lunes, 18 de junio de 2012

Garmo Negro


Sábado por la mañana, me levanto temprano, ¿que tengo para este fin de semana? ¡¡¡nada !!!.
Carretera y manta (no, saco) y a Pirineos, a Casa de Piedra en Panticosa, entre que preparo los bártulos, no sé cómo estará de nieve, así que meto en el coche crampones, piolet, todo, de todo, viaje tranquilo, me paro en el outlet de Huesca, comida tranquilita en Biescas, paseo y, a media tarde en Casa de Piedra, vale hay plaza ¿qué pasa?, por la noche duermo en una habitación de 11 plazas yo solito ¿es que se está enfriando la afición a la montaña?.
Mi plan ¿subir al Garmo Negro, bajarlo por la arista y continuar por la misma por Algas y Argualas?, ¿subir Algas y Argualas?, ¿subir el Garmo Negro?, la verdad no lo sé muy bien, de esa zona conozco poco salvo por el descenso circular que hice de Infiernos. Además hay amenaza de tormenta por la tarde, ya en el refugio se comenta.
Desayuno pronto, a las seis y media y, a las siete estoy en marcha hacia arriba, conozco a Javier y su perro, subimos solos.
Desde el refugio, a 1635 metros de altura, cruzando la explanada con dirección hacia la derecha en busca de la caía de la cascada que baja de la zona de Argualas y de los ibones de Ordicuso, foto en la cascada, veo la bonita capillita hecha para la fuente de aguas termales y por ahí empiezan las zetas de subida iniciales, a través de un bonito bosque.
Al ver esta capillita valoro más aún, si cabe, el enorme destrozo que se ha hecho en la zona, unas preciosas edificaciones que componían la antigua estación de balnearios, por la pretenciosa idea de hacer una mega estación, se han convertido en unas edificaciones que iban para apartamentos abandonadas y sin terminar, el gran hotel antiguo abandonado, el casino sin uso, el mega aparcamiento de la zona de la embotelladora en un esqueleto de hormigón, el centro comercial de la plaza, sin terminar y abandonado, las capillitas como esta que cito, en los alrededores de la estación, cada una de ellas con un tipo de agua diferente para un determinado fin, sin guías y abandonadas, en fin, un auténtico desastre en un entorno maravilloso.
La primera parte de la subida, ya es dura, hay que tener en cuenta que se hace un desnivel de 1415 metros en 5,7 kilómetros, que ya es porcentaje constante, hay que empezar despacito, y en algo menos de 30 minutos , dejando siempre, a nuestra izquierda las cascadas que bajan desde la zona de Argualas, llegamos a la majada baja de Argualas saliendo del bosque, estamos a una altura de 1855 metros, volvemos a entrar en las estribaciones del bosque, volvemos a salir al poco, el terreno parece que se suaviza algo y enseguida vuelve a empinarse para superar una pequeña loma que nos deja a poco más de los 2100 metros en tres cuartos de hora largos.
Estamos en la majada alta de Argualas, en pocos metros, bien marcado con hitos sale una desviación a la derecha, nosotros seguiremos la senda de la izquierda, la de la derecha nos llevaría al collado de Pondiellos, aunque, a pocos metros de comenzar esta desviación, hace una Y griega y, si tomásemos la de la izquierda sería una senda, muy poco evidente, señalizada con hitos y círculos rojos que nos llevaría también, de manera muy abrupta y por debajo de Pondiellos hasta el collado de Argualas, en realidad esta es la senda por la que bajamos, esta senda es recomendable en invierno ya que, parece ser que tiene menos riesgo de aludes que la otra, por la que fuimos.
La senda de la izquierda nos lleva de frente hacia la zona superior del valle, sigue girando algo a la izquierda, primero pedreras aunque con hitos, algunos de los cuales vamos reponiendo en el camino, luego neveros, aunque subo los crampones, la nieve no está excesivamente dura así que no me los pongo, todo ello por una canal muy evidente, a veces vemos que al borde del nevero se ven las estribaciones de las zetas del camino que existe por debajo de la nieve, giramos a la derecha y nos encaminamos, por debajo, aunque algo lejos, del Argualas, así, en más o menos dos horas, estamos de frente a la pala que nos llevará hasta el falso collado del Garmo Negro, la pala de ascenso está llena de nieve aún, pero ya está un poco más blanda y seguimos sin usar los crampones.
A 2800 metros de altura, (tres horas y cuarto largas de subida) en la primera parte del collado del Garmo Negro, vemos huellas que suben directamente a la cima (es por donde bajaremos, para subir, donde no hay nieve, es una pedrera de las de un pasito p'alante y otro p'atrás), nosotros decidimos seguir, en unos diez minutos, hasta el verdadero collado que compone la arista que baja del Garmo Negro y continúa por Algas y Argualas, son pocos minutos más pero merecen la pena, las vistas desde el collado son espectaculares, desde el Midi d'Ossau, debajo de nosotros la Basa de la Galabrosa helada o los ibones de Pondiellos.
Subimos por la parte de la arista que corresponde al Garmo Negro, pocos hitos senda poco marcada, pero destino muy evidente y en unos cuarenta y cinco minutos, que nos hacen un total de poco más de cuatro horas, llegamos a la cima, a 3066 metros de altura, se están formando las nubes para la tarde, el viento es de amenaza de tormenta, pero aún es claro y las vistas merecen la pena, por un lado, empezando de manera circular la arista de Algas y Argualas con la parte de arista que hemos subido  que corresponde al Garmo Negro, después el Midi d'Ossau teniendo detrás de él todo el pirineo navarro, continuamos con Balaitús, el pico Tebarray, y delante de él los Picos de Infiernos con la impresionante Marmolada, presidiendo después el macizo del Vignemale y, a lo lejos el Perdido, un tentempie y abajo.

miércoles, 13 de junio de 2012

Mondalindo

Desnivel positivo acumulado de unos 710 metros, es decir 253 metros de subida desde el aparcamiento hasta Cabeza la Braña, mas unos 40 de desnivel de bajada nada más comenzar la ruta, 160 de bajada hasta el Collado Abierto desde Cabeza La Braña, otros 30 de diferentes bajadas hasta llegar al Mondalindo, metros de bajada que, al volver, hay que subir y 225 de subida directa a la cima del Mondalindo.

El macizo del Mondalindo es una especie de continuación natural de la Cuerda Larga, después de alcanzar la Najarra baja hacia el puerto de la Morcuera y continúa hacia la Perdiguera y al puerto de Canencia.
Aquí comienza esta subida que prolonga la Cuerda Larga por Cabeza de la Braña y el Mondalindo y que podría hacerse llegar hasta los riscos de la Cabrera.
Después de un cafetito en Miraflores, (pueblo encantador hace cerca de treinta años, cuando yo pasé allí algunos años, ahora es más bien un restaurante caro de la sierra) subimos en pocos minutos hasta el puerto de Canencia, a 1505 metros, a la altura del kilómetro 8, hacia nuestra derecha sale una pequeña pista, que enseguida, nos deja en la zona de aparcamientos del puerto.
Tomamos la misma pista forestal hacia el este (un poco de guasa con el tema de las brújulas de nuestros relojes, después de nuestros errores en Cueva Valiente) hasta llegar en pocos metros a una puerta metálica que pasamos, siguiendo por la pista entre el pinar y la maquinaria de corte de pinos, la pista en breve comenzará a darnos un poco de descenso, hasta llegar a un brusco giro hacia la izquierda que nos deja ver hacia nuestra derecha las praderas del Collado Cerrado y, arriba del Collado el pinar que atravesaremos para llegar a Cabeza La Braña, llevamos algo menos de diez minutos.
Continuamos por la pista forestal, el camino, en breve, se bifurca en la típica Y griega, tomamos la vertiente hacia la derecha, ya vemos hacia abajo las praderas del Collado Cerrado, un nuevo giro hacia la izquierda, la pendiente se endurece un poco, una nueva bifurcación hacia la derecha, un repecho un poco más empinado, hasta llegar a una cerca de alambre con una portilla, que nos deja en un camino que deja a la izquierda el pinar y que nos permite ver todo el valle de Canencia hasta Miraflores, llevamos poco menos de una hora.
La pista continúa hacia la izquierda hasta llegar, en poco menos de otros diez minutos a la cima de Cabeza la Braña. Veremos a nuestra derecha una pequeña construcción para los vigilantes forestales.
Ya, al fondo, se ve el Mondalindo y la senda que nos llevará hasta su cima, hay que bajar unos ciento sesenta metros de desnivel, paralelos a la cerca de alambre, para acceder al Collado Abierto, hay que intentar seguir siempre el camino por las opciones que más se acerquen a la cerca de alambre, la bajada nos llevará otros diez minutos (algo más en la vuelta), este camino se junta con otra senda que sube desde Bustarviejo, por ello hay que estar atento para girar siempre por los caminos que nos encontremos hacia la izquierda en la secuencia de la cerca de alambre.
A partir de aquí, los tiempos no cuentan, Félix y yo nos decidimos a ir corriendo y, una subida que estimamos en dos horas y media largas, en total, la hicimos en algunos minutos de las dos horas, pero bueno, el camino sigue hasta la Albardilla, donde se llega normalmente en otros diez minutos, volvemos a perder altura, para en otros diez minutos, normalmente llegar al collado de la Porquizuela, unas praderitas y comienza la subida en si, empinándose poco a poco, cada vez más, hasta alcanzar un pluviómetro desde donde se ve el vértice geodésico sin problemas.
Mucho viento, fotos, algo de fruta y, a bajar por el mismo camino por el que hemos subido, también aquí nos da por bajar corriendo  por lo que una bajada de algo más de dos horas, con la subida a Cabeza la Braña incluida, la hacemos en hora y media a pesar de enmarronarnos un poquito en la subida a la Cabeza la Braña.

sábado, 9 de junio de 2012

Cueva Valiente desde San Rafael

Un buen día de primeros de junio, apetecible una salida suave a alguna montaña cercana, la idea de conocer zonas nuevas, bien todo esto se nos centró en Cueva Valiente, en la ladera existente al sur de San Rafael.
Dejamos el coche aparcado unos metros más allá de la gasolinera que hay en la calle principal de San Rafael, en la mano derecha según bajamos del puerto, para llegar allí no tomamos los túneles y fuimos con tranquilidad por la carretera, al ir pasando por el pueblo de Guadarrama y, al volver, incorporándonos a la autopista una vez pasados los túneles, un cafetito, compramos agua en un supermercado y a andar.
La subida empieza en una calle enfrente de la gasolinera, en la guía que llevábamos decía la calle Serrano y, enseguida, giramos a la derecha por calle Cervantes, pero cualquiera de las adyacentes nos lleva igual, el caso es tomar enseguida la calle Gil Becerril, que es por la que subiremos, como indicación, dejaremos a nuestra derecha una Iglesia, enseguida la Casona del Pinar, en algo menos de diez minutos, y en unos veinte minutos se termina el asfalto, la verdad es que con el coche se podría haber llegado hasta aquí, pero da igual.
Ya en camino nos encontramos, en otros ocho o nueve minutos con una puerta franqueable y seguimos subiendo a través de un frondoso pinar, el olor a pino según avanza el día empieza a ser espectacular, en otros ocho o nueve minutos llegamos a una carreterilla sin casi circulación, girando hacia la derecha llegamos inmediatamente a un puente sobre el arroyo la Gargantilla, haciendo, además una curva hacia la derecha, antes del puente, un par de metros, sigue la subida dejando a nuestra izquierda la caída de Cueva Valiente, subimos dejando a nuestra derecha el arroyo, para cruzarlo en unos quince minutos, subiendo ya por una zona de piedras que forman los arroyos del invierno, a veces pendiente más suave, a veces menos, pero siempre fácil, cruzamos una nueva puerta, esta con un torno y así seguimos subiendo hasta alcanzar en poco más de una hora el collado de la Gargantilla después de una curva a la izquierda.
Ya en el collado vemos  los restos de una pista que, en su día, debió recibir algo de asfalto, por la que subimos viendo ya algo de la cima de Cueva Valiente, poco a poco se nos termina el magnífico pinar por el que hemos subido aunque las vistas hacia cualquier lado son fenomenales, la pista, al final hace un par de zetas para dejarnos en la cima en poco menos de dos horas junto a un cuidado refugio de piedra justo al pie de la zona, unas cuantas fotos, el día está despejado y se pueden contemplar las cimas de Guadarrama y hasta de Gredos.
La bajada puede hacerse por el mismo camino que, al final es lo que nosotros hicimos en poco más de una hora, pero llevábamos una indicación de que se podría hacer una circular volviendo a bajar por la pista y tomando una salida que hay, como a cinco minutos de la cima, hacia nuestra izquierda según bajamos. Vale, intentamos acortar las zetas de la pista en la zona cercana a cima y claro nos pasamos la desviación correcta y tomas otra que, con buenos hitos al principio, nos pareció la correcta, resultado dos horas entre bajada y subida, casi terminamos en Peguerinos y, en la subida de retorno dimos con la senda correcta que nos trajo de nuevo hasta la cima de Cueva Valiente, así que decidimos bajar por donde subimos, bien, endurecimos un poco el día.


Esta actividad tiene otra partida desde el Puerto de los Leones ... 

domingo, 3 de junio de 2012

Moncayo

Fin de semana en Zaragoza, primera tarde visita a Tarazona con su casi ya restaurada catedral y la increíble fachada de su ayuntamiento, una ciudad que merece la pena conocer, después para dormir elegimos el pueblo de Vera del Moncayo y, claro, como visita obligada el cercano Monasterio de Veruela, una muy buena casa rural para dormir y, al día siguiente a por el Moncayo, o Pico de San Miguel con sus 2316 metros de altura.
Una montaña fácil y más en verano, mucha gente, no en vano es una de esas montañas conocidas por todos, es una ascensión para hacer en un par de horas con un retorno de un poco más de un hora, pero acompañaba a unos amigos zaragozanos cuya afición no es precisamente la montaña, así que tardamos bastante más, pero el día mereció la pena.
A las nueve y media dejamos el coche en un aparcamiento a unos 500 metros del Santuario del Moncayo y a 1585 metros de altura, al que se puede llegar en el coche, pero estos últimos 500 metros son por una pista ya bastante bacheada y estrecha, no me mereció la pena, en invierno parece ser que puede tener placas de hielo y es muy estrecha, insisto, es mejor dejar el coche abajo y subir hasta el Santuario en no más de diez minutos y, por supuesto, detenerse a contemplar el precioso valle del Ebro, desde la explanada delante del Santuario.
Desde Vera del Moncayo al Santuario hay 22 kilómetros, los últimos cinco por pista de tierra en buenas condiciones y atravesando unas preciosidades de bosque, con varios pequeños aparcamientos en la subida donde dejar el coche según las condiciones de la pista en invierno, a partir de cada uno de ellos unos senderitos bien marcaditos, con puentecitos y barandillitas y ale, hasta con pasitos de cebra para cruzar la pista, que bien,  a esto nos dedicamos, así nos va ¿es que no pueden dejar las montañitas como están?.
Junto al edificio del Santuario de Nuestra Señora del Pilar, a 1620 metros de altura, hay un buen restaurante-albergue-refugio y detrás unas buenas paredes equipadas, allí mismo, junto a una fuente con dos caños, comienza la pista de subida, es la única, no tiene pérdida, bueno, si, al principio un senderito que nos acerca a las paredes equipadas, pero no hay posibilidad de perderse, en unos veinte metros se termina y te hace volver.
La senda PR (marcas blancas y amarillas) es muy evidente, desde el principio se gana altura en zigzags a través de un frondoso pinar, que nos lleva al terminar el pinar al Cucharón también llamado Pozo de San Miguel a 1900 metros de altura, el tiempo en llegar hasta esta planicie no debe superar los tres cuartos de hora desde el Santuario, aquí se terminan los bosques y podemos ver a nuestra izquierda el Cerro de San Juan, a 2279 metros de altura que es a donde nos dirige la senda verano, un collado meseta que nos lleva después hasta el Moncayo, hay más opciones, como es la de atravesar el Pozo de San Miguel para tomar alguno de los corredores, en invierno con pendientes de hasta 50%, que ascienden directamente al Pico de San Miguel, es otra alternativa.
Nosotros tomamos la senda en zigzags hacia el Cerro de San Juan, muy evidente, con hitos y balizada, no excesivamente dura ni larga pero si constante y que se puede hacer en otros cincuenta, cincuenta y cinco minutos largos, desde el Cerro de San Juan, con un descenso máximo de unos 30 metros, siguiendo todo el collado se llega sin problemas, aunque normalmente, con bastante viento (en invierno esta pista es hielo y con mucho viento) que en unos veinte minutos nos deja en la cima del Moncayo, fotos, poco paisaje por la poca visibilidad y mientras unos deciden quedarse en la cima a comer unos bocadillos, yo prefiero bajar a comer con un amigo que no siguió a poco de la subida para que no coma solo.
En suma, montaña fácil con la única salvedad del cuidado que hay que tener en condiciones invernales con las placas de hielo debidas al fuerte viento que allí se forma.


jueves, 31 de mayo de 2012

Pico Zapatero

Día caluroso de verano, pero tenía ganas de conocer la sierra de la Paramera, a las siete y media salimos Félix y yo hacia el pueblo de Navandrinal, algo más de una hora, aparcamos el coche en una presunta plaza donde termina la carretera, nos cambiamos y empezamos la subida hacia el pico Zapatero, con sus 2.160 metros. La subida se hace por el precioso valle del arroyo Zapatero, enclavado entre la sierra del Zapatero y la vertiente sur de la Paramera con sus múltiples picachos que convierten la zona en fenomenal enclave.

Las indicaciones que tenía son de que abunda el agua, pero aunque sé que hay fuentes, no encontré ninguna y el mucho agua de los arroyos no era de fiar por la gran cantidad de ganado vacuno en toda la subida.

Desde el pueblo, a 1310 metros de altura, hay que llegar al depósito de aguas, unos 80 metros más arriba, cualquiera de las calles que suben es válida y, cómo no, hay una que se llama también la calle Zapatero que es por donde subimos. 

El depósito se encuentra en un collado al que se llega al salir de las callejuelas y convertirse en una pequeña pista de tierra, inmediatamente un primer desvío a la izquierda que es el que tomamos, pasamos el collado, un rápido descenso en zigzag por la misma pista, hasta llegar al arroyo Zapatero, con un vado que cruzamos, nueva bifurcación inmediata hacia la izquierda, por una pista muy agradable que además no nos da posibilidad alguna de pérdida, pues en todo momento tenemos a ambos lados unos muros de piedra que delimitan fincas ys y pastizales. Al poco rato, el camino se estrecha considerablemente hasta convertirse en un sendero bien marcado a veces y otras poco marcado que remonta, por la margen izquierda, la garganta del  arroyo Zapatero. Si perdemos el camino no hay problema, seguimos próximos al arroyo, contemplando las pequeñas cascadas y pozas por toda la subida, algunas veces con la tentación de olvidarnos de seguir y darnos un buen chapuzón.

La subida al collado del Zapatero, a 1953 metros  es larga y empinada, casi al final hay una pequeña meseta, algo menos inclinada, nuevo repecho hasta casi llegar al collado y buena cantidad de hitos que nos señalan el desviarnos hacia nuestra derecha para tomar el cordal que nos dirige hacia el Risco Redondo, a 2070 metros, inconfundible. 

La subida nos hace bordear el Risco Redondo por detrás, hacia la vertiente norte de la sierra de la Paramera, bajamos unos 50 metros a una especie de collado, seguimos junto a una alambrada metálica, nunca la trspasamos, el camino a veces se difumina pero hay suficientes hitos.

En pocos minutos llegamos a la base del Zapatero, los hitos a nuestra izquierda nos señalan perfectamente el camino a seguir para la ascensión, subida muy empinada, a veces hay que echar algo las manos, pero sin problemas, en una ocasión hay que arrastrarse por un paso debajo de unas rocas y, en poco más de 20 minutos llegamos a su cima, algo más de tres horas en total. 

Buenas vistas desde el vértice geodésico la cercana sierra de Ávila,  el macizo central de Gredos aún nevado, el valle del Zapatero por donde hemos subido, el cordal de la sierra de la Paramera, los valles del Alberche y del Tormes, fotos y más fotos.

Seguimos, sin retroceder el camino, desde la cima, por una bajada más suave hacia la Peña Negrilla de 2125 metros, la bordeamos por su vertiente norte, y llegamos a la base del Risco del Sol de 2104 metros, ¿lo subimos, no lo subimos?, no encontramos una sen

da y se nos hace tarde dejamos el cordal delante del Collado del Cuchillo de 1850 metros. Enfrente dejamos el enorme bloque de piedras del Cuchillar.
 

Divisamos el pueblo de Navandrinal e iniciamos el descenso intentando seguir el curso del recién nacido arroyo del Cuchillar, para en seguida tomar un sendero hacia la izquierda unos pocos metros más abajo. Volvemos a cruzar el arroyo a la derecha, se encuentra el sendero, con pocos hitos, unas veces lo perdemos, otras lo encontramos, a veces medio escondido entre el piornal, pero siempre con el objetivo de llegar a las pistas de tierra que se ven abajo. El descenso, en cualquier caso se realiza en diagonal, pareciendo que nos alejamos en parte de nuestro punto final, pero ya vemos, abajo, el arroyo Zapatero. Hacia él nos dirigimos y, enseguida estamos en la pista de subida.

Total, con paradas, algo más de seis horas, una bellísima zona desconocida para nosotros y que ha merecido la pena. 


jueves, 24 de mayo de 2012

Tres Provincias en Somosierra

Dejé el coche aparcado en el puerto de Somosierra, a 1440 metros de altura, junto a la gasolinera del puerto, en dirección de Madrid a Burgos, sale una pista ya, desde su inicio en subida, a unos cuarenta metros de la salida una puerta enrejada, normalmente siempre abierta, tras ella, dos pistas, tomo la de la derecha, como referencia, a la izquierda hay un deposito de agua, poco más adelante, a mi derecha queda un pequeño pinar y, al terminarse el pinarcillo, una pista a la derecha y otra a la izquierda, que es la que tomo, de frente un camino poco marcado que puede ser un atajo, pero al no conocer el camino prefiero seguir por la pista.
Como referencia, a poco más de diez minutos desde la salida, a mi derecha queda una buena arqueta de hormigón, sigo por la pista manteniendo sus zig-zags hacia un nuevo pinar, enfrente de mí, parece que la pista me hará dejar el pinar a mi derecha, pero no es así, en su último zig-zag me enfrenta al pinar, antes hay una nueva alternativa de otra pista hacia la izquierda  que no tomaré.
Ya enfrente del pinar, la pista se empina un poco y entro al pinar, a 1615 metros según mi altímetro, llevo andando unos veinticinco minutos, ya dentro del pinar una nueva alternativa de la pista, una bifurcación a la derecha, pero tomo la de la izquierda que es la correcta, esta pista hace unas pocas zetas más, y antes de salir del pinar me ofrece una nueva pista a la izquierda que no tomo, sigo por la bifurcación hacia la derecha, ya fuera del pinar, a 1745 metros de altura, la pista gira hacia la derecha y allí mismo, con uno de los muy pocos hitos que me encontraré en todo el día, veo una nueva pista, que nace allí mismo y se dirige hacia la izquierda para bordear y dejar a mi derecha toda la cadena de la sierra Cebollera, más o menos, llevo unos cincuenta minutos de camino.
Aquí la pista se suaviza, casi voy llaneando, llego a otra pista que sale hacia mi izquierda y que no debo tomar, aquí veo un senderito que sale hacia mi derecha, hacia el cordal de la sierra  Cebollera, bien esto es lo que luego, al bajar, vi que era, quizá lo más correcto, subir hasta la cima de Cuchar Quemado (2045 metros) y, desde allí, por una pista muy evidente que luego veré desde la cima, seguir cómodamente hasta el Tres Provincias (Peña Cebollera Vieja), pero la guía que llevé me indicaba segur adelante por la pista, bien aún, unos doscientos metros más adelante, poco antes de llegar al arroyo de las Pedrizas, vuelvo a ver otra desviación a la derecha que me subiría al Cuchar Quemado, tampoco lo tomé y llegué al arroyo del Chorro, en una buena curva de la pista hacia la izquierda, ya en la misma base del Tres Provincias, a donde llego en una hora media pasada.
A partir de aquí por la margen izquierda del arroyo del Chorro, o sea dejándolo a mi izquierda según subo, hay ratitos de pequeño sendero, ratitos que hay que ir a trocha, pesado, pero bueno lo subo hasta llegar a casi el collado entre Cabeza del Tempraniego (2069 metros) y el tres Provincias, aquí, dejando unos bloques de piedra a mi izquierda, cruzo el nacimiento del arroyo del Chorro y sigo hacia la evidente cima, dejo a mi izquierda un gran hito, no veo ninguno más, no veo camino alguno y me guio por la intuición de la cima evidente, no hay pérdida, bueno en último caso se puede ir hacia la derecha, hacia arriba, hacia la pista del cordal de la sierra que, al tomarlo y girando hacia nuestra izquierda nos llevará hasta la cima, en cualquier caso sigo hacia arriba, y pocos metro antes de la misma, cruzo la pista, llevo cerca de dos horas y media y ya veo el hito cimero, cima a la que llego en otros cinco minutos pasados, a 2129 metros de altura.
Cerca del vértice geodésico, un monolito marca la separación entre las tres provincias, Madrid, Segovia y Guadalajara, buenas vistas hacia la meseta segoviana, hacia la sierra de Guadarrama o hacia sierra de Ayllón.
La bajada la hago por el mismo sitio de subida, en menos de dos horas y me sirve para cerciorarme de que hubiera subido mejor tomando la desviación hacia el cordal de la sierra Cebollera.

Y, al llegar al puerto, si nos apetece, un pequeño y agradable paseo para ver la Chorrera de Los Litueros, merece la pena.

lunes, 14 de mayo de 2012

Cerro de los Machos

Una fácil, dura y preciosa montaña en el corazón de la sierra granadina, en el centro del cordal que une los dos picos más emblemáticos de la misma, entre el Veleta y el Mulhacen, fácil por lo suave de la última rampa, dura por la longitud de la ascensión (aunque una vez que lo conoces ves alguno recortes que lo suavizan) y preciosa por el maravilloso paisaje que te acompaña una vez que abandonas los restos de guerra que dejan las pistas de esquí.

Dormí en Sierra Nevada, lo más parecido a una ciudad fantasma en esta época, sólo encontré un hotel abierto y en algunas calles y plazas no había ni luz nocturna, me desperté prontito, buen desayuno y subida en el coche hasta el aparcamiento de la Hoya de la Mora, a 2520 metros de altura, junto al Albergue Juvenil de Sierra Nevada y la residencia del Albergue Militar.
En la misma zona del aparcamiento ya hay una barrera que limita el acceso de vehículos y tomamos una senda, marcada por el constante pisar de los que suben y bajan con dirección al monumento, visible desde el aparcamiento, de la Virgen de las Nieves, a 2590 metros de altura donde no se tardan quince minutos en llegar y eso que a mí me gusta empezar despacito, no hay perdida, la senda sube recortando los zig-zag que deja la carretera de servicio de la pista, que llega hasta cerca de la cima del Veleta.
En otros quince minutos, a 2650 metros de altura llegamos al llamado cruce de Borreguiles, donde la carretera se dirige hacia la zona de las pistas de esquí, denominada de Borreguiles, hay unas sendas, tanto antes como después de otra nueva barrera de paso de vehículos que normalmente está levantada, ya que abajo está siempre cerrada. Todas estas sendas se unen en una en dirección evidente hacia la cima del Veleta y siempre cruzando las zetas que hace la carretera que sigue hacia cerca de la cima del Veleta.
Llegamos al Balcón del Veleta, en cerca de dos horas, a 3120 metros de altura, nada más pasar un pequeño núcleo rocoso junto al borde del circo glaciar del Veleta o el Corral del Veleta, desde donde, en sus verticales paredes rocosas, nacen varios preciosos corredores hacia el propio Veleta, hacia el pico Zacatín, hacia el pico Campanillas, o al propio Cerro de los Machos, así continuamos hasta que en unos quince minutos más, a 3200 metros de altura, hay una bifurcación de pistas, una hacia la izquierda que es la que se debe seguir para llegar hasta el Veleta y otra, a la derecha que nos lleva hacia el Collado de la Carihuela, a 3230 metros de altura, en un tiempo de dos horas y cuarenta minutos en donde, a nuestra izquierda, un par de metros más arriba se encuentra el refugio vivac de la Carihuela, aquí en días despejados es aconsejable subir hasta el refugio y contemplar el paisaje.
Bajamos por las zetas que hace ahora la pista, pasando cerca aunque no visible por la nieve de la Laguna de las Aguas Verdes, hemos bajado cerca de unos doscientos metros, a la vuelta, coincidimos con algunos que conocían bien la zona y evitamos el perder estos doscientos metros de desnivel usando un pequeño atajo con alguna pequeña trepadita, pero hay que conocerlo, hay otro paso también, el llamado paso de los guías que evita esa bajada, pero muy aéreo y con cadenas que hoy, por la nieve, estaban ocultas. En veinte minutos, más o menos, abandonamos hacia nuestra izquierda la pista forestal después de una amplia curva delante de la loma y empezamos la subida hacia el Cerro de los Machos a veces más suave y a veces más empinada, pero siempre sin dificultad técnica alguna hasta llegar a un rellano y, bueno un pequeño error , tiro hacia el pico que veo algo a mi izquierda, resulta que es el Pico Campanillas, un precioso y muy aéreo picacho entre el Zacatín a la izquierda (más a su izquierda el Veleta) y el de la derecha que es verdaderamente el Cerro de los Machos, ya me extrañaba, esto no es un cerro, es un picacho, pero ha merecido la pena, buenas vistas.
Bajada del picacho y tirada por una suave loma hasta llegar al verdadero Cerro de los Machos, en total, contando el error del pico de las Campanillas, unas tres horas y media largas.
Sus vistas espectaculares,  sobre todo del cordal que une Veleta, Mulhacén y Alcazaba y del valle del Veleta que queda a nuestros pies.
Bajada por el mismo camino, salvo el recorte ya indicado hasta el Collado de la Carihuela.
Al llegar a la Hoya de la Mora, exhausto por el tremendo calor, cambio de ropa y un par de cervecitas fresquitas en los chiringuitos que hay en la zona y que en fin de semana continúan abiertos y vuelta a Madrid.

sábado, 12 de mayo de 2012

Peña del Águila desde Las Dehesas por el Puerto de la Fuenfría


Creo haber subido a esta cima en más de una ocasión, pero siempre como una parte más de alguna otra ruta, es la primera vez que se me ocurrió hacerlo de por si, los amigos KomoKabras me animaron al planificar esta subida para este próximo día 15 en que, probablemente, yo no esté en Madrid, así que decidí hacerlo directamente desde Cercedilla, aparcando el coche en las Dehesas, junto al Restaurante Cirilo en vez de subir a los aparcamientos de Majavilán, algo más arriba, ya que pensé en hacer una ruta casi circular, subiendo al Puerto de la Fuenfría y, después, bajando desde el Collado de Marichiva.
La subida, por tanto empieza en la cota de los 1350 metros y, subiendo suavemente por el fondo de valle, por el empedrado de la Calzada Romana. Siempre disfruto en esta bonita subida. Alcanzamos enseguida, en poco más de una hora, el Puerto de la Fuenfría, a 1795 metros, con mi constante cabreo, tanto por los que dejan plásticos y otras porquerías tiradas en este bonito entorno, como por esos talibanes del "orden funcionarial", que nos dejan "caminos maravillosamente hechos" ¿p

orqué no dejan tranquila a la naturaleza?, o nos dejan "maravillosas cercas metálicas" para ¿proteger? cuatro pinos mal plantados.
Desde aquí, por la Calle Alta, la continuación, hacia mano izquierda al llegar a la Fuendría, de la pista forestal que viene desde Navarrulaque, en otra media hora, más o menos, descendemos unos pocos metros (45)  para llegar al Collado de Marichiva, cruzamos la valla de piedras de separación entre Cercedilla y El Espinar y vemos la amplia senda que, en dirección sur, nos subirá hasta la cima de la Peña del Aguila, a 2013 metros, en otra hora y cuarto, total dos horas y tres cuartos de subida, algunas rampas un poco más pronunciadas, otras más suaves, pero con unas vistas hacia nuestra izquierda (arrimándonos al murete de separación que nos acompaña), hacia Cercedilla y Madrid, o hacia atrás con el cordal del Montón de Trigo, Siete Picos, la Bola, Peñalara, La Maliciosa o, hacia nuestra derecha con la Garganta del Río Moros el macizo de la Mujer Muerta.
En la pelada y mesetaria cima, viento, pero despejado, estamos en un mirador privilegiado del alto Guadarrama, así que fotos y bajamos un poco y, a resguardo del viento junto al murete de separación, un tentempie, algo de beber y bajada de nuevo hasta el Collado de Marichiva y descendemos directamente por el Poyal de la Garganta, muy evidente y bien señalizado con círculos rojos, para llegar al aparcamiento de Casa Cirilo.

lunes, 16 de abril de 2012

Esquí en Morzine - Avoriaz

Voy a Morzine ya pasada la Semana Santa, en principio, buena idea, pero este año la meteorología es una sorpresa, así que hay que adaptarse.
Morzine, a poco menos de 100 Kms. del aeropuerto de Ginebra, pero cerca de hora y media en autobús, recomendable llevar contratado un transfer compartido desde el aeropuerto hasta el mismo hotel, tanto para Morzine, como para Avoriaz, el mismo precio que el del autobús, aproximadamente 35€,  pero con salida más o menos rápida desde el aeropuerto.
La zona tiene tres estaciones, Les Gets, la primera en llegar, Morzine, a donde fuí, a 1000 metros de altura, MKorzine es el más importante de la zona, con más de 3000 habitantes y Avoriaz, a 7 kilómetros de Morzine y a 1800 metros de altura la estación.
Da igual donde duermas, tienen un perfecto servicio de ski-autobús a las tres pistas, totalmente gratuito y con buenas frecuencias.
A lo que iba, en Les Gets, en la parte baja no había nieve, lo mismo en Morzine, los telesillas si funcionaban pero preferí ir a esquiar todos los días a Avoriaz, las tres zonas están ubicadas dentro del dominio esquiable de Portes du Soleil, donde también puedes esquiar con el mismo forfait (aunque un pelín más caro) estamos hablando en total de cifras de vértigo, más de 200 remontes, 650 kilómetros de pistas pasando de Francia a Suiza y viceversa según esquías .
Para los que conocemos Benasque y Cerler, la comparación con Morzine y Avoriaz es la mejor definición, Avoriaz es una estación de esquí en su más amplio sentido de la palabra, sorprendente, las pistas pasan por entre las edificaciones, pero todo ello, si hay buen tiempo, con el Mont Blanc de fondo.
Yo no tuve esa suerte, unos días de perros, lluvia constante abajo, nevando arriba sin parar, por lo que las pistas a mediodía ya estaban un poco paposas, remontes cerrados en las zonas altas, poquísima visibilidad con la niebla, pero buenísimos remontes, más barato el forfait que en España, los restaurantes con un precio similar al de España, salvo en la bebida que es más cara, y buenos hoteles.
En suma una estación muy recomendable y no cara.
Las fotos de la actividad ...

lunes, 9 de abril de 2012

El Puerto del Reventón

La subida la inicio desde el mismo pueblo de Rascafría, donde dejo el coche aparcado, junto al polideportivo municipal, justo detrás del cual se inicia la subida pasando una primera barrera, por una buena pista, pista que, más o menos a los quince minutos de andar se termina en una cerca , bien, sin problemas, bordeo la cerca por mi izquierda y veo, cerca, a mi izquierda, que la senda, ya convertida en camino, sigue ascendiente.
Este camino, en otros diez minutos me lleva a otra puerta que paso para adentrarme, de inmediato, en un bonito y frondoso robredal llamado Los Horcajuelos, el camino por aquí sigue con algunas balizas indicadoras y algunas zetas para suavizarlo, pero es muy evidente hasta llegar a otra puerta que, en más o menos una hora desde la salida y poco más de tres kilómetros y medio, me deja en el llamado Corral del Diablo, merece la pena recorrerlo por unos minutos y contemplar las sorprendentes formas de las piedras, sobre todo de una llamada Carro del Diablo o la Tortuga.
Saliendo del Corral del Diablo, me encuentro con una pista forestal que cruza el camino con una desviación de frente que, además tiene una baliza indicadora, es por aquí por donde hay que seguir, es una pista muy cómoda con amplias zetas que permiten ascender de manera suave los, aproximadamente quinientos metros de desnivel hasta el puerto.
Antes de llegar al mismo, y cuando ya lo diviso, el

camino se suaviza en una plataforma, al final de la cual veo un viejo pluviómetro.
Al llegar al puerto, en aproximadamente tres horas, después de hacer más de nueve kilómetros, se ve una linde de piedras que separa Segovia y llego a un monolito en memoria  del primer presidente de la Sociedad Militar de Excursiones, a la izquierda se puede ir por una ruta que no conozco, pero que haré, a través del Puerto de los Neveros hasta el Risco de Claveles, de frente se puede bajar hasta la Granja, otra bonita opción y, a la derecha, a unos cinco minutos, está el Pico del Reventón, no es mi objetivo de hoy y, además, pensando en que habría menos nieve, no he subido güetres y me estoy hundiendo hasta la rodilla.
Una subida preciosa, un tiempo fenomenal, bajada por el mismo camino en unas dos horas más o menos.
Las fotos de la actividad .... 

miércoles, 28 de marzo de 2012

El Pico Casillas

Aquí cambió todo, fue mi primera salida a la montaña, en plan senderismo, con el extinto grupo de Haciendo Camino, una fenomenal experiencia en el verano del 2004, cerca de 40 personas pero yo, que creía estar más o menos en forma, llegué a la cima extenuado, cinco horas, y un auténtico desmayo, mi amigo Fernando Bustillo y yo estábamos hechos un auténtico desastre.

Decidí que aquello no podía ser, me quité cerca de quince kilos de encima (bien se ven en las fotos que pongo de aquellas fechas), me entrené y comencé con las muchas y muy agradables experiencias de montaña, con  la inapreciable ayuda de muchos y muy buenos amigos que tuve la suerte de contactar en aquel grupo.
El Pico Casillas, ninguna dificultad, fácil, asequible y nada duro, tenía ganas de volver a él, y por unas cosas y otras nunca lo hice hasta hoy. mi amiga Maica y yo nos hemos ido para allí, lo hemos subido, hemos disfrutado de un día fantástico y de un muy aconsejable paseo de senderismo con subida final.
Una subida de unas dos horas, aunque nosotros hemos tardado un poco menos y una bajada de una hora y media aproximadamente, un desnivel de unos 670 metros, partiendo de 1100 metros hasta los 1770 de la cima.
Subimos desde El Tiemblo por una desviación de su calle principal hacia la izquierda, después de pasar una gasolinera que dejamos a nuestra derecha, la desviación indica hacia "El Castañar" y hacia la Urbanización Buenavista, por esta desviación, al principio de buen asfalto y los últimos cinco kilómetros de gravilla, pero en buen estado hasta el área recreativa del Regajo donde dejamos aparcado el coche, retrocedemos a pie unos pocos metros, hasta donde existía una indicación de seguir hacia el Pozo de la Nieve, por donde iniciamo

s la subida, por una pista forestal que, a los más o menos veinte minutos se convierte ya en una senda bien marcada con postecillos de PR-AV-21 a través del valle de las Iruelas.
A partir de los 1400 metros de altura los postecillos indicadores se pierden pero aparecen buenos hitos y el camino se hace otra vez más evidente.
A los 1450 metros llegamos al Pozo de la Nieve y ya hemos visto perfectamente la cima del Pico de Casillas, un par de subidas y bajadas nos dejan a la falda del Pico Casillas, a 1600 metros de altura, el vértice geodésico es visible desde abajo y, aunque hay algunas sendas marcadas con hitos, cualquier camino que nos inventemos para subir, viendo el vértice final, nos lleva claramente hasta la fácil cima.
Fotos, un pequeño tentempie de fruta y frutos secos, agua y abajo.
Me ha encantado recordar esta subida.
Las fotos de la subida y un recuerdo de la subida del 2004 .... 

viernes, 23 de marzo de 2012

Unos días de esquí en Sierra Nevada

Como todos los años, unos días de esquí familiar, esta vez a Sierra Nevada.

Nunca ha sido una estación que me seduzca pero ahora, con la sequía, no hay mucha nieve en las estaciones del Pirineo y parece ser que en Sierra Nevada si, pues vamos allá.
Bien, no hay mucha nieve en la estación, pero las pistas están muy bien cuidadas, estamos entre semana así que poca, muy poca gente, es subir y bajar y nos tenemos que esperar entre nosotros para tomar juntos los remontes, genial.
A partir de las 2 de la tarde más o menos, la parte baja de la estación se pone un poco papa, pero por lo demás, genial.
Eso sí, es la estación más cara de Europa, más aún que en Alpes.
Además, muy buen tiempo, mucho sol, no gano para crema solar. 
Las fotos de la actividad ..

domingo, 18 de marzo de 2012

Dublín en 48 horas

¿Y por qué no?, conocer ciudades europeas en un par de días, bueno pues una alternativa, aquí va una, Dublín, una preciosa ciudad, gente amable y se puede conocer y disfrutar en dos días, vaya este recorrido como ejemplo:

Primera tarde, llegada más o menos puntual del vuelo desde Madrid, autobús al centro, buena información en el aeropuerto, no caro, 8€ y rápido, en treinta minutos en la puerta de mi hotel, dejo las cosas y salgo a patear, todo el recorrido en Dublín lo he hecho a pie, como alternativa hay un autobús turístico que te corre toda la ciudad con la opción, ya existente en otras ciudades, de irte bajando en cada sitio, visitarlo y volver a tomar otro de los autobuses del recorrido sin cargo adicional.
Esta primera noche me voy a la zona de Westmorland St, junto al Trinity College la universidad más antigua (fundada en 1592) y de más prestigio en Irlanda, donde hay buenas tiendas por si se quieren ir viendo las posibles compras y, allí mismo, el hedonista  barrio de Temple Bar con su tremenda vitalidad, primera Guinness del viaje, recorrido de la zona donde puedes encontrarte con sorpresas o puedes visitar la Gallery of Photography  y, por supuesto, cenar bien en el mismo Temple Bar, abierto las 24 horas y con música en vivo a cada momento, al sur del río Liffey o en cualquiera de los locales aledaños, todos con música en directo, entre ellos el Temple Bar Music Center.
Al día siguiente me apetece madrugar y me voy a empezar la jornada en el magnífico Phoenix Park, una preciosidad de 700 hectáreas al norte del Canal Royal, así hago tiempo, me voy al Kilmainhan (o sea la antigua cárcel por donde pasaron muchos de los líderes independistas irlandeses y que a día de hoy es un museo y como curiosidad, no olvidemos que en su zoo nació el famoso león de la Metro Goldwyn Mayer), antes de entrar desayuno en un pub justo enfrente de su entrada, todos los pubs son fenomenales y entro en el primer turno de recorrido, no muy de acuerdo con las explicaciones que nos dan, sobre todo con las comparativas, pero bueno mi nivel de inglés no me permite entablar una discusión, así que me callo aunque no otorgo. Desde allí, en un corto paseo me voy a conocer el IMMA (Hospital construido em 1680 como residencia para veteranos de guerra solteros y que ahora es el Irish Museum of Modern Art), pero está en obras, bueno, pues vale. Me apetece tomar un algo y conocer el famoso Brozen Head Pub y, ale ..., también en obras, vuelvo a cruzar el río y me voy a conocer el National Museum of Ireland, merece la pena, lástima que no me pueda detener lo suficiente en cada zona, pero sólo tengo dos días, en dirección, de nuevo hacia el centro, veo la bonita Saint Michan's Church (aquí en cada esquina hay una iglesia, entre anglicanas, protestantes, católicas, ... pero todas merecen la pena) y bajo para ver Four Courts.
Se me hace tarde para comer, a pesar de que mantengo mi horario español, así que cambio el orden y algo que tenía pensado para mañana lo hago ahora, me voy a conocer la Guinness Storehouse, una institución en Dublin, la degustación de su cerveza negra y, en su última planta, un precioso bar de cristal desde donde se divisa el todo Dublín, tardo en coger una mesa libre junto al cristal, un tentenpie, pero un buen rato contemplando la ciudad, además tengo la suerte de tener un día despejado.
Vuelvo a cruzar el Liffey y subo por Church Street hasta el King's Inn Park y de ahí, rápidamente llego al Dublín Writers Museum, merece la pena visitarlo, delante un jardín en memoria de las víctimas del terrorismo, un rápido paseo al cercano James Joyce Cultural Centre donde recorrer la historia de la literatura irlandesa y, donde hay que ver el 18 de Pa

rnell Square
y ya, ando por finalizada la jornada bajo hacia el Liffey por O'Connell co Street una de las calles más concurridas de Berlín y sigo andando hasta los Docks, donde ceno y tomo alguna nueva Guinness, ha sido un día muy pateado y el cansancio pasa factura.
Comienzo el día temprano visitando en primer lugar, el Saint Stephen's Green, bonito parque en el centro de la ciudad, continuo hacia el Dublín Castle, al lado la catedral  Cristiana, la visito y veo la cripta, me vuelvo y visito la catedral protestante de Saint Patrick's, de nuevo hacia el Saint Stephen's Park y, a su lado la comercial calle Grafton Street con todas las tiendas del centro de cualquier ciudad, esta calle me lleva hasta el Trinity College, que visito, bajo hasta Pearse Station  y subo por la avenida que centra la National Gallery, el National Museum y aquí doy por finalizado el viaje.
Bueno hay truco, yo me quedé una noche más y me fui a conocer, en el DART, el tren de cercanías, el cercano pueblo pesquero de Howth, merece la pena si se tiene tiempo.

lunes, 13 de febrero de 2012

La circular de Peñalara



Las primeras rampas, desde el aparcamiento de Cotos donde dejamos el coche, sin haber calentado aún, se hacen algo durillas, llegamos al mirador de la Gitana, nada más pasar la fuente donde siempre llenamos las botellas de agua, y salida a la derecha después de ponernos los crampones. Enseguida y a través de un fantástico día, las vistas nevadas del Valle del Lozoya. La senda es muy suave por aquí y está muy marcada, en  poco tiempo llegamos a una señalizada desviación a un puente que cruza el arroyo de la Laguna que baja de la laguna de Peñalara, no llegamos a la misma que ya conocemos, seguimos directamente hacia la laguna de los Pájaros, senda empinada al principio, después se suaviza, somos los primeros después de la nevada de anoche y no hay huellas, pero ya conocemos el camino de otras veces, aún así, vemos unas huellas algo recientes y las seguimos, error, los de las huellas se han  equivocado y toca girar a nuestra izquierda y, a trocha, alcanzar la zona de la senda, algunos hitos se ven y otros están tapados, pero no hay pérdida, seguimos siempre dejando a nuestra izquierda los macizos de Peñalara y Claveles.
No dejamos de ver los diferentes tubos que, en cuanto vuelva a coger la forma, intentaremos, si todavía hay nieve, porqué este ¿invierno? está siendo frío pero con pocas precipitaciones. Esta parte hasta llegar a la laguna de los Pájaros  es un constante subir y bajar pequeñas lomas.
Llegamos, en dos horas,  a la laguna de Pájaros y, un descanso, un tentempie y unas fotos. Empieza a haber más huellas al juntarse ya algunos que bajan de Peñalara haciendo la circular en sentido contrario al nuestro.
Subida a la senda que nos incorporará al pico de Claveles y comenzamos la arista, más peligrosilla hoy con la nieve reciente, las huellas de los anteriores nos equivocan y, enseguida nos damos cuenta de que perdemos una pequeña parte de la arista, pero rápidamente nos incorporamos a ella, ya vemos la cima de Peñalara a la que llegamos en poco menos de tres horas, no definitivamente aún no estoy en forma, no.
La bajada por Dos Hermanas hacia Cotos, en un recorrido de cinco horas.
En resumen, una circular desde el puerto de Cotos a 1830 metros, hacia la laguna Grande a 2010 metros, para desviarse un poco antes a la laguna de los Pájaros a (2388 metros, subir al risco de los Claveles a 2387 metros, atravesar la arista de Claveles al pico de  Peñalara a 2428
Hicimos una distancia de unos 14 kilómetros, en cerca de cinco horas, con un desnivel  acumulado de unos 700 metros y con una dificultad ALTA, sobre todo en condiciones invernales.
Las fotos de la actividad ...

sábado, 28 de enero de 2012

Yelmo en la Pedriza desde Canto Cochino

El Yelmo  con sus  1717 metros de altura, esa preciosidad situada justo encima de Manzanares el Real, cuna del deporte de montaña de Madrid, ¿cuántas veces hemos paseado por sus praderas o hemos subido sus laderas?, siempre me seguirá apeteciendo ir allí y esta vez por el sitio más clásico, pero por el que yo nunca había subido, por la chimenea de la cara noreste. Mas tarde también subí por la Senda Maeso. O llevé a cabo una bonita circular a su alrededor.

Así que dejamos el coche en el aparcamiento de Canto Cochino, cruzamos el Manzanares por el zigzagueante puente de madera que hay debajo del aparcamiento, giramos a nuestra derecha para acceder a la pradera, cruzamos de nuevo otro puentecito, giramos hacia la izquierda, con dirección al Ref. Giner y, enseguida, una bifurcación a la derecha en dura pendiente desde el inicio.
Continuamos la ascensión para dejar a nuestra derecha el Mirador del Tranco por la senda de la Gran Cañada que nos llevará hasta el Collado de la Encina después de la fuerte pendiente de casi un kilómetro de las Carboneras que se toma tirando hacia la izquierda, hacia arriba en cualquier duda.
Llegamos así a la pradera del Yelmo desde donde veo otra actividad hecha por la Vía Hermosilla y, como siempre que paso delante de esa inmensa mole de piedra hay que admirarla. Rodeamos el Yelmo por el evidente camino, a veces con exceso de hitos, a veces sin hitos, a veces con muchas bifurcaciones, pero siempre rodeando la montaña. Ya en una altura de 1650 metros nos encontramos en frente de un pequeño valle que nos lleva

hacia la chimenea de acceso a la cima, aquí los hitos te hacen hacer algún zigzag en la subida.
La chimenea, muy estrecha en algunos puntos, hay que pasarla de lado y empujando con la espalda en la roca para ir ascendiendo, son unos treinta metros que hay que pelear. Al final de la misma, hacia nuestra derecha vemos el vértice geodésico de la cima, el día es frio pero despejado, fotos en todas direcciones, un pequeño descanso y hacia abajo, para descender hay un par de chimeneas antes de la que nos ha permitido subir, conviene no equivocarse en descender por ellas ya que nos llevarían a algún pequeño enmarronamiento si no llevamos cuerda.
La bajada se debe hacer por el mismo camino de bajada, nosotros lo hicimos siguiendo  la circular del Yelmo y es un camino muy bonito y señalizado con puntos purpura pero que se pierde con frecuencia.
Bien un recorrido que, con los descansos, las fotos y la baja forma en que estoy ahora tardamos un total de cerca de cinco horas.


sábado, 7 de enero de 2012

Picos de Urbión

Otro pico que marca el límite entre dos comunidades, en este caso entre Castilla León, desde su provincia de Soria con la comunidad riojana, pico que define el nombre de la sierra a la que pertenece y que con sus 2229 metros de altura es el enclave del nacimiento del río Duero.

Dormimos en Abejar, más cercano es Vinuesa, y desde allí subimos con el coche por el valle de Revinuesa hacia la Laguna Negra, a donde no pudimos llegar con el coche, la carretera cortada con una barrera en un parking anterior, no es mala idea, arriba no hay zona suficiente para aparcar y además, hoy, había bastante placa de hielo en muchos tramos a partir del aparcamiento.  No hay problema, 20 minutos más de subida hasta la Laguna Negra, algo más de un kilómetro y medio y algo más de 200 metros de desnivel adicional. Al terminar la carretera, una pista de algo menos de 1 kilómetro que nos deja en la Laguna Negra, ojo, que nadie espere ver que sus aguas son negras, en absoluto, profundamente azules


Una verdadera maravilla, al norte de la provincia de Soria, metida en sus casi dos mil metros de altura y, sobre todo tremendamente recomendable en el otoño con el color rojizo de sus alrededores reflejado en las aguas de la laguna y en el invierno totalmente cubierta de nieve.
La laguna está rodeada de pasarelas y escaleras de madera que, en estas épocas de poca nieve, se hielan y son bastante inseguras, a veces es mejor salirte que andar por ellas.
Eso sí, la llegada a la Laguna Negra, de origen glaciar, a sus 1740 metros de altitud, nos depara un paisaje excepcional, es una preciosidad de laguna formando enfrente de nosotros un precioso anfiteatro con paredes cortadas a pico, pero tanto vista desde aquí, como en unos metros más arriba, cuando nos volvamos para volver a contemplarla desde la parte alta.
Dejando siempre a nuestra derecha la Laguna, llegamos hasta la indicación de Senda del Portillo, donde comienza la ascensión, en unos metros llegamos a la zona de la cascada, que dejamos a nuestra derecha, donde atravesamos un pequeño puente de madera.
Estamos ascendiendo en la que, quizá sea la peor época para hacerlo, no está seco el terreno y hay poca nieve, por ello, la poca que hay se convierte en un peligroso verglas, así que, inmediatamente nos ponemos los crampones, así subimos el primer tramo, de bastante pendiente, cerca de trescientos metros, para pasar los cortados de piedra que rodean a la laguna, el último tramo, ya no tan vertical, es sin embargo bastante aéreo, con el hielo debajo de nuestros pies hay que hacerlo con atención a pesar de los crampones, una caída puede ser muy peligrosa.
Hemos llegado al collado de la Majada Rubia, ya estamos en una zona bastante plana, la subida que vamos haciendo es muy suave pero el camino, a pesar de la nevada y de la falta de pisadas, es muy evidente, algunos hitos son bastante altos y sobresalen de la nieve. Así llegamos a una loma en el que se nos dibuja un nuevo valle y en el que ya se distingue al fondo el Pico de Urbión, nuestro objetivo, bordeamos la montaña que queda a nuestra izquierda y ya, en el siguiente collado queda debajo nuestra la helada Laguna Larga, a 2009 metros de altitud, donde nace el río Revinuesa, una pequeña bajada hasta bordear la laguna dejándola a nuestra izquierda.
Ascendemos la anteúltima pendiente, girando hacia nuestra izquierda, con la poca nieve que hay tenemos que hacerlo con cuidado, así llegamos al collado previo a la cima dejando a nuestra derecha  el pico Zorraquín con sus 2091 metros de altitud, aquí el viento es tremendo, enseguida un cartel nos indica la senda hacia la izquierda, por donde iríamos hacia el nacimiento del Duero y por donde se puede hacer la bajada alternativa hacia el pueblo de Duruelos, para así hacer una ruta circular para lo cual deberíamos tener otro coche allá abajo y no lo tenemos.
Comienzan los últimos metros de rampa, una cruz con un pequeño belén delante y a la derecha una curiosa formación bajo una mole rocosa.
Cinco minutos más y llegamos a la cima en un total de dos horas y cuarto largas desde el aparcamiento. La última roca no la hacemos, es todo verglas, no hay donde agarrar con la mano, da igual, fotos del grupo y del entorno, el Tres Provincias, el Moncayo, el San Lorenzo, el San Millán y, al fondo Pirineos, hacia abajo, en dirección oeste vemos la laguna de Urbión, en dirección norte vemos el camino por donde hemos subido.
Varias alternativas para la bajada, pero nosotros optamos por deshacer lo andado, con un total aproximado de unos seis kilómetros largos, y al bajar, sorpresa, tres personas que nos habían seguido usando nuestras huellas, sin crampones, luego dicen que hay accidentes.
Las fotos de la actividad.