lunes, 21 de junio de 2010

Las Lagunillas


Después de hacer las Cinco Lagunas y enterarme allí de la existencia de otra zona llamada Las Lagunillas cercana a la anterior, la tentación de conocerlas estaba ahí, así que, a por ellas.

El principio del camino coincide con el de las Cinco Lagunas desde el aparcamiento existente junto al río Tormes en Navalperal de Tormes a 1220 metros de altura, hasta que, más o menos a los veinte minutos de caminata, siempre siguiendo el PR-AV35, en una curva pronunciada de la pista vemos un indicador hacia la izquierda señalando hacia la Laguna Grande y las Cinco Lagunas, allí mismo la pista se bifurca y hay que seguir hacia la derecha faldeando la montaña. Una curva muy pronunciada hacia la izquierda con un buen desnivel nos lleva hasta una zona de robles pequeña, al salir de la misma la pista bifurca hacia la derecha y en otro ramal continua de frente, seguimos de frente y ya, a una altura cercana a los 1.500 metros y, ante una nueva y pronunciada curva hacia la derecha, vemos, poco señalizado, un sendero sale hacia nuestra izquierda y es el que hay que seguir, faldeando ya la montaña a nuestra derecha. Vemos a nuestra derecha el Risco Redondo, nueva opción, podemos subir hacia él y hacer el resto del camino siguiendo el cordal, nosotros seguimos por el sendero dejando a nuestra izquierda el arroyo de la Garganta del Pinar y viendo siempre, paralelo a nosotros el camino que lleva a Cinco Lagunas.

El sendero, con pocos hitos, nos exige una buena atención de los mismos hasta que a una altura de 1630 metros llegamos al llamado Paredón de Cobos, resto de la morrera lateral del glaciar de Gredos, dejamos a nuestra derecha el paredón, paredón que si hubiésemos llegado por el cordal que empieza en el Risco Redondo hubiésemos hecho por arriba. Unas zonas de hondonada y praderas y un pequeño ascenso hacia nuestra derecha nos dejan en el callejón del Barquillo Cimero y aquí vemos el refugio vivac del Barquillo a 1920 metros de altura donde, a buen ritmo,hemos tardado unas dos horas y media en llegar. Desde aquí vemos el circo de las Cinco Lagunas y el desagüe de las Lagunillas a donde, atravesando piornales llegamos en otra hora mas.

Las Lagunillas vierten su agua en la Garganta del Pinar, a donde también van las de las Cinco Lagunas, pasamos primero por la segunda o la grande, ya inexistente, pero que nos deja un bonito circo y un impresionante tremedal. Hacia nuestra izquierda, trepando un poco por la pedrera vemos la laguna pequeña desde arriba.

domingo, 6 de junio de 2010

Cinco Lagunas


Voy descubriendo, poco a poco, nuevas zonas de Gredos. Y no es sólo el Circo de Gredos, toda la sierra en sí es fenomenal. Hoy he querido conocer, no sólo desde arriba, el circo de las Cinco Lagunas y, para ello he elegido la ruta desde Navalperal de Tormes.

Dos horas escasas de camino desde casa para llegar por la AV-941 desde la Venta de la Rasquilla en dirección a Barco de Avila y una vez llegado a Navalperal, hacia la izquierda atravesando el pueblo por una estrecha calle que nos lleva a una bonita fuente en la plazuela, se sigue por una asfaltada y estrecha carreterilla que baja hasta el río Tormes el cual, antes, se cruzaba por un puente y justo a su izquierda había un buen aparcamiento a 1.220 metros de altitud, ahora, justo antes de cruzar el puente se han hecho unos mejores aparcamientos.

Cambio de botas y, en la prolongación del puente, hacia su derecha se ve un buen cartel indicador de las rutas posibles y una fuente con agua fresquita. Por esa pista continuamos llegando a una majada donde vemos a un pastor ordeñando a sus ovejas, el camino se bifurca en dos, tomamos el de la derecha, en bajada hacia el llamado puente de las Ranas, después de cruzarlo continuamos el camino, bien señalizado como PR-AV45, por la margen izquierda del río de la Garganta del Pinar.

Seguimos por la pista hasta llegar a una pronunciada curva hacia la derecha y, de frente, sale, indicado, un buen sendero que se estrecha entre robles, veremos una primera indicación que nos señala hacia Cinco Lagunas y Laguna Grande y más adelante, en el Soto, la bifurcación de ambos caminos y la confluencia de las gargantas de Gredos y su afluente el río Pozas con la Garganta del Pinar

Enseguida las vistas del pico del Cervunal y llegaremos a un segundo puente que nos situará en su margen derecha, margen que ya no abandonaremos en toda la subida.

La senda se endurece hasta llegar a una zona muy herbosa, larga, con varios cruces de arroyuelos, en esta época bien cargados de agua y que nos lleva, después de atravesar una pequeña zona de muros de piedra, hasta un chozo refugio a 1.775 metros de altura llamado de la Barranca en dos horas y tres cuartos aproximadamente, parada, tentempie para reponer fuerzas y arranque de nuevo por detrás del chozo donde el sendero atraviesa un duro repecho que se separa algo del río hasta llegar a otra planicie que nos da un pequeño respiro. El camino continua, no se deben perder los hitos, por placas de piedra hasta la laguna de Majalaescoba dejándonos ver unas bellísimas cascadas y encajonamientos del río, hasta la laguna hemos tirado una hora más y estamos ya a una altura de 1.825 metros, la laguna es preciosa, la rodeamos hasta llegar a la llamada Hoya de las Berzas, donde empieza el camino a meterse entre grandes bloques de piedra, nos lleva hacia la izquierda, pegándonos a la pared de la montaña para llegar así, dura subida, hasta el desagüe de Cinco Lagunas, concrétamente hasta la quinta, la llamada Bajera, hemos tardado una hora más y estamos a 2.100 metros.

El recorrido por las cinco lagunas, atravesando neveros y viendo las lagunas aún repletas de hielo es fenomenal, la quinta y la cuarta (Brincalobitos) están un escalón más abajo, después la Mediana y la de la Galana y, remontando otro escalón, también a través de neveros, llegamos a la primera o Cimera. A su izquierda se ve el chorro de agua de la que se alimenta y que proviene de la Laguna del Gutre (otro día accederé a ella), poca gente en el camino y en el destino, parajes tranquilos y vistas hacia el collado de las Cinco Lagunas, Cabeza Nevada con sus 2.425 metros, etc.

La vuelta por el mismo camino y al llegar al aparcamiento después de nueve horas de pateo, los pies en el Tormes bullen, que descanso, poco después llega el resto del Grupo Almanzor de Avila y, caray, que bien preparados van al monte, cervecita ¡¡¡helada!!!, qu
e placer.

En total, cuatro horas y media, escasas, de subida, y algo menos de cuatro para bajar.  Un desnivel total de 980 metros con un recorrido, entre subida y bajada, cercano a los 25 Kms.

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martes, 1 de junio de 2010

Torreón y Canchal de la Ceja


Unos la llaman la sierra de Candelario, otros la de Béjar y otros Gredos Occidental, quizá la que a mi más me gusta. Gran desconocida para mí y una gratísima sorpresa ahora que empiezo a conocerla algo más, el martes pasado intenté el Torreón, la cima más alta de Extremadura, y nos quedamos en la laguna del Duque, me dio igual, me fascinó, así que este domingo me uní a la gente del Club Alpino Madrileño que pretendían hacer el Arroyo Malillo, ¡que poco tiene que ver el nombre con la maravilla que nos encontramos!, así que allí nos fuimos y al final, Arroyo Malillo, Torreón, Canchal de la Ceja y lagunas del Trampal y de la Ceja.

La subida al Torreón suele hacerse por el cordal de los Asperones, ruta que se inicia desde el final de la laguna del Duque, a la izquierda, marcada con algunos hitos y que por las referencias que tengo tiene unos pasos muy bonitos y aéreos, también la intentaré, seguro, pero nosotros lo que hicimos fue tomar la cuenca del Arroyo Malillo, río del que se nutre la laguna del Duque, para ello, llegamos con los coches hasta la central del Chorro, pasado Solana de Ávila, allí aparcamos, iniciamos la ruta por la izquierda de la central, el PR-AV 41 y al llegar a las indicaciones de Laguna del Duque a la izquierda y Presa a la derecha, seguimos hacía la Presa, nos encontramos con bonitas vías de escalada junto al río antes de llegar a la presa, un refugio vivac muy sucio, que guarros somos a veces los montañeros, y al tomar la ladera derecha de la presa con otras zonas de escalada bien equipadas, seguimos hasta el final de la laguna y, por allí, siguiendo el cauce del arroyo y los hitos que hay iniciamos la parte más bonita.

Por el cauce del arroyo, que cruzamos una y otra vez, siguiendo los hitos y dejando a nuestra izquierda el cordal de los Asperones y el Risco Campana con sus 2093 metros de altura y el Canchal del Turmal con sus 2338 metros de altura, es otra opción para acceder al Torreón, tenemos que tirar de manos en numerosas ocasiones, cruzar varios neveros, salpicarnos al cruzar cerca de alguna catarata que cae por nuestra derecha (la cuerda de la Ceja), al terminar la parte más angosta del arroyo nos encontramos con una plataforma en la que, de frente, subiríamos al collado existente entre la cumbre de Talamanca y el Canchal de la Ceja, algo hacia la izquierda, con la ascensión que nos llevará hasta la cumbre de Talamanca a 2394 metros de altura, crampones, piolet y es la opción que elegimos, desde allí divisamos a nuestra izquierda ya, la inconfundible cima del Torreón y, sorpresa, de repente el camino tiene una depresión, no muy grande pero que está ayudada con unas cadenas que, al principio usamos, pero enseguida vemos que es más fácil usar sólo las manos, abajo una rimaya y un nevero muy pendiente, lo pasamos y en unos cien metros llegamos a la cima del Torreón. A la izquierda (sur) el Valle del Jerte y, a su fondo el Circo de Gredos, perfectamente visible desde la cima hacia el Este las cimas de los Dos  Hermanitos y hacia el Norte el Canchal de la Ceja, el río Cuerpo de Hombre, la zona Hoya Moros y la zona de Béjar y Candelario.

El Torreón del Calvitero, con sus 2401 metros de altitud representa el pico más alto de Extremadura, paradójicamente no el de la zona, ya que el cercano Canchal de la Ceja tiene 2428 metros de altura, pero ya está en Salamanca, el desnivel para acceder al Torreón desde la central del Chorro es de 1040 metros de altura y la ruta puede tener una dificultad definible como media alta, debido a la distancia, a las continuas trepadas, algunas de grado II+ y a los pasos aéreos o con cadenas de ayuda, pero bueno todo ello lo convierten en una fenomenal ascensión.

La bajada puede hacerse con varias opciones, la cuerda de los Asperones, el propio Arroyo Malillo o la que nosotros seleccionamos, el Canchal de la Ceja, fácil subida desde el Torreón, desciendes un centenar de metros y subes por el canchal hasta su cima, nuevas fotos y bajada hacia el collado en dirección al Calvitero, al cual no subimos en esta ocasión, lo dejo para hacerlo desde Candelario y conocer la otra vertiente, desde el collado que da acceso al Calvitero bajamos por la llamada Garganta del Trampal y fascinándonos con las lagunas del Trampal y de la Ceja que vamos encontrando, en todas y cada una de ellas hay una foto diferente a la anterior, bajamos cruzando el arroyo en varias ocasiones hasta llegar al llamado desagüe de la última tras la
que aparece un precipicio con su cascada que corta el paso, perdemos por ello altura por el lateral del valle hasta llegar al fondo del mismo (dirección Sur), así llegamos hasta otra nueva laguna represada, desde donde bajamos por la izquierda sin perder los hitos ya que hay un punto único de cruce del arroyo del Trampal que no hay que perder ya que en caso contrario el arroyo se mete en una depresión muy complicada de cruzar, abandonamos la vertiente del arroyo del Trampal hacia su derecha hasta llegar a la Central del Chorro por su derecha.

Total nueve horas con paradas de un maravilloso día.

Otra subida al Torreón en dirección al Pinajarro desde Candelario por la plataforma de El Travieso.

Fotos de la senda a la Laguna del Duque ...


viernes, 28 de mayo de 2010

Laguna del Duque


Nuestra idea inicial era subir hasta el Torreón en la Sierra de Candelario (o de Bejar, Gredos Occidental) desde la Central del Chorro en Avila, pasado Solana de Avila, pero como siempre en la montaña, predecir el tiempo es algo complicado. Las previsiones nos daban buen tiempo aunque algo nublado, no fue así, las nubes bajas al principio y después la lluvia nos acortaron el objetivo.

Objetivo algo complicado ya que se trataba de un largo camino, anunciado como mal señalizado, no encontramos rutas previas en el GPS, bueno esta subida hasta la Laguna del Duque, parte del camino hasta el Torreón, nos ha servido para empezar a conocer la zona, desconocida para mí y descubrir al tiempo, esta fenomenal y bellísima laguna cuyo aporte principal lo constituye el arroyo Malillo y tiene unos 22 metros de profundidad y un perímetro de unos dos kilómetros, camino fácil, corto y agradable.

Se llega al inicio (la Central del Chorro) desde el pueblo de Solana de Avila, cercano a Barco de Avila, antes se indicaba que había que pedir permiso en el pueblo (o sea pagar) para subir hasta la central hidroeléctrica, ahora ya no es así, se cruza el pueblo y a unos dos kilómetros hay una desviación hacia la izquierda indicando Central, enseguida llegamos a un puerta metálica que se puede abrir, eso sí, cerrarla después para que no se escapen los animales, enseguida vemos algo que nos confunde, una subcentral con un tubo de caída de agua, hay que seguir, son unos seis kilómetros por una pista asfaltada y, donde termina, está la verdadera central, allí se puede aparcar bien, a 1385 metros de altura.

Comenzamos el itinerario, a la izquierda de un buen plano indicativo, se hace por un claro sendero, que gana altura en zigzagueo hasta llegar a una pequeña pradera ,muy bien señalizado con hitos y con postes indicativos de la senda PR-AV-41. Todo el camino hasta la laguna, que está a 1610 metros de altura, pasando por un collado previo a 1675 metros es suave y bien indicado está rodeado de brezos.

Al llegar a la laguna hay un camino que rodea la laguna para poder bajar por el otro lado del río hasta la misma Central del Chorro, el rodeo se hace por un camino bien señalizado que atraviesa el arroyo Malillo al final de la laguna, nosotros no lo hicimos completo, retrocedimos sobre nuestros pasos hasta llegar a las indicaciones de separación de caminos, uno para subir a la Laguna, camino ya de vuelta y el otro para subir hasta la Presa, recomendado, que bonito, junto a las cascadas del aliviadero de la presa, entre el río y la tubería, con muchas ayudas y en algunos pasos escalones artificiales, por este camino, una vez cruzado el río, al llegar a la presa vemos un refugio vivac, bastante descuidado, y pasado el refugio una buena zona, equipada, de escalada, también en el camino hasta la presa vemos una zona con varias vías de escalada bien equipadas y con distintos grados.

Eso sí, con lluvia como nos pasó a nosotros, hay que llevar un buen calzado y no las botas gastadísimas que llevaba yo por el peligro de resbalones y, por tanto, caídas.

En total 2 horas de tranquilo y bonito paseo.

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martes, 25 de mayo de 2010

Anayet


Llegué por la noche a Jaca, justo para cenar, dar un paseíto por la espectacular ciudad, dormir y, a las cinco de la mañana, arriba, hay que cojer la nieve aún durita y eso que la temperatura esta noche es primaveral y no creo que hiele.

Llegamos en coche hasta el aparcamiento Anayet de la estación de esquí de Formigal, a 1600 metros de altura. Cuando la estación está cerrada ves el enorme destrozo que estas infraestructuras hacen en la montaña, en fin, cambio de botas y cargar con los güetres, bastón y, sobre todo el arva, no es que haya ya un gran riesgo de aludes, pero por si acaso, y ale, a hacer la primera parte según amanece.

La ruta hacia los Ibones del Anayet, a 2235 metros de altura, no es complicada en absoluto, ya que el camino sigue un evidente barranco que parte del mismo aparcamiento y que gira a la derecha, hasta que finaliza en una ligera subida, llegándose a los Ibones y, además está muy bien señalizado ya que es parte del GR-11, la única dificultad es que, con el deshielo, las dos veces que hemos de cruzar el río, al ir en paralelo a él, es un poco complicado por el gran caudal de agua.

Pasamos por el pie del pico Culivillas que da nombre al barranco y, al final del barranco ganamos en altura dejando el río a nuestra izquierda

Llegamos a la Majada del Anayet, un llano nevadísimo desde donde ya vemos el imponente monte, avanzamos un poco más por el sendero y llegamos a la zona de los tres ibones del Anayet que están aún cubiertos de nieve, aunque ya hay algunas roturas sobre ellos, las fotos del Midí d´Ossau desde la planicie de los ibones son fantásticas. Son un grupo de pequeños lagos glaciares del Pirineo. De su agua se nutre el lugar conocido como “La Rinconada” y da lugar al río de la Canal Roya.

Nos dirigimos hacia la izquierda, en dirección al collado que separa a su izquierda el Vértice y, a su derecha el pico en sí, la trepada hasta el collado no es excesivamente complicada ya que la nieve aún esta durilla, sus 200 metros de rampas del 45-50% se suben fácil, al llegar al collado giramos hacia la derecha, por detrás de la cresta que se ve desde los Ibones.  El sendero es un poco estrecho y aéreo y más aún en terreno mixto con los crampones. Tras una ligera subida pasamos al otro lado de la cresta, hacia el lado de los Ibones. El camino sube por pedriza y nieves, hasta llegar al pie de una placa tumbada de nieve sobre la roca. Este es el punto más delicado de la ascensión, ya que hay que trepar un poco y desplazarse hacia la derecha por la placa hasta el pie de la pared. Para ayudar a pasarlo hay una zona con cadenas instaladas.

Una vez pasada la zona de cadenas la senda avanza unos pocos metros y enseguida sube hacia la izquierda en fuerte pendiente por un corredor nevado y sin mayor dificultad. Una vez superado el corredor, se sube unos pocos metros a la derecha y se llega a cima a 2545 metros de altura.

Las vistas sin excelentes, Pico Escarra, Collarada, Pala de Ip, Arroyeras, Peña Telera llamando la atención las de los Ibones de Anayet desde arriba, se me ocurre que podríamos haber hecho, sin mayores dificultades, después de bajar, el Vértice, quince metros más alto que el Pico en sí, pero la amenaza de tormentas, cada vez más evidentes aconsejaba y así lo hicimos bajar lo más rápido posible.

La ascensión tiene un total de 935 metros acumulados, con un recorrido de cerca de 15 kilómetros, en algo menos de seis horas. 

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lunes, 24 de mayo de 2010

El Torozo, un relajante paseo


El Torozo, con sus 2025 metros de altura, es una pequeña loma entre el puerto del Pico y el pico Serranillos, en la zona oriental de Gredos.

Montaña de atractivo senderísta por una vertiente, que es la que hicimos, suave y cubierta de monte bajo, y la contraria, la sur que es de un gran atractivo para la escalada, no en vano están allí algunas de las vías de escalada más largas de todo el Sistema Central.

No es una zona tan visitada como la Mira o el Morezón, sitio ideal, por tanto para un relajado paseo y esa era nuestra intención la perra de Ricardo ha tenido camada y al cachorro hay que forzarle desde el principio, y la verdad es que el peque respondió, vaya si respondió, salvo algunos tramos en que le aupamos por las piedras, el resto se lo hizo como un machote.

Aparcamos el coche en el parking del puerto del Pico en la N502, a 1350 metros de altura y nos arrancamos en dirección este por un evidente sendero que se inicia detrás del restaurante que hay junto al aparcamiento. Poco después de arrancar cruzamos una alambrada con el clásico paso entre doble alambrada, subimos rodeados del piornal por un camino muy evidente y marcado y con constantes hitos.

En unos veinte minutos llegamos a un pequeño y abandonado refugio de piedras, hacia la derecha sale un sendero que nos llevaría a las paredes de escalada exist

entes hacia los riscos de Villarejo, otro día volveremos a esa zona, pero hoy sólo era paseo con los perros. También, por detrás del refugio continúa el camino principal y el desnivel se hace algo más pronunciado, pero tampoco en exceso, eso sí, el paisaje es cada vez más atractivo.

Hay agua en todo el camino y una prueba de ello es la cercana fuente, a unos treinta minutos largos del refugio, visible desde el camino, del Cerro Pedrique, buen agua.

En el camino las vistas del Espaldar de los Galayos y de la Mira, llegamos a un collado y giramos hacia la derecha, ya se divisan las cumbres del Torozo, en realidad son tres, aunque la principal es la que está marcada con una columnita geodésica, a donde hemos llegado en dos horas.

Fotos, en un día soleado, hacia un lado las Cinco Villas, por detrás la Sierra de Gredos, bajada en una hora, diez kilómetros apróximados de paseo y, a por una buena comidita.

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lunes, 17 de mayo de 2010

Yúzhu y turisteo por China


Para ir, 12 horas de avión entre unas cosas y otras hasta Pekín, dos horas de escala, eso si cambiando las mochilas de vuelo a pesar de haber obtenido en Madrid las dos tarjetas de embarque, otras cerca de tres horas de Pekín a Xining, recogida de los equipajes y en 4X4 al Centro de Alto Rendimiento que se hizo para las Olimpiadas. Que lujo, que grandiosidad, aquí lo hacen todo, no a lo grande, sino a lo bestia, es brutal todo.

En el camino desde el aeropuerto hasta el C.A.R., casi otra hora y media, vemos como se construye una superciudad, barrios que se tiran para hacer bosques junto a la ciudad, montañas peladas que se están reforestando llevando riego hasta allí, grandes rascacielos en el centro. No me extraña que China se este convirtiendo o se haya convertido ya en la primera potencia mundial, sorprende los pocos medios con que, aparentemente, hacen estas magnas obras, pero como me han comentado aquí, si se hiciera con tecnología no se crearía mano de obra, en fin son formas de ver las cosas y todas respetables, esto es una cultura cien por cien diferente que te impacta y te atrae.

Estamos ya a 2.400 metros de altura, hacemos un monte cercano de unos cuatrocientos metros para ir aclimatando, y sobre todo, para estirar las piernas, que después del día de hoy, mañana, nos esperan otros mil kilómetros en el desierto. Quedamos a las ocho de la mañana y entre unas cosas y otras salimos a las diez, en el camino, debido al cansancio de los que iban en moto, más paradas de las normales, casi dos horas para comer, parada por una multa a uno de los 4X4, en fin que, en lugar de llegar a una altura de 4000 metros y hacer campamento, nos detenemos en Golmud a 2800 metros, cena en un chiringuito, y terrible, en China todas las comidas pican y pican hasta hacerte que los labios se hinchen, horrible, LA es picante, PULA es no picante, pero dai igual como lo pidas, siempre pica.

El camino del día es precioso, atravesando el desierto de Gobi hacia la zona tibetana, viendo el mayor lago salado del mundo, el Qinghai a 3250 metros de altura, paralelos a la brutal obra del tren de Pekín a Lhasa, con pasos de 4700 metros de altitud.

Al día siguiente, de nuevo salida tarde, y por tanto no hay parada a 4000 metros, seguimos por el fantasmagórico desierto con las primeras vistas de la cordillera del Kunlum y el Yúzhu , atravesamos el collado de Kunlum a 4767 metros de altura y, claro, llegada tarde a la zona del campo base a 5025 metros de altitud. Con un viento brutal, todas las tardes a la misma hora, montamos el campamento y a cenar, no hay tiempo para la comida.

La noche es horrible, el palo del mal de altura me da en toda su magnitud, hemos subido de 2800 metros a 5025 de golpe, mal, muy mal, dolor de cabeza, vómitos y, ya por la noche, hasta sangrado por la nariz, me levanto a pedir medicina para evitar el Edemox tan pronto, además de las cuatro aspirinas que ya llevo en el cuerpo, por la mañana subimos al glaciar del Yúzhu, vale ¿y esto?, cada cual por su lado, no sé, yo siempre he creído que en la montaña se hace todo en común o se separan grupos, pero no cada persona por su lado sin comentario alguno, en fin, deben ser las nuevas técnicas.

Sigo mal y decido bajar al campo base, en el camino me encuentro con Marc, literalmente tirado en una piedra por el mal de altura, le ayudo a llegare al campo base, final, nos bajamos unos cuantos, yo doy por terminada la ascensión al Yúzhu, entre el mal de altura y la anarquía esto no me gusta, en 4x4 hasta Golmud, y desde allí tren a Xining.

Me quedo una noche en Xining, capital de la provincia de Qinghai-Tibet con más de dos millones de habitantes, y durante el día visito la ciudad, moderna y amplia, el monasterio musulman y el monasterio tibetano de Kumbum.

El viaje a Shanghai desde Xining, tras una buena madrugada, a las cinco y media, los taxis en China son baratos pero hay que vigilarles que pongan el taxímetro en todos los casos, vuelo hasta Xi´An, bocata en el aeropuerto y nuevo vuelo hasta Pudong en Shanghai (tiene dos enormes aeropuertos), desde allí con el MagLev Train que, a 400 Kmh, te deja en el centro de Shanghai en 8 minutos.

Shanghai esta dividida por el río Huangpu en dos ciudades, Pudong donde se encuentra la Torre Perla de la TV y la zona de negocios y Puxi, zona comercial. Al escuchar que tiene más de 20 millones de habitantes me hacía la idea de unos monumentales atascos, ni caso, una circulación perfecta, sin nervios, que maravilla. Bueno, no en vano compite con Hong Kong por convertirse en la capital económica de China.

En Shanghai, una ciudad moderna, pero, al decir moderna, quiero decir que se ha tirado todo, o casi todo lo antiguo, salvo ciertos monumentos y la ciudad se ha hecho de nuevo, reliquias clásicas como el Tong Chung que se ha convertido en el Herbs Store conservando, eso si en todos los casos, como mínimo, las fachadas; el clásico Shanghai Classical Hotel; el exotico Nan Xiang o el Lubolang o el Mid Lake se han convertido en restaurantes de altísimo nivel; edificios como el Shanghai First, el Lao Fengxiang o el Lao Miao se han convertido en palacios de la joyería; el Yu Garden o el Confucian Temple han pasado a ser fabulosos resorts visitables. Los centros comerciales son increíbles, calles como diez veces nuestra madrileña Preciados, reciben desde primeras horas de la mañana auténticas riadas de gentes, y por las noches, abiertos hasta las diez, con la increíble iluminación de los anuncios, pasear por sus calles, a pesar de la infinidad de vendedores de relojes y otras cosas que te acosan constantemente, es una auténtica delicia. Culturalmente teatros antiguos como el Huangpu, el Shanghai Concert Hall o el modernísimo estatal. Y a los centros comerciales tipo grandes almacenes como el Samsung o el Shanghai NO 1, se les unen los específicos como el dedicado específicamente a la alimentación o a los dulces o a los juguetes de niños.

Las riberas del río, sirviendo ambas de vista de la contraria, tanto de día como de noche con la impresionante iluminación de todos sus edificios al tiempo de la perfecta limpieza de sus calles, o de la gran sensación de seguridad, hacen que el pasear sea relajante.

Y no nos olvidemos de la coincidencia con la Expo, es sábado, me estoy quedando sin yoanes, salgo a dar un paseo junto al río, al rato tomo un taxi y a la Expo, cola para sacar los tickets, las taquillas aun cerradas, a las 09:00 en punto, puntísimo, se levantan las puertas de todas las taquillas al unísono y, sorpresa, los chinitos que están delante de mi me invitan a que pase el primero, soy extranjero y tienen esa amabilidad, me da vergüenza, pero lo hacen con su mejor intención así que lo acepto encantado. Ale 20 euracos la entrada y adentro, Dios mío, soy de los primeros y ya en los primeros estands hay colas de treinta minutos, bueno da igual, paseo por la expo, entro en los estands que no tienen cola de gente y tomo el ferry que te pasa de uno a otro lado de la Expo. Sigo viendo estands, y por fin llego al de España, hay la consiguiente cola pero a un lado pone literalmente Bar de Tapas ooohhhhh, adentro, fenomenal, lo sirve Larrumbe, esto pinta bien, un riojita please, no, no tenemos rioja, antes de que me caiga la lagrima pertinente me dicen, pero tenemos un Ribera, aaahhhhh, venga, uno y según me lo ponen, a mi lado Carlos Herrera con todo su equipo, a los que escucho mas de una mañana en el famoso Herrera en la Onda, me cuentan que han estado haciendo el programa ayer desde Shanghai y que luego se vuelven y tú que haces por aquí, vale y entre charla y charla (que agradables son) el Larrumbe venga a traerles tapas y tapas, joerrrr, así no hay quien mantenga la línea.

Terminamos y consigo entrar en el pabellón español. lo siento, soy español y después de días fuera de mi país ver una fantástica proyección mural (enorme) de escenas de España, con un sonido espectacular, escuchar el Viva San Fermín atronar con las escenas de las fiestas, o ver la Giralda, o la Plaza Mayor de Madrid, o a Nadal dándole a la bola y retumbando cada vez que conecta un raquetazo, o a Gasol botando la bola entre un oooohhh de admiración de todos los chinos que abarrotan el pabellón y que se quedan boquiabiertos cuando de la oscuridad del pabellón surge una bailarina que nos deja babeando, caray se me puso la carne de gallina, lo siento, cuanto mas viajo mas me gusta mi tierra, Por favor, Carlos, aunque yo lo pregunte, si nos volvemos a ver en algún otro país otra vez, no me digas nada acerca de si en España a bajado el Ibex o no, prefiero sentir lo anterior.

El único pero a ponerle a Shanghai sería lo poco que hablan inglés, y es la ciudad en que más se habla, pero aún así la comunicación es algo difícil, pero superable.

Llegada a Pekín, son dos ambientes totalmente opuestos, la zona turística en la plaza de Tian Anmen y sus alrededores y las zonas de negocios y los barrios totalmente occidentalizados, visitas lo típico, la Ciudad Prohibida, el Jingshan Park, la plaza de Tian Anmen, el Mausoleo de Mao, el Temple of Heaven y su parque, los Jutones, la Gran Muralla, vas de compras al Silk Market y al Pearl Market, donde ves que llevan a los turistas en autobuses, pero al final me gusta más el visitar los barrios y sus parques, donde ves a la gente disfrutando, haciendo coros, bailes, gimnasias, te invitan a sus juegos, son encantadores.

Resultado no conseguí el Yúzhu, pero no me ha importado en absoluto, he disfrutado de un recorrido por un país que me ha encantado y, por si me quedaba poco, nuevo viaje en el 2012, esta vez con el objetivo de visitar la provincia de Yunnan y hacer un trekking por la zona de la Tiger Leaping Gorge y del Haba, aprovechando para hacer una nueva visita por Pekín y recorrer zonas que no había visitado antes, como la Gran Muralla, como el nuevo barrio comercial de Quianmen Dajie, resultado de tirar el viejo y adecuarlo para la anterior olimpiada, el Beihai Park, el Templo Lama, el Templo de Confucio y, todo ello, por el impresionante y moderno metro de Pekín.

Ver mas fotos de la estancia del 2010 y del Yuzhu.

Fotos de la nueva estancia en Pekín en 2012.

jueves, 29 de abril de 2010

Veleta, preparación para el Tibet

Nos estamos preparando para la próxima subida, este sábado, al Tibet, sabemos que la subida que haremos puede darnos algún problema de aclimatación, primer día Pekín, al siguiente a cuatro mil metros, al siguiente a cinco mil y así seguido, así que, opción, nos vamos al Veleta para intentar aclimatar algo.

Conocía el Mulhacén, pero no el Veleta, vamos ni tan siquiera Sierra Nevada y, francamente, me apetecía conocerlo. Me ha defraudado la estación de Sierra Nevada, inclusive en esta época en que parece una ciudad fantasma, es como una máquina tragaperras: aún vacía, aún con todo cerrado, se empeñan en cobrarte hasta por respirar. Y ya en la subida al Veleta, ves a la derecha el destrozo que se ha llevado a cabo en la montaña, hasta casi la misma cumbre. De acuerdo, pueden decirme que es una fuente de riqueza para la zona, si, vale, pero pienso que las cosas se pueden hacer manteniendo un respeto con naturaleza y el medio.

La primera sorpresa es que hay una carretera hasta la Hoya de la Mora, es decir, hasta 2500 metros de altura, pero es que esa carretera, a veces pista forestal, en verano puede continuar hasta casi la base del Mulhacén ¡que barbaridad!, en realidad se trata de la antigua carretera que unía Granada con las Alpujarras.

El martes quedamos a primera hora, ya, en la Hoya de la Mora, Ramón, Salvi, Patxi y su hijo Iñaqui, estos dos últimos van a hacerse la bajada en esquí, botas, preparación del material y ya desde el parking, se ve el pico del Veleta con sus 3392 metros de altura. En la Hoya de la Mora hay varias instalaciones, como chiringuitos, un albergue juvenil, el de la Guardia Civil y, hasta un pequeño observatorio con su correspondiente cúpula. El primero que empieza a andar es Ramón, y poco a poco, arrancamos todos. Llegamos, en diez minutos, hasta el monumento a la Virgen de las Nieves, fotos y seguimos y en algo menos de una hora llegamos a las Posiciones, la verdad es que no hay perdida alguna, siempre se ve la cima y con tirar directamente hacia ella no hay posibilidad de error.

Llegamos a un punto en el que hay los que van a hacer la vía Silvia al Veleta con su Paredón NE de 220 metros, deben bajar rapelando, montaje, y arriba nos vemos.

En tres horas largas, llegamos a la cumbre, en un día diáfano, soleado, con unas vistas espectaculares, hacia Granada, distinguiendo la Alhambra, hacia el oeste la zona de la Carihuela, hacia el Sur el mar y hacia el este Los Machos, el Mulhacén, la Alcazaba, todo repleto de nieve, hemos subido un desnivel de 900 metros y más o menos 18 kilómetros entre la ida y la vuelta. Sin dificultades y disfrutando de la montaña, bajada, unos en esquíes y otros andando y en la Hoya de la Mora, reposo, bocata y vuelta a Madrid a preparar las cosas para el sábado.

Mas detalles de la ascensión en la descripción de la ascensión al Cerro de los Machos.

Ver mas fotos de la actividad

domingo, 18 de abril de 2010

Maladeta


El Pico la Maladeta Oriental con sus de 3.308 metros me atrajo siempre, pero en cada ocasión, la ascensión al Aneto es la que he llevado a cabo en la zona, quizá por el prurito de ser el más alto de la Península, hasta que por fin este fin de semana me decidí a intentarlo.

El llamado Mala Eta, que significa Más Alto, debido a que, hasta el 1816 se le consideraba como el más alto de Pirineos, hasta comprobar que, el más alto, era el Aneto. Situada su cima en la arista que lo une con el Aneto, al este, en una hilera de picos denominada cresta del Medio y que lo componen el Pico Maldito, el Pico del Medio y el Pico de Coronas.

La ascensión la comenzamos, la tarde del viernes, desde el parking del Hospital ya que, debido a la inmensa cantidad de nieve en la zona es imposible llegar en vehículo hasta La Besurta, a 1920 metros de altura, este camino que en la ida se hace sin problemas, a la vuelta se hace pesadísimo, ¿será quizá por la carga que ya traen las piernas?, y desde la Besurta hasta el refugio de la Renclusa a 2140 metros de altura, menos de una hora nos bastó, el camino desde la Besurta hasta el refugio, al ser en invierno es, simplemente una línea recta sin necesitar las revueltas que se llevan a cabo en verano. Y en el fenomenal refugio una cena magnífica.

Al día siguiente, desayuno a las seis de la mañana y enseguida hacia arriba, las señales de aludes que vimos el día anterior nos hacen tomar la decisión de subir con la nieve lo más dura posible y hacer la bajada de la misma forma, así que Arva en el cuerpo, pala, crampones, piolet y hacia arriba.

La ruta de subida desde el refugio coincide con la que se usa para ascender al Aneto hasta la altura del Portillón superior, nosotros, sin embargo, debido a la gran cantidad de nieve tiramos en línea recta hasta el pie mismo de la cresta de las Maladetas, y allí nos preparamos para subir el corredor de la Maladeta o también llamado de la Rimaya, corredor de 150 metros de unos 40º-45º grados y en algún punto llega a los 50º hasta llegar al Collado de la Rimaya, con la nieve alternándose entre dura donde no le daba aun el sol y blanda donde ya si le daba, nuestra preocupación fundamental era ver como estaría a la. Una vez arriba, en el Collado de la Rimaya a 3230 metros de altura, giramos hacia nuestra izquierda (Este), a la derecha queda el Pico de la Rimaya con sus 3258 metros y los Maladetas Occidentales,  por la arista cimera se accede a la cumbre, la arista es fácil y ancha con algún pasito de grado I y II.

Llegada a la cumbre después de un desnivel total de 1400 metros, un fenomenal y despejado sábado, luego nos llegaron noticias de que en el resto de la Península llovió, granizó, ¡que abril! las vistas son muy buenas el Maldito, el Aneto, Coronas, el glaciar del Aneto con una amplísima ladera blanca resplandeciente por la gran cantidad de nieve recién caída. A otro lado Posets, Perdiguero, Vignemale, Cilindro, después de un buen rato disfrutando de las vistas y de la cima decidimos volver. No queremos que la nieve se ponga demasiado blanda, la bajada por la arista bien, pero el destrepe por el corredor de la Rimaya tiene su miga, hay que bajarlo con mucho cuidado, pero a partir de ahí, nos quitamos los crampones y en línea recta hasta el refugio, comodísimo el camino de descenso, nieve blanda pero sin hundirnos y abriendo huella en muchos tramos.

De vuelta en el canal de la Rimaya coincidimos con un par de montañeros con tablas de snowboard, uno de ellos baja desde el mismo collado en la tabla, pero a medio canal corta una placa provocando un alud que le arrastra mientras rueda pendiente abajo. La cosa no es grave pero al que pilla el alud, hasta que para y puede ver que no ha sido grave se pega un susto de campeonato.

martes, 13 de abril de 2010

Canal de La Ceja en Peñalara


Un objetivo ya cubierto en alguna otra ocasión, pero este lunes el club de los jubilados, es decir Félix y yo, decidimos hacerlo de nuevo y allá que nos vamos. La subida tiene sus pasos de 45 grados y unas magnificas vistas hacia la Laguna de Peñalara, hoy aún cubierta de hielo, increíble, precioso, una subida que hoy, mas que nunca nos ha tenido no sólo un poco, sino un bastante asustados ya que el plató final en el que se hace La Ceja estaba bastante peligroso y muy a punto de que se provocara algún alud, así que nos hemos tirado hacia la derecha para salir cuanto antes de ese riesgo.

Hemos arrancado desde el parking de Cotos, con un sol esplendido que, poco a poco se ha ido perdiendo y hemos accedido a la Laguna de Peñalara a través del pasillo normal que llega hasta la desviación hacia la laguna de Los Pájaros, hemos bordeado la Laguna de Peñalara por su izquierda. Parada para ponernos los crampones, reponer un poco de alimento y hacia arriba, enseguida que hemos visto la cornisa de La Ceja hemos decidido tirar por la canal que hay a su derecha para evitar el riesgo de alguna avalancha, la nieve ya transformada aguantaba bien a esta hora, aúnque poco a poco se convertía en demasiado blanda, llegada hasta el collado de Dos Hermanas, nos hemos quitado los crampones y, bueno, pues para hacer algo más, subida hasta Peñalara.

Que bonito día y la bajada fenomenal por el camino normal.

La subida por la propia Canal de La Ceja tiene una duración desde el parking de aproximadamente dos horas y media, el desnivel a superar desde la propia Laguna de Peñalara no pasa de los trescientos cincuenta metros y la mejor época para llevarla a cabo es en el invierno o, como ahora, en primavera.

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miércoles, 31 de marzo de 2010

La Canal del Ameal de Pablo

Como siempre, una cosa es lo que planificamos y otra, muy distinta, la realidad de lo que, al final, hacemos.

Habíamos planeado una salida de un día, madrugón, llegar al Elola, cafetito y hacernos la subida al Morezón por la Canal Oeste, empezando por la de la Mina. Bueno, pero vamos a retocar la propuesta, nos vamos el viernes después del trabajo y el sábado nos hacemos la Norte del Almanzor que, el otro día yo no pude conseguir por la gran cantidad de gente que había en la subida. Vale, a ello.

Lo del viernes, entre unas cosas y otras, tarde, llegamos al refugio como siempre, ya de noche y con los frontales puestos agravado además por una gran ventisca que borró las huellas y que hacía que la nieve aún no sujeta de la última nevada se fuera, dejando al descubierto placas de viento, total dos horas y media para llegar al refugio

Allí y viendo la situación, decidimos que subir al Almanzor por la Norte no es adecuado y planificamos hacernos la Canal Fácil el sábado.

Sábado por la mañana la Canal Fácil está llena de placas de hielo debido al viento y además muy poco consistentes, bueno pues mira nos damos un paseito por la nieve y nos volvemos, dicho y hecho, arrancamos, por cierto sin cuerda ni arnés ni material alguno más, salvo un piolet técnico cada uno.

El “paseito”, que iniciamos desde la parte trasera del refugio hasta llegar a la Canal Negra, se va alargando y llegamos al inicio de la Canal Negra, la continuamos y seguimos en dirección al Ámeal por la llamada ya Canal del Ámeal que accede al Collado del Ámeal de Pablo (2490 metros de altura) con rampas del 50%, rampas que, sin cuerda, con un solo piolet y con nieve muy blanda se hacen un poco expuestas, dejándonos a unos 70 metros de la cima, cima que ya hice en otra ocasión.

Damos un rodeillo hasta la vertiente del Ámeal que da al Almanzor, allí nos encontramos con tres que han subido con su tienda de campaña para hacerse el diedro del Ámeal.

La bajada la hacemos por el frontal del acceso al Venteadero y, alguna de las laderas, debido al estado de la nieve y de lo precario del material que llevamos nos obliga a destrepar de cara a la pared.

Ya en el refugio vemos que los que han intentado hacer la Canal Fácil se han tenido que salir de ella haciéndola por la unos riscos laterales, cerveza en el refugio y vuelta a casa, no está el fin de semana para más temas.

El Ameal de Pablo es uno de los riscos más fotografiados del Circo de Gredos. Airoso agujón de aspecto imponente es la cima más alta del cordal compuesto por el Ámeal de Pablo, el Risco Moreno y el Cerro de los Huertos, que separa el Circo de Gredos del Gargantón. Una cumbre muy aérea que ofrece paisajes de todo el cresterío del circo.

Otras ascensiones al Ameal de Pablo ... 

miércoles, 17 de marzo de 2010

Vía Hércules en Gredos


El sector de cascadas de hielo del Cuchillar de Las Navajas lo componen vías como La Araña (WI3 de 125 metros, 3 largos), Chachi Falls (WI4, 20 metros, 2 largos), Cristal de Sévres, Hércules (WI4 40 metros largos, 2 largos), etc. Pero este domingo debido a la gran cantidad de nieve caída muchas de ellas estaban casi en su mitad cubiertas de nieve.

Empezamos la vía Hércules después de una aproximación desde el Refugio Elola de algo menos de una hora, parte de la vía estaba cubierta de la inmensa cantidad de nieve caída este invierno, tal es así que el primer clavo existente en la vía, en buen estado según he leído, estaba oculto. Partimos asegurando la reunión con tornillos en la misma base de la vía. Nos hicimos hacía la derecha de la vía en su parte inicial, por la llamada columna de Hércules, una vez pasada volvimos hacia la izquierda, donde Nando aprovechando un clavo en no muy buen estado, un fisurero y un friend que añadió en una grieta un poco más alta se fabricó una buenísima reunión. Subimos Rafa y yo, y como pudimos nos aseguramos a la reunión, muy segura eso si, pero con muy poco espacio, enseguida arrancamos por la estrecha canal poniendo el primer seguro en un friend que se habían dejado otros el día anterior y que quedó imposible de sacar, pero bueno ahí estaba y es bueno, un tornillo en hielo en pleno paso y para arriba, al pasar el estrecho paso se hace mas complicado, la nieve caída encima del hielo hace que el uso de los piolets en la progresión no sea muy seguro. Las guías hablan de la existencia de una reunión con cadena que no vemos por la gran cantidad de nieve existente, que seguro la tiene cubierta, así que nueva reunión de fortuna un poco más arriba en plena nieve, con dos piolets y una estaca, travesía hasta la parte superior de la cercana vía Cristal de Sévres y bajada en destrepe por ella, también toda cubierta de nieve.



viernes, 19 de febrero de 2010

Morezón desde el Elola


Salimos el sábado desde la Plataforma de Gredos (1780 metros) con la intención muy clara, no enmarronarnos este fin de semana y hacer algo más o menos sencillo, así que sin arneses ni cuerdas nos fuimos hacia el refugio Elola a través de los Barrerones, describir la ruta en el día de hoy es jugar a los despropósitos, es tal la cantidad de nieve acumulada que no hace falta camino, simplemente ves a donde quieres ir y tiras y así lo ha debido pensar mucha gente, porqué, desde luego, la senda que hacemos siguiendo otras huellas no se parece en nada al camino normal, salvo al llegar al puente final del río Pozas, antes de la pendiente hacia los Barrerones, más aún, al llegar a la Laguna Grande, la atravesamos andando por encima y, al intentar ver donde empezaba el hielo, casi un metro de profundidad de nieve detectamos con los bastones.

Llegamos tarde al Refugio Elola a 1945 metros, atestado de gente, no cabía un alfiler y, a pesar de todo la amabilidad de siempre de Oscar y Alvaro es proverbial, ya teníamos la cena y el sitio reservado, algún que otro refugio debería aprender algún cursillito de amabilidad básica, cena, colocación de los sacos en las habitaciones, charleta hasta algo tarde y, a dormir, eso si, antes una asomada y, ver en noche despejada el Circo de Gredos repleto de nieve desde el refugio es espectacular, pero verlo, además en una noche sin luna hace que la cantidad de estrellas y lo nítido de la visión sea brutal, el frío te saca del éxtasis y vuelves a entrar en el refugio.

Desayuno en la mañana, preparación del material, ajuste de los crampones, ayer iba algo mal ya que no los ajusté para las nuevas botas (fallo garrafal), los traía ajustados para las botas grandes con las que hice el Pico Margarita y a caminar.

No teníamos muy claro por donde ir hacia el Morezón ya que podíamos ir por cualquiera de las varias canales que existen enfrente del refugio, desde la Laguna y hasta los Barrerones, la primera la desechamos, no llevamos material para asegurarnos, pasamos la Laguna Grande, comenzamos la subida hacia los Barrerones y, enseguida, enfrente del Gargantón y el acceso a la Portilla del Rey, a nuestra derecha, vemos una que nos gusta, genial, nieve virgen, sólo una huella delante de nosotros de una encantadora pareja con la que nos encontramos enseguida, una buena forma de celebrar el día de los enamorados, subiendo por nieve virgen, una vez subida la primera pala, vemos de una manera clara que hay tres opciones, la pala de la izquierda, la de la derecha y la del centro, las tres llegan a la misma cuerda, la que desde el Cuento Alto (2272 metros) al que no hemos llegado, ya que a él se sube desde los Barrerones y nosotros hemos acortado antes, hasta el Morezón, a 2395 metros.

Subimos hasta el final de la pala central, bastante pendiente en los tramos finales hasta la cuerda, y ya en ella, unas cuantas fotos y, en dirección sur, por la cuerda que hace el circo de Gredos en su inicio, con pequeñas subidas y bajadas enlazamos con mas huellas y vemos ya, la cima del Morezón, a la llegada, un día claro y las vistas que siempre me fascinan del Circo de Gredos, siempre que llego al Morezón me quedo extasiado viéndolas y recordando otros recorridos, desde el Morezón, el collado Ventana, el Perro que Fuma, los Hermanitos, el Casquerazo, el Cuchillar de las Navajas, el Sagrao, el pico del Crampón, el Almanzor con sus 2592 metros, el Cuchillar de Ballesteros, la Galana, el Ámeal de Pablo, el Risco Moreno, el Cerro de los Huertos, etc.. y, debajo nuestro, como si estuviésemos asomados a un balcón, la Laguna Grande y el Refugio Elola.

Alguna foto y a bajar, y al hacerlo nos acordamos de Jorge e Isabel, ¡como hubieran disfrutado de la cantidad de nieve que hay en Gredos!, que gran día para bajar esquiando, queríamos haber dado la vuelta hacia el Refugio del Rey, pero el hambre nos acucia, así que directos hacia la Plataforma y, lo dicho antes, no hay sendero, simplemente abajo se ve la Plataforma y, directos, caminante no hay camino al andar se hace ....., que disfrute.

Llegamos a la Plataforma, nos cambiamos y a comer, tarde pero a comer, la recompensa es especial, judías del Barco, migas, patatas revolconas y un mix de cochinillo y cordero, ¡comida de régimen!, cafetito y a casa.

sábado, 23 de enero de 2010

El pico Margarita en Rwenzori, Uganda


Uganda,"la perla de África", como la denominó Winston Churchill, es el punto de encuentro de la sabana del este de África con el bosque del oeste de África. La increíble fauna y el fenomenal clima contribuyen al atractivo del país, afortunadamente aún, con una baja cota turística. No hay país en el mundo en el que se pueda pasar la mañana observando a los leones, campar en las llanuras, avistar chimpancés en el bosque por la tarde, navegar al día siguiente por los canales tropicales, donde se pueden ver hipopótamos y cocodrilos y luego ascender a las agrestes montañas existentes en el Rwenzori.

Desde la ventanilla del avión de la Egyptair, al divisar el aeropuerto de Entebbe con su impresionante ubicación ecuatorial en la orilla boscosa del inmenso lago Victoria, viene a mi memoria el famoso rescate llevado a cabo por tropas israelíes de un avión de Air France con más de 250 personas, secuestrado en julio de 1976 por los terroristas del Frente Popular para la Liberación de Palestina. Entebbe es una bonita ciudad a 35 Kms de la capital de Uganda, la caótica Kampala.

En la frontera de Uganda y el Congo se alza la cadena de montañas más legendaria e imponente de África. Escondidas, la mayor parte del año, en la bruma, los nativos la llaman Rwenzori, que significa “el lugar donde se hace la lluvia”, o según algunos, “la gran hoja donde hierven las nubes”, la mayor parte de esta zona está aún sin pisar por el hombre.

Llueve todo el año pero es mejor evitar las épocas de mayores lluvias, de finales de septiembre a noviembre y de marzo a mayo. En cualquier caso, su ya mágica existencia se vio encumbrada a leyenda en los mapas griegos donde figuraban como “las montañas de la Luna” siendo sus nevadas cumbres el mítico origen del Nilo. Su existencia fue tenida por pura fantasía durante dos mil años, hasta que a finales del siglo XIX, Stanley las divisó. En 1906 Luis de Saboya, duque de los Abruzos, fue el primer occidental, no sólo en visitarlas, sino que escaló algunas de sus cumbres.

Y es, desde Entebbe hasta Kasese, poco más de 300 kilómetros, poblado al pie del Rwenzori, donde nos llevamos la primera paliza, siete horas largas en un 4x4 por unas "carreteras" que cuando no están en obras están bacheadas al atravesar los poblados, poblados, que casi se unen unos con otros, interminable viaje y más aún, hasta que te acostumbras a la circulación por la izquierda.

En Kasese, sorprenden los "taxis", bicis con un sillín sobre la rueda trasera o pequeñas motos que habilitan la parte trasera del asiento para transportar a los pasajeros. Dormimos una noche, mas preocupados por los mosquitos nocturnos, impregnados de repelentes y entre las mosquiteras.

Aprovechamos el día siguiente para conocer el impresionante parque nacional Queen Elizabeth donde se concentra la principal reserva faunística del país, con poblados en sus entornos, sin cierre alguno, y en el mismísimo Ecuador.

El día de comienzo del trekking hacia el Pico Margarita comienza en Kasese, desde donde nos llevan en 4x4 hasta el poblado de Nyakalengija a 1615 metros, allí conocemos a nuestros dos compañeros alemanes y contactamos con los guías, cocinero, porteadores, etc. y, después de firmar los controles pertinentes, comenzamos a andar.

El camino por la jungla (el primero de los diferentes tipos de vegetación que nos encontraremos hasta los 2000 metros, para después seguir por el tipo de bosque montañoso, luego los bosques de bambú hasta llegar a la especifica zona afro-alpina de altura) se inicia de inmediato con el omnipresente barro, ya de salida la diferencia, botas de goma para el barro casi todos los días, botas a las que ninguno estamos habituados, pero bueno hay que hacerlo.

Llegamos al refugio Nyabitaba (aquí los refugios son muy básicos, la iluminación es con velas) a 2650 metros, primer día más de 1000 metros de desnivel en poco más de 5 horas, cena y tranquilidad, aquí siento la noche de manera espectacular, ¡se ven estrellas! no es como en Madrid, y bajo un silencio sobrecogedor, el escuchar a los animales de la selva te hace parte de la naturaleza.

Al día siguiente desde el refugio Nyabitaba nos damos la caminata hasta el refugio John Matte a sus 3.505 metros de altura. El camino es muy variado. Cruzamos el puente Kurt Shafer sobre el rio Mubuku, en Nyamileju. El barro hace que el trayecto sea mucho mas cansado que en otros trekkings, ademas constantemente hay pequeñas trepaditas, no, no es una caminata normal es muy, muy diferente, además los paisajes son tan sorprendentes que no paras de tirar de cámara, hoy han sido más de 6 horas de caminata.

Insisto en lo básico de los refugios, sin guardas, simplemente los guías, porteadores y cocineros lo abren y lo cierran a la salida. Al día siguiente, salimos hacia el refugio Bujuku a 3955 metros, justo por debajo del Paso Stuhlmann, en el camino divisamos por primera vez el glaciar y el pico Margarita, impresionante, agreste, bellísimo, el día de hoy es de enmarcar, ya no es sólo barro, son pantanos, en algunos pasos han tirado pequeños troncos que te obligan a hacer equilibrios para así no hundirte demasiado en el barro, bordeamos el lago Bujuku y dejamos ya, a nuestra derecha, el Pico Speke con sus 4890 metros y como no, con su propio glaciar, así llegamos hasta el Bujuku Hut a pasar la noche, hoy no ha sido un día excesivamente duro salvo por el barro, han sido poco más de 4 horas.

Nuevo día, ya en altura, etapa de poco más de 5 horas, subidas, bajadas, pasamos por el barranco Groundsel, por el paso Scott-Elliot a 4370 metros hasta llegar al Elena Hut a 4541 metros, al pie del pico Margarita, pequeño, dormimos apretaditos, frio, altura y, sobre todo duermo mal y me encuentro fatigado, no es normal, pero no, no es por el mal de altura, es porqué he estado tomando el Malarone para prevenir la malaria hasta ayer y me ha dejado sin defensas, subimos unos metros para aclimatar antes de cenar y a dormir.

A las cuatro de la mañana en pie, desayunos, arneses, frontales y ale, arriba. El principio de la ascensión es ya una trepada, sencilla pero con botas rígidas se complica un poquito más, además voy francamente mal, no me encuentro con fuerzas.

Que difícil es imaginar un glaciar en África, pero el del monte Margarita es, simplemente espectacular, caminas por una inmensidad blanca en constante movimiento, ¡50 metros por semana! que dejan grietas enormes, unas visibles y otras no, que tienes que sortear, avanzamos encordados y con mucha tensión. Despues de la primera parte del glaciar nos metemos en un terreno mixto con los crampones, nieve, hielo, rocas para entrar en lo mas duro de la ascensión hasta el collado existente entre el pico Alexandra y el Margarita, ambos espectaculares con sus zonas de hielo cayendo.

Antes de la cumbre, trepada de grado III+ con los crampones puestos, una diagonal y ya estamos en la antecima, una veintena de metros por rocas y llegas a la cima, ¡al fin la cumbre!, ¡lo conseguí!, francamente estoy agotado, el Malarone me ha dejado sin fuerzas pero llegué, llegué a alcanzar el pico Margarita a 5.109 metros, la tercera cima de África, bellísima la cumbre, bellísimo el entorno, fotos a un lado y a otro, el Alexandra, el Stanley, el Irene, el Speek, todos con su glaciar, espectacular, mucho viento en la cima, venga para abajo que como dicen los que saben algo de montañismo la cumbre sólo es la mitad del camino.

La primera parte de bajada rapel con la cuerda de los alemanes, llevo reverso y mejor debería haberme traido un ocho pero bueno, venga, abajo, luego la pendiente de bajada es bastante acusada y el cansancio de días y días y de la subida de hoy no ayuda precisamente, afortunadamente los crampones muerden bien el hielo. Bajo agotado y en algunos momentos tengo que pararme, ademas, sustito en el glaciar, un guía se caé en una grieta, afortunadamente se queda en el borde y sale rápido.

Paramos en el Elena Hut, han sido cerca de 6 horas de ascenso y casi 3 de descenso, José no lo ha intentado se quedó en el refugio, el maldito mal de altura, comemos algo, descansamos y tiramos hacia el refugio Kitandara a 4.027 metros, no descenderemos por la zona que subimos sino que haremos un trekking circular hasta las lagunas Kitandara (3 horas), espectacular, son dos lagunas impresionantes, y en la segunda, el refugio, no paro de ver el anochecer, estoy cansado, quiero dormir pero prefiero ver el espectáculo de la laguna, que bonito anochecer, creo que, por su entorno, éste es el refugio más bonito en el que he parado alguna vez.

Al día siguiente pienso que será relajado y de bajada, nada de eso, primero una subida de doscientos metros hasta el Paso Freshfield en Bujongolo y luego ya bajada con varios desniveles hasta el refugio Guy Yeoman a 3480 metros de altura, 6 horas de pateada. La bajada el día posterior desde el refugio Guy Yeoman hasta el Nyabitaba Hut se hace por un camino complicadísimo, menos mal que no nos llueve hoy, si lo hiciese habría que bajar constantemente asegurandonos con cuerdas, muy deslizante en algunos tramos. No paramos y seguimos hasta Nyakalengija, fotos, primera cerveza en muchos días, abrazos y despedida de los guías y, sorpresa, a Jocas, uno de los guías, le anuncian que acaba de tener su primera hija, emocionante, se abraza a todos y me pregunta el nombre de mi primera hija, cuando se lo digo me dice que su hija se llamará igual, que gente mas maravillosa.

Dormimos en Kasese y, al día siguiente, otras siete horas por las infernales carreteras de Uganda hasta Kampala con sus 7 colinas, sus enormes mezquitas, preciosos templos hindúes y su caos circulatorio con ríos de gente entre motos, bicis, miniautobuses y, después del agobio a hacer un poco de tiempo junto al lago Victoria, para tomar el avión en Entebbe.

Qué bonito, que gran viaje, que gran trekking, dificilillo ehhh, que gran ascensión, más técnica de lo que pensaba y que impresionantes paisajes en un bellisimo Uganda, que buenos recuerdos me traigo.

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