sábado, 28 de agosto de 2010

El mítico Midí D´Ossau


¡Cuantas ascensiones no se consiguen en la primera intentona!, siempre digo que la montaña esta ahí, por tanto se suben cuando se puede y no hay que forzar y jugártela, en Junio del año pasado ya lo intentamos y el mal tiempo no nos dejó tan siquiera intentarlo, dio igual, nos hicimos un fenomenal recorrido, el tour del Midí, una segunda vez, la previsión era tan mala que ni salimos de Madrid, y ayer, al iniciar la primera chimenea, nos cayeron unas gotitas, pero la previsión del tiempo era sin lluvia y así fue, por tanto, coronamos el Midí con algo de frío al principio, bastante viento cerca de la cima, y al bajar, un sol espléndido.

Salimos el jueves, Félix y yo, Fer decidió que no podía venir en último momento, nos turnamos con el coche, aparcamos en el Portalet, a 1750 metros de altitud, ya que teníamos que comprar alguna cosa y no nos apeteció arrancarlo de nuevo, desde allí mismo nos subimos en hora y media al refugio de Pombie a 2032 metros de altura, pasando por el Collado del Pombie a 2135 metros, por una senda amplia y bien señalizada, que en lo alto del collado, tiene una única, y bien indicada desviación hacia la izquierda que nos llevaría a rodear el Midí y hacer su larguísimo tour.

Pasando la frontera con Francia, en la carretera del Portalet a Laruns, a unos 500 metros largos hay un aparcamiento en batería en la misma carretera que te ahorra sus quince minutas de andar, importantes no tanto al ir , sino al volver, normalmente cansado de la actividad.

En el refugio buena cena, dormimos bien y a las seis diana, desayuno, carga de agua en el camelbak (no hay agua mas allá del refugio) y andando. Nada más salir del refugio y pegados al bonito ibón que hay junto al mismo, hay un claro y bien señalizado sendero que atraviesa una penosa pedrera, con muchos hitos, para poco después, convertirse en un evidente sendero que nos lleva, en unos treinta minutos, al Collado de Suzón, subiendo un desnivel de 100 metros y con un muy bonito amanecer a pesar de las amenazantes nubes.

Dejamos a nuestra derecha el Pico de Pombie con sus 2200 metros de altura, de frente bajaríamos para hacer el Tour del Midí y a la izquierda, tomamos el camino que remonta el cordal que nos lleva, en otros treinta minutos, hasta la base del Midí y su primera chimenea, dese este camino las paradas para fotografiar la mole del Midí son una continua tentación.

Ya estamos a 2320 metros de altura, delante de la primera chimenea, la única mención es que está algo a la izquierda de una placa recordatoria de metal, no hay indicaciones ya que no hay clavijas al principio salvo tres al final, nos equivocamos y nos complicamos un poco saliendo un par de metros la izquierda, el paso para recuperar el buen sendero es ya un grado IV+ y además nos cayeron unas gotitas en ese momento que nos hicieron dudar, menos mal que tiré de cuerda y metí un friend con Félix asegurándome desde abajo. La subida normal tiene menos de treinta metros y un grado de III o III+, al terminar la trepada vemos frente a nosotros un anclaje con cordinos que conviene recordar ya que nos servirá para hacer el rápel final en la bajada. Tomamos un sendero que sigue a nuestra derecha, bien señalizado, no hay que perder los hitos, cruza una pequeña canal muy pedregosa y nos lleva hasta la base de la segunda chimenea en unos doscientos metros, hasta llegar a la misma no demoraremos, normalmente, mas de treinta minutos.

La segunda chimenea es muy evidente, con buenos agarres, los mas complicados de grado III, pero conviene no pegarnos demasiado al diedro e ir venciéndonos hacia nuestra derecha, debemos fijarnos en donde se encuentra la equipación para la reunión de la bajada y memorizarlo ya que sino, al bajar, nos será muy difícil localizarla, la subida tiene treinta metros exactos, tuvimos ocasión de comprobarlo al descender, la cuerda de 60 metros nos dio lo justito para el rápel.

Seguimos un sendero con bastante desnivel que, enseguida gira hacia la izquierda por una trepadita con alguna clavijas, sin mayores dificultades, hasta llegar a la tercera chimenea, seguir bien los hitos nos evitará volvernos a equivocar como nos ocurrió a nosotros, iniciando la ascensión a la tercera chimenea antes, bueno, destrepamos lo poco que hicimos mal, seguimos el camino y comenzamos la tercera chimenea, tardamos desde el inicio de la segunda chimenea hasta aquí otra hora más.

La tercera chimenea, con un pequeño y engañoso descansillo a su mitad, nos hace desviarnos suavemente hacia la izquierda hasta que vemos una cruz de metal que no debemos olvidar como referencia en la bajada, la bordeamos, siguiendo el camino, un poco por arriba de ella. Teníamos indicación de una reunión para rapelar esta tercera chimenea al volver, pero no la encontramos, de todas maneras es la más fácil y puede descenderse en destrepe poniendo cuidado.

A partir de aquí, una pedrera descompuesta, con múltiples caminillos que llevan todos al mismo sitio, una antecima, con un pequeño destrepe, una amplia y corta cresta y una fácil trepada final de una veintena de metros que en un total de tres horas y media desde el refugio (incluyendo nuestros pequeños despistes ya indicados) nos deja en la cima de 2886 metros.

Al llegar, ya despejado, con viento, pero con sol, las vistas hacia uno y otro lado son impresionantes, además este pico no forma parte de ninguna cadena, esta solitario y rodeado de valles, los ya conocidos para mí Balaitús, Anayet, Aspe, etc., te hacen recrearte en hacer fotos y mas fotos.

La bajada, entre destrepes y rápeles, se nos hizo larga pero disfrutona, el casco y la cuerda son imprescindibles en esta actividad. Bajada hasta el aparcamiento y desde allí hasta el Portalet unos navarricos se apiadaron de las rozaduras que me salieron en el pie en la bajada y nos llevaron en su furgoneta, cerveza y a Madrid sin parar.

¿Un objetivo? ¿una ilusión? ¿un clásico?, lo que sea, hecho. Y siempre me quedará de esta montaña el recuerdo de una bonita novela y su portada, el Monstruo de Artouste, de Alberto Martinez Embid con la imagen del Midí D´Ossau y sobrepuesto en el fondo de la cara del oso.

martes, 24 de agosto de 2010

La Barranca en bici


Pues ya está bien, ya está bien de andar todos los días con la bici por la CdC, hay que cambiar, dicho y hecho, esta morning sin pensármelo más y gracias a que los de la Mercedes han dicho que si, que ya me correspondía a mi disfrutar de mi coche, que ya había pasado su turno (como me lo han dejado, parece nuevo, me han arreglado la chapa de arriba a abajo), al grano, he cargado la bici, agua con Isostar y a la Barranca dejo el coche en la zona de aparcamientos a 1380 metros, preparo la bici y arriba. Madre mía, al principio echas el bofe, luego a partir de la fuente de la Campanilla a 1620 metros, se suaviza y, antes de llegar, metes plato pequeño, piñón a tope, echas en falta un par de ellos más y sufres, sufres, pero llegas al mirador de las Canchas, descanso, fotos y la bajada, ¡ale!, me he tirado por el caminín de la Senda Ortíz, estrecho ¡que cantidad de pedruscos sientes al ir en bici!, ¡que cantidad de ramas de árboles que cuando bajas andando no tienes en cuenta!, pero lo he bajado, genial, buen día, hay que repetirlo.


domingo, 22 de agosto de 2010

Calderón, Alto de las Barracas



Este fin de semana, al final, después de muchas vueltas y problemas de última hora, día de playa en Dénia con comiloncilla de arroces, por la noche el sábado a Valencia, cena con antiguos socios de trabajo, pobrecillos, aún no se han jubilado, que pena, pobres.

Y el domingo por la mañana vuelta hacia Madrid, en Utiel cambio la decisión y decido conocer esta montaña, sinceramente, paisajes fenomenales pero como montaña, nada, eso si hacerla en la bici tiene que ser un próximo objetivo y, además desde Ademuz, 26 kilómetros de ida, hasta la mismísima cima, con pronunciadas subidas y otros tantos de bajada.

Pero hoy he subido al Alto de las Barracas, que así se llama también, con sus 1838 metros de altura y he disfrutado de un bonito día y de unos fenomenales paisajes, además de conocer a seis encantadores valencianos que me han acompañado arriba y a descubrir algunos enclaves de la zona ha sido, en suma, un día perfecto.

Este pico, situado en la zona del Rincón de Ademuz, en la desconocida, para mi, sierra de Javalambre, más metida en Cuenca y en Teruel que en Valencia, zona de pueblos muy despoblados, he pasado por Puebla de San Miguel, por Mas del Olmo y se ven pueblos con gente ahora en agosto si, pero se observa la salida de la población. Los pinares de la zona le dan, sin embargo, una fenomenal belleza a la zona. La visita a conocer el Pino Vicente, así llamado por un agente forestal que le salvó de ser talado, a través de los pinares de la zona es otra de las gratas sorpresas del día.

He llegado a la zona partiendo desde la A3, en concreto desde Utiel, en dirección a Teruel, hasta llegar a Ademuz, allí me he desviado por una bellísima, pero difícil carreterilla hasta Mas del Olmo y, desde allí, hasta unos metros antes de Puebla de San Miguel, una pista forestal que parte de allí me lleva, en cuatro kilómetros, hasta una bifurcación bien indicada para acceder al Pico Calderón, otros tres kilómetros y se llega a una esplanadita donde dejar el coche, a su izquierda, un pequeño tramo para llegar hasta el Cerro del Gavilán, que con sus 1750 metros ubica la caseta forestal y el control de incendios de la zona, andando unos pocos cientos de metros desde donde dejo el coche se llega al ya mentado Pino Vicente, y en una suave subida por entre los pinares se llega a la cima del Alto de las Barracas.

Si se quiere hacer una subida larga, indudablemente se debe partir andando desde Puebla de San Miguel para hacer cumbre en unas cuatro horas, por una ruta balizada como PR-V-131.8 que, además presenta las indicaciones como subida en bici de travesía.

En suma, muy buen tiempo, buena subida y, al bajar, buena comida en el camino.

Las fotos de la actividad

jueves, 19 de agosto de 2010

La Azagaya


Tengo la intención de conocer más a fondo la fenomenal sierra de Gredos, no sólo el Circo, del que ya tengo muchos sitios conocidos aunque me quedan muchas ilusiones que cumplir allí, la Norte del Almanzor, el Risco Moreno, el Cerro de los Huertos, etc..., también he conocido la vertiente de la Mira desde Guisando, donde desde luego tengo muchas ganas de ascender el Gran Galayo entre otros, conocí la para mí inexistente y sin embargo sorprendente y preciosa Sierra de Candelario con el Torreón, el Canchal de la Ceja, la bajada por las lagunas de la Ceja y el Trempal, maravillosa zona, la espalda del circo de Gredos desde el Bohoyo, las Cinco Lagunas, etc., es otra de las zonas que me ha encantado y me quedaba la zona que visité ayer, la de la Laguna del Barco, la denominada Sierra del Barco, posiblemente la más árida y menos vistosa, al menos en su principio, pero la arista cimera que une Castilfrío, la Azagaya, la Covacha y el Juraco es, simplemente sorprendente, siempre mirando hacia abajo al circo de la Laguna del Barco y la mas superior, Laguna Negra y hacia el sureste el valle del Jerte.

Pues nos pusimos como objetivo subir a la Azagaya, con sus 2375 metros de altura (algunas guías dan 2345) desde el aparcamiento existente en el Puerto de Tornavacaas a 1260 metros de altura, una pateada de algo mas de 22 kilómetros, sin agua en sitio alguno y bordeando la línea separatoria entre Cáceres y Ávila.

El recorrido se inicia en una pista de tierra que, en dirección hacia el sureste, y que nos lleva enseguida hacia una pequeña vaguada de ganado. Saltamos una valla de piedra, atravesamos un pequeño prado por un senderillo marcado y que nos lleva, al final del prado, a una puerta que nos deja en un arroyuelo que atravesamos. Una pista que atraviesa un bosquecillo de robles y al terminar el mismo, a nuestra derecha un pequeño barranquillo y detrás una zona de pista de tierra con unas curvas que nos dejan en el denominado Collado del Herido, a 1520 metros de altura en algo menos de una hora.

A partir de aquí, una prominente subida junto a una alambrada que mantenemos al principio a nuestra derecha, para mas adelante cruzar un murete de piedra y ya, por un lado u otro, con bastantes hitos marcando el camino y atravesando piornales, pobre Félix, subió con pantal

ón corto y termino con las piernas arañadas por todos lados, con algunas zonas de peñascos, el camino se suaviza hasta alcanzar el Collado Cardiel a 1960 metros en cerca de dos horas y media. En el camino hemos dejado a nuestra derecha la Garganta de San Martín y el Risco de la Peña Negra.

Desde el collado y por una ruta bien visible desde el mismo, con una pequeña bajada previa de no mas de 30 ó 40 metros llegamos hasta el Alto del Mojón a 2164 metros en unas tres horas (tiempos sin descansos), de golpe la hondonada en la que abajo vemos la Laguna del Barco y el circo del antiguo glaciar que se formó desde la caída de la cuerda que une el Juraco, la Covacha, La Azagaya y el Castilfrío.

Nueva bajada de una veintena de metros y una canal bien señalizada con hitos que, en una media hora larga, nos lleva hasta el collado del Castilfrío a 2300 metros de altura, a nuestra derecha queda el pico del Castilfrío al que decidimos no subir, quedaba una treintena de metros de llaneo y poco menos de diez metros de ascensión y no nos merecía la pena, giramos a nuestra izquierda por el cresteo, al principio ancho, hasta la Portilla de la Angostura, un poco de bajada, la niebla se nos echa encima y nos da un respiro en el calor del día, seguimos el camino por la Portilla Jaranda y por la izquierda subimos por una estrecha y empinada canal hasta la base de la cumbre, un pequeño giro a la izquierda y ya estamos en la cima.

Vistas, hoy nada, la niebla se nos ha metido a fondo, una manzanita, fotos en la cima y deshacer el camino, largo a la subida y larguísimo a la bajada, hecho.

Algo mas de ocho horas en total con paradas a comer, nada de agua en el camino, la sensación de una bonita arista cimera, la sensación de soledad, sólo nos cruzamos con un pequeño grupete de cuatro personas y la sensación de que esta ascensión tiene que hacerse en invierno con nieve y crampones, se intentará.

Ver las fotos de la actividad .... 

jueves, 12 de agosto de 2010

La desgracia de Leh

Son las doce de la noche pasadas, hemos dejado la ventana de la habitación abierta, no, no era un trueno, era un trueno tras otro como una ametralladora, la luz de los relámpagos parecía continua, que bárbaro, cerramos las ventanas y el agua rezumaba hacia la habitación a través de las rendijas de la estructura de madera de las ventanas, salgo al descansillo, al aire libre, de las habitaciones y veo caer el agua, así algo más de una hora, aquello se calma y me vuelvo a la cama, nos despertamos y algunos del grupo decidimos subir a conocer la Shanti Stupa cercana para así subir hasta los 3700 metros y aclimatar un poco mejor, la zona por la que subimos es la parte alta de Leh y nada nos hace pensar en la tragedia, subimos, hacemos fotos y bajamos.

Los ríos traen una fuerza descomunal, pero tampoco nos extraña mucho, puede ser el deshielo, y si, claro que ayer llovió, pero no pensamos más, llegamos a nuestro hotel y las primeras noticias, ¡puede haber cerca de 100 muertos en la zona del pueblo!, ¿que hacemos?, ¿vamos para allá a ver si necesitan algún tipo de ayuda?, si claro y además vamos a subir medicinas por si las necesitan. Algunos compañeros subieron esta mañana y aunque vieron la fuerza que el agua debía tener no fueron conscientes de lo grave que había sido.


El día anterior había sido plácido, llegada a Leh desde Delhi en avión, visita al pueblo, subida al Palacio Real y desde allí, caminatilla en subida de unos 250 metros hasta el templo japonés, el Namgyal Tsemo Gonpa, y en su colina cercana empezamos a ver las nubes y algunos relámpagos, oye estamos en un descampado y en una cimilla, vamos rápido para abajo, corriendo si, pero sólo por no mojarnos, nada hacía presagiar lo que ocurriría unas horas después, cenamos y a la cama, hay que aclimatar poco a poco.

Una vez conocidas las primeras noticias, Luis y yo queremos ir al hospital a llevar nuestras medicinas pero Kike Calleja nos pide que esperemos un poco, vale, oye hay que llamar a nuestras familias, los teléfonos aquí no funcionan, Kike tiene un satelital pero dice que sólo tiene una batería ya que no se ha traído cargador, vale, le damos los teléfonos de nuestras familias para que les llamen desde Madrid y estén tranquilos (las noticias cada vez son peores), nos dice que sube a su habitación a llamar y que esperemos abajo, vale, bien, abajo estamos, pasa el tiempo y llega Phuntchok, el organizador local de nuestras expediciones, sube a la habitación de Kike y desde arriba nos piden que si podemos subir un botiquín para curar a Phuntchok que ha tenido que ¡¡sacar a su hijíta del coche en el que iban porque se la llevaba la corriente!!, joder esto parece más grave. Subo yo ya que soy el que tiene el botiquín más a mano, el pobre tiene heridas en las piernas, en la cara, en las manos.


Después Luis y yo subimos hacia el hospital a llevar las medicinas y vemos todas las tiendas cerradas, increíble, con lo comerciales que son estas gentes, no cierran núnca, y al llegar arriba, madre mía lo que encontramos, que tragedia, que caos.

Leh, el corazón y capital de Ladakh, junto al río Indo y a una altitud de 3555 metros, con una zona vieja  de casas hechas con ladrillos de barro y estrechas calles que concurren en el Main Bazar, es una ciudad que vive del turismo de montaña, y sobre todo del turismo cultural de los templos en sus alrededores Namgyal junto al Palacio Real, o el Soma Gompa o el Karma Dupgyud y varias y bonitas stupas o monasterios como Donkey Sanctuary, al tiempo tiene una gran presencia militar, de hecho el aeropuerto es militar.

Conseguimos llegar hasta el hospital, el único y aún en construcción en algunas zonas y entramos en él, el barro ha anegado hasta la primera planta, no encontramos a na

die a quién darle las medicinas, nadie que nos informe, al final damos con un estudiante británico de medicina que nos toma lo que llevamos y vemos que los únicos médicos de una planta son estos estudiantes que se están batiendo el cobre, admirables, en las plantas hay pocas camas y allí están repartidos los heridos, a esa planta no ha llegado el barro directamente pero si el que arrastran con sus pies todos los que llegan. Vemos traer a heridos en mantas en los coches, no hay ambulancias, alguno viene con la manta tapándole por completo, por lo que nos tememos lo peor.

Salimos del hospital y caminamos por la primera zona del desastre, no somos conscientes que más abajo es peor aún.

Son gentes encantadoras, comparten lo poco que tienen, a pesar de haber perdido casi todo o todo en muchos casos, han perdido familiares y todas sus pertenencias, pero saben que los extranjeros no tenemos posibilidad de hablar con nuestros móviles, ya que las antenas están caídas, y nos ofrecen los suyos para que hablemos con España, ¡increíble!, les intentamos pagar la llamada y en algunos casos, no lo quieren.

Phuntchok, a pesar de tener a su familia en tiendas de campaña, en un lugar alto de los alrededores, no duda ¡que profesionalidad la suya! en colaborar para que no nos falte nada y en ayudar a que obtengamos los billetes de vuelta a Delhi.

Nos juntamos los españoles que podemos en una carpa cercana, todos los días para conocer noticias y planes, las noticias que nos llegan son confusas unas veces, bulos otras, pero la tensión crece cada día más, dos grupos de vascos, uno de ellos veo en la televisión que ya llegó el miércoles en la noche a España, y nosotros planificamos formas de salir de Leh, el agua y la comida empiezan a faltar un poco en la zona. El viernes y el sábado no sabemos nada de la embajada española, sólo que, parece ser que en España el Ministerio dice que la situación no es peligrosa y que, por tanto, no deben hacer nada especial.

El domingo a la tarde aparece por la zona un empleado de la Embajada, Cristobal, no me acuerdo del apellido, que muy amable, dice que nos sacarán entre el lunes y el martes, bueno, en el aeropuerto además de su ayuda, cada uno nos lo solucionamos como pudimos.

Por supuesto, desde el primer momento decidimos anular la actividad de montaña, nuestro objetivo era subir al Stok Kangri de 6121 metros en la cadena de montañas Zanskar, la previsión de tiempo habla de un par de días más o menos estables y después, de nuevo, tanta lluvia como la primera noche. Es que es la primera vez que aquí ocurre esto, en los últimos ochenta años el índice de lluvias puede ser parecido o inferior a algunas zonas nuestras como Almería.

Por las noches se ven en las montañas cercanas las luces de linternas, y en los edificios en construcción, gentes que no quieren dormir en sus casas, o es que ya no las tienen.


Algunas fotos de la tragedia y de la estancia en Leh ...

martes, 20 de julio de 2010

TorreCerredo


Esta subida ya la intenté otra vez en que Félix y yo subimos al Tesorero por su cara sur, y después por la cuerda de Arenizas intentamos llegar al Torre Cerredo en el día, se nos hizo tarde y lo dejamos, en esta ocasión me fui exprofeso a hacer la ascensión a la cima más alta de Asturias.

La ascensión al TorreCerredo, la cima más alta de Picos de Europa con sus 2648 metros de altura, se lleva a cabo desde la pradera de Pandebano, una de las opciones además de desde Bulnes por la canal de Amuesa, o desde el teleférico de Fuente De por Horcados Rojos o desde Caín por la Canal de Dobresengros. Dejamos los coches en Pandebano y subimos hasta el refugio de Urriellu a 1960 metros de altura, hicimos, por tanto, un desnivel algo superior a los 800 metros en unas dos horas y media largas, para aquí cenar y pernoctar, al ser domingo y mañana día de trabajo no está muy lleno y por tanto es algo más agradable que cuando está completo, el tiempo que nos hizo para subir al refugio ha sido muy bueno.

Nos levantamos a las seis y media, desayuno, cargamos el camel de agua hasta arriba, que el día promete, y a las ocho menos cuarto arrancamos. Ya desde el refugio, en dirección noreste se ve perfectamente la diagonal que sube hasta la Brecha de los Cazadores, al principio unas subidas y bajadas cortas hasta que ya, antes de tomar la diagonal, el sendero se empina por una pedrera de esas "bonitas", es decir de las de un pasito p`alante María y otro p´atrás, que poco me gustan, sobre todo al bajar en que te vas escurriendo a cada paso, poco después llegamos a la Brecha de los Cazadores y esto ya si que me gusta, primera trepadita por una corta chimenea hasta llegar a la cota de los 2250 metros en la Corona del Raso. Desde aquí las vistas del Pico de Urriellu son las mejores. Giramos a nuestra izquierda, hacia el oeste, y continuamos por la cresta, ancha, durante unos pocos metros, y sin perder altura giramos a la derecha hasta llegar a Horcada Arenera, que se abre entre las Torres Areneras hacia el norte y la arista que se desprende entre el neverón de Urriellu hacia el sur, ha sido otra media hora pero sólo hemos subido un desnivel de otros treinta metros. Aquí el sendero, hacia la derecha, nos llevará hasta el refugio de Cabrones, en el Jou del mismo nombre. Nosotros seguimos de frente y perdemos algo de altura hasta llegar al Neverón del Urriellu en otros veinte minutos. Cruzamos a la otra vertiente hasta un pequeño collado con vistas al pico de Cabrones y al Torre Cerredo, la vista de los dos es quizá de lo mejor en esos momentos, tiramos en la subida por el camino de la izquierda, sur-suroeste, hacia el Jou del Cerredo, a la bajada lo hicimos por el de la derecha, superamos una pequeña loma y bajando un poco llegamos a la base del Torre Cerredo, desde aquí vemos la Torre del Oso y la del Coello, el Jou del Cerredo, vemos algunos vivacs y nos encontramos con gente que viene desde el refugio de Cabrones hacia la Horcada de Caín, seguimos un sendero bien marcado, y a nuestra derecha, aquí si, bien marcado con hitos, comenzamos las trepadas que nos llevarán a la cumbre.

Antes llegamos a un rellano frente a la Torre Bermeja y vemos perfectamente la subida a Torre Cerredo por canales evidentes y trepadas que no pasan de grado II o II+, todo ello delante de la Aguja Labrouche, la última trepada en diagonal hacia la izquierda hasta llegar a un seguro empotrado para facilitar el rappel a la bajada, una arista aérea pero fácil, y en dos horas y tres cuartos hemos llegado a la cima a sus 2648 metros de altura.

Impresionante, te enamoras de Picos a pesar de un paisaje casi lunar en verano, a un lado Palánca, los picos de Palencia, Espigüete, Peña Ubiña por su corredor norte y en invernal, Curavacas, los anteriores Peña Vieja,  Horcados Rojos, Tesorero por su vía normal, hacia otro lado Campanarios, la Párdida, por detrás Peña Santa, giras y el Pico de Cabrones, el Mar Cantábrico se ve, pero otro día, hoy estaba nublado sobre el mar. Fotos y fotos sin parar.

La bajada en destrepe, rapelando al principio, mucho patio, fácil, pero con cuidadín, llegada al refugio, ¡que calor! el camino hasta Pandebano se hace eterno y, al llegar en un arrollito los pies en el agua del deshielo, ¡que relax!

Ver las fotos de la actividad ...

sábado, 17 de julio de 2010

Mont Maudit


Pues la verdad es que no intentaba hacer el Mont Maudit, sino el Mont Blanc por la vertiente de los cuatromiles, ya, anteriormente lo hice por el Gouter, y me apetecía esta opción, quería subir desde Chamonix, a patita hasta Montenvers, bajar a la Mer de Glace, subir por el glaciar hasta bordear el refugio de Renquins, y desde allí, subir hasta el refugio de Cósmiques, pero la persona con la que ibamos a subir empezó diciéndonos que no, que subir por el glaciar con este calor era peligroso porque podía caerse algún serac, que si esto, que si lo otro, en fin que subimos a Cósmiques en el telecabina y desde allí comenzamos la ruta de los cuatromiles, y cuando nos faltaban doscientos metros de desnivel para coronar el Mont Blanc, que si viene una tormenta ya anunciada y que se está adelantando, que si...., bueno mira va, para abajo y, al bajar de rebote hicimos el Maudit, pero bueno, no era el plan inicial.

La ascensión al Mont Maudit (la montaña Maldita) de 4.465 metros de altura, se considera como una subida menor ya que suele ser un paso hacia la cúpula del Mont Blanc, pero la verdad es que en realidad se bordea esta cima, no se sube a ella en el camino al Mont Blanc, pero si se considera en si como un objetivo, se convierte en una ascensión considerable, si se hace desde la terminación del teleférico a la Aiguille de Midi a 3775 metros de altura, se descienden cerca de 300 metros hacia la Vellée Blanche por una vertiginosa arista que, sobre todo en los primeros pasos, impresiona, descenso que a la vuelta hay que volver a subir, y después nos espera una ascensión de algo más de 1000 metros acumulados que nos lleva de seis a ocho horas según nuestro estado de forma. Si el día anterior hemos hecho una pernocta, o poscena más bien, en el refugio de Cósmiques, nos esperará un descenso de unos cien metros y la misma ascensión.

Considerando la ascensión desde el refugio de Cósmiques a sus 3613 metros de altura, salimos a medianoche, descendimos, después de un café cargado en el refugio, los metros de desnivel que nos llevan hasta el Col de Midí a 3530 metros, al atravesarlo hacia el Mont Blanc de Tacul, poco a poco vamos ascendiendo hasta que las rampas del Mont Blanc de Tacul se hacen evidentes, la primera rimaya a 3650 metros de altura hace que la huella se bifurque hacia la derecha para seguir encarando el ascenso hasta el Col del Midí.

Las empinadas pendientes del Mont Blanc de Tacul hasta llegar al denominado hombro a 4120 metros de altura, se suceden entre grietas y seracs que, con huella bienm marcada, no tienen mayor problema y en noches despejadas nos permiten ir viendo las luces de Chamonix durante toda la ascensión.

Del Hombro del Tacul se desciende, que descanso, de manera suave hacia el valle del Col del Maudit a 4030 metros de altura. Un llaneo y normalmente aquí, el frío se hace más evidente, de repente la muralla del Maudit, empinada pero más o menos fácil hasta llegar, en más o menos 4180 metros de altura, a una rimaya que nos da acceso a un pequeño muro y después una segunda rimaya donde vemos cuatro cuerdas fijas que nos dan la subida más técnica de la ascensión. Suele haber esperas si hemos salido tarde, la trepada es empinada y requiere ayudas de piolets de trepada y aseguramientos a pesar de ayudarnos con las cuerdas fijas existentes, mas o menos una subida de unos cuarenta o cincuenta metros.

Aquí hemos llegado al collado del Maudit, más bien un hombro de la montaña, a unos 4330 metros de altura, seguimos unos metros y, una decisión, si seguimos hacia la derecha bajaremos hacia el Col de la Brenva para seguir hacia la cima del Mont Blanc (así lo hicimos hasta las antes mentadas perspectivas de tormenta) y a nuestra izquierda se encuentra la ladera de ascenso al Maudit, empinada, sus 50% de rampas lisas pero buen porcentaje, fotos y bajada, al principio cara a la pared y vuelta por el mismo camino, directamente hasta la Aiguille de Midí para bajar hasta Chamonix, ¡que dura se me hizo la última rampa hasta el teleférico!.


Ver las fotos de la subida al Mont Maudit.

viernes, 16 de julio de 2010

Pico del Alba


Plan rápìdo para el miércoles ¿subimos el Pico del Alba?.

Fenomenal, vale, carretera "sin manta que hace mucho calor" y a Benasque, llego a la noche, cena y a dormir, hemos quedado a las cuatro y cuarto, hora del primer autobús que subiendo por la carretera el valle de Benasque y pasando por el Plan del Hospital sigue por Plan de Estan hasta llegar a La Besurta a 1.900 metros.

Allí, mochilas al hombro, poco peso, y a pesar de que estamos en julio hace fresco, bien abrigados y arriba.

El pico del Alba es el más occidental de los tresmiles de la zona del macizo de la Maladeta. Una bonita cima que se ramifica en el Diente del Alba y la Muela del Alba, constituyendo en su abrupta cresta oeste un buen itinerario de escalada de grado V entre Cregüeña y el valle del Alba.

Arrancamos con los frontales, aunque, en breve, los apagaremos por una amplia senda que nos eleva por los últimos restos del bosque al ya vetusto refugio de la Renclusa a 2.140 metros, a donde llegamos en tres cuartos de hora. En la misma puerta del refugio, una senda nos llevaría hacía Aneto y Maladeta y a su oeste se inicia el llamado sendero del torrente del Alba por una bonita ladera sembrada de rododendros hasta alcanzar la laguna de Padierna a 2.240 metros en unos quince o veinte minutos. Una subida más suave en cuanto a desnivel aunque caminando por pedreras, siempre al borde del arroyo, y por orilla la derecha con algunos cortos pases a la otra orilla, así, viéndose ya el pico de Padierna, seguimos por un estrecho barranco hasta el fondo de un circo a 2.400 metros, lo que nos llevará cerca de otra media hora.

Aquí ya hemos divisado el pico del Alba y a 2530 metros dejamos la ruta del collado de Padierna, y subimos por una suave cresta que nos llevará al pico del Alba. El camino está marcado con muchos hitos y asciende mezclando pequeñas praderas con grandes pedreras hasta llegar a un promontorio situado al pie de la cresta principal.

Llegado este momento hacemos un vadeo por una pedrera hasta alcanzar la base de la cresta de la Tuca Blanca. Dos opciones, subir por la primera cresta, más abrupta o por la segunda horcada, con piedras algo más descompuestas, subimos por la primera para bajar por la segunda, hasta aquí hemos tardado algo más de tres horas, trepadas que no llegan a grado III, un destrepillo hacia una corta canal nevada y llegada a la precumbre, desde allí una corta y aérea arista cimera y llegamos a la cima a 3.118 metros en tres horas y tres cuartos después de hacer un desnivel acumulado de 1250 metros

Vistas de todos los picos del macizo de la Maladeta y del de Posets, comida y bajamos, en constantes destrepes, por la otra vía que, aunque algo descompuesta es más cómoda, además por los constantes neveros perennes de esta vertiente, se evitan largos tramos de pedreras.

miércoles, 14 de julio de 2010

Allalinhorn desde el refugio Britannia


La ascensión al Allalinhorn puede hacerse desde la estación Mitelallain a 3455 metros de altura, a donde se llega con el llamado Metro Alpín, se convierte entonces en una rampa muy fácil de algo menos 600 metros de desnivel. Nosotros hicimos la ascensión del Allalinhorn, a sus 4027 metros, por la ruta del refugio Britannia. Este pico está situado en la zona del Valais, en los Alpes Suizos.

Subimos al refugio Britannia, a 3035 metros desde Saas Fee a 1790 metros de altura, a través del telecabina que nos deja en Felskinn.

El recorrido desde la estación de Felskinn a 2990 metros, donde hay unas buenas indicaciones, al refugio se hace sin problemas en unos 45 minutos aproximadamente.

Después de que en el día anterior nos hicimos la subida al Strahlhorn, nos levantamos hoy a las cuatro de la mañana, con las quemaduras en la cara, por la falta de cuidado del día anterior, que mala noche hemos pasado por ello.

Al final salimos cuatro juntos, Félix y yo y se nos unen los dos "alemanes": Manuel y Kurt.

El inicio de la ruta coincide con la de ayer hacia el Strahlhorn en su primera parte, es decir una bajada por un sendero de unos 100 metros de desnivel desde el refugio, en dirección suroeste, hasta el glaciar del Hohlaub, puesta de crampones y encordamiento y, allí mismo las dos rutas se separan.

En principio seguimos hacia nuestra derecha, dirección noroeste, rodeando una zona de grietas, y un poco más adelante giramos ya, a la izquierda, dirección sur, por una suave subida hasta una arista de bloques.

Andá, si hay dinero en el suelo, en pleno glaciar me encuentro un billete de 10 €, miro y miro pero no me encuentro mas, después nos damos cuenta de que Félix llevaba abierto un bolsillo, bueno que le vamos a hacer.

Enseguida llegamos a ponernos paralelos y cercanos a los precipicios del sureste, una pendiente muy empinada de nieve, con hielo por debajo nos acerca a la arista cimera, toda esta parte la hemos subido ya desencordados y haciendo pronunciadas zetas, la pendiente es superior al 40% en todo el tramo.

Llegamos a unos 3600 metros de altura, hacemos un corto descenso hasta un collado, descanso, reponemos fuerzas y acometemos las últimas rampas, duras, con un alto desnivel, cercano al 50%, y para colmo, con un viento racheado bastante fuerte.

Llegamos a una pared de unos treinta metros de altura, de grado III, que se me complica un poco, sobre todo en el primer paso, por los crampones. Afortunadamente un guía de una cordada anterior me indica los puntos mejores de apoyo. Voy metiendo tres mosquetones en otros tantos seguros ya instalados, al final un seguro en dinámico y suben, primero Félix, después Kurt, y el último Manuel. En diez minutos en la cima, primero una pequeña revuelta a una zona de rocas, y enseguida la arista suave hasta la cima. Pero bueno ¿que es esto?, toda esta gente no subía con nosotros, ¿de donde han salido?, ah, claro, han subido por la otra vertiente, desde el metro alpino.

Vale, fotos, como siempre fenomenales, barrita energética y bajada por la vertiente fácil ya que Kurt y Manuel se irán hacia el Dom y nosotros preferimos acompañarles.

Cerveza juntos, intercambio de e_mails y teléfonos y ¡que gane el mejor! pero que el mejor sea España, haremos nuevas montañitas en Alpes con ellos, seguro.

Y la sorpresa, los suizos nos clavan 36 francos suizos a cada uno por bajar en el metro alpino, cuatro minutos de trayecto, hasta Felskinn, ¡que pasada!.

Fotos de la subida al Allalinhorn

Fotos de la estancia en el Refugio Britannia

domingo, 11 de julio de 2010

Strahlhorn


Con sus 4190 metros de altura, situado en la zona del Valais, en los Alpes Suizos, la ascensión se lleva a cabo desde el refugio Britannia, a 3035 metros, y al que se llega desde Saas Fee a 1790 metros de altura, a través del telecabina que nos deja en Felskinn a 2990 metros de altura.

El recorrido desde la estación de Felskinn, donde hay unas buenas indicaciones, al refugio, se hace sin dificultad alguna en 45 minutos aproximadamente.

En cuanto al refugio, bueno, pues se ve que es un refugio remodelado, los baños escasos pero limpios, caro, 60 francos suizos para federados la media pensión y el resto, cualquier cosa que pidas, a precios de oro, las habitaciones para una docena de montañeros cada una, por tanto no muy aglomeradas, pero las comidas escasas, sin pan, sin servilletas tan siquiera de papel, en fin, un refugio simplemente soportable. Eso si, tras lo malo hay que hablar también de lo bueno, tienen el detalle de anotar la actividad que cada uno tiene pensado hacer y están al corriente del regreso.

La terraza, eso si, ofrece unas vistas fantásticas del Strahlhorn, del Rimpfischhorn, del Allalinhorn, de los glaciares tanto el Hohlaub como el Allalin incluso las vistas del lago Staussee.

La ascensión se lleva a cabo en una ruta de largo recorrido a través de glaciar, atravesando amplias zonas de grietas, por lo que es muy recomendable salir muy al amanecer, en el refugio tienen marcado el despertarse a las tres de la mañana, hora a la que las chicas del refugio te despiertan, desayuno, recogemos las literas, nos aseamos un poco y más o menos a las cuatro de la mañana ya estás andando. En esta ocasión en una noche de julio, cálida y despejada, frontales a tope

El desnivel a ascender es de 1160 metros, pero al tener que descender hasta el glaciar del Hohlaub, nada mas salir del refugio, con un desnivel negativo cercano a los 100 metros en total, la ascensión acumulada es de unos 1250 metros.

Puede considerarse como una ascensión poco difícil técnicamente con alguna rampa del 40%, pero dura en cuanto al tiempo, de cinco horas y media a seis para ascender, y unas cuatro horas para el descenso, tiempo al que hay que añadir las paradas que se hagan.

El recorrido se lleva a cabo saliendo del Britannia Hut hacia su derecha e inmediatamente hay un sendero de descenso al glaciar del Hohlaub, ahí ya hay que encordarse y atravesarlo por una altura ligeramente inferior de los tres mil metros hasta llegar al pie de la arista Hohlaub, a partir de este momento nos acercamos a la pared este del Rimpfischhorn, donde hay grietas, pero no tantas como en el centro del glaciar del Allalinhorn, a partir de aquí una pesada y larga subida hasta el Adlerpass a 3790 metros de altura, paso que lleva a la vertiente que baja hacia Zermatt, en las últimas rampas de subida atravesamos algunas zonas de aludes recientes. Esto nos da la verdadera situación, una subida pesada, pero fácil, pero peligrosilla entre las grietas ocultas, a veces, y los posibles aludes con días de tanto calor como estos.

Pasado el Adlerpass, la subida a la cima del Strahlhorn se convierte en una constante ascensión, larga y pesada. Además el viento empieza a ponerse un poco más serio

Poco antes de la cima, una pequeña ladera más pendiente, tres metros de arista aérea pero fácil y ya estamos en la pequeña cima, una cruz anclada a la misma y unas vistas espectaculares, tanto hacia el vecino Cervino y detrás de él el Mont Blanc como a la zona del Dom o a los cercanos como el Allalinhorn.

Se preparan nubes, y por tanto, posibles tormentas, así que, abajo, hacia el refugio, nuevamernte encordados y andando por nieve muy blanda ya, a veces nos hundimos hasta mas allá de las rodillas y el peligro de las grietas se hace mas que evidente.

Nos hemos quemado la cara tanto Félix como yo de una manera brutal, la brisilla del día, el salir a las tres y pico de la mañana y el no parar nos han hecho olvidarnos de la crema, a partir de ahora a sufrirlo.

Fotos de Saas Fee y el Refugio Britannia

Fotos de la ascensión al Strahlhorn

lunes, 21 de junio de 2010

Las Lagunillas


Después de hacer las Cinco Lagunas y enterarme allí de la existencia de otra zona llamada Las Lagunillas cercana a la anterior, la tentación de conocerlas estaba ahí, así que, a por ellas.

El principio del camino coincide con el de las Cinco Lagunas desde el aparcamiento existente junto al río Tormes en Navalperal de Tormes a 1220 metros de altura, hasta que, más o menos a los veinte minutos de caminata, siempre siguiendo el PR-AV35, en una curva pronunciada de la pista vemos un indicador hacia la izquierda señalando hacia la Laguna Grande y las Cinco Lagunas, allí mismo la pista se bifurca y hay que seguir hacia la derecha faldeando la montaña. Una curva muy pronunciada hacia la izquierda con un buen desnivel nos lleva hasta una zona de robles pequeña, al salir de la misma la pista bifurca hacia la derecha y en otro ramal continua de frente, seguimos de frente y ya, a una altura cercana a los 1.500 metros y, ante una nueva y pronunciada curva hacia la derecha, vemos, poco señalizado, un sendero sale hacia nuestra izquierda y es el que hay que seguir, faldeando ya la montaña a nuestra derecha. Vemos a nuestra derecha el Risco Redondo, nueva opción, podemos subir hacia él y hacer el resto del camino siguiendo el cordal, nosotros seguimos por el sendero dejando a nuestra izquierda el arroyo de la Garganta del Pinar y viendo siempre, paralelo a nosotros el camino que lleva a Cinco Lagunas.

El sendero, con pocos hitos, nos exige una buena atención de los mismos hasta que a una altura de 1630 metros llegamos al llamado Paredón de Cobos, resto de la morrera lateral del glaciar de Gredos, dejamos a nuestra derecha el paredón, paredón que si hubiésemos llegado por el cordal que empieza en el Risco Redondo hubiésemos hecho por arriba. Unas zonas de hondonada y praderas y un pequeño ascenso hacia nuestra derecha nos dejan en el callejón del Barquillo Cimero y aquí vemos el refugio vivac del Barquillo a 1920 metros de altura donde, a buen ritmo,hemos tardado unas dos horas y media en llegar. Desde aquí vemos el circo de las Cinco Lagunas y el desagüe de las Lagunillas a donde, atravesando piornales llegamos en otra hora mas.

Las Lagunillas vierten su agua en la Garganta del Pinar, a donde también van las de las Cinco Lagunas, pasamos primero por la segunda o la grande, ya inexistente, pero que nos deja un bonito circo y un impresionante tremedal. Hacia nuestra izquierda, trepando un poco por la pedrera vemos la laguna pequeña desde arriba.

domingo, 6 de junio de 2010

Cinco Lagunas


Voy descubriendo, poco a poco, nuevas zonas de Gredos. Y no es sólo el Circo de Gredos, toda la sierra en sí es fenomenal. Hoy he querido conocer, no sólo desde arriba, el circo de las Cinco Lagunas y, para ello he elegido la ruta desde Navalperal de Tormes.

Dos horas escasas de camino desde casa para llegar por la AV-941 desde la Venta de la Rasquilla en dirección a Barco de Avila y una vez llegado a Navalperal, hacia la izquierda atravesando el pueblo por una estrecha calle que nos lleva a una bonita fuente en la plazuela, se sigue por una asfaltada y estrecha carreterilla que baja hasta el río Tormes el cual, antes, se cruzaba por un puente y justo a su izquierda había un buen aparcamiento a 1.220 metros de altitud, ahora, justo antes de cruzar el puente se han hecho unos mejores aparcamientos.

Cambio de botas y, en la prolongación del puente, hacia su derecha se ve un buen cartel indicador de las rutas posibles y una fuente con agua fresquita. Por esa pista continuamos llegando a una majada donde vemos a un pastor ordeñando a sus ovejas, el camino se bifurca en dos, tomamos el de la derecha, en bajada hacia el llamado puente de las Ranas, después de cruzarlo continuamos el camino, bien señalizado como PR-AV45, por la margen izquierda del río de la Garganta del Pinar.

Seguimos por la pista hasta llegar a una pronunciada curva hacia la derecha y, de frente, sale, indicado, un buen sendero que se estrecha entre robles, veremos una primera indicación que nos señala hacia Cinco Lagunas y Laguna Grande y más adelante, en el Soto, la bifurcación de ambos caminos y la confluencia de las gargantas de Gredos y su afluente el río Pozas con la Garganta del Pinar

Enseguida las vistas del pico del Cervunal y llegaremos a un segundo puente que nos situará en su margen derecha, margen que ya no abandonaremos en toda la subida.

La senda se endurece hasta llegar a una zona muy herbosa, larga, con varios cruces de arroyuelos, en esta época bien cargados de agua y que nos lleva, después de atravesar una pequeña zona de muros de piedra, hasta un chozo refugio a 1.775 metros de altura llamado de la Barranca en dos horas y tres cuartos aproximadamente, parada, tentempie para reponer fuerzas y arranque de nuevo por detrás del chozo donde el sendero atraviesa un duro repecho que se separa algo del río hasta llegar a otra planicie que nos da un pequeño respiro. El camino continua, no se deben perder los hitos, por placas de piedra hasta la laguna de Majalaescoba dejándonos ver unas bellísimas cascadas y encajonamientos del río, hasta la laguna hemos tirado una hora más y estamos ya a una altura de 1.825 metros, la laguna es preciosa, la rodeamos hasta llegar a la llamada Hoya de las Berzas, donde empieza el camino a meterse entre grandes bloques de piedra, nos lleva hacia la izquierda, pegándonos a la pared de la montaña para llegar así, dura subida, hasta el desagüe de Cinco Lagunas, concrétamente hasta la quinta, la llamada Bajera, hemos tardado una hora más y estamos a 2.100 metros.

El recorrido por las cinco lagunas, atravesando neveros y viendo las lagunas aún repletas de hielo es fenomenal, la quinta y la cuarta (Brincalobitos) están un escalón más abajo, después la Mediana y la de la Galana y, remontando otro escalón, también a través de neveros, llegamos a la primera o Cimera. A su izquierda se ve el chorro de agua de la que se alimenta y que proviene de la Laguna del Gutre (otro día accederé a ella), poca gente en el camino y en el destino, parajes tranquilos y vistas hacia el collado de las Cinco Lagunas, Cabeza Nevada con sus 2.425 metros, etc.

La vuelta por el mismo camino y al llegar al aparcamiento después de nueve horas de pateo, los pies en el Tormes bullen, que descanso, poco después llega el resto del Grupo Almanzor de Avila y, caray, que bien preparados van al monte, cervecita ¡¡¡helada!!!, qu
e placer.

En total, cuatro horas y media, escasas, de subida, y algo menos de cuatro para bajar.  Un desnivel total de 980 metros con un recorrido, entre subida y bajada, cercano a los 25 Kms.

Ver mas fotos de la actividad ...

martes, 1 de junio de 2010

Torreón y Canchal de la Ceja


Unos la llaman la sierra de Candelario, otros la de Béjar y otros Gredos Occidental, quizá la que a mi más me gusta. Gran desconocida para mí y una gratísima sorpresa ahora que empiezo a conocerla algo más, el martes pasado intenté el Torreón, la cima más alta de Extremadura, y nos quedamos en la laguna del Duque, me dio igual, me fascinó, así que este domingo me uní a la gente del Club Alpino Madrileño que pretendían hacer el Arroyo Malillo, ¡que poco tiene que ver el nombre con la maravilla que nos encontramos!, así que allí nos fuimos y al final, Arroyo Malillo, Torreón, Canchal de la Ceja y lagunas del Trampal y de la Ceja.

La subida al Torreón suele hacerse por el cordal de los Asperones, ruta que se inicia desde el final de la laguna del Duque, a la izquierda, marcada con algunos hitos y que por las referencias que tengo tiene unos pasos muy bonitos y aéreos, también la intentaré, seguro, pero nosotros lo que hicimos fue tomar la cuenca del Arroyo Malillo, río del que se nutre la laguna del Duque, para ello, llegamos con los coches hasta la central del Chorro, pasado Solana de Ávila, allí aparcamos, iniciamos la ruta por la izquierda de la central, el PR-AV 41 y al llegar a las indicaciones de Laguna del Duque a la izquierda y Presa a la derecha, seguimos hacía la Presa, nos encontramos con bonitas vías de escalada junto al río antes de llegar a la presa, un refugio vivac muy sucio, que guarros somos a veces los montañeros, y al tomar la ladera derecha de la presa con otras zonas de escalada bien equipadas, seguimos hasta el final de la laguna y, por allí, siguiendo el cauce del arroyo y los hitos que hay iniciamos la parte más bonita.

Por el cauce del arroyo, que cruzamos una y otra vez, siguiendo los hitos y dejando a nuestra izquierda el cordal de los Asperones y el Risco Campana con sus 2093 metros de altura y el Canchal del Turmal con sus 2338 metros de altura, es otra opción para acceder al Torreón, tenemos que tirar de manos en numerosas ocasiones, cruzar varios neveros, salpicarnos al cruzar cerca de alguna catarata que cae por nuestra derecha (la cuerda de la Ceja), al terminar la parte más angosta del arroyo nos encontramos con una plataforma en la que, de frente, subiríamos al collado existente entre la cumbre de Talamanca y el Canchal de la Ceja, algo hacia la izquierda, con la ascensión que nos llevará hasta la cumbre de Talamanca a 2394 metros de altura, crampones, piolet y es la opción que elegimos, desde allí divisamos a nuestra izquierda ya, la inconfundible cima del Torreón y, sorpresa, de repente el camino tiene una depresión, no muy grande pero que está ayudada con unas cadenas que, al principio usamos, pero enseguida vemos que es más fácil usar sólo las manos, abajo una rimaya y un nevero muy pendiente, lo pasamos y en unos cien metros llegamos a la cima del Torreón. A la izquierda (sur) el Valle del Jerte y, a su fondo el Circo de Gredos, perfectamente visible desde la cima hacia el Este las cimas de los Dos  Hermanitos y hacia el Norte el Canchal de la Ceja, el río Cuerpo de Hombre, la zona Hoya Moros y la zona de Béjar y Candelario.

El Torreón del Calvitero, con sus 2401 metros de altitud representa el pico más alto de Extremadura, paradójicamente no el de la zona, ya que el cercano Canchal de la Ceja tiene 2428 metros de altura, pero ya está en Salamanca, el desnivel para acceder al Torreón desde la central del Chorro es de 1040 metros de altura y la ruta puede tener una dificultad definible como media alta, debido a la distancia, a las continuas trepadas, algunas de grado II+ y a los pasos aéreos o con cadenas de ayuda, pero bueno todo ello lo convierten en una fenomenal ascensión.

La bajada puede hacerse con varias opciones, la cuerda de los Asperones, el propio Arroyo Malillo o la que nosotros seleccionamos, el Canchal de la Ceja, fácil subida desde el Torreón, desciendes un centenar de metros y subes por el canchal hasta su cima, nuevas fotos y bajada hacia el collado en dirección al Calvitero, al cual no subimos en esta ocasión, lo dejo para hacerlo desde Candelario y conocer la otra vertiente, desde el collado que da acceso al Calvitero bajamos por la llamada Garganta del Trampal y fascinándonos con las lagunas del Trampal y de la Ceja que vamos encontrando, en todas y cada una de ellas hay una foto diferente a la anterior, bajamos cruzando el arroyo en varias ocasiones hasta llegar al llamado desagüe de la última tras la
que aparece un precipicio con su cascada que corta el paso, perdemos por ello altura por el lateral del valle hasta llegar al fondo del mismo (dirección Sur), así llegamos hasta otra nueva laguna represada, desde donde bajamos por la izquierda sin perder los hitos ya que hay un punto único de cruce del arroyo del Trampal que no hay que perder ya que en caso contrario el arroyo se mete en una depresión muy complicada de cruzar, abandonamos la vertiente del arroyo del Trampal hacia su derecha hasta llegar a la Central del Chorro por su derecha.

Total nueve horas con paradas de un maravilloso día.

Otra subida al Torreón en dirección al Pinajarro desde Candelario por la plataforma de El Travieso.

Fotos de la senda a la Laguna del Duque ...


viernes, 28 de mayo de 2010

Laguna del Duque


Nuestra idea inicial era subir hasta el Torreón en la Sierra de Candelario (o de Bejar, Gredos Occidental) desde la Central del Chorro en Avila, pasado Solana de Avila, pero como siempre en la montaña, predecir el tiempo es algo complicado. Las previsiones nos daban buen tiempo aunque algo nublado, no fue así, las nubes bajas al principio y después la lluvia nos acortaron el objetivo.

Objetivo algo complicado ya que se trataba de un largo camino, anunciado como mal señalizado, no encontramos rutas previas en el GPS, bueno esta subida hasta la Laguna del Duque, parte del camino hasta el Torreón, nos ha servido para empezar a conocer la zona, desconocida para mí y descubrir al tiempo, esta fenomenal y bellísima laguna cuyo aporte principal lo constituye el arroyo Malillo y tiene unos 22 metros de profundidad y un perímetro de unos dos kilómetros, camino fácil, corto y agradable.

Se llega al inicio (la Central del Chorro) desde el pueblo de Solana de Avila, cercano a Barco de Avila, antes se indicaba que había que pedir permiso en el pueblo (o sea pagar) para subir hasta la central hidroeléctrica, ahora ya no es así, se cruza el pueblo y a unos dos kilómetros hay una desviación hacia la izquierda indicando Central, enseguida llegamos a un puerta metálica que se puede abrir, eso sí, cerrarla después para que no se escapen los animales, enseguida vemos algo que nos confunde, una subcentral con un tubo de caída de agua, hay que seguir, son unos seis kilómetros por una pista asfaltada y, donde termina, está la verdadera central, allí se puede aparcar bien, a 1385 metros de altura.

Comenzamos el itinerario, a la izquierda de un buen plano indicativo, se hace por un claro sendero, que gana altura en zigzagueo hasta llegar a una pequeña pradera ,muy bien señalizado con hitos y con postes indicativos de la senda PR-AV-41. Todo el camino hasta la laguna, que está a 1610 metros de altura, pasando por un collado previo a 1675 metros es suave y bien indicado está rodeado de brezos.

Al llegar a la laguna hay un camino que rodea la laguna para poder bajar por el otro lado del río hasta la misma Central del Chorro, el rodeo se hace por un camino bien señalizado que atraviesa el arroyo Malillo al final de la laguna, nosotros no lo hicimos completo, retrocedimos sobre nuestros pasos hasta llegar a las indicaciones de separación de caminos, uno para subir a la Laguna, camino ya de vuelta y el otro para subir hasta la Presa, recomendado, que bonito, junto a las cascadas del aliviadero de la presa, entre el río y la tubería, con muchas ayudas y en algunos pasos escalones artificiales, por este camino, una vez cruzado el río, al llegar a la presa vemos un refugio vivac, bastante descuidado, y pasado el refugio una buena zona, equipada, de escalada, también en el camino hasta la presa vemos una zona con varias vías de escalada bien equipadas y con distintos grados.

Eso sí, con lluvia como nos pasó a nosotros, hay que llevar un buen calzado y no las botas gastadísimas que llevaba yo por el peligro de resbalones y, por tanto, caídas.

En total 2 horas de tranquilo y bonito paseo.

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martes, 25 de mayo de 2010

Anayet


Llegué por la noche a Jaca, justo para cenar, dar un paseíto por la espectacular ciudad, dormir y, a las cinco de la mañana, arriba, hay que cojer la nieve aún durita y eso que la temperatura esta noche es primaveral y no creo que hiele.

Llegamos en coche hasta el aparcamiento Anayet de la estación de esquí de Formigal, a 1600 metros de altura. Cuando la estación está cerrada ves el enorme destrozo que estas infraestructuras hacen en la montaña, en fin, cambio de botas y cargar con los güetres, bastón y, sobre todo el arva, no es que haya ya un gran riesgo de aludes, pero por si acaso, y ale, a hacer la primera parte según amanece.

La ruta hacia los Ibones del Anayet, a 2235 metros de altura, no es complicada en absoluto, ya que el camino sigue un evidente barranco que parte del mismo aparcamiento y que gira a la derecha, hasta que finaliza en una ligera subida, llegándose a los Ibones y, además está muy bien señalizado ya que es parte del GR-11, la única dificultad es que, con el deshielo, las dos veces que hemos de cruzar el río, al ir en paralelo a él, es un poco complicado por el gran caudal de agua.

Pasamos por el pie del pico Culivillas que da nombre al barranco y, al final del barranco ganamos en altura dejando el río a nuestra izquierda

Llegamos a la Majada del Anayet, un llano nevadísimo desde donde ya vemos el imponente monte, avanzamos un poco más por el sendero y llegamos a la zona de los tres ibones del Anayet que están aún cubiertos de nieve, aunque ya hay algunas roturas sobre ellos, las fotos del Midí d´Ossau desde la planicie de los ibones son fantásticas. Son un grupo de pequeños lagos glaciares del Pirineo. De su agua se nutre el lugar conocido como “La Rinconada” y da lugar al río de la Canal Roya.

Nos dirigimos hacia la izquierda, en dirección al collado que separa a su izquierda el Vértice y, a su derecha el pico en sí, la trepada hasta el collado no es excesivamente complicada ya que la nieve aún esta durilla, sus 200 metros de rampas del 45-50% se suben fácil, al llegar al collado giramos hacia la derecha, por detrás de la cresta que se ve desde los Ibones.  El sendero es un poco estrecho y aéreo y más aún en terreno mixto con los crampones. Tras una ligera subida pasamos al otro lado de la cresta, hacia el lado de los Ibones. El camino sube por pedriza y nieves, hasta llegar al pie de una placa tumbada de nieve sobre la roca. Este es el punto más delicado de la ascensión, ya que hay que trepar un poco y desplazarse hacia la derecha por la placa hasta el pie de la pared. Para ayudar a pasarlo hay una zona con cadenas instaladas.

Una vez pasada la zona de cadenas la senda avanza unos pocos metros y enseguida sube hacia la izquierda en fuerte pendiente por un corredor nevado y sin mayor dificultad. Una vez superado el corredor, se sube unos pocos metros a la derecha y se llega a cima a 2545 metros de altura.

Las vistas sin excelentes, Pico Escarra, Collarada, Pala de Ip, Arroyeras, Peña Telera llamando la atención las de los Ibones de Anayet desde arriba, se me ocurre que podríamos haber hecho, sin mayores dificultades, después de bajar, el Vértice, quince metros más alto que el Pico en sí, pero la amenaza de tormentas, cada vez más evidentes aconsejaba y así lo hicimos bajar lo más rápido posible.

La ascensión tiene un total de 935 metros acumulados, con un recorrido de cerca de 15 kilómetros, en algo menos de seis horas. 

Ver las fotos de la ascensión ...