sábado, 27 de agosto de 2011

Curavacas


Tres horas y media escasas desde Madrid hasta Cervera de Pisuerga, desde allí, en poco más de veinte minutos a a Triollo, por la llamada carretera de los pantanos, la base para casi todas las ascensiones en la montaña palentina.

Decisión, hoy el Curavacas, venía pensando en el Espigüete, pero voy solo, así que, a por el Curavacas.

Nada más entrar en Triollo está el puente sobre el río Carrión, hacia mi derecha sale la carretera hacia el cercano pueblo de Vidrieros a 1330 metros de altitud, en tres kilómetros he llegado a la placita del pequeño pueblo, allí aparco el coche y, a mi izquierda, veo la calle Chica por donde inicio la ruta, inmediatamente giro a la izquierda y la calle se convierte en una pista.

Medio kilómetro por la pista, llego a un pequeño puente encima de un arroyo y giro a la derecha, hay un hito y una piedra más grandecita donde se indica la subida hacia el Curavacas, que ya aparece a la vista.

Continúo por la pista, cada vez más angosta y empinada, cruzo dos puertas metálicas, la segunda de ellas en otro cuarto de hora, con el camino estrechándose cada vez más, ya es un sendero que va ascendiendo por la margen derecha del arroyo Cabriles, en otros veinte minutos estoy en una zona de prados, el camino es muy evidente y, además, hay hitos de vez en cuando que me lo señalan.

Cuando llevo, más o menos, tres cuartos de hora de caminata, a 1600 metros de altura, cruzo el arroyo Cabriles y sigo el sendero, más angosto aún entre los matorrales y, poco a poco, según se despeja el camino me voy metiendo en una pedrera muy descompuesta, por aquí si que hay bastantes hitos que, aunque el objetivo, arriba, se ve evidente, conviene no perder, ya que la pedrera, muy descompuesta y empinada es de las que, en la subida, un pasito p´alante y otro p´atrás, eso sí, esta pedrera en la bajada es fenomenal para bajar rápido clavando tacón.

En hora y tres cuartos llego al principio del Callejón Grande, los hitos me pegan a la derecha del espolón rocoso, por donde, en ocasiones el camino es más cómodo. La subida por aquí es bastante empinada.

En otra media hora, el sendero cruza hacia la izquierda, dejando arriba el collado que está a la derecha del llamado Diente del Oso, que dejo a mi derecha, estoy a una altura de 2380 metros y así llego, siguiendo los hitos, aquí bastante frecuentes, a la parte más alta del Callejón Grande en otros quince minutos más o menos.

A veces, aunque de manera fácil, hay que echar manos, dejo a mi derecha el Diente del Oso y por una evidente brecha, con unas vistas espectaculares hacia el norte de la Cordillera Cantábrica, un pasito un poco aéreo, pero sin dificultad alguna y giro a la iz

quierda, ya estoy en la cara norte y el viento frío me sorprende, chaqueta y a seguir.

Más suave la ascensión por esta zona que en diez minutos me deja en la cima a 2525 metros de altura.

El día es frío pero está despejado, fotos, al sur la zona de los pantanos palentinos, Triollo, un poco más al oeste el Espigüete destacando de todos de manera espectacular por su color gris, al noroeste se ven perfectamente los Picos de Europa, hacia el este el Diente del Oso.

Bajada por el mismo camino donde me encuentro con un grupito valenciano y, a una de las chicas le ha caído una piedra en el brazo y se le han quitado las ganas de subir a la cima, bajada con ella y otra más que la acompaña, en agradable compañía, en unas dos horas.

En suma, el Curavacas, una ascensión sin dificultades en verano, pero que por sus pendientes, sus bajas temperaturas y la cantidad de nieve en invierno, presenta una dificultad de tipo medio, he visto alguna definición del mismo como un lobo con piel de cordero.


jueves, 25 de agosto de 2011

Barranco de la Peonera en Alquézar



Una de esas actividades que estás deseando conocer, no como para dedicarte a ella, pero si para ver como es la experiencia, pues bien, es de las que enganchan.

Puede parecer que Alquézar es, simplemente, una villa dedicada al turismo de barranquísmo, bueno, si, puede ser, pero además, es una preciosa ciudad medieval, bien cuidada que merece la pena visitar.

Llevé a cabo la actividad con unos viejos amigos, Guías Boira, muy bien, hicimos el barranco de la Peonera, seis horas de actividad, un barranco muy bonito y mereció la pena.

Algunas fotos de la actividad.

martes, 23 de agosto de 2011

Los Breithorn



La cadena de los Breithorn la componen el Breithorn propiamente dicho o Breithorn Occidental con 4165 metros de altura, el Breithorn Central o Mittelgipfel con 4159 y el Breithorn Oriental (Zwillinge) con 4139 metros. Los tres tienen acceso directo desde el llamado Breithorn Pass a 3900 metros y también pueden hacerse siguiendo la arista que une los tres, esta es quizá, partiendo del Breithorn Occidental, la más repetida, sirve además como camino a otras actividades en días siguientes, es lo que nosotros hicimos, en este primer día, salir desde Zermatt para terminar a dormir en el Refugio Ayas a 3394 metros.

Empezamos la jornada saliendo desde Zermatt, donde habíamos dormido (también puede hacerse dejando el coche en la pequeña localidad Suiza de Täsch, el último pueblo hasta donde puedes llegar con el coche. La carretera continúa hasta Zermatt, pero está prohibido pasar. Por tanto, desde Tasch podemos subir a Zermatt en tren o en furgonetas-taxi. Hay muchas furgonetas-taxi y más baratas que el tren.

Atravesaremos Zermatt en dirección sur para acceder a Winkelmatten, la estación de teleférico. Nuestro destino es Bergstation que es la estación de sky del pequeño Cervino. Para ello habremos de tomar el telecabina que nos subirá a la estación intermedia de Furi a 1.886 metros, aquí tomaremos otro que nos llevará a la estación intermedia de Trockener Steg a 2.939 metros donde tomaremos el último que nos dejará en Klein-Matterhorn a 3.825 metros.

A la salida crampones y piolet, coincidimos un tramo con las pistas de esquí, seguimos de frente, en dirección sur, para, en breve girar a la izquierda para llegar a la base del Breithorn, que queda a nuestra izquierda. La subida por aquí es muy suave, casi llano, hasta llegar a la base de la montaña, un ascenso que está siempre con mucha huella, al principio haciendo zetas y, enseguida, girando suavemente hacia nuestra derecha hasta la cima.

Sencillo, un desnivel de 330 metros, las últimas rampas tienen un máximo de un 35% de desnivel y, lo único a tener en cuenta, es que estamos a más de 4000 metros de altura y hay que controlar los efectos del mal de altura ya que, a través de los teleféricos, habremos subido muy rápido. Desde el teleférico habremos tardado una hora y cuarto escasa, la cima es como una loma longitudinal, no es pequeña, descanso, fotos, las vistas del Cervino hacia el oeste o del macizo del Monte Rosa hacia el este, si el día acompaña, son espectaculares.

Aquí, casi todos se dan la vuelta y dan la jornada por concluida, pero la arista hacia el este con su huella nos baja hacia el primer collado entre los Breithorn (unos cien metros de descenso) y, la huella muy bien marcada nos lleva, por el este de la arista, con cuidado de no acercarse demasiado a la cornisa por el peligro de ruptura y, enseguida estamos en la cima del Breithorn Centra, poco más de media hora.

Desde aquí sigue la arista hacia el Breithorn oriental, con una escapatoria hacia el Breithorn Pass justo en el collado, muy poca bajada, que separa el Breithorn Central del Oriental, nosotros no hicimos la subida al Oriental, bajamos por esta escapatoria hacia el Refugio Ayas como fin de esta primera jornada.

Las fotos de la actividad.

martes, 16 de agosto de 2011

Alphubel


Me quedaron las ganas de hacerlo el año pasado después de ascender al Allalinhorn desde el refugio Britannia, pero no había tiempo, así que este año era uno de mis objetivos, lo hicimos además en plan circular para conocer las dos vertientes, para ello subimos en el metro Alpin desde Saas Fee (por cierto 66€ por persona, por un día) subimos, pasando al principio entre las pistas de esquí que empiezan justo en el Metro Alpino del Allalin, hasta el collado que separa el Allalinhorn, que quedaría a nuestra izquierda y giramos hacia la derecha hacia el pico Feechopf de 3888 metros de altura, paso obligado hacia el Alphubel al que subimos por esta vertiente y bajamos por el glaciar Fee, atravesando sus numerosas grietas, hacia el teleférico de Längflue a 2870 metros ya que nos servía el ticket de teleférico.

Salimos de Saas Grund a las siete de la mañana en coche hasta el cercano aparcamiento que hay a la entrada de Saas Fee, donde no pueden entrar los vehículos, aparcamos, nos equipamos y al teleférico, tres etapas incluida la final del metro Alpin y, al salir, crampones, piolet y a andar.

La primera parte coincide con la subida fácil al Allalinhorn (al que es más bonito subir desde el refugio Britannia) y coincide también con la pista de esquí que lleva o trae a los esquiadores hasta el metro Alpin en Mittelallalin, al salir por la mañana no es problemático, pero al volver sí que hay que tener cuidado con los que bajan y que no quieren frenar algo para no tener que remar. Se cruza con otra pista e inmediatamente nos aparece el indicador de una senda a la izquierda que sube hacia el Feejoch (el collado Fee) que separa hacia la izquierda la subida al Allalinhorn y a la derecha hacia el Alphubel, enseguida nos encontramos con la arista rocosa del Feechopf a donde hay que subir directo según se lleva, de frente a la primera cumbrecita, nosotros, guiados por unas huellas procedentes de otra equivocación, estoy seguro, nos tiramos por la lateral derecha hasta darnos cuenta de que debíamos subir a la arista, complicadísimo, baste decir que se podía clavar el piolet entre las piedras que se descolgaban a nuestro paso, pufff ...

La arista se da como II+, quizá algún pasito pueda llegar a grado III, hay que seguirla buscando siempre el punto más alto en la primera parte 3888 metros, una bajada y el sendero se ve hacia la ladera izquierda, donde había algún nevero para inmediatamente incorporarnos a la arista y subir a la última cima 3846 metros. En toda la arista es importante decidir cuando nos descramponamos. Al final de la última trepada damos a una especie de meseta donde ya empieza de nuevo la zona nevada, nuevamente crampones y, a seguir. En esta arista hay que tener especial atención ya que no hay hitos ni señales, únicamente las huellas de anteriores grupos, las guías indican que, en caso de niebla es fácil perder la orientación.

Bajamos algo, hasta los 3780 metros al Alphubel joch, la senda está bien marcada y empezamos los cuatrocientos y pico metros de subida, mucho viento, a la altura de los 3950 metros una nueva arista toda en nieve y llegamos a la rampa final, con desniveles algo superiores al 50% y con alguna barra metálica que sobresale para facilitar el aseguramiento en las bajadas a los que vuelven por este lado.

En algo más de una hora desde el Alphubel joch llegamos a la meseta cimera y, en unos cinco minutos al hito de madera final a 4206 metros, tardamos cerca de seis horas pero es que perdimos más de una hora en el enmarronamiento al empezar la arista, puede hacerse en cuatro horas un poco largas.

La cima es una preciosidad amplia y la visión circular desde el Allalinhorn, Strahlhorn, Rimfishorn, a lo lejos Monte Rosa, Linskamn, Cervino, continuando la cima Taschhorn Dom, enfrente Lagginhorn, Weissmies, menos mal hoy tuvimos un día de cima despejado.

Para bajar dos opciones, volver por donde subimos o bajar por el glaciar hacia Längflue, elegimos la segunda opción ya que no la conocíamos, la primera parte, hasta los 4000 metros, empinada, bajando con cuidadín, se divisa enseguida el teleférico abajo, llegamos a la cota de los 3600 metros y giramos a nuestra izquierda, se nos ha hecho tarde y el glaciar está muy peligroso, muchas grietas, muchos saltos de un lado a otro en algunas, menos mal que hay huella, salvo al final en la zona de hielo más presente, pero bueno ya estamos cerca del teleférico, termina el glaciar, unas zonas de rocas y llegamos a Längflue a 2780 metros, poco más de tres horas de bajada.

Al bajar y liquidar en el hotel de Saas Grund, nueva sorpresa, lo que en sus publicidades te anuncian TVA incluido es cierto, pero intentan meterme una nueva pullita, un 3,80% como impuesto de la ciudad, que rastreros que son. Repito bastantes veces el tema de las actuaciones de los suizos y de sus precios porqué no es el primer caso en el que gente que va con un presupuesto ajustado, se encuentra con estas desagradables sorpresas.



lunes, 15 de agosto de 2011

Lagginhorn


Lagginhorn, con sus 4010 metros de altura, parte de los Alpes del Valais oriental, es una bellísima ascensión, dura a veces, con buenas rampas de nieve dura, bonitas trepadas calificado como PD y, si hace buen tiempo, buenas vistas.

Salimos del refugio de Hohsaas, a donde subimos andando el día anterior, para hacer el Weissmies, refugio donde como en todo Suiza te llevas la decepción por su manera de proceder, es el tercer año que subo a Suiza y me imagino que pocos, o ninguno más, todos los años bajas decepcionado, empezando por el truquito de todos los años a los turistas, planificas el viaje con un cambio Franco Suizo Euro que, al empezar el verano, indefectiblemente sube, en este año, llevándolo casi a la par, ello te lleva a que cenar en Saas Grund en un italiano, te cobren 40€ por un plato de espaguettis, pan y una cerveza, pero es que tienes que pedir servilletas, no ponen pan, por una botella de agua ¡¡¡ NUEVE EUROS !!! y, ojo, al refugio de Hohsaas le suben las cosas en el teleférico que termina junto a ellos, y al pagar, te quieren cobrar en euros a la paridad uno a uno con el franco, no, no, me cobra Vd. en francos con la tarjeta de crédito y que el cambio lo haga Visa. En fin, unas situaciones en las que te sientes engañado constantemente.

El refugio es nuevo, se cena a las seis de la tarde y el desayuno es a las cinco, ojo, en cuanto terminan, sobre las cinco y media, recogen y se acabó.

Subimos antes, andando, puede hacerse en teleférico, para poder hacer el día anterior el Weissmies, algo más de cuatro horas, desde detrás del teleférico de Saas Grund, por un sendero bien marcado hasta llegar al refugio de Hohsaas.

Salimos nada más desayunar, bordeando la estación del teleférico y tomando la pista de bajada hacia el refugio Weissmies (NE), a poco más de un centenar de metros (lineales), en una curva a izquierda vemos el sendero marcado con hitos, que nos acerca a la pared enfrente nuestra, donde vemos en diagonal hacia la izquierda una equipación con una sirga o especie de cable, después una trepada sencilla, sigue bien marcada con hitos y, al llegar arriba de la pared vemos el glaciar, no muy grande, casi un nevero, que atraviesa su cara oeste, bajamos hasta el glaciar-nevero y decisión, nos cramponamos o no, a pesar de que alguna cordada que va delante se ha cramponado, no lo vemos complicado, la nieve no está helada y decidimos atravesarlo con las botas directamente.

Atravesamos el nevero-glaciar para, casi en su final, girar hacia la izquierda, dirección oeste, y tomar una canal, aquí ya la señalización está con manchas rojas, canal que nos llevará a la arista, que tomamos hacia nuestra derecha. Al principio la arista, por zona rocosa, es fácil, con algún paso de grado II ó II+ que la hace divertida.

Las vistas por esta arista, hacia nuestra derecha (sur) nos presentan el cercano Weissmies, más atrás, el cordal de Allalinhorn, Alphubel, Dom, etc... y debajo nuestra a la izquierda (norte) el impresionante glaciar del Fletschhorn.

Poco más, en algunos momentos por zonas de mixto (nieve y roca) y llegamos a la zona de nieve, sólo nos quedan algo más de 400 metros de desnivel, pero, ¡para una longitud de unos setecientos metros según el GPS!, el desnivel, a veces, supera en poco el 50%, la senda muy pesada y en constantes zetas.

Un pequeño collado que nos da un breve respiro y, a través de la niebla, distinguimos la cercana cruz de la pequeña y aérea cima, fotos de nosotros y ninguna de las vistas.

Una ascensión con un desnivel de 965 metros que se lleva a cabp en cerca de cuatro horas desde el refugio Hohsaas.

La bajada con precaución al principio hasta llegar a la zona rocosa y, una vez atravesado el nevero-glaciar inicial nos separamos, unos volvieron por la misma ruta de subida hacia el refugio de Hohsaas a recoger la parte de equipaje que allí había quedado y yo acorté hacia la estación intermedia del teleférico en Kreuzboden a 2380 metros de altura por un sendero bien marcado con hitos pasando por el refugio de Weissmies, no me apetecía bajar más, mañana me espera el Alphuvel y hay que ahorrar energías. Para montar te indican muy amablemente que subas y que pagues abajo, ¡la madre que ...!, al llegar a la estación inferior te clavan 21FS, o sea 20€ por el descenso, en fin.

Las fotos de la actividad.

viernes, 12 de agosto de 2011

Weissmies



Fuimos a Suiza por Chamonix, cada vez me gusta más esta ciudad, por la mañana un paseo y tranquilamente tomamos la carretera de Chamonix a Martigny, una preciosidad de trayecto, recordando algunos de los puntos por los que pasamos al hacer unas semanas atrás el Tour del Mont Blanc , volvimos a pasar por Trient, por el Col de la Forclaz y ya, bajando hacia Martigny los típicos puestos ambulantes de venta de albaricoques, me paro en uno a comprar un kilo y ¡¡¡¡ 9€ un kilo !!!! pero ¿y esto, si hace un mes pagué 2€ por un kilo?, ya, si, pero ahora es agosto, vale, si, ya estamos en Suiza, abandonamos la idea y seguimos.

Llegamos a Saas Grund, a 1525 metros, uno de los cuatro pueblos de Saas, junto con Saas Fee, Saas Balen, Saas Almagell, todos con el encanto de los pueblecitos del Valais suizo. Ya teníamos hotel reservado y, sorpresa, como todos los años los suizos han revaluado su moneda de cara al verano, en este año, cercana a la paridad con el euro y en los hoteles y restaurantes te quieren cobrar en la paridad, hay que defenderse algo pagando con Visa en francos suizos.


Bien, olvidemos el tema económico y no hablemos del problemático tema del aparcamiento que esa es otra. Y al día siguiente, con tiempo salimos de Saas Grund hacia el refugio Hohsaas, a 3125 metros de altura, al que puede llegarse en teleférico, pero, aguerridos nosotros, decidimos hacerlo a pie y, ale, cerca de 1600 metros de desnivel que sirven para adaptarse mejor, cerca de cuatro horas y media pasamos por el pueblecito de TriftAlp a 2072 metros llegando hasta la instalación intermedia del teleférico de Kreuzboden a 2380 metros, continuamos hacia el refugio Weissmies a 2720 metros. Y llegamos ¿el refugio?, bien, cena a las seis, desayuno a las cinco (no te atrases que te quedas sin desayunar), cena sin pan, sin servilletas, sin agua (una botella nueve euros), o sea bien, en plan suizo. O sea ¿que los del refugio, después de clavarte 72FS por la estancia, te quieren cobrar otros 5FS por una ducha?, ya les vale. Si encontrásemos Hohsaashutte lleno, se puede dormir en el anterior, el Weissmieshütte a 2.725 metros.

Al día siguiente, nada más desayunar salimos hacia el Weissmies, 4027 metros de altura, un desnivel acumulado de 1050 metros aunque la distancia es corta, 7,25 Kms., a pesar de las nubes y del frío, una preciosidad de montaña, no es difícil, aunque tiene sus pasitos, pero es muy asequible, está catalogada como PD, es la más alta al noreste del Valais, subiremos por la vía normal, la sureste, dura, con inclinaciones de hasta el 40%.

Por detrás el refugio, por la pista que sube desde el anterior refugio, se baja algo y, enseguida, a pocos metros, a nuestra izquierda, marcado con la doble raya blanca y una roja en su centro, vemos la senda de salida, seguimos los hitos bordeando el repecho que queda a nuestra izquierda con el glaciar a nuestra derecha, en unos veinte minutos los hitos, y/o las franjas dobles con una roja intermedia, nos dejan en el glaciar del Trift, no en la base, el glaciar termina

bastante más abajo, crampones, nos encordamos y arriba, el glaciar está durillo, eso nos facilita la ascensión, hay siempre buena huella, en dirección sureste, atención a las grietas, algunas hay que bordearlas y otras exigen buenos saltos, nos dirigimos hacia el hombro o Pico Oeste, llegamos a una zona de seracs que no nos dan seguridad alguna de que cualquiera de ellos no se desprenda en cualquier momento, esta es, quizá, la zona más complicada de la ascensión, esta parte de la ruta se hace cambiante cada día, antes había una zona de escaleras, ahora bordeamos los seracs por debajo y rápido y giramos hacia nuestra izquierda, unos metros bastante aéreos.

A partir de aquí, más fácil, muy pendiente y pesado hasta llegar al collado existente entre el Pico Oeste y la cima que vemos a nuestra izquierda, trescientos metros de desnivel cercanos al borde de la arista oeste y llegamos a la cima.

Niebla y más niebla, pero al llegar a la cima se nos despeja un ratito y contemplamos hacia el norte el Lagginhorn, objetivo de mañana y hacia el sur la cuerda del Strahlhorn, el Rimpfishorn, el Allalinhorn, el Alphubel, el Táschorn, el Dom el ...

La subida se hace en poco más de cuatro horas y la bajada, ahora con más cuidado con las grietas, en alrededor de tres horas.

Las fotos de la actividad .... 

jueves, 28 de julio de 2011

Peña Santa de Castilla



Nuestra idea inicial era hacer un día Peña Santa de Enol, bajar a vivaquear a la zona del Jou Santo, al pie de Peña Santa de Castilla y, al día siguiente, salir a primerísima hora a subir Peña Santa de Castilla por la Canal Estrecha para evitarnos el peligro de que delante nuestra fueran más cordadas por el riesgo de caída de piedras.

Si, subimos en la mañana desde donde dejamos los coches, en PandeCarmen. hicimos Peña Santa de Enol, bajamos al Jou Santo, a la zona de vivac y, allí, viendo la hora, viendo el buen tiempo que teníamos por encima del mar de nubes y pensando en la previsión de tiempo, no muy buena, para el día siguiente, nos lo dijimos ¿ahora?, vale, vamos allá.

Puede que sea una de las montañas más apetecibles de nuestra península, una mezcla de corredores, espolones y aristas, sus zonas de escalada no son difíciles y si entretenidos. Su orientación norte hace que los días de gran calor sean más llevaderos.

Peña Santa de Castilla, con  2.596 metros de altitud, enclavado en el macizo occidental de los Picos de Europa ó Cornión, ya en la provincia de León, en la cordillera cantábrica, es el pico más alto de la zona occidental. La primera subida conocida la realizó el francés Paul Labrouche en agosto de 1892 y la hizo por la vía conocida como Los Llambriales, a la derecha de la que nosotros hicimos, la vía normal de la Canal Estrecha.

Nuestro itinerario, consistió en bajar de Peña Santa de Enol a la zona del Jou Santo, pero la parte de aproximación es muy común para los dos hasta llegar a la desviación hacia el Porru Bolu. Por ello la aproximación normal sería como sigue:
Desde el aparcamiento de lagos de Covadonga, o de Enol, nos dirigimos por la pista hacia el Pozo del Alemán (Roberto Frasinelli). Poco antes dejamos el coche en el aparcamiento de PandeCarmen,  en Vega Huerta a 1080 metros. La ascendente senda nos lleva a la majada de Vega la Piedra. Salimos a la izquierda de las cabañas de pastores hacia la vega de Canraso y la cruzamos para llegar a la majada de Rondiella.
Este camino, de suave subida, nos lleva hasta el collado de Gamonal y al nuevo refugio de Vegarredonda a 1410 metros, un poco más arriba queda el antiguo que aún se mantiene. El camino sube (en dirección Sur) hacia el Porru Bolu a través de la Llampa Cimera, antes de llegar al Porru Bolu un hito nos indica que podemos seguir a la derecha, hacia los refugios de Vega Huerta y de Vegabaño que es la que seguimos para hacer Peña Santa de Enol, o la que debe hacerse para venir directamente a Peña Santa de Castilla, que es hacia la izquierda

Llegamos, por tanto, a la vertiente noreste de la Cebolleda, subimos algunos metros por la ladera de Torres de los Argaos, bajamos algo para pasar un pequeño jou, continúa una pequeña collada y, por la media ladera de las Barrastriosas, donde, según la época, podemos encontrar un pequeño manantial junto al camino.

Llegamos al jou de los Asturianos, donde vemos ya la primera perspectiva de Peña Santa de Castilla, un corto descenso nos lleva por una senda que por el este rodea el jou y, así llegamos a la zona de vivacs del jou Santo, a 2.095 metros. Un poco debajo, con un distinto color rubio de las piedras, hay una fuente, algo cercana al fondo del jou, ya en la base de la peña Santa de Castilla. Aquí dejamos las mochilas, coincidiendo con la zona de bajada desde Peña Santa de Enol.

Continuamos por la senda que contornea la esquina noreste del jou y alcanza el contiguo collado del Jou Santu a 2.113 metros, donde no debemos despistarnos. Seguimos en dirección suroeste hacia la divisoria entre los dos jous, a 2160 metros y que nos lleva a la base del Peña Santa de Castilla.

Luego, ascendiendo hacia nuestra derecha, por un terreno muy quebrado, con pequeños descensos y ascensos, para alcanzar una primera terraza que pasa junto a una sima, con nieve aún.

Una pequeña trepada nos lleva directamente a las gradas que aparecen a nuestra izquierda para ganar una amplia terraza a 2.300 metros que nos lleva al inicio de lo que ya es  la Canal Estrecha, a nuestra izquierda, directamente hacia la pared.

El primer tramo que puede invitarnos a hacerlo por la canal es mejor iniciarlo por la panza que hay a su derecha, donde ya se ven, desde abajo las marcas amarillas.

Atravesamos en horizontal por una repisa de la que salimos hacia arriba  hasta una plataforma cómoda donde los cordinos marcan el paso a superar arriba a la derecha con un corto desplome de grado III. Un par de metros hacia nuestra derecha por una canal de piedra suelta, es un tramo fácil, que nos lleva a unos metros, ya de trepada, de grado II, hasta el pie de una chimenea, fácil, en la propia canal. Hay buenas manos en la pared de la izquierda II+, por ello el primer tramo es sencillo. Un poco más arriba se complica algo debido a un pequeño desplome de grado III+ que hay que superar.

Continuamos por el fondo de la canal pasando un tramo complejo en el que debemos seguir el fondo del principal canal hasta salir, en oblicuo, a la izquierda en el tramo final de la Canal Estrecha, que nos lleva a la Brecha Norte a 2.500 metros.

Atravesamos, sin ganar altura, por la vertiente contraria hasta llegar a la Brecha de la Canal Ancha, donde enfrente de la arista se presenta un muro importante y con buen patio.

Atravesamos su base hacia la derecha para llegar a una pequeña chimenea para elevarnos en su margen más meridional, puede ser un grado II+. Continuamos trepando para retomar la arista, que en el siguiente muro nos deja en un diedro por el que salimos a la derecha hacia la vertiente sur. Volvemos a entrar en la vertiente norte, en la zona de las Llambrias

Volvemos a un corto muro en el que hay una de las zonas clave, una llambria que debemos cruzar hacia la izquierda, grado III, algo aéreo, buscamos un tubo en forma de órgano que nos desciende en oblicuo hacia la izquierda, enseguida, en la misma dirección empezamos a ascender por llambrias de grado III hasta llegar a una terraza, a nuestra derecha veremos una canaleta de grado II, que llega hacia la zona cimera.

En la cima fotos en el vértice geodésico, ya tumbado.

Al subir hemos visto los equipamientos, están bien, para en la bajada hacer cuatro rápeles que nos la hacen más fácil y rápida, los intermedios entre cada rápel son de fácil destrepe.

Y, al llegar al vivac, son las siete y media de la tarde y..., bien ¿y porqué no nos bajamos ya?, pues ale, cerca de trece horas de darle entre las dos cimas del macizo de Peña Santa.


lunes, 25 de julio de 2011

Peña Santa de Enol



Peña Santa de Enol, con una altura de 2486 metros, está situada en el macizo del Cornión próximo a los lagos de Covadonga, o de Enol, y dentro de un entorno sumamente agreste.

Dormimos en Cangas de Onís, que fue la primera capital de España, y salimos temprano para pasar Covadonga por la AS-262. Media hora hay, nada más, para poder acceder a los Lagos de Enol en el coche propio, a partir de ese momento la carretera se cierra y se sube en los taxis-bus de Cangas, no lo entiendo, si arriba las zonas de acceso y aparcamiento de los vehículos están acotadas, ¿porqué esto?, ¿no será por algún negociete con los autobuses que, por cierto, no son gratuitos?. Al llegar arriba me encuentro, ademas, conque las zonas de acampada han sido prohibidas ¿porqué?, ¿qué mal hacían unas pocas tiendas de campaña? ah, ya, vale, si, no me había dado cuenta, hay hoteles abajo.

Bien, dejemos a un lado estos negocios que se hacen bajo la careta de proteger la naturaleza y vayamos a la naturaleza en si.

Desde el aparcamiento de lagos de Covadonga nos dirigimos por la pista hacia el Pozo del Alemán (Roberto Frasinelli). Poco antes dejamos el coche el aparcamiento de PandeCarmen, cercano a la Vega Huerta a 1080 metros, bajamos algo hasta el Puente del Alemán y comenzamos una ascendente senda nos lleva a la majada de Vega la Piedra. Salimos a la izquierda de las cabañas de pastores hacia la vega de Canraso y la cruzamos para llegar a la majada de Rondiella.

Este camino, de suave subida, nos lleva hasta el collado de Gamonal y al nuevo refugio de Vegarredonda a 1410 metros, un poco más arriba queda el antiguo que aún se mantiene. El camino sube (en dirección sur) hacia el Porru Bolu a través de la Llampa Cimera, antes de llegar al Porru Bolu un hito nos indica que podemos seguir a la izquierda hacia el Jou Santo, una opción, o hacia la derecha, que es la que elegimos, para ir, por

la base del Porru Bolu, hacia los refugios de Vega Huerta y de Vegabaño, atravesamos unos pequeños jous, dejando a nuestra derecha el Requexón de 2170 metros y tras una empinada cuesta, que hay que subir haciendo zetas por una pedrera, llegamos al collado de la Horcada de Santa María, para seguir al circo de Fuente Prieta a 2040 metros de altura, a los pies de Peña Santa de Enol, donde dejamos las mochilas, que con los elementos para vivaquear pesan lo suyo.

Cruzamos una pedrera, otra más y hay que tener mucho cuidado si viene más gente debajo de no arrojar piedras. El camino se va empinando hasta dejarnos en la T. de Santa María a 2355 metros. A partir de este momento trepamos unos metros hacia nuestra izquierda hasta situarnos en la pared de subida, la ladeamos bordeándola y por un corredor con terrazas escalonadas y con algunas llambrías, nos situamos sin mayores dificultades en una horcada a pocos metros de la cima, giramos por ella hacia la izquierda para cambiar la cara de ascenso, en la parte final de la ascensión hay que realizar una corta trepada, no llega a grado III, pero un poco aérea.

Desde la cima, abajo el Jou Santo, enfrente Peña Santa de Castilla de 2596 metros, nuestro próximo objetivo, detrás La Cebolleda con sus 2436 metros, pero el mar de nubes que hay debajo de nosotros, al tiempo que es un espectáculo en si, nos impide ver la costa de Llanes hacia el Norte o el desfiladero del Cares.

Tardamos, en llegar a la cima, algo menos de cinco horas con un desnivel de 1400 metros en una ascensión de una dificultad media.

Las fotos de la actividad ... 

viernes, 22 de julio de 2011

De Cercedilla a Segovia por la Carretera de la República



Es una clásica para la bici, hace tiempo que quiero hacerla, pero me tira más la montaña, pero era un reto pendiente y algún día había que hacerlo.

Llegamos en el tren de cercanías hasta Cercedilla, nuestro kilómetro CERO de partida, a una altura de 1190 metros, a pesar de estar a finales de julio amanece el día un poco fresquete, mejor. Subimos la primera rampa, aún estamos fríos y es algo durilla con dirección al valle de la Fuenfría, nuestra primera etapa será hacia las Dehesas.

En cinco kilómetros y medio de una pausada subida de asfalto entre praderas y chalets de los bonitos, o sea de los antiguos, llegamos al último aparcamiento de las Dehesas, donde finaliza la carretera, ahora cruzamos una barrera que da paso a una pista, denominada como Carretera de la República con dirección al Puerto de la Fuenfría.

En seguida nos cruzamos con la Calzada Romana que unía las ciudades de la Titulcia romana y Segovia, ganamos altura, a veces con el plato pequeño, sobre todo en las curvas de los zig-zags constantes.

Pasamos los ocho kilómetros y medio y, a una altitud de 1650 metros, llegamos al Mirador Vicente Aleixandre, parada obligatoria, primer tentempie, fotos. Que buenas vistas hacia la ladera sur de Guadarrama.

Inmediatamente una nueva parada nos deja a nuestra izquierda el famoso reloj solar de Cela y a la derecha la desviación hacia la Senda Herreros que recorre la pared sur de Siete Picos, desde la pradera de Navarrulaque.

Poco más allá, ya en la cota de los 1730 metros, el Mirador de la Reina, que nos ofrece unas bonitas vistas sobre el valle de las Dehesas, el que acabamos de subir.

Seguimos subiendo hasta llegar, a los trece kilómetros, al Puerto de la Fuenfría, a 1769 metros de altitud, a nuestra izquierda queda el Cerro Ventoso y, más allá, inconfundible, el Montón de Trigo.

Hemos acabado con la parte más dura de la ruta, ahora comienzan las suaves bajadas dejando a nuestra derecha el valle de Valsaín y sus impresionantes pinares, por donde pasa el río Eresma desde su cercano nacimiento y, a pocos metros, comienza una pista más estrecha, hacia la izquierda y que abandona la pista principal, por ella seguiremos.

En la bajada nos encontraremos la Casa Eraso. En realidad las ruinas de una antigua casa de postas de la guerra civil, las ruinas de Casarás.

El descenso por aquí es ya, un poco técnico, entre piedras, raíces, canalizaciones del deshielo y arroyos que cruzan, así, hasta llegar al kilómetro dieciséis y medio donde, a una altura de 1650 metros, en la fuente de la Fuenfría, llamada también de Matagallegos, la pista de tierra por la que bajamos se une con una carreterita de asfalto, si la tomamos hacia la derecha bajaríamos hacia la Casa de la Pesca, bueno, es otra opción bajar por carretera hasta la Granja y de allí a Segovia, pero no es lo que queremos hacer, así que seguiremos recto. Bajamos una veintena de metros (de desnivel) hasta llegar al pie del pico de la Camorca, lo dejamos a nuestra izquierda y en algo más de setecientos metros por esta carretera llegaremos a un cruce.

Hemos bajado hasta cerca de los 1600 metros y llevamos recorridos algo más de diecisiete kilómetros. La carretera tiene aquí un empinado descenso, a nuestra derecha veremos un camino que es parte de la Calzada Romana, podemos elegir la opción que deseemos, nosotros seguimos hacia la derecha, algo más dura y empinada, a la izquierda contemplaríamos el valle de Río Frío, poco más allá se unen de nuevo las dos opciones.

Llegamos a la Pradera de Peñas Lisas, a los 1500 metros de altitud en el kilómetro 22 desde nuestra salida, donde volvemos a encontrar la Calzada Romana que se pierde hacia nuestra izquierda en un pinar. Seguimos hasta el llano del Berrueco, veremos el comedero de buitres, la catedral de Segovia aparece por vez primera ante nosotros, sigue la marcación con flechas amarillas, la correspondiente al camino de Santiago.

Algo menos de 1400 metros de altura y un kilómetro más y damos con un cruce con la carretera de Valsaín, continuamos poco menos de un kilómetro hacia la derecha buscando de nuevo la Calzada Romana y, antes de llegar a la Cruz de la Gallega con una valla limitando el ganado a nuestra izquierda, seguimos viendo flechas amarillas.

Aquí el sendero es algo más técnico, hay que echar pie a tierra en alguna ocasión.

Se acaba el pinar y comienzan las encinas y las praderas, estamos en un antiguo terreno de maniobras militares, a nuestra izquierda veremos el viejo Caserío de Santillana.

Así hasta llegar a los 1050 metros de altura, llevamos veintisiete kilómetros, donde estamos en el Campamento de Robledo con la antigua Cruz de El Robledo, en el otro lado de la carretera está un amplio y concurrido camino, es el nuevo trazado de la Calzada Romana, ya más ciudadano, por él, después de algunos cambios de rasante vemos de nuevo la Catedral de Segovia.

En el kilómetro 32, habiendo bajado hasta los 1000 metros entramos a Segovia junto a un viejo campamento militar, enseguida vemos una rotonda con una escultura de un pastor y su perro. Dejamos atrás la estación de tren para hacernos unas fotos junto al Acueducto, nos internamos en la ciudad, un refrigerio y vuelta a la estación a tomar el tren. Que mal, cerca de tres horas de espera, vaaa yaaaa ...

Y los datos estadísticos:
Tiempo neto en bici: 3.09:54
Distancia recorrida: 38,25 Kms
Velocidad media: 12,09 Kms
Velocidad máxima: 56,04 Km/H
Desnivel positivo total: 650 metros, negativo: 859

Las fotos de la actividad ... 

viernes, 15 de julio de 2011

El Tour del Mont Blanc


Un capricho que tenía desde hace tiempo, he subido el Mont Blanc, he hecho travesías por los glaciares, he escalado, en fin bastantes actividades ya y me apetecía ésta, manos a la obra, el jueves 30/6 salimos en coche desde Madrid, temprano, así nos evitamos los atascos de salida de Madrid de primera hora y los de final de la mañana en los alrededores de Barcelona, con muy pequeñas paradas y respetando todos los límites de velocidad, en poco más de doce horas estábamos en Les Houches, cenamos, un paseíto y, a dormir.

El viernes 1 del 7, primera etapa, nos levantamos a buena hora, sin prisas, desayunamos, dejamos bien aparcado el coche, preparamos las mochilas y nos fuimos a tomar el teleférico a Bellevue, a 1801 metros de altura, algo más de 10€ por persona y, para mi este es un pequeño error, pienso que es mejor, si se va con tiempo, hacer esa subida andando, yo ya la hice en otra ocasión en descenso y aunque fue con lluvia, no dejó de ser una preciosidad. En Bellevue, en unos pocos minutos, a 150 metros, después de hacer las primeras fotos, se llega a la estación intermedia de Bellevue, del Tranway del Mont Blanc que, partiendo de la cercana Saint Gervais (otra opción para este primer tramo) llega hasta el Nid ´L´Aiguille. Esta primera etapa tiene varias opciones, la primera es que si llegas a Les Houches a mediodía, por ejemplo, puedes avanzar hasta el cercano refugio de Les Fioux a 1500 metros de altura y, a unos veinte minutos de la estación del teleférico de Bellevue, para así, el día siguiente arrancar directamente, la segunda es la que hicimos nosotros, llegar hasta el chalet de Miage, a 1559 metros de altura, pasando por el Col de Tricot de 2120 metros, a unas dos horas del teleférico, y la tercera, la que quizá es más recomendable, es la de poner un poco de masoquismo a este pr


imer día y, subiendo andando desde les Houches, pararse a comer en el Chalet de Miage una tarta de arándanos o de fresas, fantásticos y con fama, además de con el incomparable marco del Dom de Miage enfrente nuestro, para después, seguir el camino hasta el cercano pueblo-estación de esquí de Contamines. Bien, descansamos algo más en esta etapa, aunque para evitar ese relax, nos escapamos desde el refugio hacia el refugio de Plan de Glacier, al pie del glaciar de Miage, con unas preciosas vistas de la Aiguille de Bionnasay de 4050 metros.

El sábado 2 de julio, nuestra segunda etapa, va desde el Chalet de Miage hasta Nant Borrant a 1392 metros. Aquí, coincidimos con Ana y Juan, unos encantadores hermanos onubenses con los que tuvimos en el viaje una fantástica relación que esperamos continúe en nuevas actividades. Etapa algo durilla, sobre todo porque le pusimos algunas guindas en el camino como, por ejemplo subir al Lac d´Armancette a 1675 metros con las vistas hacia el glaciar de Armancette, subir hasta el refugio de Tré de la Téte a 1970 metros por el Chemin Bernard alto que atraviesa la Combe d´Armancette, desviarnos a contemplar el Glaciar de Tré de la Téte desde un fenomenal mirador a 2100 metros en el camino al Refugio des Conscrits. Total, hicimos ocho horas, largas, de camino, de lo que no nos arrepentimos en absoluto, El Chalet de Nant Borrant es una preciosidad y, nos quedaban fuerzas para bajar a conocer el cercano Puente Romano que, con una espectacular garganta del rio, la cascada de la Combe Noire, a 1496 metros, es algo que no hay que perderse.
Para la tercera etapa del domingo 3 de julio, insisto en que con unas dosis de más esfuerzo, de haberlo sabido, estas tres etapas se hubieran convertido en dos. Subimos la ruta más dura, pasando por la Rollaz a 1535 metros, después por el chalet refugio de La Balme, el Plan Jovet a 1920 metros, el Tumulus del Plan des Dames a 2043 metros donde es tradición sumar una piedra más al enorme hito, y así hasta llegar al Col de Bonhomme a a 2329 metros, para después seguir bordeando por la Rocher du Bonhomme hacia el refugio de la Croix du Bonhomme, la alternativa normal a seguir, pero nosotros unos metros antes nos desviamos a nuestra izquierda, hacia el Col des Fours de 2756 metros ¡que vistas desde su cima!, pero al bajar, nos equivocamos, tomamos la dirección errónea, bajamos por una pedrera acoj..., cruzando multitud de neveros, alguno de ellos duro y, con dificultades para hacer el escalón con las botas, hasta que nos dimos cuenta que habíamos tomado la dirección de subida hacia el refugio Robert Blanc que con sus 2750 metros es la base para las ascensiones a la cercana Pointe des Lanchettes. Buen enmarronamiento, campo a través, con cuidado y, dando casi tres horas más de camino, recuperamos la senda de bajada correcta, casi en su llegada al final en la Ville des Glaciers a 1790 metros.

Bien, tercera etapa que nos lleva desde Nant Borrant hasta el Refuge des Mottets a 1870 metros. Los refugios del recorrido son buenos, con duchas, buenas cenas, desayunos algo pobres y buenas literas, salvo este de Mottets, cuatro especies de cuadras para dormir, salvo que te reserves una de las pocas habitaciones de cuatro, más caras, pero que hay que saberlo antes, una cena con un trato muy adusto, a pesar de la sorpresa de que una de las chicas del refugio, ameniza el final de la zona con un ratito de acordeón.

Ya, el lunes, nuestra cuarta etapa hasta Courmayeur, en Italia, la primera subida, según se sale del refugio es hacia el Col de la Seigne de 2516 metros, para bajar hasta el refugio Elizabetta a 2195 metros, a su izquierda el impresionante glaciar de la Lée Blanche, para seguir hacia el ya algo seco Lac de Combal ante el muro que supone la morrena del glaciar sur del Miage, se puede seguir desde aquí, fácilmente por la pista hacia Courmayeur, o tomar la impresionante subida hacia el Arpage Vieille Damón, a 2303 metros, pasar la Combe des Vesses a 2420 metros, Lac des Vesses a 2330 metros, todo ello como espectadores de la cara sur del Mont Blanc y de sus glaciares, después llegar hasta Chécrouit y en una zona de llegada de los telesillas llamada la Maisón Vieille tomar un empinado sendero que baja por el Plan de Chécrouit hacia Dolonne y Courmayeur. Esta etapa, en su llegada, es un buen punto de retorno si no se desea continuar, o si se pretende estar algún día de relax intermedio, pienso, sin embargo que es mejor, insisto, más duro, el continuar hasta el Refugio Bertone, a pesar que son dos horas más de dura subida, sería como la etapa reina del Tour, en Courmayeur hay varios hoteles, la ciudad es encantadora, los restaurantes buenísimos y, el paseo a la caída de la noche por la ciudad es una agradable sorpresa.

El martes 5 del 7:desde Dolonne, Courmayeur, a 1150 metros pasando por Villar a 1389 metros para ir al Refugio Elena a 2062, la primera parte hasta llegar al Refugio Bertone a 1989 metros, dura desde el principio, al llegar arriba un cafetito, reponer fuerzas y, a seguir por los montes de la Saxe. Una decisión, ir por la zona dura del Col de Sapín de 2435 y el de la Testa Bernarda de 2534 para llegar al paso de Entre Deux Sauts de 2524 o seguir por la parte baja del Val Ferret todo el camino o, la que hicimos, seguir por la parte baja del Val Ferret viendo los increíbles paisajes de la cara italiana del Mont Blanc y, al llegar a Arminaz, a 1980, desviarnos por la Comba de Arminaz, hacia el paso Entre Deux Sauts, teniendo enfrente la Téte de Secherón de 2880 metros y bajada al refugio Walter Bonatti a 2025, para desde allí, bajando hasta el Val Ferret llegar, tras una penosa subida final (hay que hacerla en cualquier caso) al Refugio Elena, el hiper de los refugios, enorme, bueno, bien atendido, buena cena, buen, aunque adusto desayuno, una etapa dura en la que hicimos un desnivel positivo acumulado de unos dos mil metros.

Para el miércoles, viaje desde el Refugio Elena hasta Arpette, otra etapa dura, nada más salir subida al Grand Ferret a 2537 metros, con una bajada hacia La Peule, un bonito refugio suizo, con sus vacas, sus buenos productos recién hechos. La etapa es larga, pero una preciosidad, las vistas durante todo el camino son como para destrozar cualquier cámara de fotos, pero bueno, lo normal es que ya estemos todos en perfecta forma, 9 horas y, con una posibilidad, si las ampollas en los pies o el cansancio lo piden, al llegar a los alrededores de Ferret, se pueden bajar unos metros hasta el pueblo y tomar el autobús que nos llevará hasta el Lac Champex a 1480 metros, nosotros no lo hicimos, seguimos un rato por las carreterillas, otro rato por la rivera del río, otros ratos por la ladera de las montañas, con sorpresas bonitas como algún tramo de cadenas, en suma un precioso camino hasta llegar a Issard , aquí nos paramos a tomar dos tés y, ojo, ya estamos en Suiza, ale NUEVE EUROS POR DOS TËS SIN MÁS, bueno arrancamos por el camino que asciende al Lac de Champex, un sorprendente camino en el que los pinos que han sido talados han sido ofrecidos a artesanos para que hagan en cada uno de ellos las figuras que les apetezcan. El Laco Champex, muy turístico pero merece la pena, al llegar al Lago Champex hay un buen albergue-refugio, pero nosotros decidimos continuar hasta el Relais de Arpette a 1630, fenomenal, una terraza ante los Alpes, única, una cerveza allí es relajante y maravillosa, eso si, teniendo buen cuidado con los precios suizos a nada que pidas algo que se salga de lo establecido.

Nuestra primera idea para el jueves, era ir al Refugio del Col de Balme (el peor de la ruta, menos mal que al final, no lo hicimos) por la ruta de la Fenetre de Arpette de 2665 metros, ruta no recomendable si hace mal tiempo, un guía de Chamonix que estaba allí con sus clientes nos indicó que la previsión del tiempo era bastante mala, de hecho estuvo lloviendo toda la noche de nuestra estancia en el Relais de Arpette, decisión, nos vamos por la otra opción, retroceder hasta el Lac de Champex y hacer la ruta de Champex d´en haut, Champex d´en bas, ascensión al Col de Bovine, donde en el Alpage de Bovine a 1987 metros, nos volvimos a encontrar con nuestros amigos onubenses, ya que este era su camino original, bajamos al Col de la Forclaz a 1525 metros, y desde allí a Trient a 1300 metros, aquí nuevo error, nuestros amigos andaluces tomaron un tren a Chamonix, nosotros nos quedamos a dormir en un refugio de Trient, no teníamos reserva, pero algo encontramos, todo ello después de bajar, por la carretera en dirección a Chamonix, cuatro kilómetros y volver a retroceder. La idea inicial de ir hasta el refugio del Col de Balme no pudo ser y, menos mal, porqué insisto, el peor refugio de la ruta, además de lo difícil que es contactar con ellos.

Claro, el viernes, por tanto, salimos pronto del refugio en Trient, hacia el Col de Balme a 2191 metros, subida a ritmo, sin parar, anunciada de tres horas y que hicimos en poco más de dos horas, las vistas hacia el Plateau de Trient y el glaciar des Grands amenizan la subida, bajada primero hacia el Col de Posettes y, después hacia el refugio de Tré Le Champ a 1415 metros, donde Félix pensó que era mejor finalizar, dejando de lado nuestra idea inicial de seguir hasta la Flégère, porqué la parte final que llega hasta Les Houches por la zona de Le Brévent ya la conocíamos. El recorrido que hubieramos hecho sería subir desde TréleChamps hacia La Flégére, con una desviación hacia el Lac Blanc a 2352 metros de altura, siguiendo hacia L´Index, a 2396 metros, donde termina el teleférico, para seguir por las Aiguilles de la Floría, de Gliére y du Pouce a 2874 metros y continuar a conocer el Lac Noir a 2494 y el Lac Cornu a 2414, bajar hasta PlanPraz a 2000 metros, continuar hasta el pico de Le Brévent a 2525 metros, Lac de Brévent, Bel-Lachat y bajar por el GR5 hasta Les Houches, es una etapa más, muy bonita, pero que ya la habíamos hecho, las fotos de esta etapa.

Así que, bajada a pie hasta Argentiere, donde tomamos el bus hasta Les Houches, recogimos el coche, volvimos a Chamonix, a nuestro habitual Gité de la Tapia, cena en el M.B.C. de Chamonix, mejoran día a día, que fenomenal carne y a ¿dormir?, no, un grupete de impresentables ingleses, que, habitual en ellos, se dieron a la habitual cogorza en los bajos de la Gité, que ya tuvimos la primera para que dejasen de gritar y que, cuando subieron a dormir , con lo que habían bebido no dejaban dormir a nadie con sus ronquidos y otros ruidillos, hasta que ya, hartos, encendimos la luz, despertamos a todos y nos planteamos, aquí no duerme nadie ¿vale?, ¿para cuando habrá en los refugios salas de roncadores y no roncadores?, a primera hora coche y, a Madrid, encantados de la experiencia.

Viernes 8/7: Col de Balme a Chamonix, 9 horas, no muy durillas, es casi en descenso, dormir en Gité D´Etape La Tapia, que ya conocemos, cena de supermegahiperhamburguesa en Chamonix y descansar, sábado 9 del 7 salida temprano hacia Madrid, conduciendo todo el día para llegar a Madrid por la noche.

Las fotos de la actividad ... 

miércoles, 29 de junio de 2011

Casco de Marboré



Hicimos la subida al Casco de Marboré partiendo de la ruta por la que subimos al pico del Taillón, con sus cuatro horas largas para llegar al refugio de Serradets desde el puente pre-románico de Bujaruelo.

Desayunamos pronto en el refugio de Serradets y después de ponernos los crampones, dejar parte de la carga en una cesta en el refugio, comenzamos la subida hacia la Brecha de Rolando.

Subida en zetas por el glaciar que empieza desde el mismo refugio, sin grandes dificultades salvo que las pendientes superan el 40% en algunos tramos, hasta llegar a una especie de plataforma a 2720 metros, anterior a la Brecha, a continuación de la cual sigue la pendiente para llegar a la Brecha, a 2807 metros, en unos cincuenta y cinco minutos desde el refugio.

En la Brecha merece la pena pararse un rato, de frente, las vistas hacia el Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido en un día como el de hoy son únicas y, hacia atrás, el refugio de Serradets debajo nuestro, ya no es visible, pero el amanecer sobre el Circo de Gavarnie es impresionante, hablamos de desniveles cercanos a los mil quinientos metros, algunos reducidos en muy poco espacio, con paredes de pendientes del 90% en algunos casos.

Atravesamos la Brecha y giramos hacia nuestra izquierda, por la marca en la nieve de los que vienen desde el refugio de Goriz , con dirección al Collado de los Sarrios, a donde llegamos en unos treinta minutos desde la Brecha, pasando por el borde inferior de las paredes del Casco por una bonita zona ayudada con una cadena a la pared, para ello bajamos unos cien metros y volvimos a subir unos cuantos ya que el collado está a 2750 metros de altura. Aquí nos despedimos del grupo de madrileños que iban hacia Goriz haciendo parte del Tour del Monte Perdido, frente a nosotros dejamos el Pico Anónimo.

Continuamos por un flanqueo algo vertical hacia el noreste, con dirección al collado que, a 2890 metros de altura y por la vertiente sur del Casco, separa la subida al Casco de Marboré hacia la izquierda y el de la subida a la Torre de Marboré hacia la derecha, a

donde llegamos en otra media hora aproximadamente.

Comenzamos una larga rampa de nieve, a veces con desniveles cercanos al 50%, haciendo zetas hasta llegar a la zona de pedreras donde nos aparece un flanqueo, hacia nuestra izquierda, por una especie de faja que bordea algo el Casco, aquí vemos que en una pequeña zona de pedreras hay un camino paralelo a la subida que hemos hecho por el nevero-glaciar, bien nos servirá para bajar más seguros por ahí, ya que la nieve con el calor está muy blanda.

Nos queda poco más de veinte minutos para la cima por la cresta sur, bien señalada con hitos por unas cortas trepadas aunque algo aéreas.

Las vistas desde la cima son preciosas, hacia el norte el Circo de Gavarnie, hacia el este la cadena de picos de Marboré y hacia el oeste, Brecha, Bacillac, Taillón, etc... un pequeño descanso y abajo, hacia Bujaruelo a donde hay que llegar con una mochila de algo más de 20 kilos.


Las fotos de la actividad al Casco de Marbore .... 

Las fotos de la actividad de subida a Serradets para subir el Taillón .... 

lunes, 27 de junio de 2011

Taillón


De Madrid a Torla, camino ya hecho en otras ocasiones, pero hoy salimos con prisa, es puente y queríamos evitar el atasco, pero la sorpresa fue que no hubo mucha circulación, bien, llegamos a Torla, ya tenía reservado hotel, cenar y dormir, pedimos el desayuno y salimos prontito hacia Bujaruelo.

Cruzamos Torla, llegamos al Puente de los Navarros y tomamos la bonita pista-carretera que discurre por la margen izquierda del cañón del río Ara, no la conocía y la esperaba peor, pero bueno, entre curvas y algún bachecito seguimos remontando por el curso del río, cambiamos de margen al llegar al Puente de los Abetos, donde hay un camping y un mesón, seguimos ya por lo que es pista-pista, pero en buen estado, para en unos tres kilómetros largos, llegar a una zona de refugio y camping de Bujaruelo, a 1335 metros. Allí aparcamos el coche nos cambiamos, preparamos las mochilas y cargamos con todo, cuerda, chatarra, crampones, piolet, sacos, aislantes y tienda de campaña, ale, veinte kilos a la espalda.

Salimos cruzando el Puente pre-románico de Bujaruelo, inmediatamente la senda se empiona para darnos los primeros sudores, el tiempo no es bueno, muy nublado y no podemos ver los paisajes que luego, a la vuelta, ya despejado veremos perfectamente.
Poco tiempo después Paco coge la tienda de campaña, tres kilos que me alivia.

El sendero está marcado como GR, es muy evidente y las señales de GR son constantes, además las desviaciones que, con la niebla no vemos a donde llevan, son sólo atajos que vuelven a unirse enseguida.

Pasando el nivel de los 1700 metros, dejamos la vegetación alta y el arbolado y, poco más nos encontramos a nuestra izquierda con la Cabaña de "Eléctricas", la niebla es tal que, sin saber cómo nos encontramos bajando por donde habíamos subido, una pareja que conocimos en el refugio de Bujaruelo nos aclaró el error y, media vuelta, casi tres cuartos de hora perdidos, si no es por ello, habríamos tardado poco más de una hora en llegar a la Cabaña.

Seguimos por el sendero, bien marcado como GR hacia el Puerto de Bujaruelo, a 2275 metros de altura, al que llegamos en dos horas y cuarto pasadas (sin contar con el retraso que ocasionamos en la Cabaña de "Eléctricas"), aquí ya está algo más despejado, a nuestra izquierda la pista que viene desde Francia, a la derecha dos senderos, el de la izquierda nos indica al Refugio de Serradets, nuestro destino, el de la derecha nos llevaría al Collado de Los Gabietos, no es nuestro objetivo de hoy.

Parada, algo de comer, trago de agua y seguimos, una pequeña subida y enseguida la pendiente se suaviza, casi llaneamos, vemos a nuestra derecha la cara norte del Taillón y poco más allá la misma cara de la Punta Bazillac, hemos pasado de una vegetación a un ambiente sin vegetación, más frío, con viento.

La horizontalidad de la ruta, nos llegar a una cascada, bastante oculta aún por los neveros o por el eufemísticamente llamado glaciar del Taillón.

Atravesamos los neveros y subimos, ahora con algo más de pendiente, hasta que, delante de nosotros, a 2585 metros, aparece el refugio de Sarradets, también llamado "Refugio de la Brecha de Rolando", hemos llegado en un tiempo de unas cuatro horas pasadas, insisto, sin contar el tiempo que perdimos en la Cabaña de "Eléctricas".

También aquí está nublado, así que pasamos al refugio, vaya, después de subir toda la carga, incluida la tienda de campaña, tenemos dos plazas disponibles, menos mal porque toda la zona está cubierta por la nieve y es complicado poner la tienda, tienda que, además, deberíamos montar y desmontar cada día, resultado, nos registramos, nos enteramos de los horarios y, al salir se ha despejado.

Admiración, de derecha a izquierda, la falsa Brecha, la Punta de Bazillac, la Brecha de Rolando, el Casco de Marboré, la Torre de Marboré y, al final el Circo de Gavarnie, enfrente de nosotros el Glaciar de la Brecha, toda esta línea de cimas conformando la natural frontera hispano-francesa.

Renuncio a definir el corte en la montaña que supone la Brecha de Rolando, hay que ver las fotos de la puesta de sol, es un espectáculo.

Cenamos a las siete de la tarde, conocemos a un grupo de madrileños, con los que compartimos mesa y a dormir, o lo que sea, como es habitual concierto de ronquidos en un refugio, francamente mejorable.

Desayunamos pronto y, con el grupo madrileño que, en principio irían a Goriz directamente, pero que han cambiado de opinión y se vienen al Taillön para luego en la bajada seguir hacia Goriz.

Así, después de ponernos los crampones, dejar parte de la carga en una cesta en el Refugio, comenzamos la subida a la Brecha de Rolando.

Subida en zetas por el glaciar que empieza desde el mismo refugio, sin grandes dificultades salvo que las pendientes superan el 40%, hasta llegar a una especie de plataforma a 2720 metros, anterior a la Brecha, a continuación de la cual sigue la pendiente para llegar a la Brecha, a 2807 metros, en unos cincuenta y cinco minutos desde el Refugio.

Hoy si, está despejado, se anuncia buen tiempo y, en la Brecha merece la pena pararse un rato, de frente, las vistas hacia el Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido en un día como el de hoy son únicas y, hacia atrás, el Refugio de Serradets debajo nuestro, ya no es visible, pero el amanecer sobre el Circo de Gavarnie es impresionante, hablamos de desnivele

s cercanos a los mil quinientos metros, algunos reducidos en muy poco espacio, con paredes de pendientes del 90% ó del 100&.

Giramos hacia nuestra derecha, en dirección este, o sea por el lado español, por detrás de la Punta Bazillac de 2978 metros, con atención ya que el deshielo en su cumbre produce frecuentes caídas de trozos de nieve que pueden ir acompañadas de alguna piedra, la senda en la nieve, de unos seiscientos o setecientos metros, aún durilla, está bien marcada y la subida es suave, hasta llegar a la Falsa Brecha a 2907 metros, la subimos y estamos en el Dedo, en algo más de treinta minutos, y por su cara francesa seguimos el sendero (en invierno, algunas guías recomiendan bordear el Dedo por la cara aragonesa), aún hay neveros en una especie de arista sin mayores dificultades pero a la que hay que prestar atención, por la que avanzamos hasta llegar a la falda de la cima que se sube sin dificultades, en otros quince minutos, 3144 metros de altura.

En la cima fotos y más fotos, hacia el este el Monte Perdido, el Cilindro, el Añisclo; a lo lejos se distinguen la silueta del Cotiella y de la Peña Montañesa, hacia el noroeste el macizo del Vignemale y su resplandeciente glaciar, más allá, Infiernos, Garmo Negro, la zona de Anayet, hacia el sur los llanos de Millaris y el circo de Cotatuero, y muy cerca de nosotros, continuando la cresta hacia el oeste, vemos los Gabietos, que dejamos para mañana.

Las fotos de la actividad .... 

martes, 21 de junio de 2011

La Cuerda Larga nocturna


Ya la hice otra vez en 2007 y me apetecía repetir, pero siempre el follón de los coches, quedar en Navacerrada con dos coches, volver con uno hasta la Morcuera y al terminar por la mañana, ir con un coche de Navacerrada a La Morcuera a recoger el otro, una paliza, así que recibí una noticia de que los de Viajes Trekking y Aventura organizaban una actividad que incluía autobús ida y vuelta, desayuno con ¡¡migas!! en el restaurante de Bola y una camiseta y me dije, así sí, resultado lo hice con Félix en el 2011 y con Maica en el 2012, en que, además quedamos con Paco y Paloma en el puerto de la Morcuera.

Y, como reseña de la actividad del 2011, en la puerta del Bernabéu que quedamos Félix y yo, todo puntual, dos autobuses llenos de gente ¡que afición!, y la marcha muy bien, salvo algunos grupetes de gente que, ya en la primera rampa, se quedaron atrás, llegaron ¡TRES horas más tarde al restaurante de Bola y, encima les tuvieron que habilitar el telesilla para bajarles ya que no podían seguir.

En cuanto a la ruta, pues, cerca de 20 kilómetros, en seis horas y media desde abajo de Morcuera, a 1795 metros de altura hasta Navacerrada a 1860 metros, sin contar el tiempo de parada en bola para el fenomenal desayuno, y así es la llamada Cuerda Larga, la línea que separa Madrid de Segovia.

Los autobuses pararon en el aparcamiento del Puerto de la Morcuera, por cierto, que cantidad de coches aparcados que había ya, esta ruta nocturna bajo la luna llena se ha popularizado bastante, enseguida hacia la izquierda de la carretera sale la pista forestal, ancha y poco más allá una desviación con hitos que empieza a ganar altura hasta alcanzar, en más o menos una hora, el puerto de la Najarra a 2015 metros de altura (el pico de la Najarra queda a 2122 metros), vamos bien, pero al pararnos a esperar a los primeros rezagados la sensación de frío se hace patente, no, no hay que pararse mucho.

Poco a poco vamos haciendo cimas, Bailanderas con sus 2125 metros y su descenso de pedreras, Asómate de Hoyos a 2242 metros, la loma de Pandasco de 2240 metros, después de pasar por el Collado de las Zorras, las Cabezas de Hierro, la Mayor con 2385 metros, la Menor a 2365 metros, el pico de Valdemartín de 2280 metros, después de bajar hasta el collado de Valdemartín a 2150 metros y la final de Bola del Mundo con sus 2262 metros.

Un sube y baja continuo donde lo peor son las esperas por el frío hasta que comienza el bellísimo amanecer, un punto mínimo de 1795 metros y un máximo de 2385 con una subida acumulada de 1125 metros y en bajada, un total de 1475 metros, teniendo en cuenta que subimos a todas las cimas.

La ruta está señalizada como GR (franjas rojas y blancas) en algunos tramos, en otros como PR (franjas amarillas y blancas) y numerosos hitos.

En la actividad del 2012 un frío intensísimo, a pesar de hacerse la noche del 30 de junio al 1 de julio.