martes, 31 de julio de 2012

Petrechema

El Petrechema a sus 2366 metros de altura no es, a pesar de su popularidad, una cima final en sí, en realidad es la antecima del Pico de Ansabére, de 2377 metros, pero se queda como un objetivo ya que la ascensión al Pico de Ansabére supone una bajada en rápel desde esta cima y una escalada con aseguramiento hasta la otra cima, pero es esa montaña que siempre te queda pendiente después de hacer otras actividades, hicimos la Mesa de los Tres Reyes en otra ocasión y siempre te queda el gusanillo de subirlo, esta vez veníamos de hacer la SendaCamille y dijimos, arriba.

La subida la llevamos a cabo desde el collado del Petrechema, junto a las Agujas de Ansabére, después de subir un desnivel de más de 1200 metros desde Lescún, desde aquí no tiene pérdida, en el mismo collado parte a nuestra derecha, según venimos de Lescún, una sendita, con bastantes hitos, a pesar de que el objetivo se ve evidente desde el propio collado, subida empinada, haciendo cortas y constantes zetas y con muchos miradores hacia la zona francesa, siempre dejando a nuestra espalda la cima del Acherito y a nuestra derecha las cúspides de las Agujas de Ansabére.
Desde el collado del Petrechema es una subida de poco más de una hora.

Pero la ascensión normal se lleva a cabo por donde nosotros bajamos, normalmente el camino de ida y vuelta, es decir, desde el refugio de Linza por el Collado de Linza, de 1905 metros de altura.
El Refugio de Linza, a 1320 metros de altura, privado y guardado durante todo el año con acceso en vehículo por una pista que suele estar siempre practicable, incluso en los meses de invierno pese a las nevadas

La primera parte de la ascensión normal se lleva a cabo siguiendo la misma ruta que para ascender a la Mesa de los Tres Reyes.
El inicio de la senda, ya en ascenso desde el primer paso, parte por detrás del Refugio de Linza cruzando un riachuelo con un puente de madera.

En cerca de 30 minutos se llega a una esplanadilla donde el camino empieza a girar a la izquierda. Se divisa una pequeña cabaña, que dejaremos a nuestra derecha, a la que no hay que llegar. Cruzamos el arroyo y empezamos a ganar altura por encima del pequeño llano y del pequeño refugio.
Se sigue la ascensión hasta llegar al Collado de Linza, en cerca de una hora y cuarto. Si el día acompaña el espectáculo es perfecto, a nuestra izquierd

a la Mesa de los Tres Reyes, a nuestra derecha el Petrechema.

Tomamos, por tanto, el evidente sendero de nuestra derecha, en dirección ascendente hacia el Petrechema.
Sin pérdida alguna, continuamos nuestra ascensión hasta llegar a la pala que nos lleva a la cima del pico tomando dirección este. Aquí empieza una zona más pedregosa, siguiendo el amplio cordal que se va estrechando hacia el final.

Si el día acompaña las vistas son formidables, el Pico de Ansabére, las Agujas de Ansabére, el Acherito, el Bisaurín, la Mesa de los Tres Reyes, etc...
En resumen, una fácil ascensión de cerca de 1100 metros acumulados, con un recorrido de unos 13 kilómetros que se lleva a cabo en cerca de tres horas y media de ascensión y poco más de dos horas en el descenso


domingo, 29 de julio de 2012

Bisaurín desde Gabardito

Un tranquilo viaje desde Madrid hasta el refugio donde llegamos a buena hora, bien el refugio, bien la cena y bien el desayuno.

Para llegar, desde  Hecho se sigue por carretera estrecha, que pasa primero por la localidad de Siresa, donde merece la pena pararse a hacer algunas fotos, y se dirige hacia la Selva de Oza. Antes de llegar al espectacular cañón llamado Boca del Infierno, un desvío a la derecha nos lleva al el refugio de Gabardito. Tomamos un desvío en la carretera que desciende hasta el río, lo atraviesa por el puente de Santa Ana, nada más cruzarlo, seguimos hacia la derecha, y en siete kilómetros zigzagueando en ascenso por la carretera asfaltada y en buen estado, llegamos al refugio de Gabardito, con un aparcamiento junto al mismo.

A las ocho de la mañana comenzamos la actividad a los 1380 metros de altura del refugio, por su zona de aparcamiento junto al refugio, enseguida, una pista, la GR 11.1 en dirección este, con un cartelito indicativo y que, a su derecha, tiene una magnífica fuente.

Comenzamos la subida hacia el paso por el Puntal de los Porquez, dejando detrás nuestro la estación de esquí de fondo de Gabardito, enfrente nuestra el macizo de Aguerri,  seguimos la ruta hacia los pastos del Plan de Dios te Salve, todo ello bien indicado con franjas las típicas rojas y blancas del GR-11, así subimos hasta un collado a 1710 metros para entrar en los pastos del Plan d'Aniz , pasando junto al refugio vivac de Plan d'Aniz, el segundo, antes dejamos el de Dios te Salve, una nueva cuesta hasta los 1935 metros, una nueva falsa llaneada y suave subida hasta el collado del Foratón, cerca de dos horas y media y aquí, hacia la izquierda y bien visible  ahora en verano una senda muy evidente, con bastantes hitos, pasando una buena pedrera, faltando unos 100 metros de desnivel, se acaba la pedrera y el camino gira hacia nuestra derecha hacia la cima.

Hacemos cima (2670 metros de altura) en otra hora y cuarto desde el collado de Foratón, otros tres cuartos de hora de bajada hasta el collado y una hora y media de duración la bajada hacia Gabardito por la misma ruta de la subida,

Una actividad fácil con un desnivel total de 1370 metros, esta subida ya la hice en otra ocasión pero desde el refugio de Lizara, subida que también me llevó hasta el collado de Foratón.

Las fotos de la actividad.

miércoles, 25 de julio de 2012

La Senda Camille

Salimos tranquilos de Madrid, un viaje placentero hasta el refugio de Gabardito, parándonos a comer tranquilamente contemplando los Mallos de Riglos y visitando los lugares de interés que pudiéramos ir atravesando, como el Monasterio de San Pedro en Ciresa, así hasta llegar a buena hora al Refugio de Gabardito, para hacer una actividad en la que tenemos puesta una buena dosis de ilusión y que, a la postre, nos dio sus luces y sombras, luces indudables en cuanto a las zonas recorridas, sombras en cuanto a la actuación de los diferentes refugios, refugios que no están mal, máxime cuando además todos ellos, salvo Arlet, tienen acceso de vehículos, pero cuya atención pasa de regular a mala o muy mala, salvando únicamente al Albergue de Aysa en Somport.

Para comenzar la primera etapa de 9,7 kilómetros sin subir al Bisaurín, un buen desayuno en el refugio, la cena estuvo bien, estábamos diez personas y nos juntan en una misma habitación de doce, dejando las restantes vacías, que manía. Bueno, arrancamos a 1380 metros, por la zona del aparcamiento, junto al refugio y, enseguida, una pista (GR 11.1) en dirección Este que, a su derecha, tiene una magnífica fuente y comenzamos la subida hacia el paso por el Puntal de los Porquez, dejando detrás nuestra la estación de esquí de fondo de Gabardito, y enfrente nuestra, el macizo de Aguerri,  seguimos la ruta hacia los pastos del Plan de Dios te Salve, todo ello bien indicado con franjas verdes y amarillas, las marcas de la senda, y coincidiendo al tiempo con las rojas y blancas del GR-11, así subimos hasta un collado a 1710 metros para entrar en los pastos del Plan d'Aniz , pasando junto al refugio vivac de Plan d'Aniz, el segundo, antes dejamos el de Dios te Salve, una nueva cuesta hasta los 1935 metros, una nueva falsa llaneada y suave subida hasta el collado del Foratón, cerca de dos horas y media y aquí, lo normal es bajar al refugio de Lizara y hacer una etapa de cuatro horas, más o menos, o subir al Bisaurín, dicho y hecho, a por él, ahora en verano una senda muy evidente, con bastantes hitos, pasando una buena pedrera, y haciendo cima en otra hora y cuarto, otros tres cuartos de hora de bajada y, hacia Lizara siguiendo el GR-11, total del día seis horas y media, buen tiempo y fenomenal la zona.

Estuve hace tiempo en Lizara para hacer el Bisaurín desde allí y lo recuerdo como un sitio encantador, hay nuevos encargados que atienden con unas buenas dosis de despotismo, una cena, bueno diremos que bien y un pobrísimo desayuno.

Arrancamos para la segunda etapa de 17,6 kilómetros, pasadas las ocho de la mañana desde los 1520 metros de altura del refugio, la senda del día se inicia volviendo atrás por la bajada de ayer (GR 11.1), unos 400 metros,  atentos porqué ahí sale hacia nuestra derecha una desviación con un hito y la señal amarilla y verde por donde empezaremos la subida del día, hasta dejar a nuestra izquierda el refugio vivac de Ordelca, siempre dejando a nuestra izquierda los picos del Plano de Fetás, a nuestra derecha el Achar de Cutiellas, la senda está bien marcada, siempre en subida hasta que, a 1975 metros de altura, nos encontramos con la singular Caseta de Vernera, otro refugio vivac en el camino, unos diez metros de desnivel más para llegar a las llanuras del Paúl de Vernera, por donde transcurre el Arroyo de Vernera, giramos nuevamente hacia el oeste hasta llegar al Puerto de Vernera, a 2115 metros, impresionante, a nuestra derecha  y enfrente el Circo de O Ibón, giramos a nuestra izquierda descendiendo hacia las llanuras del Valle de los Sarrios, estamos solos en estas llanuras, que relax, que preciosidad.

Al final del valle de los Sarrios giramos hacia la izquierda siguiendo el GR-11, sin subir la loma que tenemos en frente, aunque hay hitos, yo lo subí y me enmarroné un poco, Félix siguió las marcas del GR doblando las montañas y nos encontramos con el Ibón de Estanés, en la bajada hay que poner atención, no hay que llegar hasta abajo, hay un giro a la derecha. Una duda ¿un bañito?, no, mejor seguir, si nos paramos ahora luego nos pasará factura y aún nos queda un buen trecho.

Dejamos a nuestra izquierda el Ibón y seguimos por el GR-11, una suave subida hasta el Puerto de Estarés a 1790 metros y, en la bajada, atentos, un hito y una indicación verde y amarilla nos indica una desviación hacia nuestra derecha, si seguimos de frente nos metemos en territorio francés y perderemos la senda de ida, senda que nos baja hacia el circo del Aspe, hacia un impresionante bosque en el que nos adentraremos para bordear, por delante, todo el circo del Aspe, saldremos del bosque, cruzaremos una pedrera, la Chorrota del Aspe, volveremos a bajar, volveremos a subir, a veces entramos en terreno francés, siempre por el GR-11 hasta llegar a las praderas de Causiat, donde dejaremos, a nuestra derecha, el GR-11, con el que habremos coincidido de nuevo, de nuevo unos hitos verdes y amarillos, nos indican la senda a seguir, el camino está poco marcado y es fácil perderlo, no hay problema, siempre dejaremos a nuestra derecha las pistas de Candanchú, y de frente, veremos el Alto de Santa Cristina a donde hay que dirigirse, lo bajamos y estamos en Somport en algo más de seis horas para cerca de 19 kilómetros.

Buena cena, buena atención, buen desayuno en el Albergue Aysa en el solitario y abandonado Somport, punto de partida también para algunos ruteros del Camino de Santiago. Salimos prontito, la senda no está bien señalizado, pero con las indicaciones no tiene pérdida, cruzamos la antigua frontera con Francia, bajamos por la derecha de la carretera, llegamos a un aparcamiento y cruzamos la carretera N134 que lo bordea por debajo donde vemos un sendero que comienza la bajada (coincide con la señalización para el Camino de Santiago, 65.3).

Enseguida nos metemos dentro del mar de nubes que ya nos acompañará durante todo el recorrido por tierras francesas, bajando hasta llegar a la Cabane (granja) Racheu, giramos a la izquierda unos 100 metros por la carretera, una pequeña pista de hormigón y tomamos un sendero hacia la derecha que nos adentrará en el espectacular bosque de Sansanet (ya en Francia la señalización no es GR, sino HRP), en el que, tras unas cuantas subidas, llegaremos a una explanada en la que hay que girar, bien indicado, hacia la derecha, a partir de aquí, al bosque sólo le faltan los gnomos, es bellísimo. Así llegamos a un cruce con la vía circular que recorre el Valle de Aspe, la guía, en español, nos dice que giremos a la derecha hasta encontrar otra desviación a la derecha,  ¡está equivocada!, en la versión francesa lo dice bien, ¡es hacia l izquierda!, vale, pues nada, nos perdemos hasta llegar a un aparcamiento, cruzamos un puentecito por encima del arroyo del Aspe y enlazamos de nuevo con la HRP (GR francés), bien, nos hemos perdido una pequeña parte del recorrido auténtico, no hay problema, a seguir.

El camino es esplendido, dejamos a nuestra izquierda el Puntal del Taxo, el Maspetres, casi no los vemos por las nubes bajas, a veces la senda va por praderas donde no hay sendero, a veces se introduce por el bosque, así hasta llegar a un plano al que hay que bajar para volver a subir por una senda a través del Bosque Comunal del Borce, un pequeño aparcamiento abajo, nueva bajada hasta los 1500 metros, nueva y empinada subida hacia el bosque de Espelunguere siguiendo el HRP, más cabañas de ganado y así llegamos hasta el Col de Lupachouaou a 1850 metros, otra bajadita y subidita hasta llegar al final de la etapa, a 2000 metros justos, el refugio y el lago de Arlet en poco menos de siete horas, la felicidad dura poco, ¡aquí no hay duchas!, vale me baño en la laguna, ¡sacudan los sacos sábana antes de entrar, no queremos chinches!, vale ¿una cervecita? ¡si, pero de bote y casi caliente!, vale la litera junto a la ventana ¡no, ya están asignadas!, pero si somos cuatro gatos, ¡mala cena!, ¡la responsable como amargada!, ¡pésimo desayuno!, hasta nunca.

A ver qué tal la cuarta etapa, después de salir asqueados del refugio de Arlet y acompañados por un nuevo y fantástico grupo de cuatro amigos talaveranos Juanpe, Mario, Nacho y Antonio a los que ya conocimos en Somport y con los que a punto estuvimos de coincidir también en el Tour del Mont Blanc del año pasado y con los que esperamos y deseamos compartir nuevas experiencias montañeras, bajada hacia el lago y giramos a nuestra izquierda intentando seguir el aliviadero del lago, nuevamente el HRP, empezamos con bajada con las vistas hacia el valle y bosque de Belonee, tapado por el mar de nubes, estamos por encima de él, más bajadas, más subidas hasta el Col de Saoubathou a 1965 metros, suaves subidas, suaves bajadas hasta llegar al Pic de Burcq, aquí hay que girar a la derecha, vaya una vaca tumbada en la misma desviación, no la vemos y seguimos, media hora de bajadas y cuando caemos en cuenta de que no vamos bien, media vuelta, ¡más subidas!, ¡más madera!, la vaca sigue ahí pero esta vez sí que lo vemos, nuevas bajaditas y subiditas y llegamos al Puerto de lo Palo, a 1940 metros, se junta con una de las rutas del Camino de Santiago y tomamos una empinada bajada que ya nos mete directos en el mar de nubes, pasamos varias granjas, bajamos por la margen derecha del río Labrenere, por un genial bosque hasta llegar a un parking y poco más para llegar al Camping Lauzart, nuestros cuatro amigos talaveranos optaron desde aquí por seguir por dentro del bosque, quizá un cuarto de hora más de ruta y su comentario fue que pasaron por un increíble bosque de helechos. El final del día en seis horas y media después de andar 19,5 kilómetros, ducha y nos acercamos hasta Lescún, queremos entrar en alguna villa, ohh un bar, vale una cervecita y a ver el final de la etapa del Tour, cena y a dormir.

La quinta etapa, nuevamente con nuestros amigos talaveranos, promete ser dura, ayer bajamos hasta los 860 metros y hay que empezar a subir, los primeros kilómetros van por carreteritas hasta llegar al Pont de Masousa, por las marcas del HRP, ya estamos a 1150 metros, subimos siguiendo la margen izquierda del río Ansabére hasta llegar a Pont Lamary, poco vemos a través de las nubes bajas, así que nos conformamos, y no es poco, con el paisaje de los bosques que atravesamos hasta llegar a unas praderas desde donde a nuestra izquierda sí que distinguimos el Pic Pouré de Lamary de 1905 metros, giramos hacia la izquierda en las praderas y, de nuevo a través de un frondoso bosque subimos hasta llegar a las granjas de Ansabére, donde poco antes de llegar hay un cartelito que te anuncia que hay perros guardianes que pueden morder y que recules o que rodees, toma ya, no hacemos mucho caso y seguimos, vemos los perros pero también al pastor, lo que nos tranquiliza, pasamos tranquilamente.

Subida durilla, entramos en las nubes y pasamos pedreras y pedreras sin poder ver nada, casi al llegar al collado del Petrechema, a 2085 metros, podemos distinguir algo de la parte alta de las Agujas de Ansabére, que lástima, este era uno de los puntos que más ilusión me hacía contemplar, bueno, esto es así.

Al llegar al collado ¿qué hacemos?, tiramos hacia el refugio o subimos el Petrechema, no hay color, venga, hacia arriba, bien de hitos, de todas formas el objetivo está claro, subida pendiente, y de vez en cuando, espectaculares fotos hacia nuestra derecha, hacia el mar de nubes en Francia y a la parte alta de las Agujas de Ansabére, llegamos a la cima en una hora pasadilla, a 2371 metros de altura, fotos del entorno, hacia un lado el Sobarcal y el Acherito, y en contrario la Mesa de los Tres Reyes.

La bajada la hacemos por el camino de la subida clásica desde el refugio de Linza, suave y, rápidamente llegamos al collado de Linza donde la senda se une con la que, por nuestra derecha, viene de la subida a la Mesa de los Tres Reyes, un descansito y seguimos la pesada bajada hasta el refugio de Linza, a 1340 metros, esta etapa de 16,6 kilómetros, puede hacerse en siete horas, hemos tardado ocho y pico incluyendo la subida al Petrechema.

Nueva y desagradable sorpresa en Linza, es sábado, está atestado de gente que sube a hacer el día con la subida a alguna de las cimas cercanas o, simplemente a pasar el día por la zona del refugio, pero lo peor, un grupo de unas treinta personas, ya adultas que se creen los dueños del refugio, a gritos, bebiendo sin parar, cánticos torpes en la cena y discusiones entre ellos al meterse en sus habitaciones a dormir ¡que poco civismo !, pero la respuesta de los del refugio es de anotarla por lo esperpéntica ¡este año ha sido malo y estos nos dejan un buen dinero!, toma ya.

Desayunamos pronto, a las seis y media y atacamos la etapa ¡reina! de la senda, Linza Gabardito, con varias opciones, elegimos la clásica: por Zuriza, por delante nos quedan nueve horas y media según la guía, aunque conseguimos hacerla en menos, pero eso sí, los 1700 metros aproximados de desnivel acumulados son serios.

Una primera bajada de tres cuartos de hora, por la carretera que nos lleva hasta el camping de Zuriza, y aquí nos desviamos hacia nuestra izquierda, siguiendo el GR-11, aquí convertido en pista forestal paralela al barranco del Petraficha, hasta llegar muy cómodamente a la planicie de Texeras, un puente a nuestra derecha y comenzamos, hacia nuestra izquierda, una larga y pesada subida, de 3,5 kilómetros y de 700 metros largos de desnivel, al principio por zona boscosa, después dejando un par de fincas ganaderas y al pasarlas, dejando el GR-11 para seguir por evidentes senderos  hasta los 1930 metros del espectacular cortado del Acher de Alano entre la Sierra del Alano, las vistas hacia atrás merecen la pena, más o menos llano a partir de aquí hasta un nuevo refugio vivac, y desde aquí, siguiendo el Estrecho de la Ralla, una buena bajada hasta un nuevo vivac (la Reclusa) a 1295 metros, pista forestal, que tomamos hacia nuestra izquierda, atentos, y en unos 400 de metros, de nuevo hacia nuestra izquierda , comienza una senda, la PR HU-22, de empinada y constante subida a través del  frondoso hayedo de Furno, hacia el Collado de Lenito, a 1716 metros, arriba, espectacular, ahora vemos, hacia nuestra derecha, que es la dirección a seguir, la Boca del Infierno abajo y la subida, de nuevo por el GR 11.1, que desde el Puente de Santana, en la carretera de Echo  a Oza,  a 940 metros, nos llevará hasta el Refugio de Gabardito a 1380 metros, final de esta etapa de 23 kilómetros y de la Senda.

La bajada fea y pesada, se nos hace larga, marcas amarillas que hay que seguir con atención para no hacerla más larga aún.

¿Qué hacemos, nos quedamos a dormir en Gabardito?, no, la senda espectacular, ha merecido la pena, pero los refugios no, coche, carretera y a casa.

Las fotos de la actividad. 

miércoles, 11 de julio de 2012

La Najarra

¿Y dónde vamos hoy?, pues hace unos días volví a hacer la Cuerda Larga Nocturna y, La Najarra nunca consigo verla de día, pues vamos allá.

Quedamos en Miraflores, cafetito y seguimos a la Fuente del Cura (en dirección al Puerto de la Morcuera, enseguida, hacia la izquierda y muy bien indicado), allí aparcamos, estamos a 1165 metros de altura, y a las 10 empezamos a andar, ha llovido poco este invierno, pero no sé porqué, este año está todo bastante bien, botas nuevas, a ver como se nos dan.
Desde el aparcamiento tomamos la pista que sube en dirección NNO, hay un par de opciones en esta dirección, pero todas confluyen enseguida, al principio asfaltado y, rápidamente, se convierte en pista forestal.
En poco menos de quince minutos, después de pasar otro aparcamiento, llegamos al embalse de Miraflores, está abierto el paso, unas fotillos y seguimos por la pista que, a la puerta de la entrada al embalse gira hacia la izquierda e inmediatamente a la derecha otra vez, para así bordear el recinto del embalse, en otros cinco minutos, más o menos, la pista gira a la derecha, vemos una caseta y, antes de ella, giramos a la izquierda, oeste, el camino casi no existe aquí, pero los postecillos blancos y verdes si se ven, y son estas marcas (blancas y verdes) las que debemos seguir todo el camino, atravesamos unos prados, donde el camino sigue sin existir, pero hay muchas señales blancas y verdes en las piedras, hasta llegar a una pista forestal (PR 11-12), próxima etapa en bici, sin duda.
Tomamos esta pista hacia nuestra derecha, y a pocos metros, hay que estar atentos, vemos una nueva señal blanca y verde que inicia una senda de subida directa hacia el Puerto de la Morcuera, si no la vemos, el mayor problema es que, siguiendo por la pista llegamos a la carretera M611, que desde Miraflores de la Sierra, nos lleva hacia el Puerto de la Morcuera, buena ruta en la bici, pero larga para hacerla a pie.
De nuevo el fantástico olor a pino en el verano, una temperatura fenomenal, y sin problemas llegamos, en algo menos de dos horas, hasta el Puerto de la Morcuera, a 1795 metros, al aparcamiento, vaya ahora resulta que se llama el Mirador de Cossio, cuando yo iba a Miraflores, ya hace añitos, lo conocíamos como el Mirador del Porro, como cambia todo.
Sin entrar en el aparcamiento, por dentro de la malla seguimos el camino sigue señalizado en blanco y verde y sin dejar la malla, unas veces por un lado, y otras por el otro, según nos lleva el camino, así hasta llegar a la cima de La Najarra a 2123 metros, en algo menos de tres horas.

Es una cima que merece la pena por las fenomenales vistas de toda la sierra madrileña, desde Somosierra, La Cuerda Larga, al final la Maliciosa, entre medias las aristas de la Pedriza, merecen la pena las fotos que pueden hacerse desde aquí.
¿Qué hacemos, seguimos hasta Asómate de Hoyos, o nos bajamos ya?, nos bajamos por el mismo camino en hora y tres cuartos, ha sido una ruta, de cerca de quince kilómetros entre la ida y la vuelta, más bien fácil, sobre todo en verano.
Eso sí, desde la cima planificamos una próxima actividad: La Cuerda Larguísima Diurna, es decir salir desde el Puerto de Navacerrada, hacer toda la Cuerda Larga, incluido este pico de la Najarra, bajar al Puerto de la Morcuera, hacer la senda que lleva hasta el Puerto de Canencia, y desde allí hasta Bujaruelo,  haciendo parte de la ruta que lleva al Mondalindo, más o menos nueve horas que calculo.

miércoles, 4 de julio de 2012

Peña Prieta

Se anuncian tormentas para la tarde y aunque el día amanece sin nubes, la bruma ya es una constante desde primera hora.

Vine desde Madrid anoche y me quedé a dormir en Velilla del Río Carrión, me he despertado prontito y a las ocho ya estoy preparado, vaya, una llamada con un problemilla me hace perder media hora antes de salir, solucionado y arriba.
Peña Prieta es el pico más alto de la Cordillera Cantábrica, en el macizo de Fuentes Carrionas, sin tener en cuenta los cercanos Picos de Europa.
Dejo el coche en el aparcamiento de Cardaño de Arriba, a 1420 metros de altura a donde se llega por la carretera de los pantanos palentinos desde Velilla del Río Carrión, no hay pérdida, sólo sale un camino desde aquí, paralelo al arroyo Lomas, por su margen derecha, llevo agua suficiente, así que no tomo agua de las fuentes que me iré encontrando una a unos diez minutos de la salida y otra a 1610 metros a un poco más de tres cuartos de hora, ambas en el mismo camino, no sé, por tanto, que tal es el agua de estas fuentes.
Enseguida el camino se separa un poco del arroyo Lomas y llega a un puente sobre el arroyo Valcabe que sí hay que cruzar para volver a la margen derecha del arroyo Lomas hasta que, a más o menos media hora de camino, a 1490 metros de altura el camino se ensancha de nuevo al unirse con otro que se le une por la derecha hasta que, a una hora de andar, a 1840 metros de altura hay un nuevo puente que si hay que cruzar, empieza aquí una subida ya más empinada, durante otros veinte o veinticinco minutos hasta dejarme en una planicie a 1840 metros de altura, ruinas de una antigua choza y las agujas de Cardaño al frente, al norte, a mi derecha el Alto del Tío Celestino, llego a su base y veo que el camino principal sigue hacia mi izquierda, lleva, enseguida al Pozo de Lomas, donde nace el arroyo Lomas y, hacia la derecha, un camino menos transitado que es el que me llevará hacia el Alto del Tío Lomas.
Antes de empezar me acerco en unos cinco minutos a ver la poza, merece la pena, pero rápido ya que no me fio de la tormenta que se acerca, llevo en total cerca de dos horas.
La subida al Alto del Tío Celestino se lleva a cabo desviándome hacia mi derecha, es una pedrera típica de la cordillera Cantábrica, la senda de subida va haciendo amplias zetas, a veces poco marcada, aunque no es problema, el objetivo está claro, hay que llegar al Alto del Tío Celestino en dos horas y media, no hace falta llegar a su cima la senda, aquí sí bien marcada con hitos, lo bordea casi en su llegada, antes de empezar a bordearla, un bonito balcón, a 2375 metros, sobre las lagunas de Fuentes Carrionas, merece la pena pararse y hacer unas fotos de las lagunas y del circo que forman el Alto del Tío Celestino, el siguiente pico de Tres Provincias y el destino final, el Peña Prieta, subo a la cima del Alto, viento, está refrescando mucho, foto rápida y sigo, dejo a mi izquierda el acceso a las Agujas de Cardaño para llegar, en media hora más al Alto de Fuentes Carrionas, a 2410 metros y al Tres Provincias de 2494 metros (que delimita León, Cantabria y Palencia) en otros veinte minutos, desde aquí, por la suave arista bajo hasta 2460 metros a un collado que an

tecede a la antecima del Peña Prieta, a 2535 metros, esta antecima también conocida como la cima sur de Peña Prieta (o Peña del Infierno) es en si, la cima más alta de Palencia, unos últimos y pedregosos metros después de descender un pequeño colladete y, arriba,  y de manera evidente, en un cuarto de hora llego a la cima del Peña Prieta, a 2575 metros, ufff, la tormenta ya está aquí, no se ve nada, dicen que las vistas hacia el suroeste del Espigüete, o las del Curavacas son excepcionales, me da igual, estoy solo, me voy rápidamente.
En resumen, un desnivel de 1155 metros desde los 1420 de Cardaño de Arriba has los 2575 de la cima, pero aunque no llevé el GPS, más o menos el desnivel de ascenso acumulado es de unos 150 metros más, cuatro horas de ascensión y dos y media para bajar, tanto en invierno como en verano, una subida fácil, no exenta de la dureza del desnivel y de la pedrera del Alto del Tío Celestino en verano.

lunes, 18 de junio de 2012

Garmo Negro


Sábado por la mañana, me levanto temprano, ¿que tengo para este fin de semana? ¡¡¡nada !!!.
Carretera y manta (no, saco) y a Pirineos, a Casa de Piedra en Panticosa, entre que preparo los bártulos, no sé cómo estará de nieve, así que meto en el coche crampones, piolet, todo, de todo, viaje tranquilo, me paro en el outlet de Huesca, comida tranquilita en Biescas, paseo y, a media tarde en Casa de Piedra, vale hay plaza ¿qué pasa?, por la noche duermo en una habitación de 11 plazas yo solito ¿es que se está enfriando la afición a la montaña?.
Mi plan ¿subir al Garmo Negro, bajarlo por la arista y continuar por la misma por Algas y Argualas?, ¿subir Algas y Argualas?, ¿subir el Garmo Negro?, la verdad no lo sé muy bien, de esa zona conozco poco salvo por el descenso circular que hice de Infiernos. Además hay amenaza de tormenta por la tarde, ya en el refugio se comenta.
Desayuno pronto, a las seis y media y, a las siete estoy en marcha hacia arriba, conozco a Javier y su perro, subimos solos.
Desde el refugio, a 1635 metros de altura, cruzando la explanada con dirección hacia la derecha en busca de la caía de la cascada que baja de la zona de Argualas y de los ibones de Ordicuso, foto en la cascada, veo la bonita capillita hecha para la fuente de aguas termales y por ahí empiezan las zetas de subida iniciales, a través de un bonito bosque.
Al ver esta capillita valoro más aún, si cabe, el enorme destrozo que se ha hecho en la zona, unas preciosas edificaciones que componían la antigua estación de balnearios, por la pretenciosa idea de hacer una mega estación, se han convertido en unas edificaciones que iban para apartamentos abandonadas y sin terminar, el gran hotel antiguo abandonado, el casino sin uso, el mega aparcamiento de la zona de la embotelladora en un esqueleto de hormigón, el centro comercial de la plaza, sin terminar y abandonado, las capillitas como esta que cito, en los alrededores de la estación, cada una de ellas con un tipo de agua diferente para un determinado fin, sin guías y abandonadas, en fin, un auténtico desastre en un entorno maravilloso.
La primera parte de la subida, ya es dura, hay que tener en cuenta que se hace un desnivel de 1415 metros en 5,7 kilómetros, que ya es porcentaje constante, hay que empezar despacito, y en algo menos de 30 minutos , dejando siempre, a nuestra izquierda las cascadas que bajan desde la zona de Argualas, llegamos a la majada baja de Argualas saliendo del bosque, estamos a una altura de 1855 metros, volvemos a entrar en las estribaciones del bosque, volvemos a salir al poco, el terreno parece que se suaviza algo y enseguida vuelve a empinarse para superar una pequeña loma que nos deja a poco más de los 2100 metros en tres cuartos de hora largos.
Estamos en la majada alta de Argualas, en pocos metros, bien marcado con hitos sale una desviación a la derecha, nosotros seguiremos la senda de la izquierda, la de la derecha nos llevaría al collado de Pondiellos, aunque, a pocos metros de comenzar esta desviación, hace una Y griega y, si tomásemos la de la izquierda sería una senda, muy poco evidente, señalizada con hitos y círculos rojos que nos llevaría también, de manera muy abrupta y por debajo de Pondiellos hasta el collado de Argualas, en realidad esta es la senda por la que bajamos, esta senda es recomendable en invierno ya que, parece ser que tiene menos riesgo de aludes que la otra, por la que fuimos.
La senda de la izquierda nos lleva de frente hacia la zona superior del valle, sigue girando algo a la izquierda, primero pedreras aunque con hitos, algunos de los cuales vamos reponiendo en el camino, luego neveros, aunque subo los crampones, la nieve no está excesivamente dura así que no me los pongo, todo ello por una canal muy evidente, a veces vemos que al borde del nevero se ven las estribaciones de las zetas del camino que existe por debajo de la nieve, giramos a la derecha y nos encaminamos, por debajo, aunque algo lejos, del Argualas, así, en más o menos dos horas, estamos de frente a la pala que nos llevará hasta el falso collado del Garmo Negro, la pala de ascenso está llena de nieve aún, pero ya está un poco más blanda y seguimos sin usar los crampones.
A 2800 metros de altura, (tres horas y cuarto largas de subida) en la primera parte del collado del Garmo Negro, vemos huellas que suben directamente a la cima (es por donde bajaremos, para subir, donde no hay nieve, es una pedrera de las de un pasito p'alante y otro p'atrás), nosotros decidimos seguir, en unos diez minutos, hasta el verdadero collado que compone la arista que baja del Garmo Negro y continúa por Algas y Argualas, son pocos minutos más pero merecen la pena, las vistas desde el collado son espectaculares, desde el Midi d'Ossau, debajo de nosotros la Basa de la Galabrosa helada o los ibones de Pondiellos.
Subimos por la parte de la arista que corresponde al Garmo Negro, pocos hitos senda poco marcada, pero destino muy evidente y en unos cuarenta y cinco minutos, que nos hacen un total de poco más de cuatro horas, llegamos a la cima, a 3066 metros de altura, se están formando las nubes para la tarde, el viento es de amenaza de tormenta, pero aún es claro y las vistas merecen la pena, por un lado, empezando de manera circular la arista de Algas y Argualas con la parte de arista que hemos subido  que corresponde al Garmo Negro, después el Midi d'Ossau teniendo detrás de él todo el pirineo navarro, continuamos con Balaitús, el pico Tebarray, y delante de él los Picos de Infiernos con la impresionante Marmolada, presidiendo después el macizo del Vignemale y, a lo lejos el Perdido, un tentempie y abajo.

miércoles, 13 de junio de 2012

Mondalindo

Desnivel positivo acumulado de unos 710 metros, es decir 253 metros de subida desde el aparcamiento hasta Cabeza la Braña, mas unos 40 de desnivel de bajada nada más comenzar la ruta, 160 de bajada hasta el Collado Abierto desde Cabeza La Braña, otros 30 de diferentes bajadas hasta llegar al Mondalindo, metros de bajada que, al volver, hay que subir y 225 de subida directa a la cima del Mondalindo.

El macizo del Mondalindo es una especie de continuación natural de la Cuerda Larga, después de alcanzar la Najarra baja hacia el puerto de la Morcuera y continúa hacia la Perdiguera y al puerto de Canencia.
Aquí comienza esta subida que prolonga la Cuerda Larga por Cabeza de la Braña y el Mondalindo y que podría hacerse llegar hasta los riscos de la Cabrera.
Después de un cafetito en Miraflores, (pueblo encantador hace cerca de treinta años, cuando yo pasé allí algunos años, ahora es más bien un restaurante caro de la sierra) subimos en pocos minutos hasta el puerto de Canencia, a 1505 metros, a la altura del kilómetro 8, hacia nuestra derecha sale una pequeña pista, que enseguida, nos deja en la zona de aparcamientos del puerto.
Tomamos la misma pista forestal hacia el este (un poco de guasa con el tema de las brújulas de nuestros relojes, después de nuestros errores en Cueva Valiente) hasta llegar en pocos metros a una puerta metálica que pasamos, siguiendo por la pista entre el pinar y la maquinaria de corte de pinos, la pista en breve comenzará a darnos un poco de descenso, hasta llegar a un brusco giro hacia la izquierda que nos deja ver hacia nuestra derecha las praderas del Collado Cerrado y, arriba del Collado el pinar que atravesaremos para llegar a Cabeza La Braña, llevamos algo menos de diez minutos.
Continuamos por la pista forestal, el camino, en breve, se bifurca en la típica Y griega, tomamos la vertiente hacia la derecha, ya vemos hacia abajo las praderas del Collado Cerrado, un nuevo giro hacia la izquierda, la pendiente se endurece un poco, una nueva bifurcación hacia la derecha, un repecho un poco más empinado, hasta llegar a una cerca de alambre con una portilla, que nos deja en un camino que deja a la izquierda el pinar y que nos permite ver todo el valle de Canencia hasta Miraflores, llevamos poco menos de una hora.
La pista continúa hacia la izquierda hasta llegar, en poco menos de otros diez minutos a la cima de Cabeza la Braña. Veremos a nuestra derecha una pequeña construcción para los vigilantes forestales.
Ya, al fondo, se ve el Mondalindo y la senda que nos llevará hasta su cima, hay que bajar unos ciento sesenta metros de desnivel, paralelos a la cerca de alambre, para acceder al Collado Abierto, hay que intentar seguir siempre el camino por las opciones que más se acerquen a la cerca de alambre, la bajada nos llevará otros diez minutos (algo más en la vuelta), este camino se junta con otra senda que sube desde Bustarviejo, por ello hay que estar atento para girar siempre por los caminos que nos encontremos hacia la izquierda en la secuencia de la cerca de alambre.
A partir de aquí, los tiempos no cuentan, Félix y yo nos decidimos a ir corriendo y, una subida que estimamos en dos horas y media largas, en total, la hicimos en algunos minutos de las dos horas, pero bueno, el camino sigue hasta la Albardilla, donde se llega normalmente en otros diez minutos, volvemos a perder altura, para en otros diez minutos, normalmente llegar al collado de la Porquizuela, unas praderitas y comienza la subida en si, empinándose poco a poco, cada vez más, hasta alcanzar un pluviómetro desde donde se ve el vértice geodésico sin problemas.
Mucho viento, fotos, algo de fruta y, a bajar por el mismo camino por el que hemos subido, también aquí nos da por bajar corriendo  por lo que una bajada de algo más de dos horas, con la subida a Cabeza la Braña incluida, la hacemos en hora y media a pesar de enmarronarnos un poquito en la subida a la Cabeza la Braña.

sábado, 9 de junio de 2012

Cueva Valiente desde San Rafael

Un buen día de primeros de junio, apetecible una salida suave a alguna montaña cercana, la idea de conocer zonas nuevas, bien todo esto se nos centró en Cueva Valiente, en la ladera existente al sur de San Rafael.
Dejamos el coche aparcado unos metros más allá de la gasolinera que hay en la calle principal de San Rafael, en la mano derecha según bajamos del puerto, para llegar allí no tomamos los túneles y fuimos con tranquilidad por la carretera, al ir pasando por el pueblo de Guadarrama y, al volver, incorporándonos a la autopista una vez pasados los túneles, un cafetito, compramos agua en un supermercado y a andar.
La subida empieza en una calle enfrente de la gasolinera, en la guía que llevábamos decía la calle Serrano y, enseguida, giramos a la derecha por calle Cervantes, pero cualquiera de las adyacentes nos lleva igual, el caso es tomar enseguida la calle Gil Becerril, que es por la que subiremos, como indicación, dejaremos a nuestra derecha una Iglesia, enseguida la Casona del Pinar, en algo menos de diez minutos, y en unos veinte minutos se termina el asfalto, la verdad es que con el coche se podría haber llegado hasta aquí, pero da igual.
Ya en camino nos encontramos, en otros ocho o nueve minutos con una puerta franqueable y seguimos subiendo a través de un frondoso pinar, el olor a pino según avanza el día empieza a ser espectacular, en otros ocho o nueve minutos llegamos a una carreterilla sin casi circulación, girando hacia la derecha llegamos inmediatamente a un puente sobre el arroyo la Gargantilla, haciendo, además una curva hacia la derecha, antes del puente, un par de metros, sigue la subida dejando a nuestra izquierda la caída de Cueva Valiente, subimos dejando a nuestra derecha el arroyo, para cruzarlo en unos quince minutos, subiendo ya por una zona de piedras que forman los arroyos del invierno, a veces pendiente más suave, a veces menos, pero siempre fácil, cruzamos una nueva puerta, esta con un torno y así seguimos subiendo hasta alcanzar en poco más de una hora el collado de la Gargantilla después de una curva a la izquierda.
Ya en el collado vemos  los restos de una pista que, en su día, debió recibir algo de asfalto, por la que subimos viendo ya algo de la cima de Cueva Valiente, poco a poco se nos termina el magnífico pinar por el que hemos subido aunque las vistas hacia cualquier lado son fenomenales, la pista, al final hace un par de zetas para dejarnos en la cima en poco menos de dos horas junto a un cuidado refugio de piedra justo al pie de la zona, unas cuantas fotos, el día está despejado y se pueden contemplar las cimas de Guadarrama y hasta de Gredos.
La bajada puede hacerse por el mismo camino que, al final es lo que nosotros hicimos en poco más de una hora, pero llevábamos una indicación de que se podría hacer una circular volviendo a bajar por la pista y tomando una salida que hay, como a cinco minutos de la cima, hacia nuestra izquierda según bajamos. Vale, intentamos acortar las zetas de la pista en la zona cercana a cima y claro nos pasamos la desviación correcta y tomas otra que, con buenos hitos al principio, nos pareció la correcta, resultado dos horas entre bajada y subida, casi terminamos en Peguerinos y, en la subida de retorno dimos con la senda correcta que nos trajo de nuevo hasta la cima de Cueva Valiente, así que decidimos bajar por donde subimos, bien, endurecimos un poco el día.


Esta actividad tiene otra partida desde el Puerto de los Leones ... 

domingo, 3 de junio de 2012

Moncayo

Fin de semana en Zaragoza, primera tarde visita a Tarazona con su casi ya restaurada catedral y la increíble fachada de su ayuntamiento, una ciudad que merece la pena conocer, después para dormir elegimos el pueblo de Vera del Moncayo y, claro, como visita obligada el cercano Monasterio de Veruela, una muy buena casa rural para dormir y, al día siguiente a por el Moncayo, o Pico de San Miguel con sus 2316 metros de altura.
Una montaña fácil y más en verano, mucha gente, no en vano es una de esas montañas conocidas por todos, es una ascensión para hacer en un par de horas con un retorno de un poco más de un hora, pero acompañaba a unos amigos zaragozanos cuya afición no es precisamente la montaña, así que tardamos bastante más, pero el día mereció la pena.
A las nueve y media dejamos el coche en un aparcamiento a unos 500 metros del Santuario del Moncayo y a 1585 metros de altura, al que se puede llegar en el coche, pero estos últimos 500 metros son por una pista ya bastante bacheada y estrecha, no me mereció la pena, en invierno parece ser que puede tener placas de hielo y es muy estrecha, insisto, es mejor dejar el coche abajo y subir hasta el Santuario en no más de diez minutos y, por supuesto, detenerse a contemplar el precioso valle del Ebro, desde la explanada delante del Santuario.
Desde Vera del Moncayo al Santuario hay 22 kilómetros, los últimos cinco por pista de tierra en buenas condiciones y atravesando unas preciosidades de bosque, con varios pequeños aparcamientos en la subida donde dejar el coche según las condiciones de la pista en invierno, a partir de cada uno de ellos unos senderitos bien marcaditos, con puentecitos y barandillitas y ale, hasta con pasitos de cebra para cruzar la pista, que bien,  a esto nos dedicamos, así nos va ¿es que no pueden dejar las montañitas como están?.
Junto al edificio del Santuario de Nuestra Señora del Pilar, a 1620 metros de altura, hay un buen restaurante-albergue-refugio y detrás unas buenas paredes equipadas, allí mismo, junto a una fuente con dos caños, comienza la pista de subida, es la única, no tiene pérdida, bueno, si, al principio un senderito que nos acerca a las paredes equipadas, pero no hay posibilidad de perderse, en unos veinte metros se termina y te hace volver.
La senda PR (marcas blancas y amarillas) es muy evidente, desde el principio se gana altura en zigzags a través de un frondoso pinar, que nos lleva al terminar el pinar al Cucharón también llamado Pozo de San Miguel a 1900 metros de altura, el tiempo en llegar hasta esta planicie no debe superar los tres cuartos de hora desde el Santuario, aquí se terminan los bosques y podemos ver a nuestra izquierda el Cerro de San Juan, a 2279 metros de altura que es a donde nos dirige la senda verano, un collado meseta que nos lleva después hasta el Moncayo, hay más opciones, como es la de atravesar el Pozo de San Miguel para tomar alguno de los corredores, en invierno con pendientes de hasta 50%, que ascienden directamente al Pico de San Miguel, es otra alternativa.
Nosotros tomamos la senda en zigzags hacia el Cerro de San Juan, muy evidente, con hitos y balizada, no excesivamente dura ni larga pero si constante y que se puede hacer en otros cincuenta, cincuenta y cinco minutos largos, desde el Cerro de San Juan, con un descenso máximo de unos 30 metros, siguiendo todo el collado se llega sin problemas, aunque normalmente, con bastante viento (en invierno esta pista es hielo y con mucho viento) que en unos veinte minutos nos deja en la cima del Moncayo, fotos, poco paisaje por la poca visibilidad y mientras unos deciden quedarse en la cima a comer unos bocadillos, yo prefiero bajar a comer con un amigo que no siguió a poco de la subida para que no coma solo.
En suma, montaña fácil con la única salvedad del cuidado que hay que tener en condiciones invernales con las placas de hielo debidas al fuerte viento que allí se forma.


jueves, 31 de mayo de 2012

Pico Zapatero

Día caluroso de verano, pero tenía ganas de conocer la sierra de la Paramera, a las siete y media salimos Félix y yo hacia el pueblo de Navandrinal, algo más de una hora, aparcamos el coche en una presunta plaza donde termina la carretera, nos cambiamos y empezamos la subida hacia el pico Zapatero, con sus 2.160 metros. La subida se hace por el precioso valle del arroyo Zapatero, enclavado entre la sierra del Zapatero y la vertiente sur de la Paramera con sus múltiples picachos que convierten la zona en fenomenal enclave.

Las indicaciones que tenía son de que abunda el agua, pero aunque sé que hay fuentes, no encontré ninguna y el mucho agua de los arroyos no era de fiar por la gran cantidad de ganado vacuno en toda la subida.

Desde el pueblo, a 1310 metros de altura, hay que llegar al depósito de aguas, unos 80 metros más arriba, cualquiera de las calles que suben es válida y, cómo no, hay una que se llama también la calle Zapatero que es por donde subimos. 

El depósito se encuentra en un collado al que se llega al salir de las callejuelas y convertirse en una pequeña pista de tierra, inmediatamente un primer desvío a la izquierda que es el que tomamos, pasamos el collado, un rápido descenso en zigzag por la misma pista, hasta llegar al arroyo Zapatero, con un vado que cruzamos, nueva bifurcación inmediata hacia la izquierda, por una pista muy agradable que además no nos da posibilidad alguna de pérdida, pues en todo momento tenemos a ambos lados unos muros de piedra que delimitan fincas ys y pastizales. Al poco rato, el camino se estrecha considerablemente hasta convertirse en un sendero bien marcado a veces y otras poco marcado que remonta, por la margen izquierda, la garganta del  arroyo Zapatero. Si perdemos el camino no hay problema, seguimos próximos al arroyo, contemplando las pequeñas cascadas y pozas por toda la subida, algunas veces con la tentación de olvidarnos de seguir y darnos un buen chapuzón.

La subida al collado del Zapatero, a 1953 metros  es larga y empinada, casi al final hay una pequeña meseta, algo menos inclinada, nuevo repecho hasta casi llegar al collado y buena cantidad de hitos que nos señalan el desviarnos hacia nuestra derecha para tomar el cordal que nos dirige hacia el Risco Redondo, a 2070 metros, inconfundible. 

La subida nos hace bordear el Risco Redondo por detrás, hacia la vertiente norte de la sierra de la Paramera, bajamos unos 50 metros a una especie de collado, seguimos junto a una alambrada metálica, nunca la trspasamos, el camino a veces se difumina pero hay suficientes hitos.

En pocos minutos llegamos a la base del Zapatero, los hitos a nuestra izquierda nos señalan perfectamente el camino a seguir para la ascensión, subida muy empinada, a veces hay que echar algo las manos, pero sin problemas, en una ocasión hay que arrastrarse por un paso debajo de unas rocas y, en poco más de 20 minutos llegamos a su cima, algo más de tres horas en total. 

Buenas vistas desde el vértice geodésico la cercana sierra de Ávila,  el macizo central de Gredos aún nevado, el valle del Zapatero por donde hemos subido, el cordal de la sierra de la Paramera, los valles del Alberche y del Tormes, fotos y más fotos.

Seguimos, sin retroceder el camino, desde la cima, por una bajada más suave hacia la Peña Negrilla de 2125 metros, la bordeamos por su vertiente norte, y llegamos a la base del Risco del Sol de 2104 metros, ¿lo subimos, no lo subimos?, no encontramos una sen

da y se nos hace tarde dejamos el cordal delante del Collado del Cuchillo de 1850 metros. Enfrente dejamos el enorme bloque de piedras del Cuchillar.
 

Divisamos el pueblo de Navandrinal e iniciamos el descenso intentando seguir el curso del recién nacido arroyo del Cuchillar, para en seguida tomar un sendero hacia la izquierda unos pocos metros más abajo. Volvemos a cruzar el arroyo a la derecha, se encuentra el sendero, con pocos hitos, unas veces lo perdemos, otras lo encontramos, a veces medio escondido entre el piornal, pero siempre con el objetivo de llegar a las pistas de tierra que se ven abajo. El descenso, en cualquier caso se realiza en diagonal, pareciendo que nos alejamos en parte de nuestro punto final, pero ya vemos, abajo, el arroyo Zapatero. Hacia él nos dirigimos y, enseguida estamos en la pista de subida.

Total, con paradas, algo más de seis horas, una bellísima zona desconocida para nosotros y que ha merecido la pena. 


jueves, 24 de mayo de 2012

Tres Provincias en Somosierra

Dejé el coche aparcado en el puerto de Somosierra, a 1440 metros de altura, junto a la gasolinera del puerto, en dirección de Madrid a Burgos, sale una pista ya, desde su inicio en subida, a unos cuarenta metros de la salida una puerta enrejada, normalmente siempre abierta, tras ella, dos pistas, tomo la de la derecha, como referencia, a la izquierda hay un deposito de agua, poco más adelante, a mi derecha queda un pequeño pinar y, al terminarse el pinarcillo, una pista a la derecha y otra a la izquierda, que es la que tomo, de frente un camino poco marcado que puede ser un atajo, pero al no conocer el camino prefiero seguir por la pista.
Como referencia, a poco más de diez minutos desde la salida, a mi derecha queda una buena arqueta de hormigón, sigo por la pista manteniendo sus zig-zags hacia un nuevo pinar, enfrente de mí, parece que la pista me hará dejar el pinar a mi derecha, pero no es así, en su último zig-zag me enfrenta al pinar, antes hay una nueva alternativa de otra pista hacia la izquierda  que no tomaré.
Ya enfrente del pinar, la pista se empina un poco y entro al pinar, a 1615 metros según mi altímetro, llevo andando unos veinticinco minutos, ya dentro del pinar una nueva alternativa de la pista, una bifurcación a la derecha, pero tomo la de la izquierda que es la correcta, esta pista hace unas pocas zetas más, y antes de salir del pinar me ofrece una nueva pista a la izquierda que no tomo, sigo por la bifurcación hacia la derecha, ya fuera del pinar, a 1745 metros de altura, la pista gira hacia la derecha y allí mismo, con uno de los muy pocos hitos que me encontraré en todo el día, veo una nueva pista, que nace allí mismo y se dirige hacia la izquierda para bordear y dejar a mi derecha toda la cadena de la sierra Cebollera, más o menos, llevo unos cincuenta minutos de camino.
Aquí la pista se suaviza, casi voy llaneando, llego a otra pista que sale hacia mi izquierda y que no debo tomar, aquí veo un senderito que sale hacia mi derecha, hacia el cordal de la sierra  Cebollera, bien esto es lo que luego, al bajar, vi que era, quizá lo más correcto, subir hasta la cima de Cuchar Quemado (2045 metros) y, desde allí, por una pista muy evidente que luego veré desde la cima, seguir cómodamente hasta el Tres Provincias (Peña Cebollera Vieja), pero la guía que llevé me indicaba segur adelante por la pista, bien aún, unos doscientos metros más adelante, poco antes de llegar al arroyo de las Pedrizas, vuelvo a ver otra desviación a la derecha que me subiría al Cuchar Quemado, tampoco lo tomé y llegué al arroyo del Chorro, en una buena curva de la pista hacia la izquierda, ya en la misma base del Tres Provincias, a donde llego en una hora media pasada.
A partir de aquí por la margen izquierda del arroyo del Chorro, o sea dejándolo a mi izquierda según subo, hay ratitos de pequeño sendero, ratitos que hay que ir a trocha, pesado, pero bueno lo subo hasta llegar a casi el collado entre Cabeza del Tempraniego (2069 metros) y el tres Provincias, aquí, dejando unos bloques de piedra a mi izquierda, cruzo el nacimiento del arroyo del Chorro y sigo hacia la evidente cima, dejo a mi izquierda un gran hito, no veo ninguno más, no veo camino alguno y me guio por la intuición de la cima evidente, no hay pérdida, bueno en último caso se puede ir hacia la derecha, hacia arriba, hacia la pista del cordal de la sierra que, al tomarlo y girando hacia nuestra izquierda nos llevará hasta la cima, en cualquier caso sigo hacia arriba, y pocos metro antes de la misma, cruzo la pista, llevo cerca de dos horas y media y ya veo el hito cimero, cima a la que llego en otros cinco minutos pasados, a 2129 metros de altura.
Cerca del vértice geodésico, un monolito marca la separación entre las tres provincias, Madrid, Segovia y Guadalajara, buenas vistas hacia la meseta segoviana, hacia la sierra de Guadarrama o hacia sierra de Ayllón.
La bajada la hago por el mismo sitio de subida, en menos de dos horas y me sirve para cerciorarme de que hubiera subido mejor tomando la desviación hacia el cordal de la sierra Cebollera.

Y, al llegar al puerto, si nos apetece, un pequeño y agradable paseo para ver la Chorrera de Los Litueros, merece la pena.

lunes, 14 de mayo de 2012

Cerro de los Machos

Una fácil, dura y preciosa montaña en el corazón de la sierra granadina, en el centro del cordal que une los dos picos más emblemáticos de la misma, entre el Veleta y el Mulhacen, fácil por lo suave de la última rampa, dura por la longitud de la ascensión (aunque una vez que lo conoces ves alguno recortes que lo suavizan) y preciosa por el maravilloso paisaje que te acompaña una vez que abandonas los restos de guerra que dejan las pistas de esquí.

Dormí en Sierra Nevada, lo más parecido a una ciudad fantasma en esta época, sólo encontré un hotel abierto y en algunas calles y plazas no había ni luz nocturna, me desperté prontito, buen desayuno y subida en el coche hasta el aparcamiento de la Hoya de la Mora, a 2520 metros de altura, junto al Albergue Juvenil de Sierra Nevada y la residencia del Albergue Militar.
En la misma zona del aparcamiento ya hay una barrera que limita el acceso de vehículos y tomamos una senda, marcada por el constante pisar de los que suben y bajan con dirección al monumento, visible desde el aparcamiento, de la Virgen de las Nieves, a 2590 metros de altura donde no se tardan quince minutos en llegar y eso que a mí me gusta empezar despacito, no hay perdida, la senda sube recortando los zig-zag que deja la carretera de servicio de la pista, que llega hasta cerca de la cima del Veleta.
En otros quince minutos, a 2650 metros de altura llegamos al llamado cruce de Borreguiles, donde la carretera se dirige hacia la zona de las pistas de esquí, denominada de Borreguiles, hay unas sendas, tanto antes como después de otra nueva barrera de paso de vehículos que normalmente está levantada, ya que abajo está siempre cerrada. Todas estas sendas se unen en una en dirección evidente hacia la cima del Veleta y siempre cruzando las zetas que hace la carretera que sigue hacia cerca de la cima del Veleta.
Llegamos al Balcón del Veleta, en cerca de dos horas, a 3120 metros de altura, nada más pasar un pequeño núcleo rocoso junto al borde del circo glaciar del Veleta o el Corral del Veleta, desde donde, en sus verticales paredes rocosas, nacen varios preciosos corredores hacia el propio Veleta, hacia el pico Zacatín, hacia el pico Campanillas, o al propio Cerro de los Machos, así continuamos hasta que en unos quince minutos más, a 3200 metros de altura, hay una bifurcación de pistas, una hacia la izquierda que es la que se debe seguir para llegar hasta el Veleta y otra, a la derecha que nos lleva hacia el Collado de la Carihuela, a 3230 metros de altura, en un tiempo de dos horas y cuarenta minutos en donde, a nuestra izquierda, un par de metros más arriba se encuentra el refugio vivac de la Carihuela, aquí en días despejados es aconsejable subir hasta el refugio y contemplar el paisaje.
Bajamos por las zetas que hace ahora la pista, pasando cerca aunque no visible por la nieve de la Laguna de las Aguas Verdes, hemos bajado cerca de unos doscientos metros, a la vuelta, coincidimos con algunos que conocían bien la zona y evitamos el perder estos doscientos metros de desnivel usando un pequeño atajo con alguna pequeña trepadita, pero hay que conocerlo, hay otro paso también, el llamado paso de los guías que evita esa bajada, pero muy aéreo y con cadenas que hoy, por la nieve, estaban ocultas. En veinte minutos, más o menos, abandonamos hacia nuestra izquierda la pista forestal después de una amplia curva delante de la loma y empezamos la subida hacia el Cerro de los Machos a veces más suave y a veces más empinada, pero siempre sin dificultad técnica alguna hasta llegar a un rellano y, bueno un pequeño error , tiro hacia el pico que veo algo a mi izquierda, resulta que es el Pico Campanillas, un precioso y muy aéreo picacho entre el Zacatín a la izquierda (más a su izquierda el Veleta) y el de la derecha que es verdaderamente el Cerro de los Machos, ya me extrañaba, esto no es un cerro, es un picacho, pero ha merecido la pena, buenas vistas.
Bajada del picacho y tirada por una suave loma hasta llegar al verdadero Cerro de los Machos, en total, contando el error del pico de las Campanillas, unas tres horas y media largas.
Sus vistas espectaculares,  sobre todo del cordal que une Veleta, Mulhacén y Alcazaba y del valle del Veleta que queda a nuestros pies.
Bajada por el mismo camino, salvo el recorte ya indicado hasta el Collado de la Carihuela.
Al llegar a la Hoya de la Mora, exhausto por el tremendo calor, cambio de ropa y un par de cervecitas fresquitas en los chiringuitos que hay en la zona y que en fin de semana continúan abiertos y vuelta a Madrid.

sábado, 12 de mayo de 2012

Peña del Águila desde Las Dehesas por el Puerto de la Fuenfría


Creo haber subido a esta cima en más de una ocasión, pero siempre como una parte más de alguna otra ruta, es la primera vez que se me ocurrió hacerlo de por si, los amigos KomoKabras me animaron al planificar esta subida para este próximo día 15 en que, probablemente, yo no esté en Madrid, así que decidí hacerlo directamente desde Cercedilla, aparcando el coche en las Dehesas, junto al Restaurante Cirilo en vez de subir a los aparcamientos de Majavilán, algo más arriba, ya que pensé en hacer una ruta casi circular, subiendo al Puerto de la Fuenfría y, después, bajando desde el Collado de Marichiva.
La subida, por tanto empieza en la cota de los 1350 metros y, subiendo suavemente por el fondo de valle, por el empedrado de la Calzada Romana. Siempre disfruto en esta bonita subida. Alcanzamos enseguida, en poco más de una hora, el Puerto de la Fuenfría, a 1795 metros, con mi constante cabreo, tanto por los que dejan plásticos y otras porquerías tiradas en este bonito entorno, como por esos talibanes del "orden funcionarial", que nos dejan "caminos maravillosamente hechos" ¿p

orqué no dejan tranquila a la naturaleza?, o nos dejan "maravillosas cercas metálicas" para ¿proteger? cuatro pinos mal plantados.
Desde aquí, por la Calle Alta, la continuación, hacia mano izquierda al llegar a la Fuendría, de la pista forestal que viene desde Navarrulaque, en otra media hora, más o menos, descendemos unos pocos metros (45)  para llegar al Collado de Marichiva, cruzamos la valla de piedras de separación entre Cercedilla y El Espinar y vemos la amplia senda que, en dirección sur, nos subirá hasta la cima de la Peña del Aguila, a 2013 metros, en otra hora y cuarto, total dos horas y tres cuartos de subida, algunas rampas un poco más pronunciadas, otras más suaves, pero con unas vistas hacia nuestra izquierda (arrimándonos al murete de separación que nos acompaña), hacia Cercedilla y Madrid, o hacia atrás con el cordal del Montón de Trigo, Siete Picos, la Bola, Peñalara, La Maliciosa o, hacia nuestra derecha con la Garganta del Río Moros el macizo de la Mujer Muerta.
En la pelada y mesetaria cima, viento, pero despejado, estamos en un mirador privilegiado del alto Guadarrama, así que fotos y bajamos un poco y, a resguardo del viento junto al murete de separación, un tentempie, algo de beber y bajada de nuevo hasta el Collado de Marichiva y descendemos directamente por el Poyal de la Garganta, muy evidente y bien señalizado con círculos rojos, para llegar al aparcamiento de Casa Cirilo.