lunes, 17 de agosto de 2009

Una ruta de seis cuatromiles por los Alpes


He estado varias veces en Alpes, y siempre con base en Chamonix y muy centrado en el macizo del Mont Blanc, bueno es el objetivo principal y no me arrepiento en absoluto de haberlo hecho, todo lo contrario me siento orgulloso de ello y no descarto volver a repetirlo, pero las sensaciones de este último recorrido han sido diferentes, desde la no masificación, salvo en el primer Breithorn, pasando por el tipo de montañeros que te encuentras, siguiendo por los espectaculares paisajes, todo ello te proporciona un retorno a tu país con una tremenda satisfacción montañera.

El primer día vuelo, llegada a Zermatt, tan atractivo como Chamonix pero diferente desde el momento en que es una ciudad peatonal, eso sí al igual que a Chamonix le domina la impresionante imagen del Mont Blanc, la del Cervino no lo es menos con Zermatt, y el albergue Tanenhof, fenomenal por sus atenciones, por su limpieza y por su buen trato.

El segundo día iniciamos la actividad subiendo desde Zermatt en telecabina hasta los 3883 metros de Klein Matterhorn, viendo la maravillosa estampa del Cervino y su arista Horni a tu derecha pero aaagggg, viendo zonas llenas de remontes, de telesillas, de ..., en fin, ruptura del paisaje en muchos puntos, arriba iniciamos la actividad, crampones, güetres y a andar hacia el Breithorn Occidental, mucha, muchísima gente en esta primera parte y en la subida a su cumbre a 4165 metros, fácil y con unas vistas impresionantes, el Pollus, el Liskamm, el Castor, te encuentras con los que vas adelantando en las rampas de subida como con los que bajan, pequeña arista de acceso a la cumbre que ya algunos no hacen y desde la cumbre ves la impresionante y larga arista que recorre los Breithorn, arista que ya casi nadie intenta, bajamos sólos por esa arista hasta llegar al collado que une el Breithorn Occidental con el Central y al volver la vista atrás y ves la arista de bajada, enorme, subida, de nuevo en arista hasta el Breithorn Central con 4159 metros y después de las fotos de rigor bajada directa hasta el Breithorn Pass a través del collado de los Breithorn, seguimos por la ladera del Roccianera viendo su refugio vivac Cesare e Giorgio a 4075 metros y llegamos hasta la base del Pollus dando un fenomenal rodeo para evitar las grietas de la bajada directa al refugio de Ayas a 3394 metros, que buena la cerveza en estos refugios, cara si, pero buena, cena y a dormir prontito.

El tercer día nos levantamos, como todos los días a partir de aquí a las 04:30 para así poder andar por nieve mas dura evitando la nieve blanda el mayor tiempo posible. Retroceso de parte del camino andado el día anterior hasta llegar a la base del Pollux que tiene 4084 metros de altura ¡¡que trepada!!, fácil hasta la última parte con grado IV y con botas rígidas a a 4000 metros de altura, eso si con una maroma de ayuda, pero muy ancha, luego te sirve como ayuda a las manos pero no para autoasegurarte, perdí un mosquetón, ale para abajo, se hizo añicos, fotos con la Madonna arista mas fácil que la del Breithorn y ves la panza del Castor ¿y ahora eso?, bueno pues vamos para allá, desacer lo andado, bajada en destrepe y el trozo mas complicado en descuelgue (manual) por la maroma y hasta el collado que une Pollux con Castor, el Paso di Verra, de nuevo los crampones y vamos a intentarlo. La subida al Castor se hace interminable, un cuestón en zig zag que cada vez que miras es mas duro y en el que no puedes hacer muchas paradas, es muy vertical, antes de llegar a la arista de acceso, un grietón con un paso muy delicado, nos aseguramos y a pasarlo a ver si alguno cae, ojito que las caídas en una grieta como esa tienen que ser jodidas para sacar a alguien, menos mal que había mas cordadas por allí y en caso de necesidad nos ayudaríamos, pero bueno pasamos, después un paso horizontal que me recordaba al famoso Paso Horizontal de Peña Telera, ale a clavar el crampón en las paredes para sujetarte y llegada a la arista de acceso a la cima, también impresionante, llegada a la cumbre ¡¡se ven todos los Alpes, desde el Mont Blanc hasta el Grand Paradiso!! ¡increíble! y ahora ves la arista de bajada ¡pero bueno!, dos kilómetros de arista ¡pero esto que es!, bueno pues despacito y a por ella, bajas y al final hay una subida al Felek de 4176 metros y seguimos bajando, duro día, hasta llegar al refugio Quintino Sella, ya en Italia, como siempre las cervezas (eso si, sólo una) fenomenales.

El cuarto día intentamos hacer el Paso Naso, pero al llegar dos grietazas imposibles de pasar, intentamos hacerlo desde mas abajo evitando las grietas pero entonces la pared de subida es demasiado grande, con hielo y no tenemos material para equipar la vía, sólo dos tornillos de hielo por seguridad, media vuelta y de nuevo palizón de retroceso hasta el Quintino Sella, meditación y decisión, para abajo, hacia Italia, hacia Cervinia, la arista de salida del refugio impresionante, algunos puntos con maromas de ayuda y hasta con un puentecito de madera para evitar un paso delicado, llegamos hasta la parte cercana al glaciar del Breithorn hacia Italia, a los telesillas (otros 31€), dos enlaces de bajada y dos telecabinas de subida hasta los 2930 metros y a subir hasta el refugio Gnifetti a 3585 metros, primero pedrera (con botas rígidas) y luego laderas por los glaciares y al final, sorpresa, clavijas y ferratas para acceder al refugio (fenomenal refugio, buena cena, eso sí las habitaciones con literas de tres alturas, para llegar a la última por la noche descalzo, casi grado IV), eso sí en todos los refugios seguimos sin encontrar una maldita ducha, el edor (que no olor) empieza a ser insoportable y los precios, ¡como se pasan, 6€ te piden por una cerveza!, ¡¡¡1000 pesetas!!!!, han llegado a pedirnos 7€ por una botella de agua.

El quinto día salimos del Gnifetti y nos vamos a la Pirámide Vincent a 4245 metros, fácil en la subida y en la bajada, y para mí, las mejores vistas de todo el recorrido a un lado y a otro, fotos, bajada hacia el collado y en el camino hacia la próxima subida otro cuatro mil, El Balmenhorn o pico del Fraile a 4165 metros, con su caseta vivac y la estatua del fraile, unos diez metros de clavijas fáciles, yo no lo subo, ya lo veo y no me apetece quitarme los crampones, llevo l

os nuevos semiatomáticos de aluminio y el aluminio se puede romper en las piedras. Un poco de bajada y subida hacia el Ludwigshöhe con 4341 metros dejando a un lado el Corno Nero y las vistas ¡únicas! del macizo del Monte Rosa, el ParrotSpize el Dufour Spice y el refugio de Cabaña Margarita, el mas alto de los Alpes, teníamos plazas reservadas, pero es imposible, por el tiempo de mañana para bajar así que bajamos hasta el collado de Lis y tomamos el glaciar del Monte Rosa hasta llegar al refugio de Monte Rosa ya a 2700 metros y no me arrepiento, el glaciar es impresionante, todas las fotos son de auténtica postal a la izquierda las partes traseras del Liskamm, del Castor, del Pollux, de los Breithorn, a la derecha todo el macizo del Monte Rosa y de fondo el Cervino, eso sin contar con la belleza en sí del glaciar, en el refugio del Monte Rosa, una cena de TRES PLATOS impresionante, eso sí, sin servilletas ni pan, cada refugio es un mundo.

El sexto día bajada a Zermatt tomando en su última parte el cremallera, ducha en el albergue ¡que gente más encantadora! tren y avión hasta Madrid.

Seis cuatromiles en cuatro días de actividad y la sensación de haber hecho un precioso recorrido.

Ver las fotos de la actividad ..... 

viernes, 31 de julio de 2009

El Naranjo de Bulnes


Fer describió su primera (digo primera porque estoy seguro de que haremos más por otras vías) ascensión al Naranjo como LA MAS BESTIA y sí, es cierto, subir la cumbre del Naranjo es bestial, para mí también ha sido la primera vez y las sensaciones que te produce es de un paso adelante en montañismo, es un deseo culminado, es un sueño conseguido, es un hito. En fin, espero volver más veces, repetir la vía Sur, la Directa de Los Martínez y hacer otras vías. Otras webs la describen como una variante de la vía Víctor, el padre de los guías de picos Alfonso y Tomás Martínez, quién realizó la tercera ascensión al Picu, posteriormente a las de Pidal-Cainejo (que espero sea nuestro próximo intento) y Schulze, se le conoce como el primer guía del Naranjo de Bulnes.

Es una preciosa vía, con buenos agarres en una pared que además es muy adherente y el trazado hace honor a su nombre, es muy directo, tan es así que si en la subida usamos cinco reuniones, en la bajada hicimos tres rápeles, saltándonos dos reuniones, la tercera y la primera.

Subimos al refugio de Urriellu desde Sotres la noche anterior.

El acceso desde el refugio de Urriellu es de, más o menos, una hora por la canal Celada. Nos encontramos ¡¡a finales de julio!! con un par de neveros que atravesamos con cuidadín, no llevábamos ni tan siquiera bastones para evitar peso, ya que empezamos a caminar muy pronto y fuimos abriendo vía, a eso sumarle que salimos con niebla y orbayando (hay que hablar un poco en asturianín).

Hay buenas reuniones y además, buen detalle, en cada una de ellas hay la posibilidad de meter rápidamente un reenvío.

El quinto tramo ya es más fácil y en el anfiteatro, hasta la pequeña arista cimera, las vistas son espectaculares pero nada comparado con la cumbre desde donde divisas todo el circo de Picos y, hasta el Curavacas. Me dijeron que podías ver el mar desde la cima pero no pudimos por las nubes, hacía fresquete en la cumbre y algo de viento, pero daba igual, habría estado horas contemplando los alrededores y sintiendo el placer de haber culminado un sueño.

Y en la cima la pequeña y preciosa imagen de Covadonga, ¿a quién molesta?, ¿porqué la han tirado ya tres veces?.

Después de la bajada rapelando, otra hora casi hasta el refugio, recoger el resto de cosas y, a Pandebano, Sotres y vuelta, con una sensación de relax, de haber alcanzado algo mas que una cima.

Pensaba poner una descripción de la subida, pero hay muchas en la web, prefiero poner sólo estos sentimientos y dejar como la mejor descripción la que hace Fer en su blog que aquí copio:

Hace trillones de años el universo estaba vacío, silencioso y oscuro. Y quiso Dios crear la materia y la energía, y las puso en un recóndito lugar. Pasaron millones de años y quiso Dios que la materia se expandiera por el universo, creó las leyes físicas, y toda la materia explotó produciendo un estruendo casi infinito. Las partículas más simples, los quarks, empezaron a unirse para formar protones y neutrones. En su viaje, las partículas formaron los átomos más simples -hidrógeno, helio- después otros más grandes y por último moléculas. La materia siguió expandiéndose siglos y siglos.

Pasaron millones de años y la temperatura fue bajando. Los trozos de materia que desprendían energía formaron las estrellas y las que no lo hacía quedaron girando alrededor, formando planetas. Todo regido por las leyes físicas elementales creadas desde el principio. Pasaron millones de años y quiso Dios que uno de los planetas quedara a la distancia justa de su estrella para que el agua, un compuesto de hidrógeno y oxígeno, estuviera en estado líquido. En este planeta se formó una atmosfera y se dieron las condiciones para que se formaran los aminoácidos y más tarde seres elementales capaces de crecer y reproducirse. La vida nació en el planeta azul.

Pasaron millones de años y las especies fueron diversificándose. Unos -los animales- tenían un cerebro que controlaba los movimientos. Otros -las plantas- sin cerebro no podían moverse. Miles de mutaciones crearon diferencias haciendo que los seres mejor adaptados sobrevivieran mientras que los más débiles acababan por sucumbir. Todo crecía y evolucionaba según un plan bien escrito. Pasaron millones de años.

El planeta azul estaba casi acabado y Dios diseñó sus dos últimos proyectos. Por un lado faltaba un animal que dominara todo gracias a su inteligencia. Para este proyecto hizo Dios que una de las especies evolucionara más rápidamente, se hicieran cazadores, comieran más proteínas y su cerebro creciera muchísimo. Sus neuronas fueron interconectándose apareciendo la capacidad de pensar y rudimentos de lenguaje.

El otro proyecto sería un regalo para ese animal superior. Pasó Dios varios miles de años pensando qué regalarle a modo de bienvenida. ¿Otros bosques? ¿Otros mares? ¿Otras energías? No, ya había muchos. ¿Otros aromas? ¿Otros átomos? No, ya había demasiados.

Entonces se le ocurrió regalarle una piedra, una piedra distinta, la piedra más grande y bella, la piedra más bestia de la Tierra. Y creó Dios el Naranjo de Bulnes, también conocido comoPico Urriellu.

Había un problema: dónde colocarlo. ¿En una isla? ¿En un desierto? ¿Cerca del polo? Pasaron varios siglos hasta que Dios se decidió: lo pondría en un lugar escondido, que no se viera fácilmente, en lo que mucho después se llamaría Vega de Urriellu, en una región que mucho después se llamaría Asturias.

Y una vez todo estaba preparado, finalizó también el primer proyecto: el evolucionado animal era ya lo suficientemente inteligente así que Dios le dio el espíritu, que lo diferenciaría de todos los demás. Este animal -el hombre- sería desde ese momento el amo del planeta, capaz de amar y odiar, capaz de reír y llorar, capar de sorprenderse y sorprender, de hacer cosas buenas y también capaz de destrozar, herir, matar y hacer el mal.


Pasaron miles de
años y ningún hombre había visto el Naranjo de Bulnes. Un día, un pastor de la zona -Homus Urriellus- fue con su rebaño a un valle nuevo para él y de repente lo vio: vio la gran mole caliza de color naranja y gris y quedó impresionado, casi aturdido. ¿Qué era aquello? Se acercó con miedo hasta la base, tocó con sus dos manos la pared y pensó: "Mis hijos o los hijos de mis hijos subirán a lo alto de esta piedra, la piedra más bestia de la Tierra".


Pasó mucho tiempo hasta que por fin el deseo de Homus Urriellus se cumplió y descendientes suyos subieron a la gran piedra. Desde entonces otros muchos lo han hecho también. Y lo mismo hace unos días en que otros tres descendientes del Urriellus -Miguel Ángel, Diego, Fer- subimos a la piedra más bestia de toda la Tierra.

martes, 28 de julio de 2009

Tesorero por la cara sur


Pues, la verdad, no, no era nuestra principal intención subir al Tesorero esta vez, si, por Félix que no lo había subido aún, el objetivo principal era el Torre Cerredo, pero, como siempre las planificaciones se cambian por si mismas.

El primer problema lo representó el teleférico de Fuente De, en pleno verano, con la afición montañera con ganas de hacer cosas y el teleférico que no empieza hasta las nueve de la mañana ¿por qué tan tarde?, ¿por qué?, y no olvidemos que en otras fechas aún es peor, empiezan a las diez,  bueno, la cafetería, abajo, también está cerrada hasta las nueve, sorprendente que no la abran un poco antes para poder tomar un cafetito o comprar un bocadillo, pero bueno, la subida en el teleférico, como siempre espectacular por los paisajes que divisas en todo el circo de Fuente De, La Canal de la Jenjuda, El Butrón, el Pico de Valdecoro, y al llegar arriba, también la cafetería esta sin servicio, no hay café aún, no hay pan del día para hacer bocadillos, en fin olvidémonos del tema de las cafeterías y empecemos el día pensando en alimentarnos con barritas energéticas.

El camino hasta Cabaña Verónica, muy transitado, sobre todo al principio, fácil, y antes de llegar allí dejamos a nuestra derecha la Colladina, las Peñas del Hachero, Peña Olvidada, Peña Vieja, la Aguja Bustamante y al final el collado de Horcados Rojos, desde donde se toma el camino tradicional a la cumbre del Tesorero, pero nuestro objetivo era hablar con Quique en Cabaña Verónica para que nos explicase bien el camino hacia el TorreCerredo (el pico mas alto de los Picos de Europa con sus 2648 metros) desde el Tesorero, no lo hay, hay que bajar desde el Tesorero hasta un poco antes del collado de Horcados Rojos y desde allí por los Urrielles, la collada Labrada, bordeando el Pico Arenizas, la Horcada de Caín, el Pico del Oso y la Horcada de Don Carlos, dejando a un lado Torre Bermeja.

Bien pues decidimos seguir con el plan y subir primero el Tesorero, pero ya que estamos allí lo intentamos por la cara sur, para ello nos vamos previamente por Hoyos Sengros hasta la collada Blanca, el camino que lleva a Torre Blanca y Llambrión y allí, en la collada, nos desviamos hacía la cumbre del Tesorero, sorpresa, subida mas lenta de lo que esperábamos pero espectacular, una constante trepada de algo mas de doscientos metros hasta llegar a la cumbre del Tesorero, a sus 2568 metros, los que han llegado a la cumbre por la cara tradicional nos miran sorprendidos ¿por donde venís?, bueno, agua, barrita energética y a bajar por la senda tradicional, empinada pero fácil, hasta el collado de Horcados Rojos.

Comenzamos el camino antes indicado hacia el Torre Cerredo, pero antes de llegar vemos que es imposible, no tenemos tiempo de hacer cumbre y bajar hasta el refugio del Urriellu a tiempo, así que al llegar a la Horcada de Don Carlos, bajamos por el Jou Sin Tierre al refugio, cena, dormir y el domingo desde el refugio hasta el teleférico por los Boches, ascendiendo ayudados por el cable hasta el collado de Horcados Rojos.

No hicimos el objetivo principal pero nos hemos divertido bastante, otra vez será.


jueves, 16 de julio de 2009

Las Forquetas


Precioso fin de semana en Pirineos, después de hacernos la Tuca del Forau de la Neu y el Pavots, duda ¿que hacemos?, el Posets, no ya lo hemos hecho dos veces cada uno ¿Las Forquetas?, pues vale, a por ello.

Dicho y a por ello, desde nuestro lugar de acampada junto al Ibón de Llardaneta a algo mas de 2600 metros, tomamos el, bien marcado, GR-11.2 hacia el collado de Eriste y, la sorpresa del día, un pequeño perrillo que creíamos podría ser de dos chavales que acamparon al lado nuestro, nos sigue, en momento alguno se acerca a nosotros mas allá de un par de metros, no se da la vuelta por mucho que lo intentamos, parece como si nos indicase el camino ¡¡¡ y llega hasta la cumbre con nosotros !!!, baja delante hasta devolvernos a nuestro punto de acampada y nos abandona, fue como si hubiese querido señalarnos el camino.

Bueno, el camino por el GR-11.2 se endurece en la subida al collado de Eriste con 2820 metros, pero sobre todo es una pedrera con arenilla insufrible ya al subir, pero muy fastidiosa y resbaladiza al volver.

En el collado dejamos las mochilas y se nos une un grupete de gente muy amable que venían haciendo el GR-11 en sentido contrario, en la subida hay algunos hitos que indican la vía más sencilla para ir subiendo, los hitos nos separan un poco de la arista y nos acaban dejando en la arista-cresta que hay entre los dos cimas de las Forquetas. Entre las dos Forquetas hay una cresta con una par de pasos complicadillos y algo expuestos. Son, desde el collado de Eriste cerca de doscientos metros de desnivel con trepaditas, destrepes y aristas muy bonitas hasta la cumbre, desde donde hay unas vistas de nuestra tienda que dejamos en el Ibón de Llardaneta y los que creíamos propietarios del perrillo que nos acompaña, no están, luego no era suyo y el perro ¡¡¡ en la cumbre !!!, genial.

Fotos del día y de Pavots ...

martes, 14 de julio de 2009

Pavots y Tuca del Forau de la Neu



Desde Eriste en coche hasta el aparcamiento de la Espigantosa y allí, bien, no hay donde aparcar, vale vamos a bajar las mochilas y a prepararlas para luego bajar el coche a aparcarlo donde se pueda, eso nos dio un margen de buena suerte, justo donde estábamos aparecen los propietarios de un coche aparcado que van a bajar un poco mas tarde, muy amables arrancan su coche y nos dejan su plaza, gracias, gracias.

Mochilas bien cargadas y comenzamos la subida, menos mal que el bosque en la subida, es bastante tupido y se hace bastante trecho a la sombra, porque el sol es de justicia. Llega un momento en que la subida se suaviza. Durante unos maravillosos minutos disfrutamos de un relajado paseo por un camino por el que no se gana casi altura para poco después empezar una durilla subida en zig-zag que nos lleva hasta el refugio Ángel Orús a 2100 metros, paradita en su terraza y a seguir hacia el valle de la Llardaneta por el conocido sendero que asciende hacia el Posets, a su derecha se accede a la canal Fonda para llegar al Posets y a la izquierda, un poco antes de la base del Diente, subida hacia el Ibón de Llardaneta, a 2650 metros después de mojarnos un poco al cruzar el torrente del Llardaneta que baja con mucho caudal y allí a pasar las dos noches siguientes.

Desde el Ibón de Llardaneta, unas vistas fastuosas, sobre todo al fondo las imágenes de las Forquetas, estamos casi solos en un sábado de pleno julio, sólo dos tiendas más y eso que estamos junto al GR-11.2, que bien.

Al día siguiente, bien temprano, preparamos el desayuno y comenzamos la subida hacia Pavots, subida sin problemas aunque al principio nos equivocamos, pero enseguida vemos un grupito que está cerca de la cumbre por lo que nos hacemos una idea de por dónde va el camino y, enseguida lo encontramos, bien señalizado con hitos.

En el collado que separa el Pavots de la arista que va de Pavots a Posets, el viento pega muy fuerte, así que no perdemos tiempo y seguimos avanzando hacia la cima del Pavots, de la cual solo nos separan algo más de veinte metros de desnivel.

En la cima viento, pero las vistas de Bachimala, del valle de Ordesa, Forquetas y sobre todo de la arista hacia Espadas y Posets es grandiosa y, sorpresa, una grata vista del Aneto.

Tal y como teníamos pensado, decidimos seguir a la Tuca de la Forau de la Neu, para ello bajamos al collado y después otra bajada de unos cien metros hasta la base de la Tuca, desde abajo nos parece una mole redonda pero para llegar a la cima hay que tirar un poquito de manos lo que nos hace gratamente sorprendente la subida.

Hacemos una primera pala por la nieve hacia la izquierda y, enseguida viramos a la derecha y subimos por otra pala, que nos deja al pie de la cresta cimera, más estrecha de lo que esperábamos. Buenas fotos del Diente de la Llardana, del Pavots y otra visión diferente de la arista Pavots Posets.

Bajada hacia unirnos con la ruta de subida al Pavots para llegar a la acampada junto al Ibón de Llardaneta, y después nos hicimos Las Forquetas, pero eso se merece otra explicación aparte.

miércoles, 8 de julio de 2009

Escalando a La Maliciosa por la cuerda de las Buitreras


La Maliciosa con sus 2227 metros de altura, una de las cumbres más alpinas de nuestra Sierra de Guadarrama, cuantas subidas por todas sus vertientes, desde la Bola, desde La Pedriza, por el collado del Piornal por su lado sur y hoy, por las aristas de la cuerda de las Buitreras.

Una actividad con una distancia total que no llega a los 9 kilómetros, con un desnivel positivo de 880 metros que llega a un acumulado de 1050 metros y que puede hacerse en cuatro horas y media.

Toda la zona de escalada es en clásica, luego hay que llevar empotradores, fisureros, cintas, en suma toda la parafernalia de chatarra necesaria.

La actividad comienza en el aparcamiento de la Barranca, ascendiendo después, por la pista forestal que sale del mismo aparcamiento, y que en unos veinte minutos dejaremos para continuar siguiendo el PR que, por la margen derecha del río Navacerrada, nos llevará en unos diez minutos, de nuevo a la pista forestal, es un bonito atajo para alcanzar la Fuente de Mingo, un poco más allá cruzamos el arroyo Vertiente del Regajo de Pez, volvemos a dejar la pista y continuamos por otro atajo que nos vuelve a situar en la pista. Aquí si, ya la cruzamos y seguimos a la, visible desde la pista, fuente de la Campanlla.

Ya seguimos el PR que nos llevará hasta el Collado del Piornal, salimos del pinar, llevamos algo más de tres cuartos de hora de caminata, estamos a 1740 metros de altura y vemos muy claro la arista de la Cuerda de las Buitreras, no hay camino bien señalado, es una pedrera con vegetación pero sin complicaciones, eso sí, la subida es empinada en esta zona, en otros tres cuartos de hora.

Aquí no hay ninguna señalización, estamos a más de 2000 metros, se ven dos hendiduras en la zona de la arista, por cualquiera de las dos, nos vamos hacia la izquierda, es poco menos de media hora hasta unirnos con la subida desde el Collado del Piornal. Llegamos a la cima de la Maliciosa en cerca de dos horas y media desde el inicio de la actividad.

Al no conocer la zona, hicimos la primera, la Nico, vía fácil y que te ayuda a conocer bien el área, el próximo día haremos otras. Desde luego es una zona que a Félix y a mí nos entusiasmó y nos hemos prometido nuevas subidas este verano. Para nosotros con su hora y media larga de aproximación nos conlleva por un lado darnos una pateada con su correspondiente sudada y luego disfrutar de unas paredes a nuestro nivel.

Para la bajada hay varias opciones, pero después de la escalada, lo fácil es volverse por el collado del Piornal hasta alcanzar el camino por donde hemos subido.

Una descripción de las vías de escalada y sus niveles .... 


lunes, 6 de julio de 2009

Un recorrido por La Vallée Blanche en Alpes.


Estoy preparando para este agosto de 2009 una semanita en Alpes con varios proyectos tanto en la zona de Saas Fee como en Chamonix y viendo las fotos de las actividades anteriores (por cierto ya llevo unas cuantas, Grand Paradiso llegando hasta la misma Madonna, Mont Blanc por Gouter, el Petit Verte, La Mer de Glace, varios trekkings por los alrededores, etc...) se me ha ocurrido hacer este pequeño resumen de un muy bonito recorrido que hice el año 2007 entre L´Aiguille de Midi y el Helbronner, ya en la zona italiana.

Un recorrido muy aconsejable y que te ayuda a conocer mejor el macizo de los Alpes.

Todo comienza en la subida en el telecabina desde Chamonix hasta el Col de L´Aiguille de Midi a 3842 metros, cuando sales de los túneles de hielo y ves la arista de bajada ya te planteas muchas cosas, pero bueno lo bajas, ya lo hice dos veces y, la primera es acoj ..., pero bueno, cuando llegas abajo y miras hacia atrás y ves lo que has hecho tu planteamiento se traduce en como subirlo al volver.

Es difícil describir lo que sientes cuando caminas por un glaciar, por una inmensidad blanca que, aunque no lo parezca, está en constante movimiento, algunos glaciares se mueven a velocidades de hasta 50 metros ¡¡¡ a la semana !!!, y en su avance van dejando grietas que hay que evitar, o de las que con el debido control, hay que disfrutar. Por supuesto hay que avanzar encordados y con un básico conocimiento de las técnicas de detección de grietas ocultas, de sujección y posterior rescate de compañeros caídos, etc..

El recorrido está muy bien marcado y transitado sobre todo en días buenos pero, eso sí, con un total y absoluto nivel de atención a las grietas que te encuentras o que no ves, ¡estamos en un glaciar!, a un lado vas dejando el Mont Blanc de Tacul, la Pyramide del Tacu
l, el Grand Capucin, el Tour Ronde y al otro el Dent du Geant, L´Aiguille Marbrées, así hasta llegar al Helbronner desde donde ves Cournayeur, es decir el Chamonix italiano ¿o es al revés?.

domingo, 28 de junio de 2009

Carriata Cilindro de Marboré


Preciosa actividad que nos llevó a admirar más aún, si cabe, el maravilloso valle de Ordesa.

Noche del viernes a sábado, después de la paliza en coche desde Madrid a Torla, cena y reparador sueño en el albergue de Torla, al día siguiente no era necesario madrugar, así que dedicamos parte de la mañana a la compra de comidas y algún que otro material o ropa que nos faltaba.

Automóviles hasta el aparcamiento en la pradera de Ordesa, a 1350 metros de altura, preparación de mochilas, revisión del material y a andar, primero retrocediendo hacia una construcción, Casa Oliván, de donde arranca el sendero que sube hacia el circo de Carriata, el objetivo fue subir por Carriata y sus famosas clavijas también llamadas de Salarons y hacer el recorrido superior (la alternativa es hacer el recorrido por la Faja de las Flores, pero con el suelo mojado tiene bastante peligro de resbalones) hasta el refugio de Goriz.

Para ello tomamos esta senda que nos llevará ganando altura a través del bosque. Pasamos un refugio hecho con troncos y, poco a poco, se va viendo entre el pinar, las paredes del circo de Carriata, nuestro destino; se termina el bosque y un indicador hacia nuestra derecha nos señala la senda que nos llevaría al circo de Cotatuero y sus clavijas por la Faja Racún; cruzamos el circo hasta la base del Tozal del Mallo y sus 2255 metros de altura.

Fotos, un descansito, giramos hacia el Este y, tirando de manos en más de una ocasión, llegamos a las paredes del Circo de Carriata o de Salarons, hay otra opción de subida por el llamado paso de la Fajeta, pero nosotros tiramos por las clavijas y, enseguida, estamos en la parte superior del circo, continuamos hasta un pequeño collado donde comienza la Faja de las Flores, hacia nuestra derecha.

Un pequeño descenso que nos lleva  a la zona de Aguas Tuertas, desde donde ascendemos al collado del Pilón, después de remontar la ribera Catuarta, indicado con un gran hito de piedras, hoy casi cubierto por la nieve en su totalidad, detrás en un hueco entre las nubes el Taillón, otra planicie, la llamada Plana de Narciso o de San Fertús, cruzándola llegamos al collado del Descargador por donde pasé en el Tour del Monte Perdido, otro suave descenso por la planicie de Millaris, para después ascender al collado del mismo nombre, para unirnos a la ruta del Monte Perdido y una alternativa del GR-11 descenso directo a la Faja Luenga y al refugio de Goriz, a 2160 metros de altura, después de cruzar el Barranco de Goriz, como siempre jugándotela cuando trae tanto caudal, con lo poco que les costaría hacer un simple paso a los de Goriz, en fin.


A sido una buena pateada, mucha, muchísima lluvia en la subida y arriba, mucha, muchísima nieve, por debajo y por encima, llegamos al refugio de Goriz a 2200 metros de altura después de no sé cuantas horas de pateada, empapados. Sin problemas, fotos, cambio de ropa, cena, y a dormir en el refugio.

Domingo en la mañana temprano, desayuno, dejamos cosas en el refugio de Goritz y arriba, hacia el Cilindro y sus 3325 metros de altura, 1109 metros de desnivel acumulado total para hoy, con una distancia de diez kilómetros y medio, al principio hasta el Lago Helado, a 2980 metros de altura y en dos horas largas desde el refugio de Goriz, cerca de ochocientos metros de desnivel, con alguna pequeña trepadita, aquí, hacia nuestra derecha el Monte Perdido y su famosa Escupidera, a nuestra izquierda la ascensión al Cilindro, empezando con una pala que, en algunos momentos llega a los 40º o 45º durante, más o menos, 300 metros de desnivel, no es un corredor complicado, hasta llegar al punto especial de esta ascensión, el hombro o brecha SO del Cilindro, un corredor de algo más de 25 metros, yo diría que de grado III, con una reunión equipada arriba, (unos metros más allá de la base del cuello hay otro pero que no está equipado y es, quizá, algo más largo)  Fer tira el primero, monta la reunión, por tanto imprescindible o dos cuerdas de 30 o una de 60, una primera reunión nos puede llevar a equivocación ya que te lleva hacia la derecha, una vez pasado este punto nos queda el lomo del Cilindro, al principio amplio, después con algunos tramos aéreos y, casi al final, una compacta roca de unos 4 o 5 metros de altura, quizá de grado II, pero que necesitan de la cuerda, una vez más, para destreparlo al volver, hemos tardado cerca de tres horas y media desde el refugio.

Desde su cima destaco las vistas hacia el Lago de Marboré y el paso de Tucarroya, así como el glaciar del Perdido y el valle de Pineta

La vuelta se hace por el mismo punto con la bajada en rápel del cuello que habíamos trepado hasta llegar al collado debajo del cuello, la bajada por la rampa nos propició un susto, yo me caí y me costó ba

stante autodetenerme con el piolet.

Bajada al refugio de Goritz, agua, un pequeño descanso, tomar el material que habíamos dejado en la mañana; seguimos el descenso usando el camino normal de ascenso, por la señalización hacia las clavijas de Soaso para bajar por el camino que nos lleva hasta la base de la cascada de la Cola de Caballo, cabecera del Valle de Ordesa, desde aquí un largo, aunque cómodo descenso, por un muy evidente camino, por la margen derecha del río hasta llegar a las Gradas de Soaso, nos metemos entre el hayedo (a nuestra derecha quedará el camino que baja desde las clavijas de Cotatuero), llegamos a los miradores de las cascadas de la Cueva del Estrecho, después a la del Chordonal y así continuamos la ruta de descenso por la cómoda pista forestal, GR-11 de Bujaruelo a Goriz) hasta llegar a la pradera de Ordesa donde dejamos el coche.

Y como siempre, en la vuelta a Madrid, parada para tomarnos esos reparadores huevos fritos con chorizo.



viernes, 26 de junio de 2009

Pico del Nevero y Via de las Terrazas


El Pico del Nevero, con sus 2200 metros de altura, es una de las montañas clásicas y más emblemáticas de la Sierra de Guadarrama, desde cuya cima podremos admirar impresionantes vistas del Valle del Río Lozoya y el Pico de Peñalara. Pero, sobre todo, atravesaremos uno de los pinares mejor conservados de la sierra.

Félix y yo, en una de esas salidas que nos hacemos entre semana, ventajas de estar jubilados, dejamos el coche en lo alto del Puerto de Navafría, al comenzar la bajada yendo desde Lozoya, a 1.775 metros, junto al gran refugio que se ve perfectamente a la izquierda de la carretera.

Junto al refugio parte una pista, ancha y de grava. En el principio del recorrido la pista es muy horizontal, inclusive tiene algunos desniveles de bajada. En apenas algo más de kilómetro y medio desde el inicio de la ruta, vimos a nuestra derecha el gran mirador de Navalcollado, desde el que nos nos hicimos buena idea de la extensión del pinar de Navafría. Continuamos por la pista y un poco más adelante, vimos, hacia nuestra izquierda un amplio y evidente camino de tierra y piedrecillas, que tomamos abandonando la pista. A poco de tomar el nuevo camino, este se bifurca en una Y griega, tomamos la desviación a la izquierda que, además vemos que es la de subida. En este camino el ascenso se endurece un poco.

Una hora mas tarde, aproximadamente, salimos del bosque después de hacer la parte mas dura del recorrido. Nos adentramos en un terreno muy despejado de vegetación. Ignoramos los caminos que parten hacia nuestra izquierda, y llegamos al collado de

l Alto del Puerto. Vimos dos pequeñas cumbres a nuestra derecha que ignoramos y seguimos rectos, en un terreno de escasa pendiente.

Poco más allá, tomamos una pista a la derecha, con débiles marcas de vehículos todo terreno, que, dejando a nuestra izquierda las ruinas de las trincheras de la guerra, nos llevan directamente a una meseta que es la fácil cumbre del Pico del Nevero. Cumbre que no presenta gran relieve y que se encuentra muy definida por las ruinas de un corral de piedra y, al lado, se encuentra el vértice geodésico del pico, resultado, dos horas y cuarto en subir y hora y cuarto en bajar, mas las paradas que hagamos.

Acercándonos al borde este, podremos disfrutar de excelentes vistas del valle de Lozoya, con el embalse de Pinilla abajo, y unas bonitas lagunas de montaña que en verano pueden estar secas, hacia el Sur la Cuerda Larga hacia el Este las estribaciones de la Sierra Pobre, en el Norte la zona de Segovia y hacia el Oeste Claveles, Peñalara

Y es justo esta pared desde las lagunas, a las que se accede desde el collado del Alto del Puerto, hacia su izquierda por una valla de piedras, donde nosotros le pusimos la chispa de la subida, una bonita escalada que comienza en grado IV+ y que, aunque baja la graduación en algún momento, no hay que fiarse ya que es piedra muy degradada, conviene meter buenos seguros, la hicimos en dos largos a pesar de que en el esquema adjunto figuran más. Hay que llevar friends y demás material ya que es una vía totalmente desequipada.

Siete kilómetros de caminata, 425 metros de desnivel.

En suma un muy bonito día.


lunes, 22 de junio de 2009

San Pedro de Atacama ¿Desierto o paraíso para la vista?


¿Que decir?, vengo atónito de lo que he visto en el desierto de Atacama ¿que puedo destacar? ¿Las Lagunas Cejar? ¿las vistas de los Andes antes de empezar las nevadas en las cumbres del Licáncabur, del Sairecabur, del Láscar, del ...?, ¿hablo de los pueblecitos como Machuca, como Toconao, como Socaire, como el propio San Pedro?, ¿o de los valles como la Cordillera de la Sal, como el valle de la Muerte, como el valle de la Luna?, ¿o de las lagunas Cejar o Miscanti o Miñiques?, ¿quizá de los salares?, ¿de los flamencos?.

Han sido unos días increíbles, eso sí, que nadie espere comodidades, frío, frío intenso en las noches y calor, mucho calor en los días, polvo en las calles, restaurantes básicos y sitios para dormir con lo indispensable (por ponerlos bien). Se trata de un entorno mochilero y no turístico, aunque, a veces los indígenas se disparan con los precios a niveles de turismo de maletas de marca, pero bueno, debe ser que a veces no controlan los límites. Pero a mí me ha merecido la pena, pensaba hacer alguna ascensión por la zona, y al final no tuve ni tiempo.


jueves, 4 de junio de 2009

Besiberri Norte y cresta de los Besiberris


Quedamos David y yo en Pont de Suert, donde dejamos uno de los coches, y en el otro subimos hasta la archiconocida presa de Cavallers a 1790 metros, aparcamos, mochilas al hombro, ¡¡¡pufff, como pesan!!! y ladeamos la presa de Cavallers hasta llegar a la pradera del Riumalo a 1840 metros, donde cruzamos los tres puentecitos de madera y comenzamos la pesada subida hacia el Besiberri Norte. Con lo que ha nevado, el deshielo es importante y nos damos dos, no deseadas, duchas pasando inevitablemente por debajo de las cascadas del deshielo por el erosionado torrente de Malavesina, barranco muy agreste aunque muy bien marcado con hitos, siempre viendo a nuestras espaldas la famosa Laguna Negra, a los pies del refugio Ventosa yCalvell  a 2215 metros de altura.

Así subimos hasta 2575 metros donde encontramos un magnífico lugar para hacer el vivac, podríamos haber subido algo más, pero se anuncian tormentas de evolución y preferimos acampar aquí, buen sitio, las nubes amenazan, preparamos el vivac viendo el precioso, aunque aún helado, embalse de Malavesina, cenamos y a dormir, a medianoche las nubes se han despejado y ver las estrellas desde el vivac es relajante.

Por la mañana, con los primeros rayos de sol de un despejadísimo día, café, unos bollitos que hemos subido desde Pont de Suert, dejamos los artilugios del vivac bien escondidos para no llevar tanto peso y comenzamos la subida.

Mucha, mucha nieve, pero afortunadamente esta durita, los crampones cumplen su función, llegamos hasta la piedra donde hace diez días me encaminé hacia el Besiberri Sur, nos acoplamos hacia las paredes de piedra que suben a nuestra derecha, la llamada brecha de Peyta a una altura de 2765 metros. Los hitos nos indican ascender por su izquierda hasta la base de la enorme mole que configura la torre del Besiberri Norte con sus últimos cien metros largos de desnivel.

Ascendemos por la cresta hasta su base. Paredes escarpadas y angostas y verticales chimeneas nos esperan. Estamos sobre los 2.900 metros de altitud.

Iniciamos la escalada por la primera chimenea, la que se encuentra un poco a la izquierda de la ascendente cresta del lado este del Besiberri. La roca es buena. En algunos lugares el itinerario no está, a pesar de los hitos, bien definido lo que hace que puedas meterte en líos. Cerca de los tres mil metros una pequeña brecha en la cresta nos muestra, a nuestros pies, el Lago de Mar con su bonita isla llamada Unhola, en medio, todo ello a unos 800 metros más abajo. Las escaladas de IIIº grado ya llegan a su final con la última chimenea, que nos deja en la angosta y afilada cima del Besiberri Norte a sus 3014 metros de altitud, cumbre formada por una serie de bloques con una pequeñita plataforma de arena, un buzón de recuerdos herrumbroso y una placa que recuerda algún triste episodio. La vista es magnífica, podemos admirar las Maladetas, el Punta Alta, los accesos al túnel de Viella, etc.

Fotos rápidas y típicas de la cumbre y de sus vistas. Dos horas y media de ascensión y vamos a comenzar el recorrido por la arista, hacia el Besiberri Centro o del Medio.

Comenzamos el descenso por la cresta de bloques, mediante flanqueos a tramos por senderitos y otros colgados del abismo, pero bueno, vamos llegando a la brecha Jaime Oliveras a 2.935 metros. En todo momento hay seguridad ya que hay buenos agarres para las manos y el granito es magnífico, después de destrepar pasos delicados y bastante expuestos llegamos a la brecha, y enfrente vemos un muro vertical de unos veinte metros que David abre con maestría, sin olvidarnos de que llevamos botas de treking y no pies de gato. Después cruzamos la brecha por el canto de una piedra afilada, apoyada en otra, con unos patios acojonantes, nos metemos en una placa con una fisura ciega pero con suficientes agarres y pocos apoyos para los pies de IV grado, hay una clavija para asegurar, dando un paso expuesto hacia la izquierda llegamos a una canal vertical pero con muy buenos agarres IIº hasta la cumbre.

Vamos cresteando por bloques, a ratos por la izquierda y a ratos por el filo de la cresta, destrepamos y se llega al primero de los rápeles, se trata de una corta canal de unos diez metros largos montado con dos cintajos en un bloque, bajamos, cruzamos un poco, pero ojo, allí es hielo puro, pero bueno, seguimos.

La bajada es complicadilla, palas muy verticales de nieve, pero poco a poco llegamos hasta donde dejamos los trastos de vivac, cargamos las mochilas a tope y, en lugar de bajar por el sendero marcado decidimos hacerlo por el nevero que recorre una muy buena parte de la bajada, así es más rápido, algún susto al pisar nieve que está por encima del río y que al hundirme tengo la gran suerte de pisar en roca, sino me voy p´abajo, que suele decirse.

Cervezas, siempre digo lo mismo, que bien saben después de hacerte una montaña como esta, llegada a Pont de Suert, coches y regreso.

Que dos fantásticos días, vivac, subidas, crestas, nieve, magnífico. La ascensión acumulada hasta la cima del Besiberri Norte es de 1315 metros, la actividad me parece de una dificultad alta (PD+)

Un video hecho con las fotos.

domingo, 31 de mayo de 2009

El Tesorero en Picos


Es el limite entre las provincias de Cantabria, León y Asturias, lo que si es cierto es que una de las más bonitas subidas de Picos, el lugar de confluencia de los principales cordales del Macizo Central y uno de sus mejores y más frecuentados miradores.

Para hacer la subida salimos de Potes a Fuente Dé a 1078 metros, donde dormimos y, por la mañana, tempranito nos fuimos al teleférico, bien, bien, cerrado aún, hay que esperar casi una hora ¿qué hacemos? subimos andando o esperamos, al final, dado que no sabíamos como sería de duro el día decidimos esperar y subir en el teleférico hasta la estación de El Cable a 1850 metros de altura, impresionante, eso sí, quién tenga vértigo que no mire hacia abajo durante la subida. En otra ocasión intentaré la subida andando desde Fuente Dé, he leído que es una hora y tres cuartos partiendo por una senda bien marcada, que ví, junto a la estación del teleférico y que parece ser que tiene fuertes pendientes y algún trepe, pasa por la Vega de Liordes y la Canal Jenduda y debe tener unas muy buenas vistas sobre el Coriscao y los Altos de Valdeón.

En cualquier caso, una vez llegados hasta El Cable nos dirigimos por una pista a la Horcadina de Cobarrobres que en un cuarto de hora nos deja en la bifurcación hacia el refugio de Áliva la cual no tomamos, si por la dirección N.O. a través de las pedreras de los paredones de la vertiente occidental de Peña Olvidada, llegamos a una cerrada curva llamada la Vueltona a 1980 metros, hasta aquí algo más de media hora, y ya divisamos sarrios por primera vez, siempre me ilusiona verlos, desde aquí tomamos una pista más estrecha, pero bien marcada, en dirección Norte dejando a nuestra derecha las pedreras de Peña Vieja y, paso a paso, sin ser excesivamente pendiente, llegaremos en hora y media total a la altura de la aguja Bustamante a 2275 metros de altura.

Y nueva bifurcación de caminos, hacia la derecha se dirige hacia el Collado de la Canalona y el de la izquierda nos llevará en otra media hora hasta Horcados Rojos desde donde se ve el sorprendente refugio vivac de Cabaña Verónica que a 2325 metros con capacidad para seis o siete personas, que no tiene fuentes ni agua corriente pero que suele tener de todo, literas, gas para cocinar, emisora de radio de emergencia y desde 1961 en que fue construido con la cúpula de una batería antiaérea de un portaaviones americano, increíble.

Nos paramos en el Collado de Horcados Rojos desde hay unas excelentes fotos del siempre mítico Naranjo de Bulnes.

Giramos a nuestra izquierda y recomendable que antes de ascender al Pico Tesorero hagamos una cómoda subida, que incluye alguna trepadita, a los Urrieles, a 2500 metros, con un sorprendente agujero natural. Y, en unos metros, siguiendo su arista, y realizando algunas trepadas por bloques llegaremos a la cumbre del Tesorero a 2570 metros en dos horas y tres cuartos, sin contar parad
as.

La bajada por el camino que nos lleva a Horcados Rojos siguiendo los hitos que se ven mejor al bajar desde la cumbre.

Bonito día, si señor.


sábado, 30 de mayo de 2009

La Mira en Gredos


Subida hecha en dos ocasiones, la primera directamente desde Guisando y la segunda por la ruta conocida como desde la Mira al Morezón.

La primera opción comienza en el aparcamiento del Nogal del Barranco a 1095 metros de altitud, cerca de Guisando, a donde se llega desde Arenas de San Pedro, para ascender por la garganta de los Galayos, un camino que se inicia en el aparcamiento de la Plataforma del Nogal, senda muy cómoda al inicio, con sombra de un denso pinar hasta los 1300 metros de altura, y, más o menos,  hasta llegar a la fuente del Amanecer, a 1400 metros de altura, en algo menos de una hora, en el mismo sendero, poco más adelante, después de un tramo de zetas llegaremos a una fuente con agua muy fresca, la fuente Macario, a 1550 metros de altura, hay un momento en que aparece, bien visible, el refugio Victory, detrás suyo la pedrera que conduce a La Mira, a nuestra derecha Los Galayos, a nuestra izquierda la cima de La Mira.

Seguimos hasta llegar a algo más de tres kilómetros desde el aparcamiento, más o menos a 1700 metros de altura, donde al llegar al cruce del arroyo de los Galayos, empieza la llamada Apretura, hacia la izquierda sigue el camino actual, por la derecha, aunque poco visible sale la antigua senda, incomoda por una pedrera y pegada a la pared de los Galayos, por lo que no son visibles, por eso y por el riesgo de desprendimientos, es mejor hacia la izquierda, por la denominada senda de las Zetas, en unas dos horas y media desde el aparcamiento se llega al Refugio Victory después de 5,5 kilómetros de recorrido, contemplar las increíbles vistas desde el refugio y pasar a descansar un ratito en el refugio  propiedad del Club Peñalara de Madrid, construido en 1949 y que está a 1950 metros de altura.

Decidimos continuar y tomamos la pedrera que baja desde la cara Oeste el Gran Galayo para dirigirnos hacia la Portilla, bien visible y evidente, que da acceso a la pradera de los Pelaos, el sendero está bastante bien señalado de hitos, pero nos vendrá la tendencia a tirar hacia la derecha, error, nuestro objetivo es la portilla que tiende algo hacia la izquierda, estamos en una subida bastante penosa por la cantidad de piedra descompuesta que hay.

Al llegar a la Portilla giramos hacia la izquierda, es evidente la cima de la Mira, pedreras suaves que nos llevan al pico de la Mira a 2341 metros, las vistas del macizo de Gredos son espectaculares, al Este las crestas de Los Galayos, la Peña Mediodía, el Torozo y el Puerto del Pico, hacia el Oeste el Circo de Gredos, claro con el Almanzor, con La Galana, con el Ameal de Pablo.

El descenso lo hicimos por el mismo camino. Recorrimos en total cerca de 12 kilómetros con una subida acumulada de cerca de 1300 metros en cerca de 6 horas.

La segunda opción, mas pesada, además nos coincidió con un buen día pero con una nieve blandísima que nos obligó a ponernos y quitarnos las raquetas en repetidas ocasiones.

Pretendíamos hacer la ruta que parte desde el kilómetro 6 de la carretera entre Hoyos del Espino a la Plataforma, donde dejamos los coches, hasta el Puerto del Peón, desde allí subida a La Mira, continuar al Puerto de Candeleda, el Morezón, Los Barrerones, La Plataforma y vuelta a donde dejamos los vehículos, no hicimos el Morezón debido a la gran paliza con las raquetas por la nieve blanda y además, al bajar, lo hicimos por la ladera contraria al arroyo paralelo a la Plataforma, el cual con un gran caudal por el deshielo, tuvimos que cruzarlo encordados y mojándonos hasta las orejas, bueno una aventura mas.

viernes, 29 de mayo de 2009

Posets por el Ángel Orús, mi primer tres mil


Fue la primera vez que ascendí un tres mil en Pirineos, es por ello que le tengo un cariño especial, después he vuelto a subirlo alguna vez y no, no es lo mismo, ya no me produce la misma sensación, es todo como ver una muy buena película, pero verla otra vez, ya sabes el final y mientras que otras ascensiones me piden volver a repetirlas, esta, una vez superada, ya no me lo pide mas ¿porqué?, no lo sé, ya que es cierto que es una montaña preciosa, pero esos son mis sentimientos.

Siempre desde Eriste, un precioso y tranquilo pueblo de 173 habitantes censados y con un casco urbano digno de ver, con el precioso embalse de Linsóles a su lado, con una altitud de 1118 metros, antes de Benasque, y tan poco antes, que a veces, a Benasque voy andando, cerca sí, pero de manera incomoda por la carretera hasta que descubrí hacerlo por Anciles.

El macizo del Postes (también llamado el Virrey del Pirineo) está en el Norte de la provincia de Huesca, ubicado entre los valles de Estós, Chistau y Eriste, dentro del parque natural que lleva su nombre, es una montaña con una silueta trapezoidal que la hace fácilmente identificable.

La ascensión al Posets (o Tuca de Llardana) con sus 3375 metros de altura, el segundo pico más alto de Pirineos después del Aneto, supone una subida con un desnivel acumulado de 1300 metros desde el refugio y otros más de 1000 desde Eriste, de las dos veces que lo he ascendido la primera lo hice directamente desde Eriste y la segunda lo hice subiendo el primer día al refugio de Forcau (Angel Orús) y al día siguiente haciendo la ascensión y bajando después hasta Eriste. En cualquier caso, desde el refugio, situado a 2295 metros la ascensión puede llevarnos unas cuatro horas y otras tres de bajada y la distancia de Eriste al refugio puede ser de unas dos horas largas al subir y más de una hora y media al bajar hasta Eriste, aunque puede hacerse parte en coche, siempre y cuando que el aprecio que le tengamos a la suspensión y sus bajos no sea excesivo, hay también la opción de dejar el coche en Eriste y subir andando por una senda que sale de la parte Oeste del pueblo de Eriste, a 1118 metros, y que sube por la margen derecha del barranco hasta enlazar con la pista en el puente de Tramarios, a 1245 metros de altura.

En cualquier caso, la subida hasta el refugio, desde Eriste, sale al final del pueblo, en dirección a Benasque y tras pasar una inmediata central eléctrica, un cartel señala hacia la izquierda el desvío al Ángel Orús, a partir del aparcamiento se señala como PR-11, un camino que parte a la derecha del aparcamiento y que no tiene pérdida, está bien marcado y habitualmente bien transitado, en coche hasta los 1500 metros de altura de la pleta del Estallo, cerca de donde está la cascada de Espigantosa, son unos cinco kilómetros, los dos  primeros más o menos asfaltados y los siguientes de piedra suelta. Poco después de empezar a caminar se pasa junto a la cascada de la Espigantosa, a 1550 metros, obligatorio, si o si las fotos de rigor,  seguimos, para en media hora larga, llegar a los 1780 metros del puente del Presentet, para llegar después a los 2100 metros del altura del refugio Ángel Orús, en otra hora y cuarto.

El refugio Angel Orús tiene lo mejorcito del Pirineo, muy bien montado, muy cómodo, buenos baños y duchas, casi un lujo en montaña y lo peorcito, pocas veces han sido tan estrictos en los horarios de cena, que pienso debe ser así, pero siempre con un mínimo de flexibilidad, pero bueno.

Desde el refugio, comienza una senda en dirección NO que se eleva por pastizales y escarpes de granito, para en unos tres cuartos de hora dejarnos en un cartel de señalización, a 2350 metros de altura, y cuando se lleva una hora caminando por ella se atraviesa el torrente de Llardana, media hora más tarde, tras seguir ganando altura, llegamos a la desembocadura de la Canal Fonda, a 2630 metros de altura, cuyo abrupto corredor hemos de atravesar. Se ve claramente el sendero que asciende por las pendientes de rocas y los neveros.

Este tramo del recorrido también se conoce como Ruta Real. A su término, tras tres horas de marcha, encontramos la fantástica aguja del Diente de Llardana, a las dos horas y tres cuartos de salir del refugio, estamos a 3010 metros.

Seguiremos a nuestra derecha, al NE, por el sendero que, entre canchales, nos lleva a la cresta de la Espalda del Posets y de ahí, en un total de cuatro horas, llegar a los 3375 metros de la cumbre, que tal vez pueda considerarse el mejor mirador natural del Pirineo aragonés, dada su más que respetable altura y que en sus proximidades ninguna montaña llega a sus cotas, pero las cimas del Gran Bachimala, el Gourgs Blancs y el Perdiguero hacia el Norte o el Aneto y la Maladeta hacia el Este, son perfectamente visibles desde esta cima.

Es, en suma, una montaña en la que hay que tener cuidado con los neveros y los rápidos cambios de tiempo, en suma una montaña fácil, pero para montañeros y senderistas experimentados y bien equipados.