jueves, 31 de mayo de 2012

Pico Zapatero

Día caluroso de verano, pero tenía ganas de conocer la sierra de la Paramera, a las siete y media salimos Félix y yo hacia el pueblo de Navandrinal, algo más de una hora, aparcamos el coche en una presunta plaza donde termina la carretera, nos cambiamos y empezamos la subida hacia el pico Zapatero, con sus 2.160 metros. La subida se hace por el precioso valle del arroyo Zapatero, enclavado entre la sierra del Zapatero y la vertiente sur de la Paramera con sus múltiples picachos que convierten la zona en fenomenal enclave.

Las indicaciones que tenía son de que abunda el agua, pero aunque sé que hay fuentes, no encontré ninguna y el mucho agua de los arroyos no era de fiar por la gran cantidad de ganado vacuno en toda la subida.

Desde el pueblo, a 1310 metros de altura, hay que llegar al depósito de aguas, unos 80 metros más arriba, cualquiera de las calles que suben es válida y, cómo no, hay una que se llama también la calle Zapatero que es por donde subimos. 

El depósito se encuentra en un collado al que se llega al salir de las callejuelas y convertirse en una pequeña pista de tierra, inmediatamente un primer desvío a la izquierda que es el que tomamos, pasamos el collado, un rápido descenso en zigzag por la misma pista, hasta llegar al arroyo Zapatero, con un vado que cruzamos, nueva bifurcación inmediata hacia la izquierda, por una pista muy agradable que además no nos da posibilidad alguna de pérdida, pues en todo momento tenemos a ambos lados unos muros de piedra que delimitan fincas ys y pastizales. Al poco rato, el camino se estrecha considerablemente hasta convertirse en un sendero bien marcado a veces y otras poco marcado que remonta, por la margen izquierda, la garganta del  arroyo Zapatero. Si perdemos el camino no hay problema, seguimos próximos al arroyo, contemplando las pequeñas cascadas y pozas por toda la subida, algunas veces con la tentación de olvidarnos de seguir y darnos un buen chapuzón.

La subida al collado del Zapatero, a 1953 metros  es larga y empinada, casi al final hay una pequeña meseta, algo menos inclinada, nuevo repecho hasta casi llegar al collado y buena cantidad de hitos que nos señalan el desviarnos hacia nuestra derecha para tomar el cordal que nos dirige hacia el Risco Redondo, a 2070 metros, inconfundible. 

La subida nos hace bordear el Risco Redondo por detrás, hacia la vertiente norte de la sierra de la Paramera, bajamos unos 50 metros a una especie de collado, seguimos junto a una alambrada metálica, nunca la trspasamos, el camino a veces se difumina pero hay suficientes hitos.

En pocos minutos llegamos a la base del Zapatero, los hitos a nuestra izquierda nos señalan perfectamente el camino a seguir para la ascensión, subida muy empinada, a veces hay que echar algo las manos, pero sin problemas, en una ocasión hay que arrastrarse por un paso debajo de unas rocas y, en poco más de 20 minutos llegamos a su cima, algo más de tres horas en total. 

Buenas vistas desde el vértice geodésico la cercana sierra de Ávila,  el macizo central de Gredos aún nevado, el valle del Zapatero por donde hemos subido, el cordal de la sierra de la Paramera, los valles del Alberche y del Tormes, fotos y más fotos.

Seguimos, sin retroceder el camino, desde la cima, por una bajada más suave hacia la Peña Negrilla de 2125 metros, la bordeamos por su vertiente norte, y llegamos a la base del Risco del Sol de 2104 metros, ¿lo subimos, no lo subimos?, no encontramos una sen

da y se nos hace tarde dejamos el cordal delante del Collado del Cuchillo de 1850 metros. Enfrente dejamos el enorme bloque de piedras del Cuchillar.
 

Divisamos el pueblo de Navandrinal e iniciamos el descenso intentando seguir el curso del recién nacido arroyo del Cuchillar, para en seguida tomar un sendero hacia la izquierda unos pocos metros más abajo. Volvemos a cruzar el arroyo a la derecha, se encuentra el sendero, con pocos hitos, unas veces lo perdemos, otras lo encontramos, a veces medio escondido entre el piornal, pero siempre con el objetivo de llegar a las pistas de tierra que se ven abajo. El descenso, en cualquier caso se realiza en diagonal, pareciendo que nos alejamos en parte de nuestro punto final, pero ya vemos, abajo, el arroyo Zapatero. Hacia él nos dirigimos y, enseguida estamos en la pista de subida.

Total, con paradas, algo más de seis horas, una bellísima zona desconocida para nosotros y que ha merecido la pena. 


jueves, 24 de mayo de 2012

Tres Provincias en Somosierra

Dejé el coche aparcado en el puerto de Somosierra, a 1440 metros de altura, junto a la gasolinera del puerto, en dirección de Madrid a Burgos, sale una pista ya, desde su inicio en subida, a unos cuarenta metros de la salida una puerta enrejada, normalmente siempre abierta, tras ella, dos pistas, tomo la de la derecha, como referencia, a la izquierda hay un deposito de agua, poco más adelante, a mi derecha queda un pequeño pinar y, al terminarse el pinarcillo, una pista a la derecha y otra a la izquierda, que es la que tomo, de frente un camino poco marcado que puede ser un atajo, pero al no conocer el camino prefiero seguir por la pista.
Como referencia, a poco más de diez minutos desde la salida, a mi derecha queda una buena arqueta de hormigón, sigo por la pista manteniendo sus zig-zags hacia un nuevo pinar, enfrente de mí, parece que la pista me hará dejar el pinar a mi derecha, pero no es así, en su último zig-zag me enfrenta al pinar, antes hay una nueva alternativa de otra pista hacia la izquierda  que no tomaré.
Ya enfrente del pinar, la pista se empina un poco y entro al pinar, a 1615 metros según mi altímetro, llevo andando unos veinticinco minutos, ya dentro del pinar una nueva alternativa de la pista, una bifurcación a la derecha, pero tomo la de la izquierda que es la correcta, esta pista hace unas pocas zetas más, y antes de salir del pinar me ofrece una nueva pista a la izquierda que no tomo, sigo por la bifurcación hacia la derecha, ya fuera del pinar, a 1745 metros de altura, la pista gira hacia la derecha y allí mismo, con uno de los muy pocos hitos que me encontraré en todo el día, veo una nueva pista, que nace allí mismo y se dirige hacia la izquierda para bordear y dejar a mi derecha toda la cadena de la sierra Cebollera, más o menos, llevo unos cincuenta minutos de camino.
Aquí la pista se suaviza, casi voy llaneando, llego a otra pista que sale hacia mi izquierda y que no debo tomar, aquí veo un senderito que sale hacia mi derecha, hacia el cordal de la sierra  Cebollera, bien esto es lo que luego, al bajar, vi que era, quizá lo más correcto, subir hasta la cima de Cuchar Quemado (2045 metros) y, desde allí, por una pista muy evidente que luego veré desde la cima, seguir cómodamente hasta el Tres Provincias (Peña Cebollera Vieja), pero la guía que llevé me indicaba segur adelante por la pista, bien aún, unos doscientos metros más adelante, poco antes de llegar al arroyo de las Pedrizas, vuelvo a ver otra desviación a la derecha que me subiría al Cuchar Quemado, tampoco lo tomé y llegué al arroyo del Chorro, en una buena curva de la pista hacia la izquierda, ya en la misma base del Tres Provincias, a donde llego en una hora media pasada.
A partir de aquí por la margen izquierda del arroyo del Chorro, o sea dejándolo a mi izquierda según subo, hay ratitos de pequeño sendero, ratitos que hay que ir a trocha, pesado, pero bueno lo subo hasta llegar a casi el collado entre Cabeza del Tempraniego (2069 metros) y el tres Provincias, aquí, dejando unos bloques de piedra a mi izquierda, cruzo el nacimiento del arroyo del Chorro y sigo hacia la evidente cima, dejo a mi izquierda un gran hito, no veo ninguno más, no veo camino alguno y me guio por la intuición de la cima evidente, no hay pérdida, bueno en último caso se puede ir hacia la derecha, hacia arriba, hacia la pista del cordal de la sierra que, al tomarlo y girando hacia nuestra izquierda nos llevará hasta la cima, en cualquier caso sigo hacia arriba, y pocos metro antes de la misma, cruzo la pista, llevo cerca de dos horas y media y ya veo el hito cimero, cima a la que llego en otros cinco minutos pasados, a 2129 metros de altura.
Cerca del vértice geodésico, un monolito marca la separación entre las tres provincias, Madrid, Segovia y Guadalajara, buenas vistas hacia la meseta segoviana, hacia la sierra de Guadarrama o hacia sierra de Ayllón.
La bajada la hago por el mismo sitio de subida, en menos de dos horas y me sirve para cerciorarme de que hubiera subido mejor tomando la desviación hacia el cordal de la sierra Cebollera.

Y, al llegar al puerto, si nos apetece, un pequeño y agradable paseo para ver la Chorrera de Los Litueros, merece la pena.

lunes, 14 de mayo de 2012

Cerro de los Machos

Una fácil, dura y preciosa montaña en el corazón de la sierra granadina, en el centro del cordal que une los dos picos más emblemáticos de la misma, entre el Veleta y el Mulhacen, fácil por lo suave de la última rampa, dura por la longitud de la ascensión (aunque una vez que lo conoces ves alguno recortes que lo suavizan) y preciosa por el maravilloso paisaje que te acompaña una vez que abandonas los restos de guerra que dejan las pistas de esquí.

Dormí en Sierra Nevada, lo más parecido a una ciudad fantasma en esta época, sólo encontré un hotel abierto y en algunas calles y plazas no había ni luz nocturna, me desperté prontito, buen desayuno y subida en el coche hasta el aparcamiento de la Hoya de la Mora, a 2520 metros de altura, junto al Albergue Juvenil de Sierra Nevada y la residencia del Albergue Militar.
En la misma zona del aparcamiento ya hay una barrera que limita el acceso de vehículos y tomamos una senda, marcada por el constante pisar de los que suben y bajan con dirección al monumento, visible desde el aparcamiento, de la Virgen de las Nieves, a 2590 metros de altura donde no se tardan quince minutos en llegar y eso que a mí me gusta empezar despacito, no hay perdida, la senda sube recortando los zig-zag que deja la carretera de servicio de la pista, que llega hasta cerca de la cima del Veleta.
En otros quince minutos, a 2650 metros de altura llegamos al llamado cruce de Borreguiles, donde la carretera se dirige hacia la zona de las pistas de esquí, denominada de Borreguiles, hay unas sendas, tanto antes como después de otra nueva barrera de paso de vehículos que normalmente está levantada, ya que abajo está siempre cerrada. Todas estas sendas se unen en una en dirección evidente hacia la cima del Veleta y siempre cruzando las zetas que hace la carretera que sigue hacia cerca de la cima del Veleta.
Llegamos al Balcón del Veleta, en cerca de dos horas, a 3120 metros de altura, nada más pasar un pequeño núcleo rocoso junto al borde del circo glaciar del Veleta o el Corral del Veleta, desde donde, en sus verticales paredes rocosas, nacen varios preciosos corredores hacia el propio Veleta, hacia el pico Zacatín, hacia el pico Campanillas, o al propio Cerro de los Machos, así continuamos hasta que en unos quince minutos más, a 3200 metros de altura, hay una bifurcación de pistas, una hacia la izquierda que es la que se debe seguir para llegar hasta el Veleta y otra, a la derecha que nos lleva hacia el Collado de la Carihuela, a 3230 metros de altura, en un tiempo de dos horas y cuarenta minutos en donde, a nuestra izquierda, un par de metros más arriba se encuentra el refugio vivac de la Carihuela, aquí en días despejados es aconsejable subir hasta el refugio y contemplar el paisaje.
Bajamos por las zetas que hace ahora la pista, pasando cerca aunque no visible por la nieve de la Laguna de las Aguas Verdes, hemos bajado cerca de unos doscientos metros, a la vuelta, coincidimos con algunos que conocían bien la zona y evitamos el perder estos doscientos metros de desnivel usando un pequeño atajo con alguna pequeña trepadita, pero hay que conocerlo, hay otro paso también, el llamado paso de los guías que evita esa bajada, pero muy aéreo y con cadenas que hoy, por la nieve, estaban ocultas. En veinte minutos, más o menos, abandonamos hacia nuestra izquierda la pista forestal después de una amplia curva delante de la loma y empezamos la subida hacia el Cerro de los Machos a veces más suave y a veces más empinada, pero siempre sin dificultad técnica alguna hasta llegar a un rellano y, bueno un pequeño error , tiro hacia el pico que veo algo a mi izquierda, resulta que es el Pico Campanillas, un precioso y muy aéreo picacho entre el Zacatín a la izquierda (más a su izquierda el Veleta) y el de la derecha que es verdaderamente el Cerro de los Machos, ya me extrañaba, esto no es un cerro, es un picacho, pero ha merecido la pena, buenas vistas.
Bajada del picacho y tirada por una suave loma hasta llegar al verdadero Cerro de los Machos, en total, contando el error del pico de las Campanillas, unas tres horas y media largas.
Sus vistas espectaculares,  sobre todo del cordal que une Veleta, Mulhacén y Alcazaba y del valle del Veleta que queda a nuestros pies.
Bajada por el mismo camino, salvo el recorte ya indicado hasta el Collado de la Carihuela.
Al llegar a la Hoya de la Mora, exhausto por el tremendo calor, cambio de ropa y un par de cervecitas fresquitas en los chiringuitos que hay en la zona y que en fin de semana continúan abiertos y vuelta a Madrid.

sábado, 12 de mayo de 2012

Peña del Águila desde Las Dehesas por el Puerto de la Fuenfría


Creo haber subido a esta cima en más de una ocasión, pero siempre como una parte más de alguna otra ruta, es la primera vez que se me ocurrió hacerlo de por si, los amigos KomoKabras me animaron al planificar esta subida para este próximo día 15 en que, probablemente, yo no esté en Madrid, así que decidí hacerlo directamente desde Cercedilla, aparcando el coche en las Dehesas, junto al Restaurante Cirilo en vez de subir a los aparcamientos de Majavilán, algo más arriba, ya que pensé en hacer una ruta casi circular, subiendo al Puerto de la Fuenfría y, después, bajando desde el Collado de Marichiva.
La subida, por tanto empieza en la cota de los 1350 metros y, subiendo suavemente por el fondo de valle, por el empedrado de la Calzada Romana. Siempre disfruto en esta bonita subida. Alcanzamos enseguida, en poco más de una hora, el Puerto de la Fuenfría, a 1795 metros, con mi constante cabreo, tanto por los que dejan plásticos y otras porquerías tiradas en este bonito entorno, como por esos talibanes del "orden funcionarial", que nos dejan "caminos maravillosamente hechos" ¿p

orqué no dejan tranquila a la naturaleza?, o nos dejan "maravillosas cercas metálicas" para ¿proteger? cuatro pinos mal plantados.
Desde aquí, por la Calle Alta, la continuación, hacia mano izquierda al llegar a la Fuendría, de la pista forestal que viene desde Navarrulaque, en otra media hora, más o menos, descendemos unos pocos metros (45)  para llegar al Collado de Marichiva, cruzamos la valla de piedras de separación entre Cercedilla y El Espinar y vemos la amplia senda que, en dirección sur, nos subirá hasta la cima de la Peña del Aguila, a 2013 metros, en otra hora y cuarto, total dos horas y tres cuartos de subida, algunas rampas un poco más pronunciadas, otras más suaves, pero con unas vistas hacia nuestra izquierda (arrimándonos al murete de separación que nos acompaña), hacia Cercedilla y Madrid, o hacia atrás con el cordal del Montón de Trigo, Siete Picos, la Bola, Peñalara, La Maliciosa o, hacia nuestra derecha con la Garganta del Río Moros el macizo de la Mujer Muerta.
En la pelada y mesetaria cima, viento, pero despejado, estamos en un mirador privilegiado del alto Guadarrama, así que fotos y bajamos un poco y, a resguardo del viento junto al murete de separación, un tentempie, algo de beber y bajada de nuevo hasta el Collado de Marichiva y descendemos directamente por el Poyal de la Garganta, muy evidente y bien señalizado con círculos rojos, para llegar al aparcamiento de Casa Cirilo.

lunes, 16 de abril de 2012

Esquí en Morzine - Avoriaz

Voy a Morzine ya pasada la Semana Santa, en principio, buena idea, pero este año la meteorología es una sorpresa, así que hay que adaptarse.
Morzine, a poco menos de 100 Kms. del aeropuerto de Ginebra, pero cerca de hora y media en autobús, recomendable llevar contratado un transfer compartido desde el aeropuerto hasta el mismo hotel, tanto para Morzine, como para Avoriaz, el mismo precio que el del autobús, aproximadamente 35€,  pero con salida más o menos rápida desde el aeropuerto.
La zona tiene tres estaciones, Les Gets, la primera en llegar, Morzine, a donde fuí, a 1000 metros de altura, MKorzine es el más importante de la zona, con más de 3000 habitantes y Avoriaz, a 7 kilómetros de Morzine y a 1800 metros de altura la estación.
Da igual donde duermas, tienen un perfecto servicio de ski-autobús a las tres pistas, totalmente gratuito y con buenas frecuencias.
A lo que iba, en Les Gets, en la parte baja no había nieve, lo mismo en Morzine, los telesillas si funcionaban pero preferí ir a esquiar todos los días a Avoriaz, las tres zonas están ubicadas dentro del dominio esquiable de Portes du Soleil, donde también puedes esquiar con el mismo forfait (aunque un pelín más caro) estamos hablando en total de cifras de vértigo, más de 200 remontes, 650 kilómetros de pistas pasando de Francia a Suiza y viceversa según esquías .
Para los que conocemos Benasque y Cerler, la comparación con Morzine y Avoriaz es la mejor definición, Avoriaz es una estación de esquí en su más amplio sentido de la palabra, sorprendente, las pistas pasan por entre las edificaciones, pero todo ello, si hay buen tiempo, con el Mont Blanc de fondo.
Yo no tuve esa suerte, unos días de perros, lluvia constante abajo, nevando arriba sin parar, por lo que las pistas a mediodía ya estaban un poco paposas, remontes cerrados en las zonas altas, poquísima visibilidad con la niebla, pero buenísimos remontes, más barato el forfait que en España, los restaurantes con un precio similar al de España, salvo en la bebida que es más cara, y buenos hoteles.
En suma una estación muy recomendable y no cara.
Las fotos de la actividad ...

lunes, 9 de abril de 2012

El Puerto del Reventón

La subida la inicio desde el mismo pueblo de Rascafría, donde dejo el coche aparcado, junto al polideportivo municipal, justo detrás del cual se inicia la subida pasando una primera barrera, por una buena pista, pista que, más o menos a los quince minutos de andar se termina en una cerca , bien, sin problemas, bordeo la cerca por mi izquierda y veo, cerca, a mi izquierda, que la senda, ya convertida en camino, sigue ascendiente.
Este camino, en otros diez minutos me lleva a otra puerta que paso para adentrarme, de inmediato, en un bonito y frondoso robredal llamado Los Horcajuelos, el camino por aquí sigue con algunas balizas indicadoras y algunas zetas para suavizarlo, pero es muy evidente hasta llegar a otra puerta que, en más o menos una hora desde la salida y poco más de tres kilómetros y medio, me deja en el llamado Corral del Diablo, merece la pena recorrerlo por unos minutos y contemplar las sorprendentes formas de las piedras, sobre todo de una llamada Carro del Diablo o la Tortuga.
Saliendo del Corral del Diablo, me encuentro con una pista forestal que cruza el camino con una desviación de frente que, además tiene una baliza indicadora, es por aquí por donde hay que seguir, es una pista muy cómoda con amplias zetas que permiten ascender de manera suave los, aproximadamente quinientos metros de desnivel hasta el puerto.
Antes de llegar al mismo, y cuando ya lo diviso, el

camino se suaviza en una plataforma, al final de la cual veo un viejo pluviómetro.
Al llegar al puerto, en aproximadamente tres horas, después de hacer más de nueve kilómetros, se ve una linde de piedras que separa Segovia y llego a un monolito en memoria  del primer presidente de la Sociedad Militar de Excursiones, a la izquierda se puede ir por una ruta que no conozco, pero que haré, a través del Puerto de los Neveros hasta el Risco de Claveles, de frente se puede bajar hasta la Granja, otra bonita opción y, a la derecha, a unos cinco minutos, está el Pico del Reventón, no es mi objetivo de hoy y, además, pensando en que habría menos nieve, no he subido güetres y me estoy hundiendo hasta la rodilla.
Una subida preciosa, un tiempo fenomenal, bajada por el mismo camino en unas dos horas más o menos.
Las fotos de la actividad .... 

miércoles, 28 de marzo de 2012

El Pico Casillas

Aquí cambió todo, fue mi primera salida a la montaña, en plan senderismo, con el extinto grupo de Haciendo Camino, una fenomenal experiencia en el verano del 2004, cerca de 40 personas pero yo, que creía estar más o menos en forma, llegué a la cima extenuado, cinco horas, y un auténtico desmayo, mi amigo Fernando Bustillo y yo estábamos hechos un auténtico desastre.

Decidí que aquello no podía ser, me quité cerca de quince kilos de encima (bien se ven en las fotos que pongo de aquellas fechas), me entrené y comencé con las muchas y muy agradables experiencias de montaña, con  la inapreciable ayuda de muchos y muy buenos amigos que tuve la suerte de contactar en aquel grupo.
El Pico Casillas, ninguna dificultad, fácil, asequible y nada duro, tenía ganas de volver a él, y por unas cosas y otras nunca lo hice hasta hoy. mi amiga Maica y yo nos hemos ido para allí, lo hemos subido, hemos disfrutado de un día fantástico y de un muy aconsejable paseo de senderismo con subida final.
Una subida de unas dos horas, aunque nosotros hemos tardado un poco menos y una bajada de una hora y media aproximadamente, un desnivel de unos 670 metros, partiendo de 1100 metros hasta los 1770 de la cima.
Subimos desde El Tiemblo por una desviación de su calle principal hacia la izquierda, después de pasar una gasolinera que dejamos a nuestra derecha, la desviación indica hacia "El Castañar" y hacia la Urbanización Buenavista, por esta desviación, al principio de buen asfalto y los últimos cinco kilómetros de gravilla, pero en buen estado hasta el área recreativa del Regajo donde dejamos aparcado el coche, retrocedemos a pie unos pocos metros, hasta donde existía una indicación de seguir hacia el Pozo de la Nieve, por donde iniciamo

s la subida, por una pista forestal que, a los más o menos veinte minutos se convierte ya en una senda bien marcada con postecillos de PR-AV-21 a través del valle de las Iruelas.
A partir de los 1400 metros de altura los postecillos indicadores se pierden pero aparecen buenos hitos y el camino se hace otra vez más evidente.
A los 1450 metros llegamos al Pozo de la Nieve y ya hemos visto perfectamente la cima del Pico de Casillas, un par de subidas y bajadas nos dejan a la falda del Pico Casillas, a 1600 metros de altura, el vértice geodésico es visible desde abajo y, aunque hay algunas sendas marcadas con hitos, cualquier camino que nos inventemos para subir, viendo el vértice final, nos lleva claramente hasta la fácil cima.
Fotos, un pequeño tentempie de fruta y frutos secos, agua y abajo.
Me ha encantado recordar esta subida.
Las fotos de la subida y un recuerdo de la subida del 2004 .... 

viernes, 23 de marzo de 2012

Unos días de esquí en Sierra Nevada

Como todos los años, unos días de esquí familiar, esta vez a Sierra Nevada.

Nunca ha sido una estación que me seduzca pero ahora, con la sequía, no hay mucha nieve en las estaciones del Pirineo y parece ser que en Sierra Nevada si, pues vamos allá.
Bien, no hay mucha nieve en la estación, pero las pistas están muy bien cuidadas, estamos entre semana así que poca, muy poca gente, es subir y bajar y nos tenemos que esperar entre nosotros para tomar juntos los remontes, genial.
A partir de las 2 de la tarde más o menos, la parte baja de la estación se pone un poco papa, pero por lo demás, genial.
Eso sí, es la estación más cara de Europa, más aún que en Alpes.
Además, muy buen tiempo, mucho sol, no gano para crema solar. 
Las fotos de la actividad ..

domingo, 18 de marzo de 2012

Dublín en 48 horas

¿Y por qué no?, conocer ciudades europeas en un par de días, bueno pues una alternativa, aquí va una, Dublín, una preciosa ciudad, gente amable y se puede conocer y disfrutar en dos días, vaya este recorrido como ejemplo:

Primera tarde, llegada más o menos puntual del vuelo desde Madrid, autobús al centro, buena información en el aeropuerto, no caro, 8€ y rápido, en treinta minutos en la puerta de mi hotel, dejo las cosas y salgo a patear, todo el recorrido en Dublín lo he hecho a pie, como alternativa hay un autobús turístico que te corre toda la ciudad con la opción, ya existente en otras ciudades, de irte bajando en cada sitio, visitarlo y volver a tomar otro de los autobuses del recorrido sin cargo adicional.
Esta primera noche me voy a la zona de Westmorland St, junto al Trinity College la universidad más antigua (fundada en 1592) y de más prestigio en Irlanda, donde hay buenas tiendas por si se quieren ir viendo las posibles compras y, allí mismo, el hedonista  barrio de Temple Bar con su tremenda vitalidad, primera Guinness del viaje, recorrido de la zona donde puedes encontrarte con sorpresas o puedes visitar la Gallery of Photography  y, por supuesto, cenar bien en el mismo Temple Bar, abierto las 24 horas y con música en vivo a cada momento, al sur del río Liffey o en cualquiera de los locales aledaños, todos con música en directo, entre ellos el Temple Bar Music Center.
Al día siguiente me apetece madrugar y me voy a empezar la jornada en el magnífico Phoenix Park, una preciosidad de 700 hectáreas al norte del Canal Royal, así hago tiempo, me voy al Kilmainhan (o sea la antigua cárcel por donde pasaron muchos de los líderes independistas irlandeses y que a día de hoy es un museo y como curiosidad, no olvidemos que en su zoo nació el famoso león de la Metro Goldwyn Mayer), antes de entrar desayuno en un pub justo enfrente de su entrada, todos los pubs son fenomenales y entro en el primer turno de recorrido, no muy de acuerdo con las explicaciones que nos dan, sobre todo con las comparativas, pero bueno mi nivel de inglés no me permite entablar una discusión, así que me callo aunque no otorgo. Desde allí, en un corto paseo me voy a conocer el IMMA (Hospital construido em 1680 como residencia para veteranos de guerra solteros y que ahora es el Irish Museum of Modern Art), pero está en obras, bueno, pues vale. Me apetece tomar un algo y conocer el famoso Brozen Head Pub y, ale ..., también en obras, vuelvo a cruzar el río y me voy a conocer el National Museum of Ireland, merece la pena, lástima que no me pueda detener lo suficiente en cada zona, pero sólo tengo dos días, en dirección, de nuevo hacia el centro, veo la bonita Saint Michan's Church (aquí en cada esquina hay una iglesia, entre anglicanas, protestantes, católicas, ... pero todas merecen la pena) y bajo para ver Four Courts.
Se me hace tarde para comer, a pesar de que mantengo mi horario español, así que cambio el orden y algo que tenía pensado para mañana lo hago ahora, me voy a conocer la Guinness Storehouse, una institución en Dublin, la degustación de su cerveza negra y, en su última planta, un precioso bar de cristal desde donde se divisa el todo Dublín, tardo en coger una mesa libre junto al cristal, un tentenpie, pero un buen rato contemplando la ciudad, además tengo la suerte de tener un día despejado.
Vuelvo a cruzar el Liffey y subo por Church Street hasta el King's Inn Park y de ahí, rápidamente llego al Dublín Writers Museum, merece la pena visitarlo, delante un jardín en memoria de las víctimas del terrorismo, un rápido paseo al cercano James Joyce Cultural Centre donde recorrer la historia de la literatura irlandesa y, donde hay que ver el 18 de Pa

rnell Square
y ya, ando por finalizada la jornada bajo hacia el Liffey por O'Connell co Street una de las calles más concurridas de Berlín y sigo andando hasta los Docks, donde ceno y tomo alguna nueva Guinness, ha sido un día muy pateado y el cansancio pasa factura.
Comienzo el día temprano visitando en primer lugar, el Saint Stephen's Green, bonito parque en el centro de la ciudad, continuo hacia el Dublín Castle, al lado la catedral  Cristiana, la visito y veo la cripta, me vuelvo y visito la catedral protestante de Saint Patrick's, de nuevo hacia el Saint Stephen's Park y, a su lado la comercial calle Grafton Street con todas las tiendas del centro de cualquier ciudad, esta calle me lleva hasta el Trinity College, que visito, bajo hasta Pearse Station  y subo por la avenida que centra la National Gallery, el National Museum y aquí doy por finalizado el viaje.
Bueno hay truco, yo me quedé una noche más y me fui a conocer, en el DART, el tren de cercanías, el cercano pueblo pesquero de Howth, merece la pena si se tiene tiempo.

lunes, 13 de febrero de 2012

La circular de Peñalara



Las primeras rampas, desde el aparcamiento de Cotos donde dejamos el coche, sin haber calentado aún, se hacen algo durillas, llegamos al mirador de la Gitana, nada más pasar la fuente donde siempre llenamos las botellas de agua, y salida a la derecha después de ponernos los crampones. Enseguida y a través de un fantástico día, las vistas nevadas del Valle del Lozoya. La senda es muy suave por aquí y está muy marcada, en  poco tiempo llegamos a una señalizada desviación a un puente que cruza el arroyo de la Laguna que baja de la laguna de Peñalara, no llegamos a la misma que ya conocemos, seguimos directamente hacia la laguna de los Pájaros, senda empinada al principio, después se suaviza, somos los primeros después de la nevada de anoche y no hay huellas, pero ya conocemos el camino de otras veces, aún así, vemos unas huellas algo recientes y las seguimos, error, los de las huellas se han  equivocado y toca girar a nuestra izquierda y, a trocha, alcanzar la zona de la senda, algunos hitos se ven y otros están tapados, pero no hay pérdida, seguimos siempre dejando a nuestra izquierda los macizos de Peñalara y Claveles.
No dejamos de ver los diferentes tubos que, en cuanto vuelva a coger la forma, intentaremos, si todavía hay nieve, porqué este ¿invierno? está siendo frío pero con pocas precipitaciones. Esta parte hasta llegar a la laguna de los Pájaros  es un constante subir y bajar pequeñas lomas.
Llegamos, en dos horas,  a la laguna de Pájaros y, un descanso, un tentempie y unas fotos. Empieza a haber más huellas al juntarse ya algunos que bajan de Peñalara haciendo la circular en sentido contrario al nuestro.
Subida a la senda que nos incorporará al pico de Claveles y comenzamos la arista, más peligrosilla hoy con la nieve reciente, las huellas de los anteriores nos equivocan y, enseguida nos damos cuenta de que perdemos una pequeña parte de la arista, pero rápidamente nos incorporamos a ella, ya vemos la cima de Peñalara a la que llegamos en poco menos de tres horas, no definitivamente aún no estoy en forma, no.
La bajada por Dos Hermanas hacia Cotos, en un recorrido de cinco horas.
En resumen, una circular desde el puerto de Cotos a 1830 metros, hacia la laguna Grande a 2010 metros, para desviarse un poco antes a la laguna de los Pájaros a (2388 metros, subir al risco de los Claveles a 2387 metros, atravesar la arista de Claveles al pico de  Peñalara a 2428
Hicimos una distancia de unos 14 kilómetros, en cerca de cinco horas, con un desnivel  acumulado de unos 700 metros y con una dificultad ALTA, sobre todo en condiciones invernales.
Las fotos de la actividad ...

sábado, 28 de enero de 2012

Yelmo en la Pedriza desde Canto Cochino

El Yelmo  con sus  1717 metros de altura, esa preciosidad situada justo encima de Manzanares el Real, cuna del deporte de montaña de Madrid, ¿cuántas veces hemos paseado por sus praderas o hemos subido sus laderas?, siempre me seguirá apeteciendo ir allí y esta vez por el sitio más clásico, pero por el que yo nunca había subido, por la chimenea de la cara noreste. Mas tarde también subí por la Senda Maeso. O llevé a cabo una bonita circular a su alrededor.

Así que dejamos el coche en el aparcamiento de Canto Cochino, cruzamos el Manzanares por el zigzagueante puente de madera que hay debajo del aparcamiento, giramos a nuestra derecha para acceder a la pradera, cruzamos de nuevo otro puentecito, giramos hacia la izquierda, con dirección al Ref. Giner y, enseguida, una bifurcación a la derecha en dura pendiente desde el inicio.
Continuamos la ascensión para dejar a nuestra derecha el Mirador del Tranco por la senda de la Gran Cañada que nos llevará hasta el Collado de la Encina después de la fuerte pendiente de casi un kilómetro de las Carboneras que se toma tirando hacia la izquierda, hacia arriba en cualquier duda.
Llegamos así a la pradera del Yelmo desde donde veo otra actividad hecha por la Vía Hermosilla y, como siempre que paso delante de esa inmensa mole de piedra hay que admirarla. Rodeamos el Yelmo por el evidente camino, a veces con exceso de hitos, a veces sin hitos, a veces con muchas bifurcaciones, pero siempre rodeando la montaña. Ya en una altura de 1650 metros nos encontramos en frente de un pequeño valle que nos lleva

hacia la chimenea de acceso a la cima, aquí los hitos te hacen hacer algún zigzag en la subida.
La chimenea, muy estrecha en algunos puntos, hay que pasarla de lado y empujando con la espalda en la roca para ir ascendiendo, son unos treinta metros que hay que pelear. Al final de la misma, hacia nuestra derecha vemos el vértice geodésico de la cima, el día es frio pero despejado, fotos en todas direcciones, un pequeño descanso y hacia abajo, para descender hay un par de chimeneas antes de la que nos ha permitido subir, conviene no equivocarse en descender por ellas ya que nos llevarían a algún pequeño enmarronamiento si no llevamos cuerda.
La bajada se debe hacer por el mismo camino de bajada, nosotros lo hicimos siguiendo  la circular del Yelmo y es un camino muy bonito y señalizado con puntos purpura pero que se pierde con frecuencia.
Bien un recorrido que, con los descansos, las fotos y la baja forma en que estoy ahora tardamos un total de cerca de cinco horas.


sábado, 7 de enero de 2012

Picos de Urbión

Otro pico que marca el límite entre dos comunidades, en este caso entre Castilla León, desde su provincia de Soria con la comunidad riojana, pico que define el nombre de la sierra a la que pertenece y que con sus 2229 metros de altura es el enclave del nacimiento del río Duero.

Dormimos en Abejar, más cercano es Vinuesa, y desde allí subimos con el coche por el valle de Revinuesa hacia la Laguna Negra, a donde no pudimos llegar con el coche, la carretera cortada con una barrera en un parking anterior, no es mala idea, arriba no hay zona suficiente para aparcar y además, hoy, había bastante placa de hielo en muchos tramos a partir del aparcamiento.  No hay problema, 20 minutos más de subida hasta la Laguna Negra, algo más de un kilómetro y medio y algo más de 200 metros de desnivel adicional. Al terminar la carretera, una pista de algo menos de 1 kilómetro que nos deja en la Laguna Negra, ojo, que nadie espere ver que sus aguas son negras, en absoluto, profundamente azules


Una verdadera maravilla, al norte de la provincia de Soria, metida en sus casi dos mil metros de altura y, sobre todo tremendamente recomendable en el otoño con el color rojizo de sus alrededores reflejado en las aguas de la laguna y en el invierno totalmente cubierta de nieve.
La laguna está rodeada de pasarelas y escaleras de madera que, en estas épocas de poca nieve, se hielan y son bastante inseguras, a veces es mejor salirte que andar por ellas.
Eso sí, la llegada a la Laguna Negra, de origen glaciar, a sus 1740 metros de altitud, nos depara un paisaje excepcional, es una preciosidad de laguna formando enfrente de nosotros un precioso anfiteatro con paredes cortadas a pico, pero tanto vista desde aquí, como en unos metros más arriba, cuando nos volvamos para volver a contemplarla desde la parte alta.
Dejando siempre a nuestra derecha la Laguna, llegamos hasta la indicación de Senda del Portillo, donde comienza la ascensión, en unos metros llegamos a la zona de la cascada, que dejamos a nuestra derecha, donde atravesamos un pequeño puente de madera.
Estamos ascendiendo en la que, quizá sea la peor época para hacerlo, no está seco el terreno y hay poca nieve, por ello, la poca que hay se convierte en un peligroso verglas, así que, inmediatamente nos ponemos los crampones, así subimos el primer tramo, de bastante pendiente, cerca de trescientos metros, para pasar los cortados de piedra que rodean a la laguna, el último tramo, ya no tan vertical, es sin embargo bastante aéreo, con el hielo debajo de nuestros pies hay que hacerlo con atención a pesar de los crampones, una caída puede ser muy peligrosa.
Hemos llegado al collado de la Majada Rubia, ya estamos en una zona bastante plana, la subida que vamos haciendo es muy suave pero el camino, a pesar de la nevada y de la falta de pisadas, es muy evidente, algunos hitos son bastante altos y sobresalen de la nieve. Así llegamos a una loma en el que se nos dibuja un nuevo valle y en el que ya se distingue al fondo el Pico de Urbión, nuestro objetivo, bordeamos la montaña que queda a nuestra izquierda y ya, en el siguiente collado queda debajo nuestra la helada Laguna Larga, a 2009 metros de altitud, donde nace el río Revinuesa, una pequeña bajada hasta bordear la laguna dejándola a nuestra izquierda.
Ascendemos la anteúltima pendiente, girando hacia nuestra izquierda, con la poca nieve que hay tenemos que hacerlo con cuidado, así llegamos al collado previo a la cima dejando a nuestra derecha  el pico Zorraquín con sus 2091 metros de altitud, aquí el viento es tremendo, enseguida un cartel nos indica la senda hacia la izquierda, por donde iríamos hacia el nacimiento del Duero y por donde se puede hacer la bajada alternativa hacia el pueblo de Duruelos, para así hacer una ruta circular para lo cual deberíamos tener otro coche allá abajo y no lo tenemos.
Comienzan los últimos metros de rampa, una cruz con un pequeño belén delante y a la derecha una curiosa formación bajo una mole rocosa.
Cinco minutos más y llegamos a la cima en un total de dos horas y cuarto largas desde el aparcamiento. La última roca no la hacemos, es todo verglas, no hay donde agarrar con la mano, da igual, fotos del grupo y del entorno, el Tres Provincias, el Moncayo, el San Lorenzo, el San Millán y, al fondo Pirineos, hacia abajo, en dirección oeste vemos la laguna de Urbión, en dirección norte vemos el camino por donde hemos subido.
Varias alternativas para la bajada, pero nosotros optamos por deshacer lo andado, con un total aproximado de unos seis kilómetros largos, y al bajar, sorpresa, tres personas que nos habían seguido usando nuestras huellas, sin crampones, luego dicen que hay accidentes.
Las fotos de la actividad.

martes, 13 de diciembre de 2011

Por el centro de la India

El recorrido por Rajastán, comenzó en un pequeño minibús desde Delhi, no pasábamos de 80 Km/h, velocidad ya alta en la India, pero es que las carreteras son infernales, tiempos de 6 horas para hacer 200 kilómetros.

Jaipur, la puerta de entrada a Rajastán,  la llamada ciudad rosa, así se engalanó para recibir al príncipe Eduardo, la primera visita fue en el Fuerte Amber, con la típica subida en elefantes, bueno es una experiencia más y arriba, quizá la visita más incomoda de todo el viaje por la tremenda cantidad de turistas dentro del fuerte, cantidad sólo superada en el Taj Mahal, pero teniendo en cuenta que el Taj Mahal  es un lugar de visita masiva del pueblo indú, el número de turistas aquí me pareció mayor si cabe.
En el palacio existente en el interior del Fuerte Amber me gustó sobremanera un pequeño salón llamado Salón de los Espejos, me imagino las danzas nocturnas con las velas reflejándose en los miles de espejitos.
Lo de las bodas en India es tremendo, la gente que tiene dinero se gasta verdaderas fortunas, en Delhi, en el hotel, al llegar había una boda y no nos dejaron subir a la habitación sino aceptábamos una invitación, son tremendamente amables, las bodas duran  como mínimo dos días, el primero es como una presentación y el segundo la boda. En el palacio de Jaipur todos los patios estaban preparados para una boda que, según nos dijeron, costaría cerca de 150.000€, bueno Jaipur es la capital de la plata, los joyeros de esta ciudad pueden estar entre los más ricos del planeta.
Me impresionó Jantar Mantar un increíble observatorio creado en el 1700, con diferencias horarias que no oscilan más allá de los 20 segundos. Visita obligada al Hawa Mahal, el edificio emblemático de Jaipur, es una lástima que en India , en la mayoría de los monumentos sólo se pueda ver el exterior, normalmente porque los interiores están abandonados.
Seguimos hacia Fatehpur Sikri, la ciudad fantasma, en el camino a Agra fundada por los mongoles.
En Agra la contaminación ya empieza a notarse en los pulmones, es muy difícil respirar bien, muy aconsejables las mascarillas a partir de aquí. ¿Qué decir del Taj Mahal?, impresionante, no se puede ver nada del interior, pero la sola visita del exterior ya es asombroso, estuve cerca de cuatro horas dando vueltas y más vueltas a su alrededor, hice cerca de 200 fotos, imposible elegir las mejores. ¿Qué decir de un monumento que es un mausoleo mongol construido por amor a su esposa?.
Y después, todavía en Agra la visita a su Fuerte Rojo.
Al día siguiente en tren desde Agra hacia Jhansi, dos horas y media en un atestado tren saliendo  de una estación atestada como es Agra, pero es una experiencia más, hay que vivirla.
En el camino, ya por la zona agraria de India dejo de ver miseria, la gente trabaja en los campos y en los pueblos, vive sin lujos pero sin miseria ¿porqué esa manía que tenemos de abandonar el campo e irnos a pasar penurias a las ciudades?.
Después del tren en una furgonetilla nos vamos hacia Orchaa, lo de las carreteras en India es brutal, imposible hacer treinta kilómetros en una hora.
Orchaa, una sorpresa, no figura en casi ninguna guía y es algo obligado de ver.
Khajuraho, el centro del Kama Sutra, quizá la zona más cuidada de India, que bonito, horas paseando entre sus templos contemplando las fachadas ¿para mi gusto?, no sabría que decidir si el Taj Mahal o Khajuraho, una preciosidad.
De aquí a Varanasi (Benarés) en avión, 45 minutos que serían más de siete horas en coche, buff. Y ya cuando llegas ves que estás en algo totalmente diferente, desde el primer momento que llegas a Varanasi se te encoje el corazón, el olor a basura y a contaminación, las medidas higiénicas de cualquier tipo, simplemente no existen, la mendicidad basándose en los niños es escalofriante, la contaminación del aire es tal que no puedes respirar, muy aconsejable llevar mascarilla, hay sitios donde los mendigos están ordenados en fila y, aún así, la cantidad de turistas es tremenda.
La fiesta Aarti, adoración a los elementos de la vida, agua, aire, espacio, suelo es diaria, merece la pena verla a pesar de la contaminación y la increíble masa de insectos voladores  de todo tipo que la orilla del agua, la suciedad y la luz atraen.
De amanecida no hay que dejar el paseo en barca de remos por el Ganges, pero preparado para lo que veremos, la ventaja es que en el amanecer disminuye algo (sólo un poco) la contaminación. Es bonito ver la salida del sol reflejada en el Ganges entre la bruma de la contaminación, es sorprendente ver a los Indúes dándose las abluciones rituales para limpiar sus pecados en el contaminadísimo río Ganges, pero es de locos que unos doscientos metros más arriba del río estén las cremaciones diarias, cremaciones junto al río, donde se echan después los restos que, en muchas ocasiones son más que cenizas flotando en el agua.
Con el corazón encogido sales del río paseas por los callejones y vuelves a un mundo de suciedad, contaminación, caos circulatorio y dejadez. Pero por la tarde me voy a un cine, quiero vivir la experiencia de ver una película de Bollywood, bueno las películas ya sabemos como son, pero el espectáculo de ver a la gente en plena película casi bailando y cantando merece la pena.
Así es India, un puro y duro contraste.
Las fotos de las ciudades del centro de la India ...

Fotos de Delhi ...

Las fotos de la tragedia de Leh ...

Imágenes, algunas de ellas no son agradables, de la forma de vida en la India ...

Un pequeño vídeo en la India.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

De turismo por Delhi

Nueva Delhi, una ciudad que como todo en la India, es puro contraste y espectáculo, la riqueza y la miseria conviviendo en su más dura distancia, desde increíbles hoteles con el Imperial a la cabeza, símbolo de la colonización británica, donde es obligado relajarse tomando un típico té en alguno de sus excelentes pubs o terrazas hasta la imagen de la gente durmiendo en las calles entre ratas y basura en el Viejo Delhi.

O vivir la disparidad entre sus muchos y espectaculares monumentos con la miseria y la mendicidad en sus entradas.

El choque de ver la mendicidad infantil, en muchas ocasiones con un niño más pequeño en sus brazos y, más de una vez, con el hermano mayor o el padre esperándolos en una esquina cercana, pero al tiempo, poder ver en todos los monumentos, museos, etc. a los colegios llevando a los alumnos a disfrutar de su cultura.
Pero también lo positivo y mucho como la increíble amabilidad de sus gentes, el circular en coche o en rickshow tanto a motor como a pedal y observar que, a pesar de la enorme intensidad circulatoria, nadie se estresa, nadie se ofende por nada.
La gran diversidad cultural y religiosa basada en un tremendo respeto y convivencia entre todos, híndus, musulmanes, sikhhijs, católicos, shadus, etc.
La tremenda contaminación de la ciudad, tanto en la zona vieja, quizá algo menos en la nueva.
La enorme variedad de sus comidas, eso sí, para estómagos fuertes y duros ¡¡¡todo es picante!!!.
Visita obligada para los turistas empedernidos y recomendable hacerla a tu aire, con una buena guía, negociando duro con los rickshow (atención, negociar antes el cuanto y en que moneda y comprometerles antes de subir a que lleven cambio, son especialistas en decirte al final que no tienen cambio), disfrutando de sus buenos bares en los hoteles, de buenos restaurantes y de buenos paseos (es una ciudad bastante segura a pesar de las apariencias) y paciencia, mucha paciencia con el acoso de los vendedores callejeros en todas partes y a cualquier hora.

domingo, 16 de octubre de 2011

La circular y arista de los Infiernos en Pirineos desde Casa de Piedra


Quizá la montaña más emblemática del Valle de Tena, ya tenía ganas de hacerla. ¿Por dónde se sube mejor, por el Collado de acceso al Garmo Negro  o por la ruta del GR-11 hacia el refugio Respomuso?.  Esa era la cuestión que comentábamos la noche anterior en el refugio de Casa de Piedra en Baños de Panticosa, José y Olga (un encanto de compañeros en el día de hoy), habían intentado el día anterior subir a Los Infiernos por la ruta del Garmo Negro, pero se equivocaron y terminaron en el Garmo Negro, así que no les apetecía repetir, resultado subimos por la ruta de los Ibones Azules o  del GR-11 y bajamos por la ruta del collado de Pondiellos.

Salimos del refugio de Casa de Piedra, a 1636 metros, por su espalda,  ufff, nos queda un montón,  paralelos al río Caldarés de Baños por la senda del GR-11 en dirección hacia el refugio Respomuso, buena subida ya desde el principio, en unos diez minutos llegamos al Mirador del Balneario, a 1725 metros de altura, sobre todo al llegar a la Cuesta del Fraile, en una hora más, a 2040 metros de altura, con las vistas a nuestra derecha del salto de agua del Fraile, así llegamos, en una hora y media, hasta el nuevo refugio, entonces en construcción, ahora ya terminado, junto al Ibón Bajo del Bachimaña,  por cierto vacíos con la tremenda falta de lluvias de este octubre, seguimos hacia nuestra izquierda, la senda siempre bien marcada, dejando a nuestra derecha, el enorme, pero también casi vacío Ibón Alto de Bachimaña.

El bordear el Ibón es más o menos llano, varias subiditas y bajadas por el borde, hasta llegar a una zona más llana, un descansito, aquí hay un indicador del GR-11 que nos lleva, hacia la derecha a la zona de Bujaruelo, y a la izquierda hacia el refugio Respomuso , cruzamos un par de veces el río que baja desde los Ibones Azules, dejando a nuestra izquierda el Ibón Azul bajo y el Alto hasta llegar, a 2570 metros de altura, en algo menos de tres horas, al mirador del Glaciar de Infiernos, vi  fotos, en el refugio, del glaciar hace pocos años y si, se está quedando pequeñito, si, es cierto, si.

La subida se empina por una buena pedrera hasta llegar al Cuello de Infiernos a 2720 metros, un collado anterior al Ibón de Tebarray que separa el Pico de Piedrafita, 2959 metros, a nuestra derecha y ya, Los Infiernos a nuestra izquierda, hemos tardado cerca de cuatro horas.

Aquí la senda, de frente, bordeando el Ibón de Tebarray por nuestra derecha lleva hacia el refugio Respomuso, y hacia la izquierda, hacia el oeste, nos permitirá ascender hacia Infiernos con un par de opciones, hacia la derecha o, de frente, hacia la arista, vale, de frente, a la arista, hay algunos hitos, pero es que no tiene pérdida, la arista está ahí, y al llegar a ella, unos tramos por la arista y otros por la parte más cercana al Ibón de Tebarray, seguimos  hasta una precima desde la que se ven las tres cimas de Infiernos y la Marmolera de la zona sur que hay que atravesar, no es difícil, algún paso de grado II o poco más, pero muy expuesta, una caída te tira muchos metros abajo, una vez pasada, y por la ladera sur, en unos pocos metros llegamos a la cima Occidental, con sus 3073 metros de altura en poco más de cinco horas, fotos y acometemos la arista de la Marmolera que nos lleva hasta el Infiernos Central (3083 metros) una arista fácil pero aérea.

El siguiente paso es seguir, en pocos minutos hasta el Oriental de 3072 metros, donde termina nuestro periplo de las tres cimas, junto al Oriental se ve una senda que desciende hacia el Collado de Pondiellos, error, la tomamos y, al igual que otros dos que nos encontramos, tuvimos que volver a subir para llegar al Central y bajar por el lado del Central de la Canal que hay entre el Central y el Oriental.

La bajada hacia el Collado de Pondiellos, a 2810 metros, se hace por la ladera del Infierno Central, junto a la chimenea que está entre los dos infiernos, el Central y el Oriental, es una bajada muy vertical y aérea, pero bien señalizada, pateada y con agarres, después vendrá  la pedrera; me torcí un tobillo subiendo al Occidental, y en la pedrera de bajada me dolía, llevaba zapatillas ya que las botas que llevé eran muy rígidas para esta actividad, y en la pedrera cada vez que apoyaba el pie de manera un tanto lateral se cargaba más y más, al final ya me dolía hasta la rodilla de pisar mal.

Nos paramos a tomar un tentempie en un primer collado, según bajamos, el de Saretas, a 2852 metros de altura, que se encuentra entre el pico de Arnales (3002 metros) y el pico de Pondiellos de 2917 metros, bajada que se lleva una hora y cuarto largas, collado que puede dar a confusión e intentar bajar por él, no, según nos comentaron se complica bastante, hay que seguir hasta el segundo que es el verdadero Collado de Pondiellos, una media hora más, desde aquí, hacia abajo, las vistas de los bonitos ibones de Pondiellos. Seguimos por la pedrera hasta llegar al Collado de Pondiellos, el segundo que se veía desde la cima de Infiernos, y bajamos hacia Baños de Panticosa por la pedrera, hacia la derecha la pedrera descompuesta por la canal, por la izquierda, siempre en dirección a Baños de Panticosa, siempre a la vista, las piedras son mayores y menos incomodas.

Así llegamos hasta la Majada Alta del Argualas, a 2100 metros donde, un poco antes, se junta con la senda que sube al Garmo Negro, al Algas y al Argualas , llegamos a una zona boscosa donde la senda, vertical y en zig-zags nos dejará en Baños de Panticosa en dos horas largas desde el collado de Pondiellos.

En suma una actividad de una dificultad media, tanto técnica como físicamente.

Cervezas en Casa de Piedra y yo me vuelvo a Madrid, lo del tobillo no reviste importancia pero no quiero forzarlo otro día más.