry que te pasa de uno a otro lado de la Expo. Sigo viendo estands, y por fin llego al de España, hay la consiguiente cola pero a un lado pone literalmente Bar de Tapas ooohhhhh, adentro, fenomenal, lo sirve Larrumbe, esto pinta bien, un riojita please, no, no tenemos rioja, antes de que me caiga la lagrima pertinente me dicen, pero tenemos un Ribera, aaahhhhh, venga, uno y según me lo ponen, a mi lado Carlos Herrera con todo su equipo, a los que escucho mas de una mañana en el famoso Herrera en la Onda, me cuentan que han estado haciendo el programa ayer desde Shanghai y que luego se vuelven y tú que haces por aquí, vale y entre charla y charla (que agradables son) el Larrumbe venga a traerles tapas y tapas, joerrrr, así no hay quien mantenga la línea.

Terminamos y consigo entrar en el pabellón español. lo siento, soy español y después de días fuera de mi país ver una fantástica proyección mural (enorme) de escenas de España, con un sonido espectacular, escuchar el Viva San Fermín atronar con las escenas de las fiestas, o ver la Giralda, o la Plaza Mayor de Madrid, o a Nadal dándole a la bola y retumbando cada vez que conecta un raquetazo, o a Gasol botando la bola entre un oooohhh de admiración de todos los chinos que abarrotan el pabellón y que se quedan boquiabiertos cuando de la oscuridad del pabellón surge una bailarina que nos deja babeando, caray se me puso la carne de gallina, lo siento, cuanto mas viajo mas me gusta mi tierra, Por favor, Carlos, aunque yo lo pregunte, si nos volvemos a ver en algún otro país otra vez, no me digas nada acerca de si en España a bajado el Ibex o no, prefiero sentir lo anterior.

El único pero a ponerle a Shanghai sería lo poco que hablan inglés, y es la ciudad en que más se habla, pero aún así la comunicación es algo difícil, pero superable.

Llegada a Pekín, son dos ambientes totalmente opuestos, la zona turística en la plaza de Tian Anmen y sus alrededores y las zonas de negocios y los barrios totalmente occidentalizados, visitas lo típico, la Ciudad Prohibida, el Jingshan Park, la plaza de Tian Anmen, el Mausoleo de Mao, el Temple of Heaven y su parque, los Jutones, la Gran Muralla, vas de compras al Silk Market y al Pearl Market, donde ves que llevan a los turistas en autobuses, pero al final me gusta más el visitar los barrios y sus parques, donde ves a la gente disfrutando, haciendo coros, bailes, gimnasias, te invitan a sus juegos, son encantadores.

Resultado no conseguí el Yúzhu, pero no me ha importado en absoluto, he disfrutado de un recorrido por un país que me ha encantado y, por si me quedaba poco, nuevo viaje en el 2012, esta vez con el objetivo de visitar la provincia de Yunnan y hacer un trekking por la zona de la Tiger Leaping Gorge y del Haba, aprovechando para hacer una nueva visita por Pekín y recorrer zonas que no había visitado antes, como la Gran Muralla, como el nuevo barrio comercial de Quianmen Dajie, resultado de tirar el viejo y adecuarlo para la anterior olimpiada, el Beihai Park, el Templo Lama, el Templo de Confucio y, todo ello, por el impresionante y moderno metro de Pekín.

Ver mas fotos de la estancia del 2010 y del Yuzhu.

Fotos de la nueva estancia en Pekín en 2012.

jueves, 29 de abril de 2010

Veleta, preparación para el Tibet

Nos estamos preparando para la próxima subida, este sábado, al Tibet, sabemos que la subida que haremos puede darnos algún problema de aclimatación, primer día Pekín, al siguiente a cuatro mil metros, al siguiente a cinco mil y así seguido, así que, opción, nos vamos al Veleta para intentar aclimatar algo.

Conocía el Mulhacén, pero no el Veleta, vamos ni tan siquiera Sierra Nevada y, francamente, me apetecía conocerlo. Me ha defraudado la estación de Sierra Nevada, inclusive en esta época en que parece una ciudad fantasma, es como una máquina tragaperras: aún vacía, aún con todo cerrado, se empeñan en cobrarte hasta por respirar. Y ya en la subida al Veleta, ves a la derecha el destrozo que se ha llevado a cabo en la montaña, hasta casi la misma cumbre. De acuerdo, pueden decirme que es una fuente de riqueza para la zona, si, vale, pero pienso que las cosas se pueden hacer manteniendo un respeto con naturaleza y el medio.

La primera sorpresa es que hay una carretera hasta la Hoya de la Mora, es decir, hasta 2500 metros de altura, pero es que esa carretera, a veces pista forestal, en verano puede continuar hasta casi la base del Mulhacén ¡que barbaridad!, en realidad se trata de la antigua carretera que unía Granada con las Alpujarras.

El martes quedamos a primera hora, ya, en la Hoya de la Mora, Ramón, Salvi, Patxi y su hijo Iñaqui, estos dos últimos van a hacerse la bajada en esquí, botas, preparación del material y ya desde el parking, se ve el pico del Veleta con sus 3392 metros de altura. En la Hoya de la Mora hay varias instalaciones, como chiringuitos, un albergue juvenil, el de la Guardia Civil y, hasta un pequeño observatorio con su correspondiente cúpula. El primero que empieza a andar es Ramón, y poco a poco, arrancamos todos. Llegamos, en diez minutos, hasta el monumento a la Virgen de las Nieves, fotos y seguimos y en algo menos de una hora llegamos a las Posiciones, la verdad es que no hay perdida alguna, siempre se ve la cima y con tirar directamente hacia ella no hay posibilidad de error.

Llegamos a un punto en el que hay los que van a hacer la vía Silvia al Veleta con su Paredón NE de 220 metros, deben bajar rapelando, montaje, y arriba nos vemos.

En tres horas largas, llegamos a la cumbre, en un día diáfano, soleado, con unas vistas espectaculares, hacia Granada, distinguiendo la Alhambra, hacia el oeste la zona de la Carihuela, hacia el Sur el mar y hacia el este Los Machos, el Mulhacén, la Alcazaba, todo repleto de nieve, hemos subido un desnivel de 900 metros y más o menos 18 kilómetros entre la ida y la vuelta. Sin dificultades y disfrutando de la montaña, bajada, unos en esquíes y otros andando y en la Hoya de la Mora, reposo, bocata y vuelta a Madrid a preparar las cosas para el sábado.

Mas detalles de la ascensión en la descripción de la ascensión al Cerro de los Machos.

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domingo, 18 de abril de 2010

Maladeta


El Pico la Maladeta Oriental con sus de 3.308 metros me atrajo siempre, pero en cada ocasión, la ascensión al Aneto es la que he llevado a cabo en la zona, quizá por el prurito de ser el más alto de la Península, hasta que por fin este fin de semana me decidí a intentarlo.

El llamado Mala Eta, que significa Más Alto, debido a que, hasta el 1816 se le consideraba como el más alto de Pirineos, hasta comprobar que, el más alto, era el Aneto. Situada su cima en la arista que lo une con el Aneto, al este, en una hilera de picos denominada cresta del Medio y que lo componen el Pico Maldito, el Pico del Medio y el Pico de Coronas.

La ascensión la comenzamos, la tarde del viernes, desde el parking del Hospital ya que, debido a la inmensa cantidad de nieve en la zona es imposible llegar en vehículo hasta La Besurta, a 1920 metros de altura, este camino que en la ida se hace sin problemas, a la vuelta se hace pesadísimo, ¿será quizá por la carga que ya traen las piernas?, y desde la Besurta hasta el refugio de la Renclusa a 2140 metros de altura, menos de una hora nos bastó, el camino desde la Besurta hasta el refugio, al ser en invierno es, simplemente una línea recta sin necesitar las revueltas que se llevan a cabo en verano. Y en el fenomenal refugio una cena magnífica.

Al día siguiente, desayuno a las seis de la mañana y enseguida hacia arriba, las señales de aludes que vimos el día anterior nos hacen tomar la decisión de subir con la nieve lo más dura posible y hacer la bajada de la misma forma, así que Arva en el cuerpo, pala, crampones, piolet y hacia arriba.

La ruta de subida desde el refugio coincide con la que se usa para ascender al Aneto hasta la altura del Portillón superior, nosotros, sin embargo, debido a la gran cantidad de nieve tiramos en línea recta hasta el pie mismo de la cresta de las Maladetas, y allí nos preparamos para subir el corredor de la Maladeta o también llamado de la Rimaya, corredor de 150 metros de unos 40º-45º grados y en algún punto llega a los 50º hasta llegar al Collado de la Rimaya, con la nieve alternándose entre dura donde no le daba aun el sol y blanda donde ya si le daba, nuestra preocupación fundamental era ver como estaría a la. Una vez arriba, en el Collado de la Rimaya a 3230 metros de altura, giramos hacia nuestra izquierda (Este), a la derecha queda el Pico de la Rimaya con sus 3258 metros y los Maladetas Occidentales,  por la arista cimera se accede a la cumbre, la arista es fácil y ancha con algún pasito de grado I y II.

Llegada a la cumbre después de un desnivel total de 1400 metros, un fenomenal y despejado sábado, luego nos llegaron noticias de que en el resto de la Península llovió, granizó, ¡que abril! las vistas son muy buenas el Maldito, el Aneto, Coronas, el glaciar del Aneto con una amplísima ladera blanca resplandeciente por la gran cantidad de nieve recién caída. A otro lado Posets, Perdiguero, Vignemale, Cilindro, después de un buen rato disfrutando de las vistas y de la cima decidimos volver. No queremos que la nieve se ponga demasiado blanda, la bajada por la arista bien, pero el destrepe por el corredor de la Rimaya tiene su miga, hay que bajarlo con mucho cuidado, pero a partir de ahí, nos quitamos los crampones y en línea recta hasta el refugio, comodísimo el camino de descenso, nieve blanda pero sin hundirnos y abriendo huella en muchos tramos.

De vuelta en el canal de la Rimaya coincidimos con un par de montañeros con tablas de snowboard, uno de ellos baja desde el mismo collado en la tabla, pero a medio canal corta una placa provocando un alud que le arrastra mientras rueda pendiente abajo. La cosa no es grave pero al que pilla el alud, hasta que para y puede ver que no ha sido grave se pega un susto de campeonato.

martes, 13 de abril de 2010

Canal de La Ceja en Peñalara


Un objetivo ya cubierto en alguna otra ocasión, pero este lunes el club de los jubilados, es decir Félix y yo, decidimos hacerlo de nuevo y allá que nos vamos. La subida tiene sus pasos de 45 grados y unas magnificas vistas hacia la Laguna de Peñalara, hoy aún cubierta de hielo, increíble, precioso, una subida que hoy, mas que nunca nos ha tenido no sólo un poco, sino un bastante asustados ya que el plató final en el que se hace La Ceja estaba bastante peligroso y muy a punto de que se provocara algún alud, así que nos hemos tirado hacia la derecha para salir cuanto antes de ese riesgo.

Hemos arrancado desde el parking de Cotos, con un sol esplendido que, poco a poco se ha ido perdiendo y hemos accedido a la Laguna de Peñalara a través del pasillo normal que llega hasta la desviación hacia la laguna de Los Pájaros, hemos bordeado la Laguna de Peñalara por su izquierda. Parada para ponernos los crampones, reponer un poco de alimento y hacia arriba, enseguida que hemos visto la cornisa de La Ceja hemos decidido tirar por la canal que hay a su derecha para evitar el riesgo de alguna avalancha, la nieve ya transformada aguantaba bien a esta hora, aúnque poco a poco se convertía en demasiado blanda, llegada hasta el collado de Dos Hermanas, nos hemos quitado los crampones y, bueno, pues para hacer algo más, subida hasta Peñalara.

Que bonito día y la bajada fenomenal por el camino normal.

La subida por la propia Canal de La Ceja tiene una duración desde el parking de aproximadamente dos horas y media, el desnivel a superar desde la propia Laguna de Peñalara no pasa de los trescientos cincuenta metros y la mejor época para llevarla a cabo es en el invierno o, como ahora, en primavera.

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miércoles, 31 de marzo de 2010

La Canal del Ameal de Pablo

Como siempre, una cosa es lo que planificamos y otra, muy distinta, la realidad de lo que, al final, hacemos.

Habíamos planeado una salida de un día, madrugón, llegar al Elola, cafetito y hacernos la subida al Morezón por la Canal Oeste, empezando por la de la Mina. Bueno, pero vamos a retocar la propuesta, nos vamos el viernes después del trabajo y el sábado nos hacemos la Norte del Almanzor que, el otro día yo no pude conseguir por la gran cantidad de gente que había en la subida. Vale, a ello.

Lo del viernes, entre unas cosas y otras, tarde, llegamos al refugio como siempre, ya de noche y con los frontales puestos agravado además por una gran ventisca que borró las huellas y que hacía que la nieve aún no sujeta de la última nevada se fuera, dejando al descubierto placas de viento, total dos horas y media para llegar al refugio

Allí y viendo la situación, decidimos que subir al Almanzor por la Norte no es adecuado y planificamos hacernos la Canal Fácil el sábado.

Sábado por la mañana la Canal Fácil está llena de placas de hielo debido al viento y además muy poco consistentes, bueno pues mira nos damos un paseito por la nieve y nos volvemos, dicho y hecho, arrancamos, por cierto sin cuerda ni arnés ni material alguno más, salvo un piolet técnico cada uno.

El “paseito”, que iniciamos desde la parte trasera del refugio hasta llegar a la Canal Negra, se va alargando y llegamos al inicio de la Canal Negra, la continuamos y seguimos en dirección al Ámeal por la llamada ya Canal del Ámeal que accede al Collado del Ámeal de Pablo (2490 metros de altura) con rampas del 50%, rampas que, sin cuerda, con un solo piolet y con nieve muy blanda se hacen un poco expuestas, dejándonos a unos 70 metros de la cima, cima que ya hice en otra ocasión.

Damos un rodeillo hasta la vertiente del Ámeal que da al Almanzor, allí nos encontramos con tres que han subido con su tienda de campaña para hacerse el diedro del Ámeal.

La bajada la hacemos por el frontal del acceso al Venteadero y, alguna de las laderas, debido al estado de la nieve y de lo precario del material que llevamos nos obliga a destrepar de cara a la pared.

Ya en el refugio vemos que los que han intentado hacer la Canal Fácil se han tenido que salir de ella haciéndola por la unos riscos laterales, cerveza en el refugio y vuelta a casa, no está el fin de semana para más temas.

El Ameal de Pablo es uno de los riscos más fotografiados del Circo de Gredos. Airoso agujón de aspecto imponente es la cima más alta del cordal compuesto por el Ámeal de Pablo, el Risco Moreno y el Cerro de los Huertos, que separa el Circo de Gredos del Gargantón. Una cumbre muy aérea que ofrece paisajes de todo el cresterío del circo.

Otras ascensiones al Ameal de Pablo ... 

miércoles, 17 de marzo de 2010

Vía Hércules en Gredos


El sector de cascadas de hielo del Cuchillar de Las Navajas lo componen vías como La Araña (WI3 de 125 metros, 3 largos), Chachi Falls (WI4, 20 metros, 2 largos), Cristal de Sévres, Hércules (WI4 40 metros largos, 2 largos), etc. Pero este domingo debido a la gran cantidad de nieve caída muchas de ellas estaban casi en su mitad cubiertas de nieve.

Empezamos la vía Hércules después de una aproximación desde el Refugio Elola de algo menos de una hora, parte de la vía estaba cubierta de la inmensa cantidad de nieve caída este invierno, tal es así que el primer clavo existente en la vía, en buen estado según he leído, estaba oculto. Partimos asegurando la reunión con tornillos en la misma base de la vía. Nos hicimos hacía la derecha de la vía en su parte inicial, por la llamada columna de Hércules, una vez pasada volvimos hacia la izquierda, donde Nando aprovechando un clavo en no muy buen estado, un fisurero y un friend que añadió en una grieta un poco más alta se fabricó una buenísima reunión. Subimos Rafa y yo, y como pudimos nos aseguramos a la reunión, muy segura eso si, pero con muy poco espacio, enseguida arrancamos por la estrecha canal poniendo el primer seguro en un friend que se habían dejado otros el día anterior y que quedó imposible de sacar, pero bueno ahí estaba y es bueno, un tornillo en hielo en pleno paso y para arriba, al pasar el estrecho paso se hace mas complicado, la nieve caída encima del hielo hace que el uso de los piolets en la progresión no sea muy seguro. Las guías hablan de la existencia de una reunión con cadena que no vemos por la gran cantidad de nieve existente, que seguro la tiene cubierta, así que nueva reunión de fortuna un poco más arriba en plena nieve, con dos piolets y una estaca, travesía hasta la parte superior de la cercana vía Cristal de Sévres y bajada en destrepe por ella, también toda cubierta de nieve.



viernes, 19 de febrero de 2010

Morezón desde el Elola


Salimos el sábado desde la Plataforma de Gredos (1780 metros) con la intención muy clara, no enmarronarnos este fin de semana y hacer algo más o menos sencillo, así que sin arneses ni cuerdas nos fuimos hacia el refugio Elola a través de los Barrerones, describir la ruta en el día de hoy es jugar a los despropósitos, es tal la cantidad de nieve acumulada que no hace falta camino, simplemente ves a donde quieres ir y tiras y así lo ha debido pensar mucha gente, porqué, desde luego, la senda que hacemos siguiendo otras huellas no se parece en nada al camino normal, salvo al llegar al puente final del río Pozas, antes de la pendiente hacia los Barrerones, más aún, al llegar a la Laguna Grande, la atravesamos andando por encima y, al intentar ver donde empezaba el hielo, casi un metro de profundidad de nieve detectamos con los bastones.

Llegamos tarde al Refugio Elola a 1945 metros, atestado de gente, no cabía un alfiler y, a pesar de todo la amabilidad de siempre de Oscar y Alvaro es proverbial, ya teníamos la cena y el sitio reservado, algún que otro refugio debería aprender algún cursillito de amabilidad básica, cena, colocación de los sacos en las habitaciones, charleta hasta algo tarde y, a dormir, eso si, antes una asomada y, ver en noche despejada el Circo de Gredos repleto de nieve desde el refugio es espectacular, pero verlo, además en una noche sin luna hace que la cantidad de estrellas y lo nítido de la visión sea brutal, el frío te saca del éxtasis y vuelves a entrar en el refugio.

Desayuno en la mañana, preparación del material, ajuste de los crampones, ayer iba algo mal ya que no los ajusté para las nuevas botas (fallo garrafal), los traía ajustados para las botas grandes con las que hice el Pico Margarita y a caminar.

No teníamos muy claro por donde ir hacia el Morezón ya que podíamos ir por cualquiera de las varias canales que existen enfrente del refugio, desde la Laguna y hasta los Barrerones, la primera la desechamos, no llevamos material para asegurarnos, pasamos la Laguna Grande, comenzamos la subida hacia los Barrerones y, enseguida, enfrente del Gargantón y el acceso a la Portilla del Rey, a nuestra derecha, vemos una que nos gusta, genial, nieve virgen, sólo una huella delante de nosotros de una encantadora pareja con la que nos encontramos enseguida, una buena forma de celebrar el día de los enamorados, subiendo por nieve virgen, una vez subida la primera pala, vemos de una manera clara que hay tres opciones, la pala de la izquierda, la de la derecha y la del centro, las tres llegan a la misma cuerda, la que desde el Cuento Alto (2272 metros) al que no hemos llegado, ya que a él se sube desde los Barrerones y nosotros hemos acortado antes, hasta el Morezón, a 2395 metros.

Subimos hasta el final de la pala central, bastante pendiente en los tramos finales hasta la cuerda, y ya en ella, unas cuantas fotos y, en dirección sur, por la cuerda que hace el circo de Gredos en su inicio, con pequeñas subidas y bajadas enlazamos con mas huellas y vemos ya, la cima del Morezón, a la llegada, un día claro y las vistas que siempre me fascinan del Circo de Gredos, siempre que llego al Morezón me quedo extasiado viéndolas y recordando otros recorridos, desde el Morezón, el collado Ventana, el Perro que Fuma, los Hermanitos, el Casquerazo, el Cuchillar de las Navajas, el Sagrao, el pico del Crampón, el Almanzor con sus 2592 metros, el Cuchillar de Ballesteros, la Galana, el Ámeal de Pablo, el Risco Moreno, el Cerro de los Huertos, etc.. y, debajo nuestro, como si estuviésemos asomados a un balcón, la Laguna Grande y el Refugio Elola.

Alguna foto y a bajar, y al hacerlo nos acordamos de Jorge e Isabel, ¡como hubieran disfrutado de la cantidad de nieve que hay en Gredos!, que gran día para bajar esquiando, queríamos haber dado la vuelta hacia el Refugio del Rey, pero el hambre nos acucia, así que directos hacia la Plataforma y, lo dicho antes, no hay sendero, simplemente abajo se ve la Plataforma y, directos, caminante no hay camino al andar se hace ....., que disfrute.

Llegamos a la Plataforma, nos cambiamos y a comer, tarde pero a comer, la recompensa es especial, judías del Barco, migas, patatas revolconas y un mix de cochinillo y cordero, ¡comida de régimen!, cafetito y a casa.

sábado, 23 de enero de 2010

El pico Margarita en Rwenzori, Uganda


Uganda,"la perla de África", como la denominó Winston Churchill, es el punto de encuentro de la sabana del este de África con el bosque del oeste de África. La increíble fauna y el fenomenal clima contribuyen al atractivo del país, afortunadamente aún, con una baja cota turística. No hay país en el mundo en el que se pueda pasar la mañana observando a los leones, campar en las llanuras, avistar chimpancés en el bosque por la tarde, navegar al día siguiente por los canales tropicales, donde se pueden ver hipopótamos y cocodrilos y luego ascender a las agrestes montañas existentes en el Rwenzori.

Desde la ventanilla del avión de la Egyptair, al divisar el aeropuerto de Entebbe con su impresionante ubicación ecuatorial en la orilla boscosa del inmenso lago Victoria, viene a mi memoria el famoso rescate llevado a cabo por tropas israelíes de un avión de Air France con más de 250 personas, secuestrado en julio de 1976 por los terroristas del Frente Popular para la Liberación de Palestina. Entebbe es una bonita ciudad a 35 Kms de la capital de Uganda, la caótica Kampala.

En la frontera de Uganda y el Congo se alza la cadena de montañas más legendaria e imponente de África. Escondidas, la mayor parte del año, en la bruma, los nativos la llaman Rwenzori, que significa “el lugar donde se hace la lluvia”, o según algunos, “la gran hoja donde hierven las nubes”, la mayor parte de esta zona está aún sin pisar por el hombre.

Llueve todo el año pero es mejor evitar las épocas de mayores lluvias, de finales de septiembre a noviembre y de marzo a mayo. En cualquier caso, su ya mágica existencia se vio encumbrada a leyenda en los mapas griegos donde figuraban como “las montañas de la Luna” siendo sus nevadas cumbres el mítico origen del Nilo. Su existencia fue tenida por pura fantasía durante dos mil años, hasta que a finales del siglo XIX, Stanley las divisó. En 1906 Luis de Saboya, duque de los Abruzos, fue el primer occidental, no sólo en visitarlas, sino que escaló algunas de sus cumbres.

Y es, desde Entebbe hasta Kasese, poco más de 300 kilómetros, poblado al pie del Rwenzori, donde nos llevamos la primera paliza, siete horas largas en un 4x4 por unas "carreteras" que cuando no están en obras están bacheadas al atravesar los poblados, poblados, que casi se unen unos con otros, interminable viaje y más aún, hasta que te acostumbras a la circulación por la izquierda.

En Kasese, sorprenden los "taxis", bicis con un sillín sobre la rueda trasera o pequeñas motos que habilitan la parte trasera del asiento para transportar a los pasajeros. Dormimos una noche, mas preocupados por los mosquitos nocturnos, impregnados de repelentes y entre las mosquiteras.

Aprovechamos el día siguiente para conocer el impresionante parque nacional Queen Elizabeth donde se concentra la principal reserva faunística del país, con poblados en sus entornos, sin cierre alguno, y en el mismísimo Ecuador.

El día de comienzo del trekking hacia el Pico Margarita comienza en Kasese, desde donde nos llevan en 4x4 hasta el poblado de Nyakalengija a 1615 metros, allí conocemos a nuestros dos compañeros alemanes y contactamos con los guías, cocinero, porteadores, etc. y, después de firmar los controles pertinentes, comenzamos a andar.

El camino por la jungla (el primero de los diferentes tipos de vegetación que nos encontraremos hasta los 2000 metros, para después seguir por el tipo de bosque montañoso, luego los bosques de bambú hasta llegar a la especifica zona afro-alpina de altura) se inicia de inmediato con el omnipresente barro, ya de salida la diferencia, botas de goma para el barro casi todos los días, botas a las que ninguno estamos habituados, pero bueno hay que hacerlo.

Llegamos al refugio Nyabitaba (aquí los refugios son muy básicos, la iluminación es con velas) a 2650 metros, primer día más de 1000 metros de desnivel en poco más de 5 horas, cena y tranquilidad, aquí siento la noche de manera espectacular, ¡se ven estrellas! no es como en Madrid, y bajo un silencio sobrecogedor, el escuchar a los animales de la selva te hace parte de la naturaleza.

Al día siguiente desde el refugio Nyabitaba nos damos la caminata hasta el refugio John Matte a sus 3.505 metros de altura. El camino es muy variado. Cruzamos el puente Kurt Shafer sobre el rio Mubuku, en Nyamileju. El barro hace que el trayecto sea mucho mas cansado que en otros trekkings, ademas constantemente hay pequeñas trepaditas, no, no es una caminata normal es muy, muy diferente, además los paisajes son tan sorprendentes que no paras de tirar de cámara, hoy han sido más de 6 horas de caminata.

Insisto en lo básico de los refugios, sin guardas, simplemente los guías, porteadores y cocineros lo abren y lo cierran a la salida. Al día siguiente, salimos hacia el refugio Bujuku a 3955 metros, justo por debajo del Paso Stuhlmann, en el camino divisamos por primera vez el glaciar y el pico Margarita, impresionante, agreste, bellísimo, el día de hoy es de enmarcar, ya no es sólo barro, son pantanos, en algunos pasos han tirado pequeños troncos que te obligan a hacer equilibrios para así no hundirte demasiado en el barro, bordeamos el lago Bujuku y dejamos ya, a nuestra derecha, el Pico Speke con sus 4890 metros y como no, con su propio glaciar, así llegamos hasta el Bujuku Hut a pasar la noche, hoy no ha sido un día excesivamente duro salvo por el barro, han sido poco más de 4 horas.

Nuevo día, ya en altura, etapa de poco más de 5 horas, subidas, bajadas, pasamos por el barranco Groundsel, por el paso Scott-Elliot a 4370 metros hasta llegar al Elena Hut a 4541 metros, al pie del pico Margarita, pequeño, dormimos apretaditos, frio, altura y, sobre todo duermo mal y me encuentro fatigado, no es normal, pero no, no es por el mal de altura, es porqué he estado tomando el Malarone para prevenir la malaria hasta ayer y me ha dejado sin defensas, subimos unos metros para aclimatar antes de cenar y a dormir.

A las cuatro de la mañana en pie, desayunos, arneses, frontales y ale, arriba. El principio de la ascensión es ya una trepada, sencilla pero con botas rígidas se complica un poquito más, además voy francamente mal, no me encuentro con fuerzas.

Que difícil es imaginar un glaciar en África, pero el del monte Margarita es, simplemente espectacular, caminas por una inmensidad blanca en constante movimiento, ¡50 metros por semana! que dejan grietas enormes, unas visibles y otras no, que tienes que sortear, avanzamos encordados y con mucha tensión. Despues de la primera parte del glaciar nos metemos en un terreno mixto con los crampones, nieve, hielo, rocas para entrar en lo mas duro de la ascensión hasta el collado existente entre el pico Alexandra y el Margarita, ambos espectaculares con sus zonas de hielo cayendo.

Antes de la cumbre, trepada de grado III+ con los crampones puestos, una diagonal y ya estamos en la antecima, una veintena de metros por rocas y llegas a la cima, ¡al fin la cumbre!, ¡lo conseguí!, francamente estoy agotado, el Malarone me ha dejado sin fuerzas pero llegué, llegué a alcanzar el pico Margarita a 5.109 metros, la tercera cima de África, bellísima la cumbre, bellísimo el entorno, fotos a un lado y a otro, el Alexandra, el Stanley, el Irene, el Speek, todos con su glaciar, espectacular, mucho viento en la cima, venga para abajo que como dicen los que saben algo de montañismo la cumbre sólo es la mitad del camino.

La primera parte de bajada rapel con la cuerda de los alemanes, llevo reverso y mejor debería haberme traido un ocho pero bueno, venga, abajo, luego la pendiente de bajada es bastante acusada y el cansancio de días y días y de la subida de hoy no ayuda precisamente, afortunadamente los crampones muerden bien el hielo. Bajo agotado y en algunos momentos tengo que pararme, ademas, sustito en el glaciar, un guía se caé en una grieta, afortunadamente se queda en el borde y sale rápido.

Paramos en el Elena Hut, han sido cerca de 6 horas de ascenso y casi 3 de descenso, José no lo ha intentado se quedó en el refugio, el maldito mal de altura, comemos algo, descansamos y tiramos hacia el refugio Kitandara a 4.027 metros, no descenderemos por la zona que subimos sino que haremos un trekking circular hasta las lagunas Kitandara (3 horas), espectacular, son dos lagunas impresionantes, y en la segunda, el refugio, no paro de ver el anochecer, estoy cansado, quiero dormir pero prefiero ver el espectáculo de la laguna, que bonito anochecer, creo que, por su entorno, éste es el refugio más bonito en el que he parado alguna vez.

Al día siguiente pienso que será relajado y de bajada, nada de eso, primero una subida de doscientos metros hasta el Paso Freshfield en Bujongolo y luego ya bajada con varios desniveles hasta el refugio Guy Yeoman a 3480 metros de altura, 6 horas de pateada. La bajada el día posterior desde el refugio Guy Yeoman hasta el Nyabitaba Hut se hace por un camino complicadísimo, menos mal que no nos llueve hoy, si lo hiciese habría que bajar constantemente asegurandonos con cuerdas, muy deslizante en algunos tramos. No paramos y seguimos hasta Nyakalengija, fotos, primera cerveza en muchos días, abrazos y despedida de los guías y, sorpresa, a Jocas, uno de los guías, le anuncian que acaba de tener su primera hija, emocionante, se abraza a todos y me pregunta el nombre de mi primera hija, cuando se lo digo me dice que su hija se llamará igual, que gente mas maravillosa.

Dormimos en Kasese y, al día siguiente, otras siete horas por las infernales carreteras de Uganda hasta Kampala con sus 7 colinas, sus enormes mezquitas, preciosos templos hindúes y su caos circulatorio con ríos de gente entre motos, bicis, miniautobuses y, después del agobio a hacer un poco de tiempo junto al lago Victoria, para tomar el avión en Entebbe.

Qué bonito, que gran viaje, que gran trekking, dificilillo ehhh, que gran ascensión, más técnica de lo que pensaba y que impresionantes paisajes en un bellisimo Uganda, que buenos recuerdos me traigo.

Ver más fotos del trekking y de la ascensión ...

martes, 19 de enero de 2010

Esquí en Cerler


¿Quién fue el que dijo aquello de que "si mis hijos no vienen a la montaña yo me iré un poco a sus aficiones"?, pues basado en eso organicé con mi hija mayor estas navidades una escapada a esquiar a Cerler, estación que no conocía, y allí, mi hija tuvo una feliz idea, contratar un monitor una hora cada mañana para nosotros dos, genial.

Ya, en Candanchú, los compañeros de esquí me aconsejaban que contratase un monitor, no olvido que lo poco que sé de esquiar lo aprendí de manera muy autodidacta y hace mucho tiempo, llevaba cerca de quince o más años sin esquiar, de hecho tenía hasta hace poco unos Fisher Cut70 como reliquia en mi trastero, así que he cumplido con sus recomendaciones.

Pues si, si me ha cambiado el estilo de esquí y la facilidad para hacerlo, jamás pensé en temas tales como hacer un descenso sin bastones, girar simplemente con el cambio de la mirada hacia el punto adonde deseas ir, girar simplemente con cargar el peso en las puntas de los dedos del pie que quieres dejar como exterior en el giro, etc. en suma que desde ahora mi semanita de esquí en Pirineos con mis hijos voy a intentar que sea una constante clásica todos los años.

Y ahora ya, ¿esquiando algo mejor?, pues a las pruebas me remito, este 2015, de nuevo en Cerler y ale, Gallinero, Ampriu, Rincón del Cielo, todas las pistas de la estación, azules, rojas y alguna que otra negra y disfrutando, y me encuentro con mi amigo Ángel, v arias bajadas por la mañana, nieve muy dura, casi todas las pistas para nosotros y ¿nos vamos a Batisielles?, vale, subimos en el telesilla de dos, charleta amigable ¿y que hace Pepito? ¿y que hace Luisito?, ¿que fue de menganitio?, llegamos arriba, seguimos en animada charla y al bajar del telesilla, por despiste mío, la parte trasera de mi tabla se engancha en la suya y ale, rodilla a freir esparragos, buena atención en Cerler y buen servicio de mi seguro que me ponen un conductor para bajarme a Madrid.


lunes, 11 de enero de 2010

Corriendo voy


Todo empezó el pasado mes de Diciembre, fui una mañana a la Casa de Campo a entrenar, hay un circuito de mantenimiento precioso, eso sí, como siempre una vez hecho, totalmente abandonado por quién le corresponda, pero bueno, a lo que íbamos, al llegar me encontré una enorme cantidad de gente y ni un sólo sitio donde poder aparcar, después de caer en la trampa de haber entrado y no poder salir conseguí encontrar una plaza de aparcamiento de una persona que salía, pues aquí me quedo hasta que esto termine y entonces vi que salía una carrera con un montón de miles de personas, en concreto la Akiles, 10 Kms., no tengo otra cosa que hacer voy a salir al final y así fue, hubo un momento que llevaba la ambulancia de cola detrás de mi, que vergüenza, me retiro, pero no, en ese momento comenzó la subida al cerro de Garavitas y empecé a adelantar gente, eso me animó y sobre todo el perder de vista a la ambulancia, llegué a la meta y calculé que lo había hecho en unos 59 minutos, bien.

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Así que en el gimnasio me apunte a un club de corredores que tienen montado desde hace tiempo y empecé a entrenar con ellos martes y jueves, por ejemplo con series de 5 minutos corriendo, dos rápido 1 muy rápido y uno de recuperación, me encantó.
Dicho y hecho me fui solito a ver si podía hacer el circuito del Monte del Pardo que he intentado hacer (alguna vez lo conseguí) con Ángel y Félix ¡¡¡ y yo solito lo conseguí !!!.
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Con los del Gimnasio me apunté a la San Silvestre de 2009, que buen ambiente, que cantidad de agua y de granizo, pero que bien, allí quedé con Fer y Santi, Fer, claro, se lo machacó en 39 minutos, Santi en 50 y yo, sin dorsal, en 57, eso me anima.


Y me apunté, esta vez con dorsal, en los 10 Kms del Ciudad de Valencia y allá que me fui este domingo, me apunte en los de menos de 60 minutos y salí con unas fieras que desde el principio le daban como locos, res
ultado, me desfondé, primera lección, y tuve que parar, lo que me hizo perder una porrada de tiempo, me recuperé, seguí, y claro, los primeros 5 kms en casi 35 minutos, pero lo que me animó es que los 5 últimos me los comí en 28 minutos, adelantando a alguno de los fieras que salieron conmigo y llegando a meta con fuerzas como para seguir.


Amenaza nevada en la carretera, cojo rápido el coche y para Madrid sin parar, a ver si evito la nevada, la evité y aquí estoy, en casa analizando como hacerlo mejor la próxima vez.
Vale, pues otra afición mas para el cuerpo, sin abandonar las demás eso sí, la bici en cuanto que Félix se recupere de su espalda no la dejo y la montaña por supuesto que tampoco, ya estoy planificando mis próximas actividades de este año.

martes, 15 de diciembre de 2009

Una travesía por Noruega en esquís


Todo bien, todo bien, vuelo desde Madrid, retraso al salir, lo de Ryanair es especial, es lo aséptico por norma, los asientos no pueden echarse hacia atrás, quizá sea mejor así, no te dan ni un papel, todo hay que comprarlo y durante el viaje parece que estas en un mercadillo, constantemente intentando venderte cosas. Vale, es lo que hemos comprado, llegada a Moss Rysse (el segundo aeropuerto de Oslo) ya de noche, amanece mas allá de las nueve de la mañana y anochece a las tres de la tarde, frío intenso, mucho frío. Llego al Anker hostel en el centro, salgo a cenar a un turco, lo primero que encuentro, y a dormir, ya estoy cansado hoy.

Al final, al volver del trekking lo dedico al turismo por Oslo, destaca, desde luego el parque de esculturas Vigeland, impresionante, magnifico, sorprendente, es un excepcional parque basado en las esculturas de Gustav Vigeland, él diseñó también el conjunto arquitectónico del parque, más de 200 esculturas de bronce, granito y hierro forjado entre 1869 y1943, la obra de toda su vida al aire libre, es de lo mejor que he visto en Oslo, además de en mi album de fotos de turismo , se puede ver el parque en http://www.vigeland.museum.no/

Por lo demás, los precios en Oslo terribles, en un simple Friday´s, una cerveza pequeña, un plato de tallarines con salmón, SIN MAS .. treinta euros, manda eggssss ...., y aggghhh, un café tres euros en cualquier sitio.

Una ciudad tranquila, sin atascos, sin nervios, bonita en el centro, el Parlamento, la pista de hielo junto al Teatro Nacional, la Universidad, la Catedral, el Palacio Real, barrios elegantes como la zona del parque Vigeland, buenos transportes públicos, es conveniente obtener el Oslo Pass para usar el transporte público, si no es carísimo, y también permite acceder gratis a los museos. No hay tuneladoras ni superobras. Además la peninsula de Bigdoy donde están todos los museos y como colofón el bonito puerto de Oslo. Las zonas comerciales son buenas, pero muy caras, no merece la pena comprar nada.

En cuanto a la actividad en la nieve, el primer día de trekking desde Beitostolen, nevando todo el día, pero la ilusión puede con todo, al ser el primer día, tardamos en arrancar, que si este esqui no me vale, que si los bastones no hacen angulo de 90 grados, que si el pulka no sé engancharlo bien, pero bueno, al final salimos que es lo importante, el problema es que los días en Noruega en esta época del año son muy cortos, a las cuatro de la tarde ya es de noche.

Las caídas el primer día son constantes, no me hago con los esquíes con la ristra de piel de foca fija, en las bajadas sobre todo, ya que no se deslizan casi, además, al bajar, el pulka se me viene encima, caída tras caída, me obsesiono con ello y me desmoralizo un poco, pero milagro, en los días siguientes una o dos caídas a lo sumo, aprendes por intuición a llevarlo mejor. Pesado muy pesado ir tirando de un peso extra, bastante gordo además, durante cinco y seis horas, nos turnamos algo aunque alguno se escaquea, que le vamos a hacer, seguimos.

Parada cada mediodía para hacer un refrigerio, fotos constantemente aunque no del paisaje, no se ve nada y el primero y segundo dia se nos hace de noche antes de llegar, duro es el esquiar en la noche, nevandote en la cara y parando cada dos por tres para que el guia compruebe con el GPS.

Unos días se duerme en cabañas en las que los dueños dejan una pequeña zona libre, como sardinas en lata, pero bien, otros en tienda de campaña, montadas bajo la nevada, hundiéndote hasta la rodilla en cada paso en cuanto te quitas los esquíes y luego las cenas, el amigo Radhouan nos obsequia una de las noches con un fantástico cuscus de su cosecha particular y con una fenomenal explicación de la historia del cuscus y de como se prepara.

Iñaqui nos sorprende la primera noche sacando de su mochila UNA BOTELLA DE RIOJA, increíble, genial, buen ambiente.

Por las noches, a ver quien es el valiente que sale del saco si es necesario, nadie, todos aguantamos como jabatos y por las mañanas, a pesar de las ganas no se levanta nadie, que frío.

Atravesando lagos helados con los esquíes de travesía, pero sobre todo pasando por esas interminables zonas de nieve, la nieve que siempre soñé, no esas montañas nevadas de Gredos o de la Sierra de Guadarama, no esas subidas con nieve en Pirineo, no esos Alpes ne

vados en los que sales desde Chamonix por el asfalto y subes a un Mont Blanc perfecto de nieve, no, es ese interminable bosque de abedules nevado constantemente, o de abetos cubiertos por la nieve, praderas interminables de nieve, carreteras de nieve por las que los noruegos transitan como si tal cosa, espectacular.

Ultimo día, trekking con los trineos de perros de Lisa y Niclas que bonito, los perros son dóciles hasta la fantasía, cariñosos hasta la sorpresa, están deseando que quites el freno para empezar a correr de manera incansable, tanto si vas dentro del trineo abrigadito como si conduces el trineo es una experiencia a repetir, además fácil de llevar, te subes a los esquíes traseros del trineo, quitas el ancla, y sujetas bien, y en cuanto dejas de pisar el freno los perros dejan de ladrar, los seis al tiempo, es increíble empiezan a correr a un ritmo uniforme todos ellos, ¿como se puede educar así de bien a unos perros?. Lisa una española casada con un danés es la que lleva el tema, además cuida a sus preciosos tres niños y, para colmo nos prepara una excepcional cena de despedida el último día, queso marrón típico noruego, queso de roquefort español, un fantástico salmón noruego y de segundo, reno con pure, un postre de chocolates típico noruego y acompañado de unas fantásticas cervezas.

En suma un trekking con todos los ingredientes para ser fabuloso.

El resto de las fotos de la actividad ...