domingo, 28 de febrero de 2021

El Corral Ciego


El Corral Ciego, un hondón que, en tiempos, los cabreros de La Pedriza, llamaron La Placilla, un bellísimo, agreste,  apartado y desconocido enclave de La Pedriza, de esos en los que aún se puede encontrar un poco de silencio y de soledad, la denominación de “corral” le viene bien, rodeado de peñas fantasmales, de llambrias, de corredores, es como un pequeño resumen de La Pedriza dentro de La Pedriza

Hemos dejado los coches en Canto Cochino, que bien, que “guay” que está quedando, yo pensé que el hecho de que la Sierra de Guadarrama se considerase Parque Natural iba a significar una protección del lugar y de su entorno, pero no, me equivoqué, bajo mi opinión y con total respeto a otras, las cositas que allí se están haciendo me parecen inútiles, que no van con el entorno y que son innecesarias, pero en fin, no deja de ser más que mi opinión.

Bajamos la cuestecita desde Canto Cochino al puentecito de madera sobre el río Manzanares, giramos hacia la derecha, inmediatamente una praderita, enfrente una pasarela que cruza el arroyo de la Majadilla y, justo enfrente, comienza una senda en empinada y dura subida desde el principio, hay otras opciones de subida hacia El Yelmo, pero hoy hemos elegido esta, senda única, sin cruces, estrechita y empinada, hasta llegar un momento en que se suaviza, se une con otra que sube desde El Tranco y ya estamos en la pradera de la Gran Cañada, hacia la izquierda, hacia arriba, inconfundible, la senda que lleva hacia la pradera de El Yelmo, conocida, evidente y en continua ascensión.

Llegamos a la pradera del Yelmo, el imponente coloso de La Pedriza, a mi izquierda, que buenos recuerdos la línea de la escalada por la Vía Hermosilla, bordeamos el Yelmo, dejamos a nuestra izquierda el inicio del ascenso clásico  hacia su cima.

Y seguimos, en la que podríamos denominar como la pared trasera de El Yelmo, con algún montañero que llega hasta su vértice geodésico y dejamos, también, a nuestra izquierda la bajada hacia el Hueco de las Hoces, en frente el Collado de La Vistilla y, nada más asomarnos a él, ya se nos presenta la impresionante vista de El Corral Ciego a la izquierda, La Maza, La Maliciosa, al fondo en el centro y la Cuerda Larga a nuestra derecha, espectacular, como no, siguiendo los hitos que nos llevarían hacia El Rocódromo, bajamos hasta El Corral Ciego para contemplarlo desde abajo.

La vuelta ¿qué hacemos, bajamos la senda que nos lleva hasta El Rocódromo?, es una opción, pero hoy decidimos volver al Collado de La Vistilla, volver a bordear El Yelmo, dejándolo ahiora a nuestra derecha y bajar por donde hemos subido hasta llegar a la Gran Cañada, por donde tomamos la senda más hacia la derecha que nos hace bajar por el Barranco de los Huertos, por donde dejamos a nuestra derecha el Cancho de Los Brezos con sus buenos recuerdos de nuestras trepadas.

Una actividad que, con paradas para contemplar el sitio, con paradas para fotos y comer algo, nos ha llevado, entre subida y bajada, algo menos de cinco tranquilas horas, desde los 1025 metros de altitud de Canto Cochino, hasta los 1652 del Collado de La Vistilla, un total de 650 metros de desnivel acumulado y con una dificultas del tipo “media”

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martes, 16 de febrero de 2021

El Cerro de La Camorza

El Cerro de La Camorza , ahí está, al principio de La Pedriza, lo ignoras porque te parece de poca altura, porque parece una actividad corta, porque ….., bueno, pues al final tenía que conocerlo, llevaba un tiempo con esto de las pandemias y los confinamientos en que no salía y, como para volver a empezar decidimos ir allí, quedamos en Manzanares el Real donde aparcamos y desde allí decidimos hacer una circular un poco más larga.

Salida desde el centro de Manzanares, 908 metros de altitud , carretera hacia la desviación a La Pedriza, carretera a la entrada de La Pedriza, llegamos al control de la entrada y subida hacia Quebrantaherraduras, un poco por la carretera y otro poco por el GR que se cruza con la carretera del interior de La Pedriza y que en otros tramos va en paralelo.

Ya en el collado de Quebrantaherraduras, 1095 metros de altitud, dos kilómetros largos desde la entrada al parque y, hacia la derecha según hemos subido, justo enfrente del aparcamiento de los coches, una trocha ascendente, poco visible, hay que fijarse, ojo, hay otra senda llana y bien señalizada que sale al lado.

Esta borrosa senda, culebreando entre el pinar y que nos lleva en alrededor de veinte minutos hasta la cima principal de La Camorza (1213 metros), sorprendentes los bloques de granito pedrizero y, en la misma cima principal una caseta para la vigilancia de incendios, sorprendente las vistas de La Pedriza, de la Cuerda de Los Porrones, de las zonas de Mataelpino y El Boalo, de Manzanares y del embalse, La Pedriza anterior, la zona de Canto Cochino, espectacular …

Retrocedemos un poco hasta ver que, ahora hacia nuestra derecha, sale una senda, también hay que buscarla bien, que nos hace pasar po0r un collado con bonitas paredes graníticas, pocos hitos, a nuestra derecha queda La Camorza inferior (1173 metros).

Seguimos bajando entre los pinares, orientándonos siempre en la bajada hacia naciente y, poco a poco dejando el rumor del Manzanares a nuestra izquierda, sendero que, a veces desaparece pero que es fácil de volver a tomar, en cualquier caso el Manzanares a nuestra izquierda siempre nos orienta.

En unos 45 minutos, más o menos, llegamos a una zona de chalets, la calle de La Ermita de la Peña Sacra, que nos lleva, en otros diez minutos largos, hasta dicha Ermita, cerrada pero con fenomenales vistas

Volvemos por las calles entre chalets hasta llegar a una pasarela de cemento que nos ayuda a cruzar el Manzanares que estos días después de las nevadas, parece ser como un río serio, bajada hasta Manzanares en otros veinte minutos.

Buscamos un sitio para comer y, no sé, pero con lo bien que he comido siempre en todos los pueblos de nuestra sierra, en Manzanares siempre nos estrellamos, no acertamos, pero bueno esto no empaña la bonita actividad que hemos tenido hoy, poco menos de cuatro horas de pateada.

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sábado, 19 de diciembre de 2020

Las Cárcavas

 

Tiempo hacía ya que no iba al Pontón de La Oliva, esa presa sobre el río Lozoya que se empezó a construir en 1851, la presa más antigua de Madrid y su primer gran fracaso, por las pérdidas de agua que tenía una construcción en la que “participaron” 1500 presos de las guerras carlistas.

Dejamos el coche en los aparcamientos que en la M134, a su izquierda según vamos desde Patones de Abajo, al otro lado de la carretera sale una pista forestal señalizada además como GR-10, dejamos a nuestra izquierda las ruinas de La Ermita de La Oliva, cruzamos una puerta metálica y, enseguida vemos la presa del Pontón de La Oliva.

Hoy trae agua, mucha, es la primera vez que veo agua embalsada al otro lado de la presa, a donde vine en varias ocasiones en mis épocas de escalada, bajamos hasta el puente sobre el río, el que cruzamos para seguir con los restos de la pista asfaltada que llevaría hasta Alpedrete de la Sierra, en subida suave, muy bacheada, los vehículos con poca altura tienen problemas para circular por ella. En realidad es un camino de servicio del Canal de Isabel II.

En pocos minutos un cerrado viraje hacia la izquierda de la pista, o e sus restos y, justo en la misma curva, enfrente, continúa una senda que tomamos entre olivares y sin marcas, aunque evidente y en descenso hasta llegar a una rambla que rara vez lleva agua, hoy nada de nada, llevamos alrededor de un cuarto de hora desde la base de la presa del Pontón, subida por la senda, empinada, con alguna loma de relajamiento, tierra que, con la humedad de lluvia como la de hoy, es escurridiza y pienso que más al bajar, aunque no bajaremos por ella.

Un cuarto de hora de subida por la rampa, una parte que se parece a una lo0ma para, enseguida, seguir en pendiente más de otro cuarto de hora, pero ya con las primeras vistas de la enorme cárcava, la senda nos lleva al reborde de la izquierda, en el sentido de subida, hasta llegar al borde de la cárcava, formada por la gran erosión en la era Terciaria, con un sorprendente barranco, con crestas y pináculos del barranco de Las Cárcavas, fotos, cuidadin al aproximarse, no me fio de la solidez de los bordes arcillosos ni de que, con la humedad, no puedas escurrirte.

La senda bordea Las Cárcavas por su parte izquierda, seguimos el camino hacia la izquierda hasta encontrarnos con  una pista-senda más amplia que procede de nuestra derecha y que tomamos hacia la izquierda, se ve al fondo, el giro hacia la izquierda, para volver que irá tomando la pista-senda hasta llegar a otro cruce que seguimos hacia la izquierda y que lleva hasta  una separación de la pista principal en otra más estrecha hacia la izquierda, que es la que tomamos y que nos llevará a unirnos con la pista-senda-restos-de-carreterilla que tomamos al principio en la subida, seguimos por ella, haciendo grandes curvas y teniendo siempre a nuestra derecha y, a veces, a nuestra izquierda los puentes y la vista del canal del Jarama, esa gran obra que construyó el Canal de Isabel II.

Llegamos a la Casa de La Lastra de servicio y control del Canal de Isabel II y seguimos en bajada, ya con vistas de la senda que subimos hasta la base del Pontón de la Oliva, con zonas de escalada con el consabidito, cada vez lo entiendo menos, cartelito de “prohibida la escalada”, parece ser que para no molestar a los animalitos, en fin, todo prohibido.

En resumen una ruta circular de un nivel moderado, de 11,3 kilómetros, con un desnivel acumulado positivo de 370 metros, una altitud mínima de 706 y máxima de 996.

Algo más de tres horas, con dos horas y media largas en movimiento real y, para colofón unos buenos huevos fritos con su morcillita y su choricito en Patones de Abajo, teníamos ganas.

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lunes, 7 de diciembre de 2020

Poza de Sócrates


Esta es una actividad pensada para llevarla a cabo como un hito en el camino a bajar desde Cotos hasta la Presa del Pradillo y volver, pero por circunstancias nos quedamos a mitad de camino, tuvimos que dar marcha atrás, así que detallo sólo el hecho de acceder a la Poza de Sócrates, ya de por si, por su belleza, suficiente.

Actividad corta, poco más de media hora para bajar y se llevaría como tres cuartos de hora para volver.

La salida desde Cotos, enfrente de la Venta Marcelino sale la archiconocida carretera hacia Valdesquí, que tomamos, en pocos minutos una desviación, de tierra y evidente, hacia la izquierda en la que se vé un poco más abajo, una barrera.

Bajamos por ella, enfrente comienza una senda señalizada como RV9, unos pocos zig-zags para llegar al histórico refugio del Pingarrón, hacia la derecha, poco metros antes del refugio, hacia abajo, continúa la senda, en claros zig-zags, hasta llevarnos al arroyo de las Guarramillas, con un puentecito de maderas, de frente sigue el RV9 que nos llevaría hasta Rascafría y por el que, también, en pocos metros vemos una sendita que baja hacia la presa.

Nosotros decidimos no cruzar el puentecillo y seguir por la margen izquierda, para en pocos metros llegar a la Pozo, con su bonita cascada.

Fotos y a continuar …..

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domingo, 6 de diciembre de 2020

La ruta de los búnkeres en Los Molinos

 


Ciertamente esperaba más, me ha decepcionado, mal indicado, mal cuidado, llenos de pintadas y grafitis, en fin una dejadez que no se corresponde con la publicidad que se pretende hacer desde el Ayuntamiento de Los Molinos, los vecinos no saben indicarte bien por donde están, pero bueno, al final las vas encontrando, unas cerca del camino que vas recorriendo y alguna en la distancia al estar dentro de fincas privadas o dentro de una zona pública también abandonada como es la que está en las zonas del abandonado y en ruinas sanatorio de la Marina.

Es un recorrido que puede hacerse en cerca de tres horas, hay que tener en cuenta las paradas para las fotos, se alarga un poco por las dudas que te surgen en cada cruce, recomendable llevar la ruta en GPS, no para evitar el perderse, no es una ruta problemática sino para verlas todas. No es una ruta circular, es en ligera subida, se asciende un total de cerca de doscientos metros y, bueno, yo la inicié en el camino del cementerio de los Molinos, en la carretera de Guadarrama a Los Molinos, a poco de entrar en la zona de Los Molinos se ve hacia la izquierda una calle que está bien indicada como C/Virgen del Espino y Cementerio, al final de la calle está el primer búnker, lo que si está bien son los soportes de mensajes en algunos de ellos, aunque desde luego muy indicativos de que simpatías profesan los que los han escrito.

Zona de búnkeres, de fortines y de trincheras, con la línea de montañas desde el Alto del León hacia la Fuenfría a nuestra izquierda, construídos entre los años 1937 y el 38 por el bando repúblicano.

Todos tienen algún nombre, y así los enumero

1º). Los Huertos. Con una buena indicación inicial de lo que nos vamos a encontrar en el recorrido

 

2º). La casamata del sanatorio de la Marina, que sólo puede verse desde la valla que separa la zona del sanatorio.

 

3º). Majaltobar Esta entre las mejores conservadas de la segunda línea, se encuentra en parte enterrada por escombros. Por otro lado, de nuevo en la zona superior, se puede advertir una zona socavada, lo que hace pensar en el impacto de un proyectil

 

4º). Matamaillo En los alrededores de este búnker podemos observar toda una red de trincheras de la guerra. De hecho, para acceder a la misma de nuevo tiene que ser por una trinchera excavada en parte en la roca. En la zona superior también se puede advertir la existencia de una zona socavada, a consecuencia del impacto de un proyectil.

 

5º). Balcón de La Peñota Esta casamata forma parte de este grupo de búnkeres de los años 1938-1939 mejor conservados, aunque está pintada con grafitis que deslucen su aspecto. Su tipología es la misma que poseen las demás casamatas de esta segunda línea del frente.

 

6º). Los Veneros Este búnker pertenece al grupo de los seis mejor conservados. Es el más elevado y, posiblemente, uno de los últimos que construyó el Ejército Popular de la República, ya que se acabó su construcción en enero o febrero de 1939.

Un rasgo identificativo de esta casamata es que, en la parte frontal, tiene grabada en el hormigón la inscripción: «AÑO 1939», con la ‘ñ’ puesta al revés, una práctica habitual en la época en algunos medios de propaganda política, como las pancartas.

7º). Majalcamacho Esta casamata, perteneciente al grupo de los cuatro búnkeres más antiguos, fue probablemente destruida por una explosión desde su interior después de finalizada la Guerra Civil, tal y como evidencian los restos del material de construcción que se encuentran en los alrededores.

El objetivo de esta práctica era recuperar el acero, de gran calidad, de los proyectiles aún sin explosionar. Por este motivo, estas cuatro construcciones se hallan en peor estado que las otras seis, y en este caso falta la parte posterior y el techo. En las proximidades, a unos 10 m, se encuentra el faldón de otra casamata también explosionada.

8º). Barranco de Las Encinillas Esta casamata también fue explosionada, como la anterior, tal y como se puede observar por los restos de hormigón esparcidos por la zona. El faldón es de hormigón y carece de la parte posterior. El techo, al que le falta una parte, está compuesto de cemento y piedras.

 

9º). Las Encinillas Esta casamata, a diferencia de las demás de este segundo tramo, se encuentra en muy buen estado de conservación debido a que no fue volada y es poco conocida. Por este motivo, a través de esta se ha podido analizar la tipología del techo de estas cuatro construcciones. Consiste en una cubierta plana e inclinada con la sujeción de los troncos en el interior, hoy en día calcinados ayudados por dos vigas de hierro que refuerzan la techumbre. También se puede observar en la zona superior una barra de hierro que podría servir para colgar las redes de camuflaje.

 

10º). La Molinera Esta casamata está situada en una línea en la que se encuentran una gran cantidad de trazos de trincheras, destacando la que hay excavada en la roca, en buen estado de conservación, que da acceso al búnker. Su frente está derruido en grandes fragmentos que se pueden observar esparcidos en el suelo. Sin embargo, la trasera se encuentra en buenas condiciones.  Su situación estratégica es bastante cuestionable, pues no se sitúa a mitad de una ladera, tal y como se solía hacer para que no fuesen visibles. Además, se encuentra detrás del búnker de Los Veneros, lo que la hace estar muy expuesta y carecer del elemento sorpresa.


Parte de las definiciones de los búnkeres están copiadas del folleto del ayuntamiento.


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domingo, 22 de noviembre de 2020

Orbaneja del Castillo

 


En la comarca de los Páramos, en Burgos, un pueblo medieval, espectacular, declarado Conjunto Histórico, o más bien un río que nace en el centro del pueblo y que muere en unos pocos metros de longitud y otros tantos de bellísima cascada en el imponente cañón del río Ebro. A su lado casas que hacen el pueblo medieval.

No más de 50 habitantes en su censo, con sus casas de estilo montañés y sus balcones de madera, merece la pena recorrer sus calles.

Una cascada de unos 25 metros de altura que va haciendo pequeñas terrazas o pozas de un azul intenso donde queda un agua limpísima, merece la pena subir a un balcón natural por encima de la Cueva del Agua (el nacimiento del corto río).

Y al otro lado del Ebro los riscos de la zona del Castillo con muy buenas rutas de senderismo:

El GR99, el Camino Natural del Ebro, al otro lado del río.

La Senda de los Chozos, un paseo de unos 5 kilómetros por los chozos de pastores.

El Castillo de Orbaneja, en realidad las cumbres de rocas enfrente del pueblo

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Chorrera de San Mamés

 

Una ruta fácil por los Montes Carpetanos, atención en los últimos tramos en los miradores, en fin se trata del salto de agua más alto de la Comunidad de Madrid del Arroyo del Chorro, algo más de treinta metros.

El histórico pueblo de San Mamés unido en Ayuntamiento con el de Navarredonda a donde llegamos desde la salida 76 de la A1, en unos pocos minutos, un apreciable aparcamiento gratuito en el centro del pueblo y con sus muchas historias de  los tiempos de la Guerra Civil española, de hecho la capilla de San Mamés, también conocida como Iglesia de San Miguel Arcángel que fue cuartel general de los republicanos durante la Guerra.

Ruta muy bien señalizada desde el principio, desde el mismo centro de mayores en el centro de San Mamés, arrancamos por una amplia pista forestal, con buenas indicaciones en los cruces y, a poco más de quinientos metros pasamos por entre una zona donde está la quesería, merece la pena, al volver, si se vuelve por la misma ruta, pararse a comprar el queso de cabra, buen o, nosotros no lo hicimos, volvimos por Navarredonda, haciendo una especie de circular y ya, después de comer, bien, en plan de raciones, en el Bar El Chato, junto al aparcamiento, no nos apeteció y a por el queso.

Seguimos por la pista forestal, en suave subida y algunas curvas hasta llegar a la llamada Casa del Leñador, justo en la entrada de un espectacular bosque de pinos de repoblación y donde, según los dichos del pueblo, habitaban los duendes del bosque, o sea los corzos.

Estamos subiendo siempre entre los pinos y por la margen izquierda del Arroyo del Chorro, arroyo que termina en el embalse de Ríosequillo, cerca del Mondalindo hasta llegar al final del bosque, justo donde empiezan los diferentes miradores de la Chorrera.

Una cerrada bifurcación hacia la derecha de la pista y un hito de la Sierra nos indican que, de frente, continua la senda hacia la Chorrera.

Protegidos por quitamiedos, hay varios miradores junto a la chorrera, vamos subiendo de uno a otro, un poco de cuidado, las piedras, ya muy gastadas, pueden ser algo escurridizas, fotos y vuelta por el mismo camino. Hasta que a pocos minutos en la senda por el pinar, hacia la derecha vimos la bien señalizada desviación hacia Navarredonda que tomamos.

Bajamos por ella hasta llegar al pueblo de Navarredonda y, desde allí, no encontramos la senda para bajar a San Mamés y lo hicimos por la carretera.

Ruta desde los 1130 metros de altitud de San Mamés hasta los los 1511 de la Chorrera, con poco menos de once kilómetros en total.

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martes, 17 de noviembre de 2020

Nacimiento Río Mundo

 


El nacimiento Río Mundo está considerado como uno de los espectáculos naturales en España, se ubica en el municipio de Riópar en Albacete, en un muy arbolado paraje y se inicia en una gran cascada conocida como el Reventón del Río Mundo.

Un amplio aparcamiento natural donde dejar el coche, a unos ochocientos metros del mirador y una senda de montaña  hacia mi izquierda que, sin pérdida me deja en la boca de la Cueva de los Chorros, no pude seguir, iba en plan muy turista, hay que estar federado, para mí no era problema, pero, hay que ir equipado con arnés y cabo de vida y casco y no lo llevaba, no obstante para entrar en la cueva ha de hacerse con guías espeleólogos.

En cualquier caso la llegada merece la pena.

Llegué hasta el área de Las Calderetas, de libre acceso, protegido con barandillas, bien, fotos, contemplarlo y vuelta al aparcamiento.

Como datos de esta actividad desde una altura inicial de 1020 metros hasta los 1135.

Volveré y concertaré la visita con anterioridad con la oficina de Información y Turismo de Riópar y también a través de autorizacionesparque@jccm.es

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martes, 10 de noviembre de 2020

Cascadas del Hervidero

 Una ruta corta y fácil, más bien un paseo, cercana a Madrid, a través de unos bonitos bosques de ribera, bonitos saltos de agua en todo el recorrido y de una gran belleza, desde San Agustín de Guadalix.

Una distancia ida y vuelta, por la misma ruta, de poco más de siete kilómetros, con un desnivel acumulado de 190 metros y, cuando más merece la pena hacerla es después de épocas de lluvias para tener un mejor espectáculo en las cascadas.

Importantes obras hidráulicas, acueductos, almenaras, una gran variedad.

Esta ruta ya la hice, en parte,hace algunos años en bicicleta.

Llegué con el coche, desde Madrid por la A1, hasta la salida 36 hacia la derecha, ojo, hay otra salida en el Km 34 que también indica hacia San Agustín de Guadalix, pero es más liosa, enseguida una rotonda, tomamos la salida que indica a San Agustín de Guadalix y que cruza la A1 por encima de ella, otra glorieta en el otro lado de la A1 que tomamos con la misma indicación, en la siguiente glorieta, ya en el polígono industrial, buscamos donde aparcar, por allí mismo pasa el río Guadalix.

Allí mismo está la zona del área recreativa de la Laguna de Los Patos, allí hay una pasarela de madera que nos llevaría a la margen derecha del río y que no tomamos, atrás los bajos del puente que sustenta a la Avenida de Madrid hacia San Agustín de Guadalix, subimos paralelos al río por su margen izquierda, zona de bonito arbolado, chopera y aliseda mezcladas, la senda deja atrás el polígono industrial remontando el río y estrechándose.

En menos de media hora una pasarela cruza el río para dejarnos en su margen derecha, la senda se amplia, pero varios senderillos nos invitan a acercarnos al río y contemplar sus umbrías y sus cascadas no naturales, la segunda de ellas en la zona denominada como el Charco del Aliso por el gran número de alisos que hay en la zona, en una hora desde la salida, teniendo en cuenta los acercamientos a la ribera del río, llegamos al Puente de San Antonio, comienza un trozo de pista con sus asfaltados rotos, que dejamos en una evidente salida por ancha pista forestal hacia la izquierda, otra salida más hacia la izquierda y, en breve la pista se acaba, a su izquierda unas angostas escaleras de bajada, poco satisfactorias para personas con vértigo, sin barandillas ni cualquier tipo de agarre, pero vamos, no hay dificultad alguna.

Abajo ya estamos en la laguna que, en su fondo tiene las cascadas, espectaculares.

Llevé a cabo la vuelta por el mismo lugar por el que vine.

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martes, 27 de octubre de 2020

Circular de Quebrantaherraduras a Valdehalcones

 


Ya había subido por la Cuerda de Los Porrones hacia la Maliciosa desde el aparcamiento de Quebrantaherraduras y también había pasado por Valdehalcones tanto en sub ida como en bajada por otras actividades, pero me faltaba encontrar alguna senda de enlace entre ambos puntos, complicado porqué incluso en buenos mapas no aparece nada, bueno con paciencia y con suerte lo encontré para hacerlo hoy y ahí que fuimos.

El aparcamiento está a 1086 metros de altura, la salida está bien  indicada con las típicas señales blancas y amarillas de PR-M16, comienza con unos escaloncitos y hay que seguir por la bifurcación a la derecha, enseguida llegamos al llamado Mirador de Quebrantaherraduras, a 1095 metros de altura con un buen mapa de lo que se divisa desde él sobre el sector central de la Cuerda Larga y en La Pedriza en sí, con la visión de Las Milaneras, Las Torres, el Yelmo, Peña Sirio, La Tortuga  y, hacia atrás, hacia el SurEste con las vistas a los pinares de La Camorza.

Enseguida la zona del merendero a 1131 metros de altura, todo ello en suave subida y siempre con inmejorables vistas hacia La Pedriza y serpenteando entre jaras y bonitos pinares hasta llegar a la zona de La Fuente del Terrizo a 1270 metros, donde hay que cruzar la pista forestal que, recorriendo la parte oriental de la Sierra de Los Porrones, sube desde poco más arriba de la entrada al parque de La Pedriza, cruzamos la pista y comenzamos justo enfrente la empinada subida entre el pinar y, con mucha atención ya que, a más o menos veinte metros, hacia la izquierda y sin marca alguna, comienza un sendero, poco evidente pero bien visible si vamos con atención, fantástico sendero, unas veces más evidente que otras, pero sin pérdida, con inmejorables vistas por las peñas que lo bordean, y así, hasta llegar al Collado de Valdehalcones, aquí, en algunos puntos se encuentra la alambrada que separa los términos de Manzanares y El Boalo, a la derecha, en poco más de 50 pasos, la Cruz del Mierlo.

La Cruz, al fin y al cabo no es más que no monigote en el suelo, pero desde la peñita a su lado se ve desde La Pedriza, el embalse de Santillana, el Cerro de San Pedro, abajo las zonas de El Boalo y Mataelpino.

Desde la zona de la Cruz del Mierlo comienza una sendita, angosta, con pocos hitos, evidente, rodeada de jaras que la hacen aún más estrecha, muy empinada y que hay que bajar con mucha atención, es fácil ver que, de repente nos hemos quedado sin senda y que hay que dar marcha atrás para volver a encontrarla, es el Barranco del Robledillo por las Laderas de El Boalo y que nos lleva hasta la bonita Ermita de El Boalo, donde hacemos una paradita para comer algo de fruta y un trago de agua, tomamos por ahí la pista forestal del GR-10 hacia Manzanares el Real que nos lleva a la zona de la entrada al parque de La Pedriza.

En total tres horas y media de actividad, pocas paradas incluidas.

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domingo, 2 de agosto de 2020

Cancho de La Cabeza desde Patones de Arriba

No me gusta nada Patones de Arriba, no como en cuanto a su arquitectura negra, es bonito, pero lo veo como un pueblo de restaurantitos, donde “venga, coma, pague y adiós”, es mi opinión. Subimos desde Patones de Abajo, carretera de curvas, pasamos por debajo del Acueducto de Isabel II y, enseguida, a la izquierda un aparcamiento, mejor dejar el coche ahí, de frente, hacia el pueblo que está a menos de 200 metros, dirección prohibida, hacia la derecha “Sólo para vehículos autorizados”, al final, cuando volvimos a mediodía, todos los vehículos de los visitant
es aparcados como buenamente pueden, desagradable.

También se puede dejar el coche en los aparcamientos de Patones de Abajo, más o menos un kilómetro lineal, con unos cien metros de desnivel por la llamada Senda del Barranco.

Esta actividad de hoy, en plena Sierra de Ayllón, desde los 834 metros de altura, tomamos en dirección al pueblo y, en pocos metros, hacia la izquierda, hacia abajo, una pista forestal estrecha que baja hasta el Arroyo de Patones, seguimos hacia el antiguo lavadero, en realidad se va dejando el pueblo a nuestra derecha, se le bordea, enseguida las marcas rojas y blancas de GR 300 “Senda del Genaro”, GR que con 70 kilómetros de recorrido y un desnivel acumulado de 2160 metros rodea el embalse de El Atazar y las indicaciones de la misma Senda del Genaro, en suma, ruta evidente y bien indicada, por la cual se sigue, en suave ascenso, entre jaras, aquí se denomina como jara pringosa y doy fe de que es un nombre apropiado y matorral bajo,

Siempre junto al arroyo, en momentos por la margen derecha, en momentos por la margen izquierda, abundante vegetación, siempre en subida suave, la vegetación se va despejando, estamos en pleno verano, ni gota de agua y calor del bueno, la senda se empina hasta llegar al collado de La Braña, entre Cabeza de Peña Alta, a nuestra izquierda y la Braña Grande de 1180 metros de altura a nuestra derecha, amplia pista cortafuegos y, de frente, las primeras vistas del embalse de El Atazar, poco más abajo la carretera que viene desde El Berrueco hacia la presa de El Atazar, llevamos poco más de una hora de andada.

Primera ascensión, repecho corto pero empinado, a la cima de la Braña Grande, la primera, merecen la pena las vistas.

Se sigue por la pista cortafuegos, bajada (hay una desviación a la derecha que no se toma) y nueva subida hasta un segundo cerro con un bonito mirador y con vistas al vértice geodésico del Cancho, nueva bajada por el cortafuegos forestal y de nuevo subida, subida que se va estrechando hasta convertirse, ya cerca de la cima en un estrecho sendero.

Ya en la bonita cima a sus 1265 metros de altura, fotos, buenas vistas, tentempié, llevamos alrededor de una hora y tres cuartos, más las paradas.

Seguimos por el otro lado de la cima, enseguida un cruce de caminos, de frente hacia el pueblo de El Atazar y, hacia la derecha, la bajada a Patones de Arriba, estamos haciendo una ruta circular, buenas indicaciones en cada cruce, poca o nula sombra, nada de agua, bajamos junto al arroyo de las Cuevas, seco, hasta llegar al pueblo de Patones de Arriba por el otro extremo al que salimos, cerveza  y a comer a Torrelaguna.

Total un recorrido circular y fácil de algo más de cuatro horas, paradas incluidas, algo menos de once kilómetros y medio y 496 metros de desnivel total acumulado.

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jueves, 27 de febrero de 2020

Pico del Águila en Sierra de Ayllón



 Pues parece como si en cada sierra tuviese que existir una montaña denominada Peña o Pico del Águila, ya laconocí en la zona del Valle de La Fuenfría  y, ahora, esta nueva cima en la Sierra de Ayllón, en la Serranía de El Cardoso.

Iniciamos la actividad desde una pequeña y escondida aldea, Peñalba de la Sierra, al pie del Pico del Lobo, una bonita subida que ya hice enmarcada en la actividad del Pico Más Alto deCada Comunidad.

Una actividad lejana para hacerla en el día, autopista de Burgos hasta Buitrago del Lozoya, parada para un cafetito y tomamos la M-132, para pasar por Prádena del Rincón, el Puerto de la Hiruela … carretera muy sinuosa con magníficas vistas, la olvidada, afortunadamente, sierra norte de Guadalajara, tomamos la GU-187 y hacia Peñalba de la Sierra, curioso pueblo, cuatro habitantes censados, pertenece a Guadalajara pero tiene el código postal de Madrid, bueno de hecho estos pueblos tienen todos los servicios desde Madrid a pesar de ser de Guadalajara, curioso este tema de las “autonomías”, y a 1275 metros de altura.

Paramos unos kilómetros antes de Peñalba, aunque ya se ve a nuestra derecha, en un cruce con una pista forestal que sale hacia nuestra izquierda, punto obligado si quieres subir al fantástico rincón del mirador que supone el Rocín de Ayllón con sus 2015 metros de altura, por la pista forestal, sin pérdida, en un único cruce con otra pista tomamos la senda de nuestra derecha, fantásticas vistas hacia Santuy, hacia el Ocejón, una hora larga de pateada, una cerrada curva de la pista hacia la izquierda y, de frente nuestro el Pico del Águila, aproximación fácil, de unos 140 metros de desnivel, sin hitos, sin señales, sin camino, pero con el objetivo justo enfrente, un pequeño bosque nos cierra el paso, le bordeamos por su izquierda y, la sorpresa, unos divertidísimos trepes para alcanzar la cima y su vértice geodésico, fenomenales vistas, el Pico del Lobo, Ocejón, Rocín de Ayllón, Santuy, etc …, pero sobre todo una sierra olvidada, que bien, naturaleza a tope.

La bajada hacia el valle del el Arroyo del Cañamar, a trocha, a través de un fantástico bosque de robles centenarios, con algunos de ellos de formas espectaculares, hasta alcanzar el Arroyo de Cañamar, a 1227 metros de altura.

No volvemos a Peñalba de la Sierra, tomamos, por la margen izquierda del río, una senda que nos va, en suave descenso y sin pérdida, acercando hasta el mirador de la cascada de Peñalba o del Cañamar (algo menos de dos kilómetros), hemos bajado unos veinte o veinticinco metros, no, no es cierto, no se ve la cascada, se ve el impresionante balcón, pero nada más, antes de llegar al mirador hay una senda que, en pronunciado descenso sale hacia la parte baja del río, para bajar cerca de 200 metros, terreno de fuerte pendiente, húmedo y resbaladizo, con algunas, no muy seguras cuerdas de asidero, te dan más seguridad mental que verdadera, abajo, las vistas de una cascada de cerca de 15 metros, con agua todo el año y que, en verano invita en la poza hecha por la cascada a un buen baño en total y absoluta soledad.

Sin contar el paseo a la cascada, una suave actividad con una ascensión de 285 metros y un descenso de cerca de 500 metros, con cerca 16 kilómetros de pateada y en unas cinco horas de actividad.




jueves, 20 de febrero de 2020

Los Llanillos en La Pedriza



 Los Llanillos, no es una cima, no es una pradera, no es una zona perfectamente definida, en fin es una sucesión de zonas más o menos planas pero que configuran una ruta circular por nuestra Pedriza, con unas preciosas vistas en todo su recorrido.

Sorprende más aún, el hecho de que en algunas publicaciones de los años 30, por ejemplo en la Declaración de Sitio de Interés Natural, se indique que en La Pedriza “el arbolado, simplemente, no existe”, o sea un paisaje de pura roca, sin embargo es una visión que cambió radicalmente en la postguerra civil, cuando se llevó a cabo una masiva repoblación de pino resinero por toda la zona, resultado, una zona más en las cercanías de Madrid por donde poder pasear en los días más calurosos del julio madrileño.

Así pues, aparcamiento en Canto Cochino (1025 metros), bajada hasta la pasarela sobre el río Manzanares, giro hacia la izquierda, marcas amarillas y blancas (PR-M-1), bajo el tupido bosque de pino subida suave al principio, zona paralela al río Manzanares, nos despegamos del río hacia el NorEste, dejamos a nuestra derecha el representativo Cáliz, a 1278 metros de altura, en algún momento nos hemos salido del camino señalizado, a nuestra izquierda vemos el cauce del Arroyo del Risco, ale a volver, la senda es ancha, llegamos a una zona de pequeños zig-zag y, en poco más de una hora ya estamos en el Collado del Cabrón, a 1305 metros de altura, no esperemos vistas desde este collado, todo son pinos.

A nuestra derecha una senda que nos bajaría hacia los Llanos del Peluca, hacia la izquierda, hacia el Norte otra senda que nos llevaría hacia el Carro del Diablo y, hacia el NorEste, al principio un poco a la izquierda, la senda que tomamos, a partir de aquí subida suave, riscos a los que encaramarse para hacer innumerables fotos, hacia el Collado de la Dehesilla que nos deja, a nuestra derecha el macizo de La Pedriza Anterior y hacia la izquierda el macizo de la Pedriza Posterior, las vistas hacia Los Pinganillos, La Muela, El Pájaro, las Dos Torres, espectacular, la senda gira hacia el NorOeste para hacer una circular hacia el Este.

En poco más de dos horas estamos en la altura máxima de hoy, 1525 metros, comenzamos la bajada, suave, entre espesos pinares y, bajo mi opinión, que cantidad de chorradas y prohibiciones se están haciendo en la Sierra de Guadarrama, toda la bajada rodeada de troncos de pinos que paralelamente van marcando el camino, que guay, que guay … en fin, así hasta llegar a Cuatro Caminos (1425 metros), bueno ahora tres, una nueva prohibición, de frente está prohibido, igual que todos los cartelitos de “zona de escalada limitada” que nos han puesto.

Nos hemos incorporado al PR-M2, lo que ya, en la parte baja se conoce como la Autopista de La Pedriza, dejamos a nuestra izquierda el puente de Prado Poyos sobre el arroyo de la Ventana, poco más abajo, en la zona de los Llanos del Peluca, otra pasarela, ahora sobre el Arroyo de la Majadilla que nos cruzaría al Refugio Giner.

Seguimos la bajada, a nuestra izquierda la charca Kinderlan, algún día me detendré unos minutos para encontrar el chozo Kinderlan.

Pasarela sobre el Manzanares y subidita a Cantio Cochino, ¿cervecita?, vaya todo cerrado en diario. En resumen, una distancia de algo más de once kilómetros, un desnivel lineal en subida y bajada de unos 510 metros, aunque el acumulado llega a los 630 en subida y cuatro horas de preciosa caminata.




sábado, 8 de febrero de 2020

Cancho Porrón desde Mataelpino


Cancho Porrón, al pie de La Maliciosa, un fantástico mirador de La Pedriza con 1685 metros de altitud, subida que he incluido varias veces al hacer la ruta desde Quebrantaherraduras a La Maliciosa  por la Cuerda de Los Porrones o por la Cuerda del Hilo, en esta ocasión desde Mataelpino (945 metros de altitud).

Dejamos los coches en el centro de Mataelpino, tiene varias zonas de aparcamiento libre, desde allí salimos atravesando algunas calles hasta encontrar una primera pista de tierra. En poco más de 300 metros hay, hacia nuestra izquierda, una vía pecuaria, con vistas hacia La Maliciosa.

Pocos minutos y llegamos a una pista de tierra hacia la derecha, hasta un cruce de caminos, que nos invita a tomar el central, quizá el menos evidente.

Cruzamos, varias veces, sobre el arroyuelo de las Callejas, llegamos a una verde vereda, pequeña pero muy agradable, la cruzamos y, de frente, hacia nuestra derecha, hacia arriba, ahora en más empinada subida, a veces bordeando cercas metálicas, hasta llegar a la majada de Los Palones, ya hemos superado los 1200 metros, llegamos a la zona de la Majada de Los Patones, volvemos a cruzar el Arroyo de Las Callejas, estamos a 1510 metros de altura, venos el collado arriba con el Cancho Porrón en el frente, a nuestra izquierda el Macizo de La Maliciosa y Maliciosa Baja, así subimos hasta llegar a la Cuerda de Los Porrones (PR-M-16), nos salimos de ella hacia nuestra derecha para hacer una trepadita al Cancho Porrón, por su pared sur, fotos, bajada, y ahora por la senda de la Cuerda del Hilo y a seguir.

Con vistas a la zona del Ventisquero de la Contesa y siempre con las fenomenales vistas de todos los riscos de La Pedriza, pasamos junto al Cancho de Las Porras,  por el Collado de los Vaqueros, Collado de Las Loberas, bordeamos Peña Blanca, Collado de Valdehalcones, hemos bajado hasta un par de metros por debajo de los 1400 metros, descansito y, junto al collado la Cruz del Mierlo, ¿filósofo o pastor?, bueno una leyenda de alguien que rescató a una aristócrata que fue secuestrada por una banda de bandoleros llamada Los Peseteros (nombrecito), y comenzamos a bajar hacia la Ermita de San Isidro, bajada empinada, sendas angostas que a veces son difíciles de seguir, no hay que perder los pocos hitos, Canto del Horno, Barranco del Robledillo, cruzamos el Arroyo del Robledillo, en la bajada la fuente del Mierlo, el chozo del Mierlo, en fin, varias referencias al personaje en cuestión. Nos cruzamos con varios grupos de cabras hasta llegar a un enlace con otra ruta que ya hicimos en su día, la ruta de las clavijas, cruzamos una puerta metálica y bajamos en pocos metros a la Ermita, con una buena fuente y a seguir por el GR durante cerca de tres kilómetros, en constante y suave subida hasta Mataelpino.

Una actividad de cerca de cinco horas, con 695 metros de desnivel positivo acumulado y 750 de descenso total y una distancia de algo más de catorce kilómetros y medio, algo más de cinco horas de actividad, la subida y la bajada están, más o menos señalizadas con hitos y el cordal superior, Cuerda de los Porrones con franjas de PR, en cuanto a la parte inferior, desde la Ermita de San Isidro hasta Mataelpino, es parte del GR-10



lunes, 13 de enero de 2020

Cerro del Moño de la Tía Andrea



El cerro del Moño de la Tía Andrea a 1689 metros de altitud en los Montes Carpetanos, también conocido como la Silla del Rey ya que allí se encuentra un asiento excavado en la roca desde donde se cuenta que Carlos III observaba, tal y como hacía Felipe II hacia El Escorial, como se desarrollaban las obras del Palacio, situado en las cercanías de la Granja de San Ildefonso, bueno también es conocido como el Asiento de Asís.

Fue el Rey Felipe V quién ordenó diseñar tanto el palacio como los jardines que reprodujeran algo a los de Versalles, y así se creó esta ciudad cercana a la Ermita de San Ildefonso al norte del macizo de Peñalara y en una altitud de 1190 metros. En la actualidad tiene 26 fuentes, una gran colección de estatuas y jarrones ornamentales en los jardines, cerca de diez mil árboles de diferentes especies algunas traídas de fuera.

Aparcamiento en una zona de parking, sobre todo para camiones, detrás de la Real Fábrica de Cristales de La Granja y del IES Peñalara, comenzamos la actividad subiendo por el Paseo de Santa Isabel, enfrente del IES Peñalara, bordeamos la Plaza de Toros y comenzamos la subida, ya por campo, por una senda que deja a nuestra derecha el muro de piedra que nos separa del Paseo del Molinillo que más adelante se llamará Camino de la Silla del Rey y de zonas emblemáticas como la Casa de Las Flores, un par de pasarelas y pronto el camino se separa algo del muro de piedra para volver a juntarse, separarse y juntarse, el camino se empina, pedrera y hacia arriba.

En menos de media hora en la explanada de la Fuente del Montañero, inmejorables vistas de la cara NorOeste de Peñalara y penosas vistas hacia los incendios del verano de 2019, hacia nuestra derecha sale la senda a seguir, suave subida, poco a poco nos vamos acercando al Arroyo Cameros, lo cruzamos para seguir por su margen izquierda, ahora por pista forestal, pocos minutos y estamos en la zona del Pinar de Oquendo, cruzamos el puente del Vado de Oquendo, estamos en una zona de explotación forestal, bueno, yo creía que en Parques Naci9onales no podría haber explotaciones privadas … ¿Qué pasa aquí?, hacia nuestra derecha empieza una pista, muy removida por las orugas de la explotación maderera, fuerte subida, a veces con zonas heladas, estamos en Enero.

Llegamos al collado que, en una pronunciada curva, hace la pista asfaltada, estamos a 1631 metros de altitud, en una zona que sirve como descargadero de troncos, coincidente con el PR-15,  en la misma curva, hacia nuestra derecha sale una pista muy pedrera, en ascensión, con unas fenomenales vistas hacia atrás, hacia la cara NorOeste de Peñalara, subida de no más de diez minutos, de unos 400 metros de distancia.

No hay buenas vistas desde la misma cima, la vegetación de pinos es fuerte.

Bajada de nuevo al collado y ahora toca bajar ¿por el camino de subida?, hora y media como máximo, pero … quiero conocer la zona de La Chorranca, las cascadas del Arroyo de Peñalara  y la Cueva del Monje, así que, por la pista hacia mi derecha con dirección a la Pradera del Navalhorno en el pueblo de Valsaín, a 1186 metros de altitud.

Una actividad con un desnivel acumulado positivo y negativo, si se lleva a cabo por la misma ruta en ida y vuelta, de 640 metros y con unos 11 kilómetros de pateada.



lunes, 6 de enero de 2020

El collado del Cabrón y El Tolmo




El Collado del Cabrón, una ruta fácil, circular y que hoy he completado con una visita al Tolmo, el nombrecito se debe simplemente a las cabras y sus machos que, de siempre pastaron en la Sierra del Guadarrama.

Una ruta circular, con arranque y final en Canto Cochino, el sitio base de muchas rutas en La Pedriza, ruta que he seguido en el sentido de las agujas del reloj, una primera parte hasta el mismo Collado del Cabrón que ya he hecho en actividades como, por ejemplo, laIntegral de La Pedriza, bajo desde el aparcamiento de Canto Cochino hacia el río Manzanares, cruzo el puente zigzagueante (La Pasarela a 1027 metros de altura) sobre el río, giro a la izquierda y continúo remontando por el Manzanares, por su margen izquierda, suave subida, siempre en paralelo hasta que, antes de llegar al Vivero, detrás de él está la Charca Verde y remontando por el Arroyo de los Riscos, ahora la ruta se empina, siempre con el Arroyo de los riscos a nuestro lado, bien por la margen izquierda o por la derecha, lo cruzamos más de una vez, a veces por senda, a veces un poco a trocha, pero siempre con loa referencia del arroyo, así hasta enlazar con el PR-M1 (marcas amarillas y blancas), por el que también podríamos haber subida, pero es más atractivo por la orilla del río Manzanares, enseguida llego, tras algunos zig-zags, a los 1303 metros del Collado del Cabrón, fotos y, a seguir.
Hacia la izquierda el PR-M1 me llevaría hacia El Pajarito, en el centro baja una senda que luego se uniría con la que voy a tomar y, es la de más a la derecha, por donde bajo en continuos zig-zags hacia los Llanos del Peluca, hasta la pasarela que cruza por encima del Arroyo de La Majadilla, al borde del PR-M2 (la conocida como autopista de La Pedriza), una praderita que cruzo, una subidita y, enseguida, el Refugio Giner de Los Ríos, a su lado la Fuente de Pedro Acuña y, por aquí, subida por una senda muy evidente para alcanzar los 1258 metros de El Tolmo, esa piedra redonda, quizá una de las más representativas de La Pedriza.
Aquí finalizo mi actividad del día, así que bajada de nuevo al Giner, cruzo la pasarela y, por la autopista de La Pedriza (PR-M1), ancha y, sin pérdida, hasta la pasarela sobre el río Manzanares de acceso a Canto Cochino.

Unos huevos fritos con chorizo,  mmmuuummmm …,, suave actividad y bonita.

Sin contar el paseíto hasta el Tolmo, cincuenta minutos ida y vuelta y, más o menos unos 120 metros de desnivel positivo y negativo, la circular al Collado del Cabrón se puede hacer en algo menos de tres horas, con un desnivel tanto en subida como en bajada de 380 metros y sin dificultad técnica alguna.



miércoles, 1 de enero de 2020

El Yelmo por la Senda Maeso y la cueva del Ave María


Ese clásico de la Pedriza, en subida clásica desde Canto Cochino o desde El Tranco, o en escalada como cuando lo ascendí por la Vía Hermosilla, ahora me ha tocado por la Senda Maeso desde Manzanares el Real, una preciosa actividad, por un lado la divertida Senda Maeso (también llamada Trocha del Alcornocal o Senda de la Rinconada), pateada y nombrada por Antonio Maeso y, por el otro, la bajada hacia el Tranco hasta la Pradera de Las Carboneras para volver por el GR-10 hasta la Senda Maeso, una preciosa y divertida circular que recorre parte de dos de las tres zonas en que se divide La Pedriza, El Alcornocal y La Pedriza Anterior.

Dejé el coche aparcado en el nuevo parking gratuito que el Ayuntamiento de Manzanares ha habilitado en la parte baja, genial, como Cercedilla, a ver si aprenden otros pueblos, esto atrae más visitas.

Por ello arranqué la jornada a 908 metros de altura y, a través del pueblo, cafetito incluido hasta llegar a la Senda Maeso, subí a la Plaza del Ayuntamiento y, desde allí, por la derecha de la misma (según llegué), sale la calle Panaderos, peatonal y con vistas hacia el Yelmo desde su inicio, en subida suave hasta llegar a una glorieta con cruce de varias calles y el paso por encima del Arroyo Cortecero, que por aquí está canalizado, de frente sale la calle Risco en subida empinada y haciendo una especie de “ese”, no es una calle larga y, en pocos minutos se llega a su final con una placa de giro hacia la derecha para salir por la primera calle (calle de Las Peñas) que, a continuación, sale hacia la izquierda (Los Llanos), esta calle con algún descenso y subida me hace, a su final, girar hacia la derecha, bordeando así una urbanización de chalets unifamiliares que se distingue por su constancia en indicar que todos los aparcamientos de esa calle, en su zona, son “propiedad privada”, para volver a meterme por la primera a la izquierda (Menendez Pidal), ya asfaltada como calle semipeatonal, por aquí sigo hasta su final, con un murete por donde empieza la Senda Maeso, más o menos media hora desde el aparcamiento en la parte baja de Manzanares El Real, estoy a 1010 metros de altura, hasta aquí se puede llegar también con coche, en alguna de las calles me he encontrado con alguna señal de franjas blancas y amarillas que continuaran por toda la Senda Maeso.

Senda empinada, muy bien señalizada como PR-M-1, entre jaras, en cortos zig-zags y revueltas, dejando a mi izquierda El Alcornocal de 1136 metros, hasta llegar al Collado del Alcornocal, a 1118 metros, donde merece la pena hacer una vista atrás, con las vistas hacia Manzanares el Real, El Castillo, el, ahora semivacío, embalse de Santillana y, al fondo, Madrid. Estas vistas las iré viendo en repetidas ocasiones donde me pare en alguna roca saliente, incluso con buenas vistas, en algún momento, hacia mi izquierda, hacia El Tranco.

Al pasar el Collado del Alcornocal hay un brusco giro hacia la izquierda entre dos peñas y la pista se hace bastante llana, llego al collado de la Cueva, a 1122 metros, hacia mi derecha las praderas del Hueco del Paredón, se termina el giro hacia la izquierda, vuelta a girar hacia la subida y en un par de metros diviso hacia mi izquierda una casi imperceptible sendita que me deja en pocos metros en una pradera, a mi izquierda las vistas hacia Manzanares y a mi derecha una lancha pedrera a la que me acerco y que bordeo, paso una especie de corral de piedras y una como puertecita en la roca y, en pocos metros, la poco marcada senda me deja en la base de la Cueva del Ave María, unas rocas a esquivar y ya estoy en ella, descubierta a principios del siglo XX por los que después fundaron la sociedad Peñalara, fotos y vuelta a la Senda Maeso, mi objetivo de hoy, merece la pena este desvío de la ruta que no me demora más de quince o veinte minutos entre ida y vuelta y parada a hacer fotos.


Una corta subida, enseguida camino llano hasta llegar al risco del Caracol, a mi derecha, estoy a 1190 metros, sigo hasta el risco de las Mozas, un par de curvas, un par de trepaditas, enseguida llego a la zona de La Gran Cañada, a mi izquierda, por donde cruza el GR-10, poco visible por aquí, llevo una hora y media desde el inicio, estoy a 1285 metros de altura, sigo por la senda, curvas, riscos y, en unos diez minutos, a 1395 metros, un llanito, hacia la derecha sigo por la Senda Maeso hasta llegar a la zona de La Rinconada a 1550 metros de altura, he dejado a mi derecha los riscos de La Lechuza y de las Cinco Fisuras, una pequeña bajada, una especie de pradera y la Senda sigue de frente, mientras que. Hacia mi izquierda ya veo la cima de El Yelmo, nuevos pequeños riscos, de frente veo la zona de riscos que anteceden al Collado de la Dehesilla y la Pedriza Posterior y que dejará a la derecha el Risco del Acebo y Las Cuatro Damas, la Senda Maeso sigue de frente, pero yo giro hacia la izquierda después de los riscos, estoy a 1570 metros de altura, ahora ya solo hay hitos y la senda es poco evidente, pero el objetivo, el collado que me llevará a la pradera del Yelmo es muy claro, poco a poco la senda es más ancha y ya, en el collado, a mi derecha el Rompeolas, y el Yelmo (1717 metros de altura), con la zona de la fisura que conduce a la cima hacia mi derecha, hacia la parte SurEste del Yelmo.

La subida clásica a El Yelmo, una senda bien evidente, a veces varias que se unen y se separan, en pocos minutos ya estamos en la parte trasera de El Yelmo, las trepaditas entre rocas, el paso por debajo del tunelillo bajo las piedras y ya, enseguida la grieta final, cuidadín, a veces puedes pasarla , uno a uno, no caben dos por mucho que te lo propongas, si alguien baja no subas y viceversa, y otras veces no puedes pasarla, ya hay alguien (o alguiena) que se cree por encima de sus posibilidades, se atasca, no sabe que hacer y bloquea el paso, en fin ya me ha pasado alguna vez de darme la vuelta.

Vuelvo a la pradera de El Yelmo (delante de la cara Sur de El Yelmo), contemplo las cordadas de escaladores por las diferentes vías y me voy hacia la bajada, la maraña de caminos es amplia, el de más a la derecha es el que hay que seguir, contemplo todas las vías de escalada del Yelmo a mi derecha, lo sobrepaso, ya en bajada, para alcanzar la última praderilla, aquí tomo la senda un poco más a la izquierda, la de la derecha baja hacia Canto Cochino, esta está señalizada con franjas blancas y amarillas y, en poco menos de tres cuartos de hora me lleva por la bajada de las Carboneras hacia la praderilla del mismo nombre.

Aquí el cruce con el GR-10, lo tomo hacia la izquierda, por la Gran Cañada en menos de un kilómetro de suave subida me lleva a los 1327 metros del Collado de La Pedriza, ahora suave bajada y, poco más de un kilómetro me cruzo de nuevo con la Senda Maeso que, ahora tomo en bajada para, en media hora larga, llegar a las estribaciones de Manzanares el Real.