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viernes, 16 de julio de 2021

Camino de Santiago Portugués




Camino de Santiago Portugués (parte gallega), un recorrido de seis etapas que hice en cinco, 124 kilómetros al empezar en Valença do Miñho.

El primer día lo dediqué al tren hasta Vigo, dormir en Vigo y, al día siguiente, a primera hora salida en tren a las 08:58 hacia Valença do Minho, un recorrido de media hora, al principio con bonitas vistas hacia la ría de Vigo, pero enseguida el paisaje desde el tren feo, atravesando los polígonos industriales de Porriño, un preludio del error que cometería luego al volver.

En media hora en Valença y a empezar la PRIMERA ETAPA, cruzar la estación y tomar en bajada el camino hacia el famoso puente que se pretende denominar como Eiffel y que fue construido en 1886 no por Eiffel sino por un ingeniero riojano, en pocos minutos llego a Fortaleza, bellísimo interior, donde se encuentra la Iglesia de Santa María de Los Ángeles, cerrada, cruzo el puente ferroviario hasta Tuy, por la carretera que atraviesa Tuy al principio, y recorrido en sube y baja hasta el río y zig-zags por el casco antiguo de Tuy, merece la pena recorrerla, la Catedral de Santa María, la iglesia de San Bartolomé, la Capilla de San Telmo, el Convento de Las Clarisas, la conocida como Cárcel Vieja.

Termina Tuy y comienza la etapa por zonas boscosas nada más pasar un merendero y lavadero, el Puente Romano que marca el inicio de la senda de la Pedra Santa, las zonas boscosas se mezclan con algunas de carreteras de poco recorrido de vehículos, hasta llegar a donde cometí mi gran error del día, dos mojones de señalización, a la izquierda la indicación de “Camino Complementario” que circula en las orillas del río Louro y que tiene un recorrido de medio kilómetro más o menos y, hacia la derecha, la senda normal, pues elijo esta opción, error, totalmente desaconsejable, una senda horrorosa entre el polígono industrial, bordeando la Citroen, feo hasta decir basta, ah, y ni un solo sitio donde tomar algo, así hasta llegar a Porriño, 23 kilómetros en total la etapa, en el primer sitio que hay en la Nacional, ya en Porriño es donde me paro a tomar algo, error una vez más, los mejores sitios están por llegar, pero bueno tenía muchas ganas de un traguito de agua fresca.

Recorrido por la calle Manuel Rodríguez, cena en el Bar La Cueva y a dormir.

La SEGUNDA ETAPA de Porriño a Redondela y la TERCERA ETAPA de Redondela hasta Pontevedra las hice de un tirón, la segunda se me quedaba corta, de haberlo pensado así el día anterior, en lugar de quedarme en Porriño, hubiese continuado hasta el centro de Mos, son sólo cinco kilómetros, con parte de carretera, pero hacen más razonable el hacer la segunda y la tercera etapa de un tirón y, además, en Mos, en el centro hay servicios de albergue y restaurante.

A la salida del centro de Mos, una buena y larga subida hasta la capilla de Santiaguiño y ya, hasta Redondela, fácil, por caminos y carreteritas y siempre en descensos hasta Redondela.

Como antes detallé, es pronto, ha sido un trayecto corto, 15,2 kilómetros, decisión seguir hasta Pontevedra, son otros 18,2 kilómetros, a la salida de Redondela la Capilla de Santa Marina, cerrada, como no, en plena carretera N550, con un cruce de mucha circulación, y a seguir.

Paso por Cesantes, dependiendo de como nos hayamos organizado tiene una pequeña desviación a una bonita playa en la ría de Vigo, puede apetecer un bañito, nuevo cruce de la N550 para seguir subiendo por una carretera de menor orden, pero con una desviación hacia la izquierda que puede pasar desapercibida, más dura la subida para llegar a un merendero donde apetece un descanso, enseguida una desviación a la izquierda a pista forestal con una subida más suave y enseguida bajada con vistas a la ría de Vigo.

Llegada a Arcade y como su continuación, el bonito Ponte Sampaio, un puente estrecho en el que vas a centímetros de los vehículos, al otro lado del puente un sitio donde me apetece pararme a comer, unas bacaladillas exquisitas y, después, un bañito en una playita que tienen junto al puente.

Subida empinada callejeando por Ponte Sampaio con constantes vistas al río Verdugo, continuación de la ría donde me he dado el bañito antes. Continuo por pistas de tierra y pedreras hasta Vilaboa y, antes de llegar a Pontevedra, una vez más el doble mojón y lo mismo, hacia la derecha el normal por carreteras y calles y hacia la izquierda el típico “Camino Complementario”, esta vez no me equivoco y tomo el complementario que, bordeando el río Tomeza me lleva hasta la zona de las estaciones de bus y tren en la entrada a Pontevedra,recto hasta llegar al centro antiguo, y sello en la espectacular Iglesia de La Virgen Peregrina, con su planta en forma de vieira.

La CUARTA ETAPA, en realidad, para mí la tercera que me lleva hasta Caldas de Reis con 23 kilómetros de distancia, para lo que primero hago es cruzar la ría de Pontevedra, donde termina el río Lerez, por un esplendido puente peatonal, el Ponte Do Burgo, es de destacar la gran peatonalización del centro antiguo de Pontevedra de puro granito, la etapa de hoy, en sus inicios, por calles estrechas, por barrios y pequeñas aldeas que se confunden con los barrios.

Diferentes parroquias que atravieso, San Caetano de Alba, Cerponzons, San Mamede de Portela, Barro, etc., hasta llegar a Caldas de Reis, en resumen, hoy una bonita etapa, mejor que en días anteriores, menos carretera aunque con más asfalto del que a mi me gusta, pero bueno, son carreteritas de “octavo” nivel.

Y empezamos la QUINTA ETAPA del plan, hacia Padrón, con 18,5 kilómetros, también cómoda como la de ayer, alguna carretera y cruce por encima de autopista, paso en primer lugar el Concello de Valga, el monte Albor, y en Infesta-Pontecesures se acaba Pontevedra y entro en La Coruña cuando cruzo el río Ulla e inmediatamente Padrón, hoy es fiesta

mercadillo, bastante grande, por ello se pierden las señales del Camino dentro de la ciudad, La Iglesia de Santiago Apóstol de Padrón, enfrente, al otro lado del río el Convento del Carme.

Busco la famosa pulpería Rial, imposible, hay que esperar más de una hora, me voy a otro sitio, muy cerca, y los pimientos de Padrón y el pulpo con un buen ribeiro, una delicia.

SEXTA ETAPA final, de Padrón a Santiago de Compostela, 25 kilómetros largos, muchos pequeños pueblecitos, algunos, sobre todo al final como O Milladoiro, barrios residenciales de Santiago, pero lo mejor la salida de Padrón rodeando la Iglesia de Santiago, por Iria Flavia, pequeñas localidades como Romaris, como Rueiro, Anteportas, A Esclavitude, A Picaraña, Faramello, O Milladoiro donde al terminar y ya, en las entradas a Santiago, nuevamente dos mojones de opciones, vuelvo a elegir el de la izquierda y creo que no me equivoco, aunque ya todo es callejear por Santiago.

Llegada a la Catedral, obtener el certificado, no mucha cola, tengo suerte, será porqué el día está lluvioso, fallido intento de abrazar al Santo, estamos en Covid.

Merece la pena mi primera vez enel Camino de Santiago en bici … 

Después a pie desde Saint Jean de Pied de Port … 

Las fotos del recorrido … 

 Las fotos de Pontevedra y s alrededores… 

 

jueves, 8 de febrero de 2018

El epílogo del Camino hasta Finisterre


Tenía mucha ilusión en hacer esta parte del  Camino, la época es mala, sin duda, lo he hecho en Febrero ya
que unos familiares me invitaron a la fiesta de San Blas en Pontevedra, así que terminada la fiesta me fui a Santiago de Compostela y comencé la ruta.

Mal tiempo, si, me ha pillado una de esas tormentas superanunciadas, bueno, pues nada, chubasqueros y a aguantar, el problema, sin duda es que este tramo me parece un añadido, pues porqué hay que seguir, vaya por delante que no hice ya el tramo hasta Muxía, porque eso si que ya me sonaba mal, pero desde luego la señalización aunque no mala, si menor que en la parte principal, en algún tramo cerca de Olveiroa, muy mal, me perdí, pero sobre todo la escasez de zonas de servicios y en este mes de febrero parece ser que es de vacaciones de todos los establecimientos, por ejemplo, desde el Alto Da Pena, hasta Olveiroa, sólo un bar que tenía bocadillos fríos, así más de 25 kms. en Olveiroa todo cerrado, salvo el albergue municipal, pero sin ningún sitio donde, al menos cenar caliente, en Fisterra, más del 50% de los sitios cerrados.

En fin, por parte de los hosteleros del Camino hay que pensar, no sólo en el negocio, sino en que los peregrinos, pocos o muchos, necesitan un servicio y las vacaciones de los locales pueden turnarse algo más. En fin, una solución podría ser un cartel que rece "EN FEBRERO EL CAMINO SE CIERRA POR VACACIONES".

La primera etapa hasta Negreira, no es larga, 21 kilómetros, la catedral está abierta pronto, visita al Apóstol y a comenzar el camino por la Rua Hortas, justo enfrente de la Catedral, en bajada, pocas indicaciones al principio y, como siempre, alguna indicación hecha para llevarte a algún local que, además, está cerrado, pero bueno, vuelta y a seguir. Etapa un poco rompepierna, algunas subidas y bajadas hasta llegar al Alto do Vento, bajada y vuelta a subir hasta el Alto do Mar, tampoco es tanto, pero no me deja de llover y se me hace algo más pesado por eso, a partir de aquí todo suave bajada hasta llegar al Ponte Maceira sobre el río Tambre que baja hasta arriba de agua, otra pequeña subida y hasta Negreira, todo cerrado, me cuesta encontrar alojamiento y cena, en fin ... merece la pena el paseo por la zona vieja de Negreira.

El decepcionante segundo día empieza por la noche en Negreira, desvío para pasar por delante del albergue municipal y todo en suave subida hasta llegar al Alto da Pena, menos mal que me paré a tomar algo, a partir de aquí todo cerrado hasta llegar a Olveiroa, las señalizaciones a partir del parque eólico en la zona de Bon Xesús bastante parcas, de hecho me perdí  y tuve que recuperar el camino a base de GPS, aconsejable llevar palos, alguna que otra sorpresa de perros que salen de fincas abiertas y a los que tuve que enfrentarme, una prueba más de que desde Santiago hasta Cee tienen aún una parca cultura del Camino, al llegar a Olveiroa nueva decepción, todo cerrado salvo el albergue municipal, que bien.

La tercera etapa un poco sasaina hasta llegar a Cee, aquí bien, el paso por Corcubión esta muy bien y las playas que te vas encontrando en el Camino, Estorde, Sardiñeiro, Talón, te alegran la vista, al final, en la primera vista hacia Finisterre, sales de la carretera, bajada por la Rua de Camilo José Cela hasta llegar a una plazuela con su monumento en la entrada a la playa de Finisterre, el recorrido hasta el pueblo, más lluvia y, desde el pueblo hasta el Faro, otros tres kilómetros largos, muy bien, fotos en el kilómetro 0, menos mal con esto de febrero, algo bueno, no hay aglomeraciones, bajada, cocidito gallego y vuelta a casa.







sábado, 3 de junio de 2017

Camino de Santiago francés a pie

Parte del Camino ya lo hice en bicicleta hace poco, vi cumplidos mis deseos en aquella ocasión y ahora toca volver, esta vez a pie.

Sin dejar de remarcar la belleza del epílogo hasta Finisterre, totalmente recomendable, o otras opciones posteriores como, por ejemplo el Camino de Santiago Portugués.

De la PRIMERA ETAPA, desde Saint Jean de Pied de Port a Roncesvalles dicen que es una de las más duras, si, quizá, tiene 25,9 kms. un desnivel lineal positivo de 1265 metros que se convierten en 1500 por los repechos de subida y bajada, una bajada final a Roncesvalles de 480 metros  que, si no vas bien preparado te va a cargar los cuádriceps y las rodillas y, algo menos de siete horas, los problemas ... que te pilla en frío y que la noche a pasar en Saint Jean te recuerda lo mala, sucia  y cara que es la hostelería francesa

Hice el viaje en tren a Pamplona y desde Pamplona a Saint Jean en autobús, 23€  y dos horas.

A la llegada a Roncesvalles, una posada, un albergue y el Hotel Roncesvalles, caro para lo que da, no me acordé y recomiendo planificar unos minutos más de caminata y seguir hasta Burguete, a dos kilómetros por una fácil senda.

La SEGUNDA ETAPA, de 21,5 kms., la comencé en Roncesvalles, etapa que te hace descansar del día anterior, algunos repechitos suaves y cortos, y al final una bajada
empinada hasta Zubiri, cinco horas y me empezó a llover, si no y si hubiese empezado en Burguete, hubiese seguido hasta Larrasoaña.

La TERCERA ETAPA, ya desde Zubiri, 20,4 Kms., me dejó en Pamplona, siempre una maravilla de ciudad, podría, merece la pena pasear por Pamplona, encantadora ciudad, no es larga, llegué a Pamplona antes de mediodía, comida y, en lugar de dar por finalizada la etapa aquí, ya, de buena tarde, me hice el agradable paseo, a través de la zona Universitaria hasta la bonita Cizur Menor (muy recomendable su albergue M.Roncal), otros 4,9 Kms.

La CUARTA ETAPA, 24 Kms con un desnivel hasta el Puerto del Perdón de 300 metros, mientras se pasa por Zariquiegui, bajada a Uterga y Muruzábal, aquí intenté ver la capilla templaria de Eunate, no llegué, me lié y seguí hacia Obanos y Puente la Reina, muy lleno y decidí no terminar la etapa aquí, seguí hasta Cirauqui, pasando por Mañeru.

Empecé la QUINTA ETAPA, por tanto , en Cirauqui la comencé hasta Los Arcos, un calor tremendo entre Villamayor de Monjardín y Los Arcos, 12 kms. sin nada, bueno sí, una fuente a escasos dos kilómetros de la salida de Villamayor de Monjardín un pequeño coche con un toldo que vende refrescos y frutas a la mitad del camino a Los Arcos, hay que hacerlos bien preparados por el calor.

Y la SEXTA ETAPA, desde Los Arcos hasta Logroño, desde Viana a Logroño, 10,6 Kms. sin nada. parar en Logroño es  innegociable, no sigo, me paro en Logroño, hay que disfrutar de ese paraíso de las tapas, comí y cené en base a tapas y no desayune con tapas, al salir al día siguiente porqué estaban cerrados los bares a las seis de la mañana, que si noooo ... Bien, hasta aquí todas las guías te dan SIETE etapas, he reducido una.

Para lo que es mi SÉPTIMA ETAPA, de Logroño a Nájera, 28,3 Kms barajé la idea de hacer etapas más largas de lo recomendado, pero el hecho de que los finales de etapa, en algunas opciones fuesen de cerca de los 12 Kms.,  a mediodía, me hizo desistir en parte, así que en esta ocasión hice lo previsto y terminé en Nájera, me encantó Navarrete y me gustó muchísimo el estar una tarde en Nájera, aunque me quedé con las ganas de hacer una escapada hasta el cercano monasterio de Valvanera, muy recomendable.

En esta mi OCTAVA ETAPA, fui desde Nájera a Grañón en lugar de Santo Domingo de la Calzada, bien es cierto que ya conocía Santo Domingo y que merece la pena, si no se conoce pararse una tarde a visitarlo, Grañón nada, y hago un inciso, algunos propietarios de servicios en el Camino deberían empezar a pensarse si están actuando de cara al futuro, cosas como intentan pegarte el palo en cualquier cosa (vi un caso en que en un supermercado querían cobrar a un inglés CINCO euros por una naranja), no admitir el pago con tarjeta de crédito, en casas rurales, en pensiones y otros hospedajes, menús denominados como "del peregrino", a 14€, no entregar ni un sólo recibo de lo que tienes que pagar por adelantado, en fin ...

NOVENA ETAPA desde Grañón a Villafranca de Montes de Oca. Hasta Belorado, etapa llana, pequeños pueblos con todo cerrado a primera hora, ninguna posibilidad de tomar algún café si el día anterior no te habías organizado algo. Merece la pena hacer un breve recorrido por Belorado, más o menos todo se ve en el paso por la ruta del Camino, salvo las ruinas del castillo, hay que salirse un poco y subir hasta ellas y, para ver la Plaza Mayor, también hay que salirse unos pocos metros del Camino, Tosantos, Villambistia y Espinosa del Camino, tres pueblecitos a pasar, hasta llegar a Villafranca de Montes de Oca, albergues, hotelitos y restaurantes.

La DÉCIMA ETAPA comienza con una tenaz subida desde Villafranca de Montes de Oca, una agradable área de descanso a pocos kilómetros llamada de Mojapán, hasta San Juan de Ortega es largo, casi doce kilómetros por una zona de bonitos bosques, siguiendo un amplio cortafuegos, la subida se acaba en el Puerto de La Pedraja, donde hay un Monumento a los Caídos, estos, por lo que se ve, del bando opuesto a los del Valle de los Caídos. En San Juan de Ortega, el bonito Monasterio y buena parada, bajo hasta Agés y sigo hasta Atapuerca, puedo seguir más, pero me apetece dedicar la tarde a conocer las excavaciones, he reservado entrar en un tour, muy cómodo, te vienen a buscar en autobús y te vuelven a traer, muy interesante.

La UNDÉCIMA ETAPA, desde Atapuerca hasta Burgos, poco de relevante, salvo indicar que, al llegar a Burgos, puedes acceder por la N120, la nacional de Logroño o por la zona industrial , bien hay indicaciones del camino para ambas y yo, me equivoqué y elegí la más fea, la de la zona industrial, donde se ve el desastre de la crisis, que cantidad de naves abandonadas y empresas cerradas, Burgos una maravilla, desde mediodía, todo el día, de visita por Burgos. Para dormir decidí ir a las afueras de Burgos, hacia la zona universitaria, así me quité algo más de un par de kilómetros para el día siguiente y, además, hay en la zona varios hotelitos asequibles y hostel, sin olvidar piscina y polideportivo universitario, bueno con este calor.

Fue la DUODÉCIMA ETAPA, la que recomiendan hacer desde Burgos hasta Hontanas, 31 kms, yo seguí hasta Castrojeriz, 9,3 kms. más, bueno ya había hecho la mitad del camino hasta Villalbilla, la salida de Burgos, bordeando el río Arlanzón. No se pasa por Villalbilla, queda a nuestra derecha y lejos, eso sí, en la indicación de Villalbilla hay una buena y agradecible fuente, el camino continúa feo, al lado de la autopista y de la carretera, hasta Tardajos, enseguida Rabé de las Calzadas, pequeño y bonito pueblo, Hornillos del Camino y, 10 kims. más para llegar a Hontanas, pueblo muy de albergues y hoteles del Camino, bueno, ya aquí me he acostumbrado a pedir precio de todo antes de pedir, demasiadas sorpresas, a la entrada de Hontanas una buena fuente al lado de la pequeña Ermita de Santa Brigida, ¿me paro aquí o sigo?, venga, un poco más, el Convento de San Antón, en ruinas, en medio de la carretera y, enseguida Castrojeriz, una buena piscina y una sensación de moribundez de este pueblo, poco espíritu, poca chispa, poco de todo ... Bueno, 37 kms. de etapa, no está nada mal.

Y si mi undécima ha sido larga, la DUODÉCIMA no se queda atrás, cerca de 46 kms. me he metido con este calor, nada aconsejable, por supuesto, pero en cada pueblo después de pasar Frómista, me he ido diciendo, ale, al siguiente que es corta la distancia.

DECIMOTERCERA ETAPA, desde Castrojeriz hasta Itero de la Vega, un páramo de cerca de 11 kms. con la subida a la planicie de Mostelares, 140 metros de ascensión, menos mal que lo hago amaneciendo, sino sería durillo. Itero de la Vega y, después, el canal del Pisuerga, Boadilla del Camino donde se cruza con el Camino Lebaniego y, enseguida, el espectacular Canal de Castilla, que ya me hice en bici en su día. Espectacular Frómista, merece la pena pararse allí a dar un paseo, a partir de aquí una sucesión de pueblos, Población de Campos, Revenga de Campos, Villarmentero y Villarcazar, para llegar a Carrión de los Condes, donde si decido quedarme

La DECIMOCUARTA ETAPA, desde Carrión de los Condes hasta Calzadilla de la Cueza, 17,2 kms. de la más absoluta nada, sol implacable, hay que hacerlo antes del mediodía en verano, nada salvo un pequeño chiringuito a pocos kilómetros de Carrión, el camino a la salida de Carrión, pegado a la carretera N120 y parte de la carretera en muchas ocasiones, poco después se convierte en los restos de la Vía Aquitania y, enseguida, en la Cañada Real Leonesa, así, atravesando pueblecitos Lédigos, Terradillos de los templarios, Moratinos, San Nicolás, hasta el límite con Palencia donde, una vez más junto a la carretera, se distingue ya Sahagún, a donde llego después de 39,5 kms de etapa, otra ciudad en total decadencia ¿envejecimiento?, ¿falta de ilusiones?, ¿acomodaticio? ...

Empiezo temprano la DECIMOQUINTA ETAPA desde Sahagún hasta Mansilla de las Mulas, 36,6 kilómetros de más paramo, dejando a nuestra derecha, al otro lado de la autopista Calzada del Coto y atravesando por Bercianos, el Burgo Ranero y Reliegos, entre medias la anécdota de rompérseme una de las zapatillas y tener que ponerme las chanclas para poder llegar, no hay zapatero para reparar en Mansilla de las Mulas, sólo una tienda de deportes con un surtido bastante limitado, en fin a apañarme con lo que hay.

DECIMOSEXTA ETAPA, desde Mansilla de las Mulas hasta Virgen del Camino, se podría hacer más en esta etapa, yo hice 30,1 kms., hasta León muy cerca de la carretera, pero merece la pena quedarse en León y darse una vuelta, así que fui hasta León, lo visité (Catedral, San Isidoro, Gaudí, San Marcos, etc.), comí en el Barrio Húmedo, dejé pasar un poco las horas de sol y salí hacia Virgen del Camino, por detrás de San Marcos, hasta Trobajo, en realidad un barrio de León y llegando a Virgen del Camino a través de una fea zona industrial, sitio que recuerdo hace años con restaurantes con unas excelentes marisquerías, hoy en día ya no.

DECIMOSÉPTIMA ETAPA desde Virgen del Camino hasta Astorga, 40,4 Kms. sol a placer, salgo a las seis de la mañana, fenomenal Hospital de Órbigo, fenomenal final de etapa sino me hubiese quedado en León, buenos albergues, bellísimo sitio en suma, el resto sol, sol y más sol, sobre todo los últimos ocho kilómetros. Astorga, una maravilla a visitar y bien.

La DECIMOOCTAVA ETAPA ya es una paliza en si  por el sol de mediodía y por el desnivel acumulado de más de 700 metros de subida, 36,1 kilómetros desde Astorga hasta llegar a El Acebo, al principio tres pueblecitos pequeños, típicos del Camino (Murias, Santa Catalina, El Ganso), hasta llegar a Rabanal del Camino, es sólo una calle, pero es una calle larga y totalmente dedicada al Camino, es una buena elección para hacer el final de etapa, después la subida hasta la Cruz del Ferro pasando por Foncebadón y bajando por algo que se llama Manjarín que no deja de ser más que unas ruinas abandonadas, el Acebo, otro típico pueblo del Camino, calle larga, con muchos y buenos albergues y hostales y a su salida un enorme y moderno albergue con piscina y un servicio que a mí no me gustó, me quedé, usé la piscina

DECIMONOVENA ETAPA, desde El Acebo, salí muy prontito, la primera parte, de 15,8 kilómetros hasta Ponferrada, en bajada, cometí el error de, al salir de Riego de Ambrós tomar la indicación del Camino que va por el interior, mucha vuelta, mejor seguir un rato por la carretera, Riego de Ambrós, bonito, turístico, pequeño, Molinaseca, una preciosidad y Ponferrada, obligatorio, sin duda la visita al Castillo y el barrio viejo a mediodía, parada a comer y a seguir ya, a partir de las cinco hasta Villafranca del Bierzo, 25,1 kilómetros, que me llevan a una etapa de 40,9 kilómetros en total, pasando por pueblos como Columbrianos, Fuentes Nuevas, Camponaraya y Cacabelos, el único con más servicios.

Etapa VIGÉSIMA, desde Villafranca hasta O'Cebreiro, que mal, lo peor del Camino, todos los sitios van a ver como te la juegan, mala comida, malos sitios para dormir, precios altos, la típica mentalidad de que, "bueno el que viene hoy es de paso", ya, pero luego lo decimos, te paras porque acabas de hacerte un desnivel positivo de más de 800 metros y llevas 30 kilómetros y los siguientes serán una bajada y otra subida, muy bonita la subida desde Vega de Valcarce y muy bonita la noche en Villafranca del Bierzo.

VIGÉSIMOPRIMERA ETAPA desde O'Cebreiro, de donde salgo pronto, al principio bajada, Liñares, Hospital, un cafetito y tiene, aunque lo vi desde fuera un aparente buen refugio, la subida a Poio y bajada hasta Samos, pasando por vatios pueblecitos, el único que tiene mejores servicios es Triacastela, en Samos el Monasterio es una preciosidad (365 ventanas), comí en la salida de Samos y continué hasta Sarria después de hacerme 37,4 kilómetros.

Aquí, en la VIGÉSIMOSEGUNDA ETAPA ya empezó el caos, coincidente con el puente de Agosto, mellares de caminantes (peregrinos pocos) buscando hacerse el Camino desde Sarria hasta Santiago y así conseguir la Compostelana, en fin. Yo seguí hasta Portomarín, 23,7 kilómetros, a su salida un cuestón,  largo y con desnivel, paciencia  hasta llegar a Eirexe, otros 15,2 kilómetros, pero me decidí después de un breve descanso y me tiré otros 7,5 kilómetros hasta Palas de Rei, en su entrada un buen sitio, habitación para mi solito, ya la necesitaba, buena cena y a dormir.

Salí pronto para hacer la VIGÉSIMOTERCERA ETAPA hasta PEDROUSO, 46,6 kilómetros, muy duros, mucha subida y bajada rompepiernas, sobre todo desde ARZÚA y muy cabreante que tengas que cruzar constantemente la carretera nacional por desviaciones absurdas para pasar por delante de un albergue, en lugar de que te lo señalicen. En Pedrouzo el caos, ni una habitación, ni una cama, afortunadamente encontré, en una llamada Pensión Maribel, una gran amabilidad y la solución al tema de la pernocta.

La última y VIGÉSIMOCUARTA ETAPA, desde Pedrouzo hasta Santiago, 20,9 kilómetros hasta la catedral, hasta arriba de gente, todos los sitios del Camino llenos y, la sorpresa final, al llegar a la Catedral, la cola para la compostelana de más de tres horas, sin tren para volver en varios días, sin autobuses, sin sitios donde dormir, un poco más de previsión no vendría mal, encontré unos jovenes de Requena, encantadores, me ofrecieron volver con ellos en su coche hasta Madrid, les estaré eternamente agradecido, pero no pude ir a dar el abrazo al Apóstol, mi principal objetivo de este viaje por la cola que había, en fin volveré un fin de semana simplemente para cumplir con ese propósito.

Mis conclusiones del Camino a pie,  pueblos medianamente grandes en franca decadencia, sobre todo en la zona desde Burgos hasta León, que viven pensando en que nadie invierte allí ¿y sus habitantes por qué no lo hacen ellos?, pueblos que malviven del Camino, un Camino que se está convirtiendo en una estafa de algunos comerciantes, raro que te den un ticket, en algunos casos ni aunque lo pidas, tremenda cantidad de sitios donde no admiten el pago con tarjetas, precios exorbitados en muchos puntos, 2017 en Burgos con menús del peregrino a 15 euros, la cena típica del peregrino en casi todos los sitios, pasta, pollo y flan o natillas, mínimo 9,50€. En el fondo subyace una mentalidad de que el que viene hoy no vendrá mañana y no piensan en que no va a venir, pero va a hablar a su vuelta y lo peor, sin duda, bajo mi opinión O'Cebreiro. Pero eso sí, después de la experiencia volveré a hacerlo, lo que significa el Camino, lo que ves en el Camino, las gentes que conoces y lo que sientes en el Camino compensa con creces esos otros sinsabores.







martes, 13 de mayo de 2014

El Camino de Santiago en bicicleta

Por fin, después de varios momentos en que pensaba en hacer el Camino de Santiago, tanto a pie como en bici, decidimos hacerlo en bici, nos organizamos para salir un domingo en tren  media distancia de Madrid a León, donde admiten bicicletas, aunque un número limitado, por lo que tuvimos que obtener el billete con tiempo, para la vuelta organizamos la facturación de lasbicicletas desde Santiago a través de Bicigrino y así volvernos en tren tranquilamente, es conveniente ver la web, donde encontraremosm todo tipo de descripciones, lista de albergues, talleres, etc.

Preparé la bici, revisión, compra de alforjas y un transportín y, por supuesto un estudio a fondo de los materiales a llevar, lo mínimo posible, y repartiéndonos herramientas, botiquín, etc. para no duplicar nada.

Bien, el domingo salimos en tren a mediodía, perfectos los colgantes donde enganchar las bicis en el tren, llegamos a León puntuales, un recorrido por el centro, Catedral, Barrio Húmedo, etc... en la bici, buscamos el albergue Ademar San Francisco de Asís, correcto, no había mucha gente, así que nos dieron una habitación para nosotros dos y nos fuimos a cenar a un sitio que nos recomendaron, El Abanico en pleno Barrio Húmedo, cene un fuerte bacalao al ajo arriero y lo pené toda la noche.

Las etapas, la primera nos llevará desde León hasta Santa Catalina de Somoza  diez kilómetros más allá del objetivo inicial que era Astorga, nos levantamos a las siete de la mañana, desayuno en una cafetería justo enfrente del albergue, paseíllo con la bici por San Isidoro, San Marcos y cruzamos el puente de San Marcos sobre el río Bernesga, justo a la izquierda del Hostal según lo vemos de frente, ya desde aquí muy buenas indicaciones del Camino de Santiago, llegamos a Virgen del Camino, pronto, muy pronto, tanto que no pudimos entrar.

En esta primera etapa, el camino discurre siempre pegado a la carretera nacional, así hasta llegar a Hospital de Orbigo, parada típica en un fenomenal sitio, no tiene perdida, se para todo el mundo allí, en pleno centro de la ciudad, refresco y a seguir, cruzamos el puente de piedras sobre el Orbigo.

Justo a la salida de Hospital de Orbigo, dos opciones bien indicadas, a la izquierda el camino transcurre pegado a la carretera, a la derecha hacia Villares de Orbigo, quizá sea mejor la opción de la izquierda para ir con la bicicleta, la que elegimos, posiblemente sea mejor para caminantes, una pedrera continua, con subidas y bajadas y con un error nuestro al equivocarnos, bueno media hora de ida y vuelta nos costó el despiste y una parada al encontrarnos con alguien que regala fruta a los peregrinos, así nos lo indicó, pero en realidad vive de la voluntad que se le deja. En fin, ambas opciones se juntan en el Crucero de San Toribio, abajo Astorga, nuestro objetivo de hoy, nos paramos a comer algo y decidimos seguir, aún no llueve, pero se anuncia lluvias por las tardes, lo que nos quitemos hoy no lo pedaleamos mañana , y la etapa, salvo la desviación por Villares e Orbigo, ha sido bastante plana, llegamos hasta Santa Catalina de Somoza a 975 metros de altura, desde Astorga por buenas pistas forestales, nos hemos quitado 170 metros de desnivel, aunque suave, pero nos los hemos quitado para mañana, nos paramos en el albergue El Caminante, muy bien, buena cena, buen albergue, las bicis bien guardadas, estiramientos y ducha.

Segunda etapa desde Santa Catalina de Somoza, hasta Villafranca del Bierzo, mientras que la etapa de ayer fue bastante llana, la de hoy ya es más dura por la subida a la Cruz del Ferro, desayunamos pronto, hoy hace frío por la mañana, cafetito en el primer pueblo, El Ganso, estamos ascendiendo desde el primer pedaleo, llegamos a Rabanal del Camino, típico pueblo de parada de peregrinos, desde aquí nos quedan 8,5 kilómetros de ascensión hasta la Cruz de Ferro, la hacemos por la carretera, la pista que va al lado de ella es una pedrera constante hasta llegar a Foncebadón, donde empiezan las rampas más duras, o sea plato pequeño piñón grande, al llegar a la Cruz es costumbre depositar una piedra y pedir un deseo, no conocíamos la costumbre, estamos a 1530 metros de altura, en el paso de la Maragatería a El Bierzo, comienza una bajada y creemos que ya se ha terminado lo duro de hoy, no, inmediatamente otro repecho de otros cien metros hasta Manjarín, bajada y fenomenal bocadillo en el Acebo, continuamos la bajada  hasta Molinaseca con su puente romano y sus típicas calles y desde allí ,llaneamos 8 kilómetros hasta Ponferrada y su castillo templario, la salida de Ponferrada es caótica, larga, fea, por una carretera con mucha circulación, hasta llegar a Cacabelos, que cruzamos por su calle principal, seguimos por carretera , una buena subida hasta Pieros, dos kilómetros más y nos salimos de la carretera para tomar un camino rompepiernas, constantes subidas y bajas hasta llegar a Villafranca del Bierzo, etapa dura, Villafranca una maravilla que visitar, dormimos en el albergue de la Piedra, buena cena en una terraza de la plaza Mayor a cubierto de la lluvia y a dormir.

La tercera etapa nos comenzó bajo la lluvia, desde Villafranca del Bierzo, en plena zona del Bierzo,  a 500 metros de altura, hasta Samos a 700 metros, la primera  parte, hasta Herrerías, se hace por la antigua carretera Nacional, eso sí, se ha hecho una separación muy segura entre la antigua carretera, con muy poca circulación, y la zona de peregrinos, Pereje, Trabadelo, La Portela, aquí abandonamos la carretera que nos llevaría hasta Piedrafita y tomamos un desvío hacia nuestra izquierda para realizar una bella y dura ascensión por Ambasmestas, Vega del Valcarce, Ruitelán, hasta llegar a Herrerías, más de 20 kilómetros siempre en subida hacia O'Cebreiro, desde donde aún nos quedan otros 12 para alcanzar los 1300 metros de altura de O'Cebreriro, a medio camino, en La Faba, un descanso para desayunar, en la cima parece que el tiempo ha mejorado algo, no nos llueve y hay algunos momentos de un reconfortante sol, pero alcanzamos el puerto, han sido 800 metros de desnivel, seguimos por la carretera, una suave bajada y subida hasta el Puerto de San Roque, bajada y ..., pues no, aún no, queda subir el Puerto del Poio a 1335 metros, aquí sí, aquí ya empieza la bajada hacia Triacastela, Fer tira por el camino paralelo a la carretera, yo me decido por la carretera, una larga y relajante bajada, en Triacastela comida y ¿qué hacemos, paramos o seguimos?, seguimos hasta Samos, 12 kilómetros más, merece la pena, una preciosidad de ciudad, no dormimos en el albergue municipal, en habitaciones de 70 personas, preferimos un albergue más pequeñito, justo enfrente, muy bueno, paseo por Samos, cena y a dormir.

Para la cuarta etapa hay que cargarse de fuerza y paciencia, dura, quizá la que más, de Samos a Melide, por un continuo sube y baja, salimos de Samos por la carretera para ir alternando caminos, paralelas con la carretera y tramos en carretera constantemente arriba y abajo hasta Sarria, cafetito  en el valle del Sarria y a subir, dura subida, todo por caminos hasta llegar a Parrocha donde por una fuerte bajada llegamos al puente sobre el río Miño en Portiomarín, pocas vistas, todo nublado y bajo la llovizna, a partir de aquí una durísima y constante subida por caminos bastante repletos de barro y de bastante pendiente hasta llegar a Hospital de la Cruz, nos paramos en el alto del

Rosario, donde nos paramos a meternos unos buenos macarrones y recuperar fuerzas, hacemos la bajada bajo la lluvia hasta Palas de Rei, nos paramos en uno de los muchos albergues que hay a su entrada y así nos libramos de una buena granizada, en duda estamos de quedarnos o seguir, al final decidimos seguir, en la bici ya están agotadas las pastillas de freno, los 15 kilómetros que nos quedan hasta Melide se hacen interminables, buen albergue, reparación de los frenos de la bicicleta, compra de nuevas zapatillas, las que llevamos han caducado, cena en el famoso Ezequiel, pulpo y bacalao a la gallega, exquisitos y a dormir.

Y nos llega la quinta y última etapa, Melide Santiago, 53 kilómetros  bajo la lluvia constante en un tupido bosque, en un constante sube y baja, en un constante rompepiernas, así hasta llegar a Arzúa, cafetito del día, esta vez con un estupendo bocata de tortilla con jamón y tomate y con una marcha matinal increíble, más sube y baja hasta llegar al borde del aeropuerto de Lavacolla, creemos que ya el final está cercano, aún queda el Monte do Gozo, llueve a fondo no hay visibilidad, seguimos a Santiago y llegamos a la Catedral, por fin, objetivo conseguido, llueve a cantaros, da igual, la satisfacción es total, gestionamos la credencial, gestionamos el envío de las bicis de vuelta a casa a través de Bicigrino, cena, tren nocturno y a casa.